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viernes, 17 de julio de 2026

EL NOMBRE DEL CREADOR. Tercera parte.

EL NOMBRE DEL CREADOR.    Tercera parte.
"Recita lo que se te ha inspirado del Libro y establece el salat, es cierto que el salat impide la indecencia y lo reprobable. Pero el recuerdo de Allah es mayor, y Allah sabe lo que hacéis."
(Sura Al-Ankabut, 45)

He oído, que muchos corazones están puestos en éste camino. Hemos hecho un pacto de amor tan grande que hemos entregado cada aspecto de nuestras vidas y almas a la voluntad de Allah Todopoderoso y hemos renunciado a nuestra propia voluntad e intención. La separación divina solo se concede a quienes mueren antes de morir.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: Buscar el bien es buscar a Allah, y hablar del bien es hablar de Allah. Significa: La mejor búsqueda es la búsqueda de Allah Todopoderoso y el mejor recuerdo es el recuerdo de Allah (es decir, el Nombre de Allah). Por eso, Allah Todopoderoso ha enfatizado repetidamente la importancia de recordar a Allah.

El propósito y la meta de ésta dedicación y oración constante del recuerdo sincero de Allah han sido explicados por el Santo Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): Todo tiene un pulidor, y el pulidor del corazón es el recuerdo de Allah Todopoderoso. Significa: Hay un purificador para todo, y el purificador del corazón es el recuerdo del Nombre de Allah.

Es como si el recuerdo de Allah se hubiera vuelto obligatorio para la purificación del corazón, pues éste es el espejo donde se refleja la visión divina. Por lo tanto, debemos mantener nuestros corazones iluminados recordando y meditando constantemente en el Nombre de Allah, para que se cumpla la promesa. Significa: Si purificas tu corazón como un espejo recordando e imaginando el Nombre de Allah, entonces todos tus velos serán removidos, porque cuanto más claro sea el espejo del corazón, más claramente se verá en él la esencia del Amado (Allah).

El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: No hay mejor acto de caridad que recordar a Allah Todopoderoso.

La señal de amar a Allah es recordarlo, y la señal de odiar a Allah es sentir aversión por Él y no recordarlo.

Los hadices dicen:
Yo estoy con Mi siervo cuando se acuerda de Mí y sus labios se mueven en recuerdo de Mí. (Mishkat 2285).
Soy como mi siervo piensa de mí, y estoy con él cuando se acuerda de mí. Si se acuerda de mí en su corazón, yo me acuerdo de él en mi corazón; y si se acuerda de mí en público, yo me acuerdo de él en público. (Bujari Sharif 7405).

Los versos anteriores, el Hadiz Quds y los hadices benditos han demostrado que no hay acto de adoración mejor que el recuerdo (dhikr) de Allah, pero ¿cuál es ese recuerdo a través del cual una persona obtiene reconocimiento de sí misma y tan pronto como obtiene reconocimiento de sí misma, obtiene reconocimiento de Allah Todopoderoso?

Como el hadiz es puro, dice:
Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor.

Existe un dhikr verbal (lingüístico) que se realiza con la lengua, que incluye la recitación del Sagrado Corán y todos los dhikrs que se realizan con la lengua. El dhikr verbal no trae rangos ni recompensas, pero el dhikr que abre la cerradura del corazón o del ser interior es el dhikr pas-anfas (el dhikr del Nombre de Allah), qué se llama dhikr khafi o sultan al-dhikr. En la existencia humana, la respiración es lo único que está conectado directamente con el alma. Tan pronto como el alma entra en la existencia humana, comienza la respiración y tan pronto como el alma abandona el cuerpo, la respiración cesa. Por eso, el dhikr de Allah que se realiza con la combinación suave de la respiración, directamente le da al alma la fuerza y ​​luz de discernimiento, a través de la cual alcanza la cercanía y la visión de Allah. Sólo de ésta manera el dhikr la despierta al enfocarse en su lugar real, es decir, el alma. Ningún otro dhikr despierta el alma ni le proporciona fuerza y ​​luz; por lo tanto, el dhikr no logra su verdadero propósito, es decir, la cercanía y la visión de Allah Todopoderoso. Allah Todopoderoso también ha ordenado el dhikr con la suave respiración en el Sagrado Corán:
Y recuerda a tu Señor en ti *mismo, humilde, con temor de El y sin subir la voz, al comenzar y al terminar el día. Y no seas de los negligentes. *(en tu interior) 
(Sura Al-A'raf  205). Significa: Y acuérdate de tu Señor mañana y tarde, en silencio, con temor y humildad, y no seas de los negligentes.

