Assalamo aleikum.

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domingo, 17 de mayo de 2026

EL EGO GENERA PERSONAS TÓXICAS.

EL EGO GENERA PERSONAS TÓXICAS.
Tener cuidado y tacto para lidiar con las personas tóxicas en nuestras vidas, yá que es uno de los mayores desafíos al que nos podemos enfrentar y que puede afectar negativamente a nuestra salud mental y espiritual. No obstante, existen diversas estrategias para afrontarlo.

1. El reconocimiento de esas personalidades de una manera sana y eficaz.
¿Cómo saber identificar una personalidad tóxica?: Las personalidades tóxicas son aquellas personas que te agotan y generan constantemente un estrés en tus vibraciones con ansiedad y sentimientos de insuficiencia. Se caracterizan por la crítica constante, la manipulación emocional, el comportamiento manipulador o incluso un pesimismo excesivo. Ésto puede incluir a los amigos, compañeros de trabajo, familiares o pareja. Es fundamental reconocer éste tipo de personalidades para poder tomar las medidas adecuadas.

2. Establecer límites personales es uno de los pasos más importantes para lidiar con las personalidades tóxicas. Debes ser capaz de decir "no" a cualquier comportamiento inaceptable o dañino por parte de la otra persona. Es importante saber establecer límites que te ayuden a reducir los impactos negativos que éstas personas tienen en tú vida.. por ejemplo: Si hay alguien en tú vida que siempre hace comentarios negativos o te critica constantemente, puedes decirle con calma pero con firmeza: "No puedo tolerar ese tipo de comentarios. Si quieres hablar conmigo, debes hacerlo de una forma más constructiva y sobretodo respetuosa". Así, éstas respondiendo a toda esa negatividad con empatía en lugar de reaccionar. Las personas tóxicas suelen buscar atención o controversia mediante las críticas o el sarcasmo. En vez de reaccionar con ira o entrar en conflicto, intenta mostrarles empatía sin dejarte arrastrar por su negatividad. Mantener la calma (tener paciencia) es clave para lidiar con ellas.. por ejemplo: si una persona tóxica comienza a atacarte con palabras negativas, puedes simplemente responder: "Mira, entiendo que tengas una opinión diferente, pero es preferible que habláramos de otra cosa".

3. Evitar las confrontaciones directas. Cuando te encuentras en una situación donde no puedes evitar a una persona tóxica, lo mejor es evitar la confrontación y el conflicto directo. No hay necesidad de caer en las tácticas tóxicas que algunas personas utilizan para presionar a los demás. Un distanciamiento gradual puede ser la mejor opción para tú salud mental.. por ejemplo: Si estás en una reunión con una persona tóxica y ésta intenta involucrarte en un conflicto o una escalada de la situación, simplemente puedes decir: "No voy a entrar en ese tema ahora mismo, sigamos adelante".

4. Prioriza el autocuidado: El autocuidado es uno de los aspectos más importantes para lidiar con las personas tóxicas. Estar cerca de personas tóxicas puede generar estrés, lo que puede perjudicar tú salud mental. Es importante dedicarte tiempo, recargar energías y crear un espacio para relajarte.. por ejemplo, dedica tiempo a los ejercicios espirituales, la meditación o simplemente a pasar tiempo con las personas que te hagan sentir cómodo y respetado. Éstas actividades te ayudarán a recargar tú energía mental y emocional.

5. Buscar apoyo en la comunidad es fundamental. No te enfrentes tú solo a todas las personalidades tóxicas; busca el apoyo de tus hermanos, amigos y familiares (o incluso) de un terapeuta si lo necesitas. El apoyo socializado puede ser increíblemente poderoso para ayudarte a superar los efectos negativos de éstas personas tóxicas.. por ejemplo, hablar con un amigo de confianza sobre tus sentimientos hacia esa persona tóxica puede ayudarte a poner las cosas en perspectiva y evitar que te sientas aislado.

En algunos casos, terminar con una relación puede ser la mejor opción. Alejarse por completo de una persona tóxica, sobre todo si la relación está afectando negativamente en tú vida, es fundamental. No es necesario que todas las personas en nuestra vida permanezcan para siempre. A veces, abandonar una relación tóxica puede ser un paso vital hacia la paz interior. Hay que saber soltar (cuando te quieras liberar) de esas porciones que no aportan nada positivo para tú vida.. por ejemplo: si mantienes una relación con una persona altamente tóxica (yá sea tú pareja o un amigo), es posible que tengas que tomar la difícil decisión de terminar la relación o reducir significativamente el contacto con ella mediante el alejamiento y el silencio. 

6. Acepta la realidad y perdónate. Recuerda, que lidiar con personas tóxicas puede ser difícil, pero debes aceptar que lo único que puedes modificar es tú comportamiento hacia ellas, no su personalidad. El autoperdón es fundamental en éste caso, así que no te sientas culpable si necesitas establecer límites o alejarte de la persona tóxica.. por ejemplo: Puede que te sientas culpable cuando tomes la decisión de romper, pero recuerda que no es tú responsabilidad continuar en una relación que te está haciendo daño psicológica y emocionalmente. No necesitas para nada luchar contra el ego de los demás.

7. ¿Cómo lidiar con una personalidad narcisista, incluso si son personas cercanas a nosotros? Tratar con personas narcisistas, especialmente si son nuestros amigos, familiares o parejas, representa un desafío importante. Los narcisistas "de-pro" poseen ciertas características como una necesidad constante de admiración y falta de empatía, además de la creencia de que se creen que son superiores a los demás, lo que puede afectar negativamente sus relaciones con quienes les rodean.
Comprender la naturaleza narcisista: Un narcisista carece de la capacidad de empatía. Por lo general, tienen un sentido exagerado de la propia importancia y ellos creen que los demás deberían admirarlos y servirles. A menudo son insensibles a los sentimientos de los demás y necesitan elogios y atención constantes para sentirse valorados. Reconocer ésto, nos ayuda para interpretar mejor sus comportamientos. Es importante saber establecer unos límites claros con los narcisistas. Constantemente traspasan los límites personales y explotan o intentan controlar a los demás. Debes ser firme al lidiar con sus exigencias o comportamientos.. por ejemplo: Si la persona narcisista -con la que estás involucrado/a- espera que siempre estés ahí para ella sin ofrecerte lo mismo a cambio, déjale claro de que también necesitas un espacio propio y que aprovecharse de esa situación de desventaja es totalmente inaceptable.. por ejemplo: establecer límites: Di "no" con seguridad cuando sea necesario. Establece horarios específicos para comunicarte y no permitas que los traspasen. No permitas que te critiquen -y en menor medida- que te menosprecien, yá que ese es el juego que ellos manejan para intentar gobernarte.