*Pedid a vuestro Señor, humilde y secretamente; es cierto que El no ama a los que se **exceden.
*(Invocar). **(transgresores).(Sura Al-A'raf, 54)

Sabemos que la oración (Salat) es el segundo pilar del Islam y es obligatoria para todos los musulmanes, pero el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «No hay oración sin la presencia del corazón». Y la oración es la ascensión del creyente. La forma externa de la oración es un conjunto de palabras que se recitan de maneras específicas, pero la forma interna de la oración es la visión divina y la cercanía a Allah, sólo después de lograr que un creyente musulmán y su oración se conviertan en ascensión, y éste estado se alcanza sólo a través del recuerdo oculto. La oración es también un tipo de recuerdo, como dice Allah Todopoderoso:
Y establece la oración por Aquel que posee gran honor. (Sura Taha 14). Significa: Y estableced la oración para que Me recuerden.
Uno no debe contentarse sólo con la oración (Salat), sinó que debe recordar a Allah en todo momento: Así pues, cuando hayáis terminado la oración, recordad a Allah durante ella, tanto sentados como acostados de lado. (Sura An-Nisa 103).
Significa: Luego, cuando hayas terminado la oración, recuerda a Allah de pie, sentado y acostado.
En éste versículo bendito, recostarse de lado significa dormir, es decir, recordar a Allah incluso mientras se duerme, y solo el recuerdo de Allah con la respiración suave (recuerdo oculto) puede realizarse mientras se duerme porque la respiración no se detiene ni un instante. Siempre que Allah Todopoderoso hizo obligatorio algún acto de adoración, estableció un límite para él, pero no hay límite para éste recuerdo, es decir, el estar de pie, sentado, acostado, de día, de noche, en tierra seca y mojada, viajando y visitando, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, en secreto y en público.

También anunció cómo mencionarlo: Y acuérdate de tu Señor cuando lo olvides. (Sura Al-Kayf 24). Significa: Recuerda a tu Señor (con tal devoción) que te olvides incluso de ti mismo. Es decir, debe mencionarse con tal concentración que uno ni siquiera se dé cuenta de sí mismo.

También anunció a quiénes se mencionaría: Y recuerda el nombre de tu Señor y conságrate a Él con total devoción. (Corán, Sura Al-Mathal, verso 8). Significa: Y recuerda el nombre de tu Señor (Allah) y vuélvete hacia Él, apartándote de todo lo demás.
Glorifica el nombre de tu Señor, el Altísimo. (Sura Al-A'la 1).
Glorificad, pues, el nombre de vuestro Señor, el Grande (Sura Al-Haqqah 52) (Sura Al-Waqi'ah, 74 y 96).

El vínculo entre el siervo y el Dueño de todo es el Nombre de Allah. Y todos los santos, Ghaus, Qutb y el pueblo de Allah alcanzan todos los niveles de recuerdo, pensamiento, inspiración, inmersión en el monoteísmo, meditación, revelación y milagros mediante las bendiciones del Nombre de Allah. Al recordar el Nombre de Allah, se revela tanto conocimiento que ningún otro conocimiento puede hallarse.