8. Minimiza tus reacciones emocionales: Los narcisistas suelen intentar provocar y manipular tus emociones. Al comprender ésta dinámica, puedes reducir tus respuestas emocionales y evitar verte envuelto en conflictos innecesarios.. por ejemplo, si un narcisista intenta culparte o provocar sentimientos negativos, mantén la calma.. sea usted objetivo. Evite las respuestas emocionales que puedan reforzar su comportamiento. Mantener el respeto propio es fundamental. Un narcisista podría intentar menospreciarte o humillarte para sentir que tiene el control. Recuerda que su comportamiento refleja sus propias luchas internas, no las tuyas.

9. ¿Cómo mantener el respeto propio?: Recuerda que mereces respeto tanto como tú respetas a los demás. No permitas que te manipulen ni que te convenzan de que eres inferior a ellos. Ten presente que la autoestima proviene de tú interior, no de las opiniones externas.
Evita las discusiones interminables: Los narcisistas suelen entablar conversaciones largas e improductivas para controlar o imponer su dominio. No caigas en su trampa.. por ejemplo: Si discutes con un narcisista sobre un asunto sencillo y notas que levanta la voz o distorsiona los hechos -intentando llevar el argumento a su favor-, haz brevedad y retírate discretamente.

10. ¿Cómo afrontar la manipulación emocional?: Los narcisistas suelen utilizar tácticas manipuladoras como culpar a otros, fingir empatía o menospreciarlos. Es importante estar al tanto de éstas tácticas.
¿Cómo lidiar con la manipulación?: Aprende a reconocer las tácticas de manipulación desde sus inicios y no dejes que te afecten.
Si te responsabilizan de cosas que no tienen nada que ver contigo, demuéstrales que no eres responsable de sus acciones ni de sus sentimientos.
A veces es necesario mantener una distancia prudencial; alejarse de un narcisista puede ser la mejor opción para tu salud mental. Si sientes que ésta persona te causa dolor emocional o frustración constante, quizás debas reducir el contacto con ella o incluso terminar esa relación tóxica por completo.. por ejemplo, si hay un narcisista en tú vida que intenta controlarte o te causa un gran dolor emocional, lo mejor es mantener cierta distancia emocional, incluso si esa persona es cercana a ti. Intenta minimizar la interacción o crear pausas en tus relaciones y comunicación.. esa es la mejor terapia. 
-Lidiar con un narcisista puede ser extremadamente estresante, especialmente si la relación es estrecha y difícil de terminar. En éste caso, buscar la ayuda psicológica puede ser de gran beneficio. La terapia puede ayudarle a manejar éstas relaciones de manera más efectiva y a gestionar el estrés resultante.
-Lidiar con personas narcisistas, especialmente con las más cercanas, requiere un equilibrio entre la autocompasión y el respeto a los límites personales. Debes estar al tanto de sus posibles tácticas manipuladoras y tener la fortaleza para proteger tu salud mental y tus relaciones. Recuerda, que el respeto para ti mismo, es evitar la manipulación.. eso te ayudará a manejar la relación de forma sana y eficaz.

11. Los insultos directos incluyen expresiones ofensivas, críticas mordaces y burlas descaradas.
Entre los insultos indirectos se incluyen: el ignorar, desdén, interrumpir la conversación y las miradas sarcásticas.. Insultos ambiguos, halagos con connotaciones despectivas o "consejos" dados con el único propósito de denigrar.
Aunque un insulto pueda parecer insignificante a simple vista, su impacto psicológico a veces puede ser tan doloroso como el dolor físico. Nuestras reacciones típicas son la ira, el deseo de venganza, el retraimiento o la obsesión con el insulto.
¿Cómo podemos resistir el impacto del insulto desde nuestra posición? Reevalúa el insulto: No se trata de lo que te dijeron, sinó de cómo lo puedes interpretar. Si alguien te dice: "Eres estúpido", pregúntate: "¿Es cierto? ¿Es acertado el juicio de ésta persona? ¿Por qué debería creerle en lugar de mi propia opinión sobre mí mismo?". Visualización negativa: Imagina lo peor de antemano para minimizar el impacto del insulto si ocurre. Piensa: "Quizás alguien te insulte hoy", así no te sorprenderás cuando suceda y no reaccionarás violentamente.

<Sepárate siempre del yo (ego) de la evaluación externa.>

Lo que otros dicen de ti es una expresión de sí mismos, no es necesariamente una representación de ti. Como dijo un sabio: «Su opinión, es su problema, no es asunto mío».

El sentido del humor ayuda a disminuir el impacto de un insulto cuando sabemos responder con ingenio. Es importante saber responder a un insulto con la indiferencia adecuada, pero no tomarlo siempre por costumbre. 

12. Combatir el acoso escolar con humor es un método inteligente, eficaz y a menudo inesperado que deja a los acosadores sin palabras.
Las emociones negativas como la ira, el miedo, los celos, el odio y otras pueden generar energía negativa en nuestro interior y afectar nuestras relaciones e interacciones con los demás. Cuando experimentamos emociones negativas, éstas pueden causar estrés, ansiedad y otras respuestas físicas y emocionales negativas. Dichas emociones también pueden derivar en comportamientos negativos hacia los demás, como discusiones, conflictos e incluso violencia, yá que es como un virus y es fácilmente contagioso. 

Un estudio moderno reveló qué, las emociones como la ira, la tristeza y el asco son influencias negativas que afectan nuestro proceso de toma de decisiones. Ésto significa qué, cuando nuestras emociones se intensifican, somos más propensos a tomar decisiones precipitadas o irracionales. Por ejemplo, una persona enojada podría ser más propensa a tomar represalias que podrían acarrear consecuencias negativas adicionales. Además, las emociones negativas pueden ser contagiosas, propagándose de persona a persona como ese virus. Las investigaciones han demostrado que las personas pueden absorber las emociones de quienes las rodean, y que las emociones negativas como la ira, el miedo y la tristeza pueden ser particularmente contagiosas. Ésto significa qué, si estamos rodeados de éstas personas que experimentan éstas emociones negativas, es más probable que nosotros también las experimentemos, creando un ciclo de negatividad difícil de romper. Por lo tanto, debemos ser más conscientes de nuestras emociones negativas y de cómo afectan en nuestras interacciones con los demás. Éste es un paso importante para reducir la energía negativa en nuestras vidas, y puede implicar desarrollar mejores mecanismos de afrontamiento, buscar sistemas de apoyo positivos y priorizar el autocuidado y las técnicas de regulación emocional para gestionar las emociones negativas a medida que surgen.

13. Los pensamientos negativos: Los pensamientos y creencias autolimitantes, pesimistas o derrotistas pueden generar energía negativa que dificulta el avance. Los pensamientos negativos son aquellos que limitan, son pesimistas o derrotistas y pueden ser consecuencia de diversos factores, como malas experiencias pasadas, expectativas poco realistas y miedo al fracaso, entre otros.
Cuando nos centramos en los pensamientos negativos, éstos pueden tener un gran impacto en nuestra salud emocional y psicológica, y pueden generar sentimientos de insuficiencia, baja autoestima y falta de confianza. Ésto dificulta que persigamos nuestras metas y no nos arriesguemos para alcanzar el éxito. Además, los pensamientos negativos pueden magnificar nuestros problemas y hacerlos parecer insuperables, lo que nos lleva a una actitud derrotista.. por ejemplo, si alguien piensa: «No soy lo suficientemente bueno», «No merezco tener éxito» o «Nunca lograré mis metas», éstos pensamientos negativos pueden convertirse en una profecía autocumplida y conducir a un resultado negativo. Del mismo modo, si alguien tiene expectativas poco realistas sobre su vida o carrera y no las alcanza, puede frustrarse y desarrollar pensamientos negativos que refuercen su pesimismo y llegar al fracaso total. 
-Para combatir los pensamientos negativos, es importante reconocer cuándo surgen y desafiarlos con un diálogo interno positivo. Ésto puede implicar identificar patrones o desencadenantes negativos y desarrollar estrategias para gestionarlos. Técnicas como la atención plena, la meditación o la terapia cognitivo-conductual pueden ayudar a gestionar los pensamientos negativos y desarrollar unos patrones de pensamiento más positivos. Al cambiar nuestra forma de pensar y centrarnos en los pensamientos y creencias más positivas, podemos aumentar nuestra motivación, autoestima y bienestar general.

El diálogo ego-interno negativo, en el que nos criticamos o menospreciamos, puede generar energía negativa y disminuir nuestra autoestima. Éste diálogo interno negativo es un patrón de pensamientos y creencias negativas que dirigimos hacia nosotros mismos. Puede incluir autocrítica, dudas sobre nosotros mismos y sentimientos de insuficiencia. El diálogo interno negativo puede generar energía negativa que disminuye nuestra autoestima, afecta a nuestra confianza e impacta negativamente en nuestras relaciones con los demás.
Éste patrón de diálogo interno negativo a menudo comienza con una creencia negativa sobre nosotros mismos o algún aspecto de nuestras vidas. Éstas creencias pueden reforzarse por experiencias pasadas, presiones sociales o expectativas poco realistas. Por ejemplo, si alguien tiene un problema de autoestima, podría pensar: "No soy lo suficientemente bueno", "No merezco tener éxito" o "¿Para qué intentarlo si voy a fracasar?" Éste patrón de diálogo interno negativo puede tener un impacto significativo en nuestra salud emocional y psicológica, y puede generar sentimientos de vergüenza, culpa y depresión. Puede dificultar el logro de nuestras metas y obstaculizar la realización de nuestras aspiraciones. También puede generar un ciclo de energía negativa que dificulta liberarse de patrones de pensamiento y comportamiento negativos.
-Para combatir éste diálogo interno negativo, es importante ser consciente de lo que está sucediendo y tomar medidas para desafiar éstas creencias negativas. Una forma de hacerlo es reformular los pensamientos negativos en términos más positivos y afirmativos que apoyen nuestra autoestima. Por ejemplo, si alguien está experimentando un diálogo interno negativo y cuestionando su valía, podría intentar el replantear sus ideas centrándose en sus cualidades o logros positivos.
-Lidiar con el diálogo interno negativo también implica desarrollar estrategias para reducir el estrés y practicar el autocuidado. Al priorizar nuestro bienestar emocional y psicológico y tomar medidas para gestionar nuestro diálogo interno negativo, podemos aumentar nuestra energía y crear una perspectiva más positiva de la vida.

-Interacciones negativas con los demás: Pasar tiempo con personas negativas o tóxicas, o participar en interacciones negativas como discusiones o chismes, puede generar energía negativa y afectar en nuestro estado de ánimo y energía. Al estar con personas negativas o tóxicas, podemos empezar a adoptar sus actitudes y creencias negativas, lo que puede afectar a nuestra salud mental. Ésto puede provocar un aumento del estrés, la ansiedad y una sensación general de negatividad. Del mismo modo, si participamos en interacciones negativas como discusiones o chismes, podemos crear un ambiente negativo que afecte también la energía de quienes nos rodean.
Las interacciones negativas pueden generar sentimientos de culpa, vergüenza y ansiedad, creando un círculo vicioso de negatividad del que puede ser difícil escapar. La energía negativa también puede afectar nuestras relaciones con los demás, dificultando la formación de vínculos positivos y la construcción de relaciones significativas.
Para evitar éste tipo de interacciones, es importante establecer límites y rodearnos de personas positivas y que nos apoyen. Ésto puede implicar alejarnos de personas o situaciones negativas y participar en actividades que fomenten la positividad, como pasar tiempo en la naturaleza, practicar los ejercicios espirituales, la meditación contemplativa, dedicarnos a aficiones e intereses que nos aporten alegría. Todo ésto puede ayudarnos a aumentar nuestra energía y mejorar nuestro estado de ánimo. Además, es importante practicar la empatía y la compasión al interactuar con los demás, centrándonos en una comunicación positiva y tratando de comprender las perspectivas de los demás, lo que puede crear un entorno más positivo y solidario que fomente la positividad y promueva las relaciones saludables.

14. Los espacios físicos negativos se refieren a entornos o circunstancias que albergan recuerdos, disociaciones o desorden negativos. Éstos espacios generan energía negativa que afecta a nuestro estado de ánimo, emociones y bienestar general.
Un espacio físico desordenado o abarrotado puede resultar abrumador, dificultando la concentración y generando una sensación de agotamiento, lo que puede derivar en desorden, ansiedad, estrés e incluso depresión. El desorden dificulta encontrar objetos, provocando frustración y una sensación de caos. Éstos sentimientos negativos pueden disminuir nuestros niveles de energía y afectar nuestro estado mental y emocional.

De igual modo, un espacio físico que alberga recuerdos o asociaciones negativas -que puede generar energía negativa- puede agravar problemas mentales y emocionales. Por ejemplo, una habitación donde ocurrió un evento traumático puede desencadenar sentimientos de ansiedad o depresión, incluso si el evento sucedió hace mucho tiempo.

Podemos mejorar los espacios físicos negativos limpiando y organizando nuestro entorno. Al mantenerlo ordenado, creamos un ambiente más tranquilo y propicio para la concentración, que fomenta una sensación de bienestar y amplitud. Ésto puede implicar deshacernos de objetos que yá no nos sirven o no nos aportan felicidad, así como desarrollar un sistema para mantener nuestro espacio organizado y limpio que nos aporte paz interior y sosiego espiritual.