Cuando una persona pobre está absorta en el recuerdo de Allah y está inmersa en él, el cielo dice: "Ojalá yo fuera la tierra y esta persona pobre estuviera sentada sobre mí y dedicada al recuerdo de Allah". La tierra dice: "Alabado sea Allah, estoy disfrutando de la dulzura del recuerdo de Allah". Cuando el recuerdo de Allah impregna cada cabello, vena, piel, cerebro, aliento, corazón, alma y cuerpo del siervo y todas las partes del siervo invocan el Nombre de Allah, Allah Todopoderoso dice: "Labbayk Abdi". Al oír ésto, los Ángeles sienten celos de que hayamos pasado toda nuestra vida en glorificación, inclinándonos y postrándonos. 
¡Oh siervo, conócete a ti mismo para que puedas estar entre los privilegiados! (Ain al-Faqr)

Cuando el Nombre de Allah, el Ser, influye en la existencia del buscador, éste se impregna del color del conocimiento, gracias al cual alcanza la perfección; la dualidad desaparece de su existencia y logra su meta. Al mirar su corazón con sus ojos, ve que el Nombre de Allah está grabado en cada cabello, desde la cabeza hasta los pies, y que el Nombre de Allah está escrito en todo su ser. Cada cabello, carne, piel, huesos, venas, cerebro y corazón poseen un lenguaje (con el cual recuerda a Allah). Dondequiera que mire, en las paredes, en el mercado, en los árboles, etc. la imagen del Nombre de Allah es visible. Todo lo que oye o dice, lo oye y lo dice únicamente en el Nombre de Allah. (El Arifeen).

Sabed que cuando el Espíritu Supremo entró en existencia, en el principio dijo: «¡Oh, Allah!», y todo hasta el Día del Juicio le fue revelado, pero nadie ha alcanzado aún el nivel supremo del Nombre de Allah. Todo conocimiento, toda revelación, toda inspiración y todo libro, como la Torá, el Evangelio, los Salmos y el Furqan, es decir, el Sagrado Corán, son explicaciones del Nombre de Allah. Todos los profetas, los santos y los sabios, todo el conocimiento que adquirieron, tanto externo como interno, lo adquirieron para conocer la Esencia del Nombre de Allah.

Se les concedió acceso a los niveles más elevados de Allah, al conocimiento de Su divinidad e identidad a través del Nombre de Allah. ¿Qué conocimiento es mayor que el del Nombre de Allah y Su divinidad, por lo cual.. ¿porqué os apartáis del Nombre de Allah? Recitáis muchas cosas, pero abandonáis el Nombre de Allah, y no lo tomáis como guía.. por eso, muchos estáis atrapados en la humillación y la degradación, con un corazón muerto y oscuro.. taponado.
Recuerda, para que el Nombre de Allah permanecerá contigo para siempre. Significa: Así que, lo que sea que quieras leer, léelo en el Nombre de Allah, pues el Nombre de Allah siempre estará contigo. (al-Faqr Kalan)

Cuando las buenas y malas obras de la gente sean juzgadas en el Día del Juicio, entonces quien tenga el Nombre de Allah grabado en su corazón o quien lo haya mencionado con sinceridad -aunque sea una sola vez-, incluso si sus pecados fueran tan numerosos como los cielos y la tierra, en la balanza de las buenas obras se pesará con las bendiciones del Nombre de Allah. Al ver ésto, los Ángeles exclamarán: «¡Oh, Allah! ¿Por qué buena obra de ésta persona se ha vuelto tan pesada la balanza de las buenas obras?». Allah Todopoderoso dirá: «Éste siervo es un buscador de Mí y siempre ha estado inmerso en el Nombre de Allah». ¡Oh, Ángeles! Sois la gente del velo porque ignoráis la verdadera adoración y la realidad del Nombre de Allah. Yo estoy con quienes mencionan el Nombre de Allah y ellos están conmigo, mientras que vosotros estáis alejados del Nombre de Allah. Allah es el Único y no hay más que Allah. (al-Faqr).