15. Para abordar los recuerdos o asociaciones negativas, es útil buscar apoyo profesional. Un terapeuta nos puede ayudar para abordar los problemas subyacentes y proporcionar las herramientas para afrontar las emociones negativas. Además, tomar medidas con la frecuencia (preventiva) necesaria puede que sea la esencia para obtener la fuerza desde el principio del problema dónde está la solución más acertada a partir del problema de la frase ¹“baabar baran" que es el medidor puro, la luz es pura, el calor es limpio y la luz es pura. ¿Mi aeropuerto está limpio? Entoces el despegue es perfecto.
[¹Generalmente, (baabar baran), significa el evento].
Todo ésto, no se puede tratar con los estándares o parámetros del estoicismo, sinó más bien, el saber hacer la indexación de los interludios espirituales -que la persona abierta de corazón- debe practicar para no verse contaminada con todos esos efluvios negativos.
Así pues, la diferencia en los informes se debe a la diferencia en los sinónimos, y ambos se deben a la frecuencia de los informes de ésta inflamación. 
El significado "aparente" y el significado "abstracto" son indicativos de la serpiente, -aunque su indicación sea conceptual y más apropiada para esa persona- que es realmente tóxica consigo misma y lo es doblemente con los demás, todo ésto es Tamim, (que quiere decir), que está designado realmente cómo si fuera una carga. 

<Ciertamente, el ego es un gran adversario que os pondrá siempre a prueba en cualquier situación.>

Assalamo Aleikum.

sábado, 9 de mayo de 2026

LOS AROMAS DEL PARAÍSO.

LOS AROMAS DEL PARAÍSO.
Los diccionarios lingüísticos mencionan en la raíz ج-ن los significados que giran en torno a unas descripciones similares, casi idénticas, como los jardines, la vegetación, plantas, árboles, valles, arroyos y ríos. Todas éstas descripciones se agrupan bajo un nombre: Paraíso o Cielo.

Los antiguos árabes llamaban a un jardín con muchas palmeras y abundante fruta "jannah", cuyo plural es "jinan" o "jannat", derivado de la raíz que significa "reunir" o "albergar". Jannah es la morada de la dicha y el lugar de descanso de los justos en el Más Allá. Uno de los significados de "jannah" en árabe es "cobertura" u "ocultación", debido al entrelazamiento de sus ramas, cómo resultado de la densidad de sus árboles que están muy juntos, que crea una amplia sombra que envuelve a quienes entran con su suavidad y frescura, como si los protegiera del calor abrasador. Al-Zamak dijo: "Entre los usos figurados: la tierra se llenó de vegetación exuberante, y las moscas revolotearon por el prado, cantando de alegría. La tierra se volvió exuberante y verde, y Allah hizo que el ganado creciera entre la vegetación exuberante para ellos". Es como si la tierra, con sus exuberantes huertos y jardines, dónde brota el verdor y el esplendor que deleita a quienes la contemplan, siempre tenga la fertilidad necesaria y el agua suficiente para el beneficio de la creación, que es doble: un beneficio moral, representado por la alegría y la felicidad que brinda a todo aquel que admira su verdor y disfruta de su esplendor y belleza; y un beneficio material, manifestado en la producción de los cereales, cultivos y frutas que los seres humanos necesitan, así como del forraje y la hierba que los animales necesitan.

En hebreo, para al «jardín» se pronuncia y se entiende igual que en árabe. Según los comentaristas de la Torá, su etimología significa un lugar oculto o escondido, y el Jardín del Edén significa «tierra de deleite». Los textos semíticos indican qué, en otros tiempos el paraíso era un jardín amurallado con senderos que se ramificaban entre árboles frondosos y frutales. Estaba salpicado de canales de agua, manantiales y ríos, y rebosaba de hierbas aromáticas, flores de dulce fragancia y arboledas sombreadas, donde uno podía retirarse a descansar y relajarse, disfrutando del impresionante paisaje y la atmósfera refrescante. (En el diccionario...)
En la Biblia, por ejemplo: Éstos son jardines preparados para el placer y el disfrute, incluyendo los jardines del rey Salomón, (Suleiman), que contienen arroyos y manantiales. Éstos jardines estaban protegidos para que nada extraño entrara en ellos.

La palabra Paraíso conlleva los significados y connotaciones de la palabra Paradisíaco. De hecho, el término Paraíso se considera sinónimo de Cielo y está estrechamente relacionado con él. Ésto se evidencia claramente leyendo los libros sagrados de las tres principales religiones: judaísmo, cristianismo e Islam. Sin embargo, en el Islam, ambas palabras se consideran términos generales que comparten muchos significados, pero al combinarse, se consideran distintas, y viceversa. (Resumen al final.)

El diccionario bíblico proporciona pruebas claras de ésto, yá que al intentar definir la raíz de «paraíso», comienza directamente con la palabra «paraíso», afirmando: «El paraíso original que Allah dispuso para la humanidad antes de su caída, colocando en su centro el Árbol de la Vida como se evidencia, y/a continuación la palabra que se aplicó a cada jardín en los palacios de los reyes». Su afirmación «cada jardín» significa cada paraíso, puesto que los jardines -como se mencionó anteriormente- eran una característica de los palacios utilizados por los reyes. Se dice que la palabra «paraíso» deriva del idioma siríaco y se aplicó metafóricamente a ciertos lugares de la península arábiga, como el jardín de Banu Yarbu' debajo de al-Yamamah, una fuente de agua perteneciente a Banu Tamim cerca de Kufa y la fortaleza de Firdaws en Qazvin. «Firdaws» significa amplitud, abarcar y ser completo. Un cofre «mufardas» que es ancho. "Firdaws" (con kasra en la fa') se refiere a valles donde crecen diversos tipos de plantas, formando campos o huertos. Al-Jawhari dijo al respecto: El paraíso es el jardín. 
Al-Farra’ dijo que es árabe, y el paraíso es un jardín en el Cielo. Firdaws es el nombre de una pradera debajo de Al-Yamamah, y Al-Faradis es un lugar en el Levante, y un viñedo se llama Mufardas, que significa que está emparrado.

Las enciclopedias más especializadas y completas nos presentan significados similares a los que se encuentran en los diccionarios lingüísticos, pero con mayor profundidad y detalle. Explican cómo la palabra «paraíso» o «cielo» pasó de su significado terrenal al significado religioso que le otorgaron los libros sagrados. Éstos libros delineaban el camino para alcanzar el paraíso y sus placeres, estableciendo un modo de vida basado en las doctrinas y leyes que en ellos se propagaban. Las enciclopedias sugieren que la palabra «paraíso» deriva del persa antiguo «pair-dizah», que significa jardín o lugar cerrado. Ésto indica que dichos lugares siempre se atribuyen a sus dueños cuando se mencionan, como en «el jardín de fulano» o «el paraíso de mengano». Jenófanes fue el primero en usar ésta palabra en el griego antiguo. Ésto lo demuestran los papiros (en cuanto a la cuestión de la transferencia del significado de paradisíaco) de su connotación mundana a una religiosa que la encontramos en algunos manuscritos de la traducción de la Septuaginta.

La traducción de la Septuaginta es como la frase "Paraíso de la Bienaventuranza", "Paraíso de Allah" y "Paraíso del Señor". Así, pasamos del significado terrenal al significado del Paraíso que Allah ha preparado para la humanidad. Después de ésto..
Obviamente, se relaciona con la naturaleza alegórica y moralizante de la concepción.

El significado religioso en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento dominó ésta concepción, es decir, el Paraíso, es el cielo en el que Adán fue colocado al principio, o el lugar de los justos después de la muerte, y la felicidad en el Paraíso se expresa por una vida abundante y con mucha vegetación.

El concepto de los textos antiguos orientales.
Analizando el significado del sacrificio, (desde la dimensión ritual hasta la realización social), llegamos ahora a un punto culminante: una reflexión sobre el objetivo último de todo el esfuerzo humano y la fe de un siervo. ¿Con qué propósito se realizan todos éstos sacrificios? El Corán y la Sunnah ofrecen una respuesta clara y esperanzadora: buscar la complacencia de Allah y alcanzar Su mejor recompensa: el Paraíso. Aquí vamos a hacer una reflexión escatológica, un intento para comprender cómo cada gota de sudor, cada moneda donada y cada ego sometido son pequeños pasos hacia la construcción de nuestro palacio para la eternidad.

En el contexto del pensamiento islámico, la escatología (el estudio del fin de los tiempos y la vida después de la muerte) no es simplemente una rama de la fe que contiene dogmas sobre el futuro. Es una perspectiva a través de la cual todo musulmán debe contemplar y desenvolverse en ésta vida terrenal. Buscamos tender un puente entre las descripciones del paraíso, (que a menudo suenan a cuentos de hadas), y la realidad de la lucha y el sacrificio cotidianos. Ésto nos demostrará, que la creencia en el paraíso, no es una adicción que lleve a las personas a huir del mundo, sinó más bien, un motor de impulso para el espíritu por mejorarlo.

Así pues, las principales preguntas de investigación que se abordan son: ¿Cómo describen el Corán y los Hadices el paraíso como la recompensa final para los creyentes? ¿Qué actos, en particular aquellos que implican sacrificio, se prometen específicamente como camino al paraíso? ¿Y cómo deberían éstas reflexiones sobre la vida después de la muerte influir en la perspectiva, las prioridades y las acciones de un musulmán en ésta vida transitoria?

La promesa para los creyentes.
La promesa del Paraíso (Jannah) es un tema central del Corán, repetido en numerosas Suras con descripciones ricas y evocadoras. Ésta promesa no es una mera promesa vacía, sinó una afirmación de los atributos más fundamentales de Allah. Él es a la vez una manifestación de Su infinita misericordia y un testimonio de Su justicia absoluta. Comprender la verdadera naturaleza del Paraíso es el primer paso para cultivar el anhelo y la motivación para alcanzarlo.

Las descripciones del cielo, aunque a menudo se emplean metáforas terrenales, éstas apuntan esencialmente a una realidad de placer y paz inimaginable para la razón humana, cuya culminación es el mayor placer espiritual: contemplar el aspecto del Creador.

El cielo como manifestación de la gracia y la justicia divinas.
El concepto de paraíso en el Islam es inseparable de la comprensión de los atributos de Allah. En primer lugar, el paraíso es la máxima expresión de los atributos de Ar-Rahman y Ar-Rahim (el Clemente y el Misericordioso). Allah, en Su amor, no solo crea a los seres humanos y les brinda guía, sinó que también les otorga una recompensa que supera con creces las obras de Sus siervos. La entrada de una persona al paraíso, en esencia, no se debe únicamente al "derecho" que obtiene por sus obras, sinó a la abundancia de la misericordia de Allah. Como dijo el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): "Ninguno de vosotros entrará en el paraíso por sus obras". Los compañeros preguntaron: "¿Incluyéndote a ti, oh Mensajero de Allah?". Él respondió: "Incluyéndome a mí, a menos que Allah me conceda Su misericordia y gracia". (Narrado por Muslim).

En segundo lugar, el paraíso o cielo es la aplicación de la naturaleza de Al-'Adl (El Más Justo). La vida terrenal es un campo de pruebas lleno de injusticias. Las personas buenas a menudo sufren, mientras que las personas malvadas parecen triunfar. Sin el Día del Juicio y el paraíso o cielo, el concepto de la justicia de Allah se vuelve incompleto e incluso desmotivado. El paraíso o cielo es un lugar donde se mantiene la justicia absoluta. Toda la paciencia al afrontar las pruebas, toda la sinceridad al hacer buenas obras y todo el sacrificio oculto recibirán una recompensa perfecta, sin ninguna discriminación.

Como subraya M. Quraish Shihab (2020), la creencia en la vida después de la muerte es una necesidad lógica y moral, yá que proporciona respuestas a las preguntas fundamentales sobre el significado del sufrimiento y el propósito de la vida.
Así pues, el paraíso o cielo no es simplemente un «parque de atracciones» en la otra vida. Es una realidad teológica que afirma que Allah es el Misericordioso, y que no desperdiciará la fe de sus siervos, y el Justo, que perfeccionará la balanza de su justicia en el último día. Ésta comprensión proporciona al creyente paz y optimismo en la vida.

Descripción de los placeres del Paraíso en el Corán y los Hadices.
Para despertar el anhelo (syauq) en los corazones de los seres humanos, apegados a los placeres sensoriales, el Corán y los Hadices ofrecen numerosas descripciones concretas de las delicias del Paraíso. Umar Sulaiman Al-Asyqar, en su obra, ha resumido sistemáticamente éstas descripciones. El Paraíso se describe con ocho puertas, una de las cuales es la puerta de Ar-Rayyan, reservada exclusivamente para quienes ayunan. Su inmensidad es inimaginable, y en su interior existen infinitos niveles, donde la posición del creyente se determina por el nivel de su fe y sus buenas obras en éste mundo.