Sin la práctica de la contemplación del Nombre de Allah, no hay beneficio (del esfuerzo) aunque a uno le aplasten la cabeza con una piedra al realizar la ablución. (El Arifeen).
Quien practica la contemplación del Nombre de Allah, el Único, posee el camino sin esfuerzo y el camino de ser amado sin esfuerzo. Éstos son niveles muy deseables que hacen que quien contempla el Nombre de Allah, el Único, se ilumine en conciencia y se convierta en el amado de todos los corazones. Al contemplar el Nombre de Allah, obtiene la posesión que utiliza para otorgar bendiciones a la creación por la gracia y la misericordia de Allah. (Clave del Monoteísmo) La Clave de la práctica de imaginar el Nombre de Allah, el Exaltado, reaviva el corazón del mismo modo que las gotas de lluvia de misericordia reviven la hierba seca y la tierra árida, haciendo brotar la vegetación. Imaginar el Nombre de Allah, (el Exaltado), es una defensa para toda la vida contra el mal de Satanás y sus seguidores.

Se convierte en una fortaleza. (El Arifeen).

Mediante el conocimiento adquirido a través de la práctica del concepto del Nombre de Allah, se produce la purificación del alma, la purificación del corazón y la manifestación del alma y la mente. Cuando un joven alcanza éstas etapas, su forma (existencia) se reviste del corazón, el corazón se reviste del alma y el alma se reviste de los siete sentidos. Cuando éstos cuatro se unen, los atributos del Dhamma abandonan su existencia. Los cinco sentidos externos se cierran y los sentidos internos se abren. Después de ésto, se abre en el corazón el conocimiento sobre el cual el Todopoderoso dice: Y soplé en él de Mi espíritu. (Sura Al-Hijr 29).. Tan pronto como el Espíritu Supremo entró en el ser supremo de Adán, éste Espíritu Supremo exclamó: «¡Oh, Allah!». En cuanto se mencionó el nombre de Allah, el velo que separaba al siervo del Señor se levantó hasta el Día del Juicio. Sin embargo, nadie ha alcanzado aún la realidad última del Nombre de Allah. (Clave del Monoteísmo)

Quien desee que su alma permanezca sujeta a Él, aunque coma diversos tipos de alimentos y vista las ropas más lujosas, que alcance la paz de las aflicciones del mundo, que sea salvado de los pecados de Satanás, y que todo mal, tentación y peligro sea destruido y reducido a cenizas, entonces debe pensar en el Nombre de Allah.

Que Allah proclame Su Nombre y lo grabe en su corazón. Ciertamente, su corazón se enriquecerá y encontrará Su presencia en la reunión del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). (At-Tawheed Kalan).

Al pensar en el Nombre de Allah, el alma (ego) muere y el corazón cobra vida, lo que conduce a la presencia del corazón (la atención del corazón). Quien tiene la presencia del corazón, todos sus actos de adoración son aceptados, y quien no la tiene, todo su acto de adoración es considerado hipocresía, como dijo el Santo Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): No hay oración si no está presente el corazón.

Un corazón en el que reside la imagen luminosa del Nombre de Allah se llama corazón sano, y sólo un corazón sano será útil en el Día del Juicio. (Decreto Divino).

En el día en que ni las riquezas ni los hijos servirán de nada, excepto para aquel que se haya consagrado a Allah con un corazón puro. (Sura Ash-Shu'ara, 88-89). Significa: El Día del Juicio es un día en el que ni las riquezas serán de ningún beneficio ni los hijos de ninguna utilidad, pero la recompensa será para aquel que presente un corazón puro.

La conclusión es qué, para el propósito de la vida, es decir, para conocer al Todopoderoso, para el desarrollo y crecimiento del alma, para alcanzar un corazón sano, para tener la satisfacción del corazón, para completar la luz de la comprensión interior, para el agrado de Allah y para la ascensión, es necesario que todo creyente y musulmán busque el Nombre de Allah, (el Exaltado), y luego lo recuerde e imagine. Sin ésto, no hay camino ni destino. Cuando una persona se aparta del recuerdo e imaginación del Nombre de Allah, el ego y el diablo se apoderan de su existencia, se apoderan de su corazón y mente y se extienden por toda la existencia de la misma manera que la vid (el origen de la vid del amor) rodea todo el árbol. De igual modo, el diablo entra en las venas y arterias de una persona y ésta no ve la verdad porque su sustento interior (alimento para el alma) se vuelve escaso.