El Corán utiliza con frecuencia la metáfora de un hermoso jardín: «Jannatin tajri min tahtihal anhar» (Jardines bajo los cuales fluyen ríos). Éstos ríos no son de agua común, sinó de leche, miel y vino puro. Sus habitantes viven en magníficos palacios (qushur), vestidos con finas telas de seda (sundus) y gruesas (istabraq), adornados con brazaletes de oro y perlas. Descansan en mullidos divanes, atendidos por jóvenes sirvientes que son como perlas esparcidas dónde todos sus deseos se cumplirán. Se les servirá comida y bebida en vasijas de oro y plata, con frutas fáciles de recoger y una deliciosa carne de ave. No hay nada en maldad allí ni palabras vanas o pecados, sólo un apacible «salam». Yá no hay fatiga, dolor, vejez ni celos. Todo es pura y eterna dicha. Éstas descripciones, (aunque emplean analogías mundanas), pretenden ofrecer un atisbo de una dicha que «ningún ojo ha visto jamás, ningún oído ha escuchado jamás, y jamás ha cruzado la mente del hombre» (Hadiz Qudsi, narrado por Bujari).

Análisis simbólico de los placeres físicos del paraíso-cielo.
Si bien abundan mucho las descripciones físicas del paraíso, los eruditos y pensadores islámicos enfatizan en la importancia de ir más allá de su mera comprensión. Éstas descripciones suelen ser simbólicas, empleando un lenguaje comprensible para los humanos para señalar una realidad que trasciende a nuestra imaginación. Como analiza Syamsuddin, cada descripción de los placeres físicos del paraíso encierra un significado espiritual mucho más profundo. Por ejemplo, «un jardín bajo el cual fluyen ríos» puede interpretarse como un símbolo de la vida en constante movimiento, dinámica y llena de fertilidad espiritual, en contraste con la vida terrenal, que a menudo se percibe como estancada y estéril. «Prendas de seda» pueden simbolizar la pureza y la nobleza alcanzadas tras un proceso de purificación en el mundo. «La ausencia de palabras vanas» (laghwun) simboliza el logro de un estado de comunicación perfecta, llena de honestidad y totalmente libre de conflictos.

La esencia de todos los placeres del Paraíso reside en la eliminación de todo sufrimiento, tanto físico como psicológico. Yá no hay temor al futuro, ni tristeza por el pasado, ni ansiedad, envidia ni odio. Solo existe la paz total (salam) y satisfacción absoluta del alma. Así, el Paraíso no es simplemente un lugar para satisfacer los deseos físicos, sinó que es un estado existencial donde los seres humanos alcanzan su máximo potencial bajo la protección de la voluntad divina.

La Cima del Placer: Ver a Allah (Ru'yatullah).
Entre las innumerables bendiciones del Paraíso, el Corán y los Hadices afirman explícitamente que existe una bendición suprema que hace que todas las demás parezcan insignificantes: la oportunidad de contemplar directamente a Allah SWT. El Corán lo insinúa en Sus palabras: «Para quienes obran bien, la mejor recompensa (el Paraíso) es aún mayor (ziyadah)» (Sura Yunus: 26). Los comentaristas, basándose en los Hadices del Profeta, (paz y bendiciones para él), interpretan ésta recompensa adicional (ziyadah) como la bendición de contemplar a Allah.

En otro versículo, Allah dice: «Los rostros (de los creyentes) en aquel Día resplandecerán. Mirarán a su Señor» (Corán, Al-Qiyamah: 22-23). Acaso, ¿No es ésta la culminación del anhelo de un siervo por encontrarse finalmente con el Ser al que ha adorado, amado y anhelado sin haberlo visto jamás? Éste placer espiritual es tan abrumador que los habitantes del paraíso olvidarán momentáneamente todos los placeres físicos que estén experimentando.

La creencia en ésta visión de Allah tiene profundas implicaciones para la espiritualidad del musulmán. Enseña que el objetivo último de toda adoración y sacrificio no es simplemente alcanzar los jardines y palacios, sinó obtener la complacencia de Allah, lo cual conduce al encuentro con Él. Ésta es la aspiración más elevada, el objetivo final, y debe ser la principal motivación de todo acto de adoración. Éste anhelo de encontrarse con el Amado debe impulsar el esfuerzo y el sacrificio constantes del siervo en Su camino.

Buenas obras que llevan al paraíso-cielo.
La gloriosa promesa del paraíso no se alcanza con sueños vacíos. Es un precio que se paga con esfuerzo y sacrificio. El Corán y los Hadices describen claramente los caminos que conducen al paraíso. Éste camino supremo es una combinación inseparable de fe pura y buenas obras constantes.

-Préstamos lingüísticos del diccionario para que resulte más fácil entenderlo:
<En el Islam, el significado que se considera apropiado para el significado de cielo es "Jannah", aunque la interpretación del significado de las palabras "Svargga", "Cielo" y "Jannah" sea diferente para cada una.>

<La palabra Jannah en árabe significa "Jardín", en la interpretación actual el Corán tiene la palabra "Cielo" añadida y se convierte en "Jardín del Cielo".>

<Así pues, el texto literario de la palabra "Cielo" es una absorción de la cultura, porque el significado de las palabras "Svargga", "Cielo" y "Jannah" son diferentes entre sí.>

Assalamo Aleikum.

jueves, 7 de mayo de 2026

SOBRE los Centros y EPICENTROS.

SOBRE los Centros y EPICENTROS.
[Imagen del Aula Magna de la Universidad Islámica del Pais Vasco).

Enteramente, es una bendición de Allah sobre ésta tierra que Él la haya convertido en el lugar donde descendió Su revelación, el hogar de Su mensaje y el centro de los corazones de los musulmanes, estén dónde sea que estén en ésta tierra, donde también se encuentran los dos santuarios sagrados y la venerada Kaaba, hacia la cual los musulmanes se vuelven al menos cinco veces al día.

No cabe duda, de que es una Ummah que ha sido bendecida con éste honor, favorecida con ese privilegio y distinguida por la aplicación de la ley islámica en todo lo que le concierne, y que necesita urgentemente a alguien que la aconseje y le recuerde, que le ordene lo que es correcto y le prohíba lo que es incorrecto, para que toda la Ummah permanezca en su fe pura, en su camino recto, en su adhesión a la verdad, en su apego a sus objetivos y en su tenaz aferramiento a ellos de forma correcta.

Una Ummah, a la que se le ha concedido éste honor, está obligada a exhortarse mutuamente a la verdad y la paciencia, a acatar la ley de Allah, a gobernar según Su Libro, a seguir la Sunnah de Su Profeta, PyB, a obedecer Sus mandamientos y/a evitar Sus prohibiciones.

Ante ésta situación, hemos comprendido qué, la religión y la aplicación de la ley divina no exime del cumplimiento de la misma por causa de la zona, el país o la circunferencia extraterritorial de dónde puedan existir/vivir los musulmanes y qué, (solamente deba ésta Ummah), conformarse con las normas básicas de ciudadanía (que dichos países y sus leyes políticas puedan tener) a pesar de su grandeza. Más bien, se consideró, que también es un deber, (por parte de los musulmanes), el seguir y respetar las leyes Islámicas sin importar el pueblo en dónde se encuentren, puesto que el Islam es universal, no es algo privado, y sus leyes tienen que ser respetadas igualmente por los musulmanes desde esa universalidad, por ello: se estableció el deber de amparar y respetar las leyes de cada país -al unísono con el seguimiento de las leyes propias de la Jurisprudencia por parte de la Comunidad musulmana-. 

Se han realizado muchos esfuerzos entre los musulmanes, -que están repartidos por el mundo-, para abrir centros culturales, asociaciones, casas de Da'wah, comunidades, universidades, institutos, escuelas, hospitales, negocios, etc. e integrarse en la sociedad que les rodea; PERO se han olvidado del estamento judicial que sostiene la religión, yá que se limitan solamente al cumplimiento de la ley (fiqh) dentro de sus establecimientos, y por sus costumbres -al ámbito familiar o de comunidad-, cómo si se tratara de un parámetro limitado o exclusivo para esos lugares en especial, lo que ofrece más -una visión de segregación (gueto) tradicional- que de una Ummah interesada en elevar sus aspiraciones para desempeñar sus funciones como musulmanes creyentes para Allah. Por ésta razón, se ha creado la Liga Jurídica Islámica Internacional para llevar la Jurisprudencia a todos los lugares de la tierra en donde se encuentren los musulmanes. 

De los centros y el personal.
Se tienen que hacer dotaciones para elevar el nivel de los imames y predicadores nombrando imames competentes y seleccionándolos de entre aquellos que poseen las cualificaciones y las acreditaciones adecuadas para desempeñar sus funciones.

El mensaje tiene que ser el adecuado. Hay que implementar un plan integral para elevar el nivel de éstos imames y predicadores, basado en dos métodos que se desarrollan en dos direcciones paralelas. El primero: atraer a los graduados de las facultades de Shari'a, Da’wah, Fundamentos de la Religión e Idioma Árabe, y darles prioridad para que alcancen el nombramiento evaluable para los puestos de Imamato en general.
Segundo: Establecer el instituto o universidad homologada para los estudios del Imamato y los predicadores, bajo la supervisión de una Entidad Islámica Internacional que sea neutral en el consejo, que tenga un programa de estudios y unos requisitos de admisión o selectividad. Con capacidad para desarrollar y formular los proyectos educativos que definan sus objetivos sin depender de la manutención o del mecenazgo de estamentos gubernamentales que puedan ser contraproducentes o que lleven implícito un tipo de garantías u obligaciones sectarias. Se pueden aceptar las aportaciones voluntarias de las ONGS y otras organizaciones benéficas que no sean parte del gobierno de una determinada nación. 

Los cursos de reciclaje y  formación continuada para los imames y predicadores: Se organizarán numerosos cursos de formación continuada para imames y predicadores en diferentes regiones. Éstos cursos tienen que incluir la formación en oratoria, estudios de ciencias coránicas, jurisprudencia y Hadices, y cultura islámica. La duración de cada curso de reciclaje y formación oscilaría entre dos y tres meses. Los estudios superiores completos estarían entre los tres a cuatro años y serían a descontar aquellas asignaturas que yá tienen sus calificaciones mediante una evaluación balanceada presentando todas las acreditaciones y notas de dichas materias educativas que serán analizadas escrupulosamente para evitar posibles errores.

El Consejo Supremo de la Liga Jurídica Islámica Internacional y sus Consejos científicos, conjuntamente con las Juntas de las Mezquitas, que sean afiliados (socios) de la Liga, serán los encargados de la selectividad y la valoración de los candidatos participantes para éstos cursos para Imames y predicadores, pudiendo hacer un filtrado de todos los currículums que los graduados les hagan llegar personalmente o las entidades religiosas dónde están desempeñando su servicio. Se valorarán adecuadamente a los postulantes que provienen de la
formación y capacitación de los graduados de las universidades islámicas de todo el mundo islámico con su cualificación y los créditos para la predicación y la promoción del Islam de los Institutos Superiores de sus respectivos países.

Se considera positivamente, llevar un grupo selecto de estudiantes, preparándolos para especializarse en la defensa islámica y la oratoria, y para adquirir los conocimientos científicos, considerando que se trata de una disciplina científica con sus propios métodos, estilos y temas. Ésto les permite ejercer la intercesión de Allah, no solo en determinados momentos y países, sinó en todo el panorama islámico, en cumplimiento del papel protagonista de la religión en el mundo islámico y de conformidad con el mandato de Allah Todopoderoso: «Sois la mejor nación que la humanidad. Ordenáis lo que es justo y prohibís lo que es injusto» (Al Imran: versículo 108). Y Allah Todopoderoso dice: «¿Y quién tiene mejor palabra que aquel que invita a Allah, obra con rectitud y dice: “En verdad, soy de los musulmanes”?» (Fussilat: 33).

Gracias a ésta especialización en predicación islámica, oratoria, etc. Se pretende llenar éste vacío que existe ofreciendo a los estudiantes éste tipo de especialización, pues aún padecen de muchas carencias en ciertos países islámicos, yá que la existencia de grupos de predicadores cualificados es escasa, si no inexistente, en el mundo actual.

Todas las entidades comprometidas en éste proyecto, tienen que  proporcionar a los estudiantes diversos medios y alternativas para alcanzar éste objetivo de especialización, con la ayuda de Allah, incluyendo las prácticas con permisibilidad para la predicación en las mezquitas, la oratoria, ayudar en la escuela, la sensibilización (Da'wah) en pueblos y ciudades, y la realización de viajes destinados a su formación y al beneficio de la sociedad con sus conocimientos, todo ello bajo la observancia de un selecto grupo de académicos con amplia experiencia en éste campo.

Assalamo Aleikum.

UN SERMÓN ELOCUENTE.