En el Sagrado Corán, Allah Todopoderoso dice: Y quien se aparte de Mi recuerdo, ciertamente tendrá una vida de penurias, y el Día de la Resurrección lo resucitaremos ciego. (Sura Al-Qasim 124). Es decir, quien no obtenga el reconocimiento de Allah Todopoderoso en éste mundo es espiritualmente ciego, por lo tanto, no obtendrá el reconocimiento de Allah Todopoderoso en el Día del Juicio y resucitará ciego. Allah Todopoderoso dice: Y quien sea ciego en ésta vida, será ciego en la otra. (Sura Bani Isra'il, 72).

Yá para cerrar éste artículo de 3:
¿Cuál es la relación entre el recuerdo y la percepción?
Bien.. La relación entre el recuerdo y la imaginación es como un tejido, inseparable. Observamos que nuestra mente siempre está pensando en algo, absorta en sus pensamientos, incapaz de permanecer vacía ni un instante. Ésto es un tipo de recuerdo. Las imágenes de aquello en lo que pensamos se presentan ante nosotros: si pensamos en nuestra esposa e hijos, aparecen ante nuestros ojos; si pensamos en nuestro hogar, éste aparece ante nosotros, y así sucesivamente. Como resultado, nuestro amor y nuestra relación con el mundo, con las personas y con las cosas del mundo se fortalecen. En resumen, ésta es la conexión entre el recuerdo y la imaginación. 
¿Cómo orientar éste aspecto mundano del recuerdo y la imaginación hacia el aspecto espiritual? Conectándonos con Allah a través del recuerdo y la imaginación, en la forma del Nombre de Allah. El versículo de la Sura Al-Muzzammil, «Y volveos a Él, apartándoos de todo lo demás», lo indica. Así como el hierro corta el hierro, y una cosecha marchita por exceso de agua reverdece con el riego, de igual modo, el recuerdo agudiza el recuerdo y la imaginación agudiza la imaginación. Lo único necesario es cambiar la dirección del recuerdo y la imaginación. Si en lugar del mundo y sus objetos y formas perecederas, recordamos e imaginamos el Nombre de Allah, entonces nuestro apego y amor por éste mundo y sus cosas se romperá, y surgirá el amor por Allah, y la confianza oculta en nuestros corazones hacia Él se manifestará.

Sin la contemplación del Nombre de Allah, (el Altísimo), el recuerdo del Nombre de Allah no es completo, ni es tan beneficioso como con la contemplación. 

El recuerdo de los dhikrs no se completa hasta que alcanzan la clave del recuerdo. La clave del recuerdo es el concepto del Nombre de Allah. Con el concepto del Nombre de Allah, el recuerdo continúa hasta tal punto que resulta incontable, y mientras haya tantos cabellos en el cuerpo, recitan el nombre de Allah con tal fervor que todos los órganos de la existencia, de la cabeza a los pies, carne, piel, venas, médula y huesos, se sumergen en el recuerdo de Allah con fervor. Quienes poseen el concepto del Nombre de Allah son la presencia de Allah en su propia médula y piel. (El Arifeen)

Se ha descubierto que el recuerdo y la contemplación del Nombre de Allah, (el Exaltado), es el camino recto del que Satanás ha jurado desviarnos, y utiliza todos los medios para impedirnos el recuerdo y la contemplación del Nombre de Allah, (el Exaltado). Es claro, a partir de las enseñanzas del Corán, los benditos hadices y los dichos de los santos, que el recuerdo y la contemplación del Nombre de Allah, (el Exaltado), es el centro y el eje de todas las buenas obras, y el resumen y la esencia de todas ellas. Mediante el recuerdo y la contemplación del Nombre de Allah, los atributos del dhikr se transforman en atributos dignos de alabanza. Su carácter se purifica, se le dota de atributos divinos y es capaz de la cercanía y la comunión con Allah, (el Exaltado), y de la observación de la Verdad. Entonces Allah, (el Exaltado), lo absorbe en Sus luces y lo une a Sí mismo interiormente. Ésta es la única manera. Quiera Allah Azzawayal de bendecirlos siempre.

Assalamo Aleikum.