UN SERMÓN ELOCUENTE.
Ibn al-Sammak, era un predicador, (que Allah tenga misericordia de él), dijo: Me describieron a un hombre como un devoto creyente, así que fui a verlo y lo encontré en una casa donde habían cavado su tumba. Estaba sentado en el borde, remendando hojas de palma frente a él. Lo saludé, y él me devolvió el saludo débilmente. Entonces me dijo: «¿Quién eres?». Le dije: «Muhammad ibn al-Sammak». Dijo: «¿El predicador?». Le dije: «Sí». Arrojó las hojas de palma que tenía en la mano y dijo: «Oh Ibn al-Sammak, predicar al oyente es como un médico para un enfermo. Así que, comparte conmigo algo de tu predicación». Le dije: «¡Oh, Shaykh!, ¿no temes que tu pecado no sea olvidado y tu transgresión no sea borrada? ¿Y cuánta oscuridad, terror, angustia y castigo te aguardan? Primero, la oscuridad de la tumba, luego la oscuridad de la Reunión, luego la oscuridad de la Resurrección, luego la oscuridad del Puente, luego el pesaje de las obras, luego la ruptura de las esperanzas, luego el poder del Rey Exaltado». Lloró amargamente y luego me dijo: «¡Oh, Ibn al-Sammak!, ¿qué viene después de eso?». Le dije: "Cargar con los pecados, entrar en el Infierno, y aún más, ser reprendido por el Rey Altísimo"..
¿Te parece poco?

("Ellos son los que tienen paciencia y se confían en su Señor.
Antes de ti, no habíamos enviado sino a hombres con Nuestra inspiración -preguntad a la gente del Recuerdo si vosotros no sabéis- que traían las evidencias y las escrituras. E hicimos que te descendiera a ti el Recuerdo para que pusieras en claro a los hombres lo que se les había hecho descender y para que pudieran reflexionar".) (Sura 16 [An-Nahl] versos 42-44). 

¿No lo sabéis? Entonces, ¿cómo puede Allah Todopoderoso hacer obligatorio preguntarles y luego dejar sus respuestas y decisiones en manos de Allah?

Las sentencias de nuestros corazones.
Allah Todopoderoso dijo: “Si no estáis de acuerdo en algo, remitidlo a Allah y al Mensajero” (Sura An-Nisa: 59), pero no dijo: “Remitidlo a vuestros pensamientos y a los susurros de vuestros corazones”.

El muftí basa su fatwa (sentencia) en la situación aparente que le presenta el consultante, y puede haber asuntos ocultos que desconoce; tal vez, si los conociera, modificaría su fatwa. Quien busca la fatwa es quien conoce esos asuntos, y por lo tanto, su alma permanece ansiosa e inquieta respecto a la fatwa que se le ha dictado. La fatwa del muftí en éste caso es como el fallo de un juez, que decide según las apariencias y lo que oye, pero no convierte en permisible lo prohibido para quien busca su juicio si su argumento es más elocuente que el de su oponente, que es el legítimo propietario. Por lo tanto, el argumento basado en el Hadiz es a favor de la validez de los pensamientos e inspiraciones frente a la recta evidencia de la ley islámica.

Falso razonamiento.
El erudito Ibn Rajab al-Hanbali dice en su explicación del Hadiz de Wabisa: “Consulta a tu corazón”: El Hadiz de Wabisa y otros hadices similares indican la importancia de volver al corazón cuando hay dudas y nada queda resuelto.
El corazón se siente atraído por ella, y el pecho se abre a ella; es rectitud en lo lícito. Todo lo contrario es pecado e ilícito. Su afirmación en el Hadiz de Nawwas ibn Sam'an: «El pecado es lo que hiere el corazón y te disgusta que la gente lo sepa» indica que el pecado es lo que causa angustia, opresión, ansiedad y confusión en el corazón, por lo que el pecho no se abre a él. Además, es considerado reprobable por la gente, de tal manera que lo rechazan cuando se enteran de ello. Éste es el nivel más alto de conocimiento del pecado cuando hay duda, que es lo que la gente rechaza tanto en quien lo comete como en quien no. De éste significado se deriva el dicho de Ibn Mas'ud: «Lo que los creyentes ven como bueno es bueno a los ojos de Allah, y lo que los creyentes tales ven como malo, es malo a los ojos de Allah».
Su afirmación en el Hadiz de Wabisa y Abu Tha’laba: «Aunque el muftí te dé una fatwa» ésto significa que todo aquello que perturba la conciencia de una persona es pecado, incluso si alguien más le da una fatwa que lo exime de culpa. Éste es un segundo nivel, en el que la acción es reprobable para quien la realiza, pero no para los demás, y también la ha convertido en pecado. Ésto solo ocurre si quien la realiza tiene el corazón abierto a la fe, y el muftí le da una fatwa basada en meras conjeturas o inclinaciones hacia el deseo, sin ninguna prueba legal. En cuanto a lo que el muftí posee como prueba legal, entonces es obligatorio que quien busca una fatwa se remita a ella, incluso si su corazón no está abierto a ella. Ésto es similar a las concesiones legales como romper el ayuno durante un viaje o una enfermedad, o acortar la oración durante un viaje, etc., que no abren el corazón de muchas personas ignorantes, por lo que no se toman en cuenta.

El Profeta PyB a veces ordenaba a sus compañeros que hicieran cosas que a algunos no les gustaban, así que se negaban a hacerlas, y él se enfadaba por ello; como cuando les ordenó que cambiaran su Hajj por la Umrah, y a algunos no les gustó; y como cuando les ordenó que sacrificaran sus animales de sacrificio y salieran del estado de Ihram de la Umrah de Al-Hudaybiyah, y no les gustó; y no les gustó que negociara con los Quraysh con la condición de que él regresara de su año, y que cualquiera que viniera a él de entre ellos regresara con ellos.

En resumen: independientemente de lo que diga el texto, el creyente no tiene más remedio que obedecer a Allah y a Su Mensajero, PyB, como dijo Allah Todopoderoso: «No corresponde a ningún creyente ni a ninguna creyente elegir cuando Allah y Su mensajero han decidido algún asunto.
Quien desobedezca a Allah y a Su mensajero, se habrá extraviado en un extravío indudable». (Sura 33 [Al-Ahzab] verso 36). Ésto debe recibirse con el corazón abierto y con satisfacción, pues todo lo que Allah y Su Mensajero, PyB, han ordenado debe ser creído, aceptado y sometido, como dijo Allah Todopoderoso: «Pero no, por tu Señor que no creerán hasta que no te acepten como árbitro en todo lo que sea motivo de litigio entre ellos y luego no encuentren en sí mismos nada que les impida aceрtar lo que decidas y se sometan por completo». [plena y voluntariamente]. (Sura 4 [An-Nisa] verso 64).

En cuanto a aquello que no tiene texto de Allah ni de Su Mensajero, PyB, ni de aquellos cuyas palabras se siguen de entre los Compañeros y los predecesores de la nación, entonces, si surge en la mente de un creyente cuyo corazón está en paz con la fe y cuyo pecho está abierto a la interpretación con la luz del conocimiento y la certeza, porque algo le fue revelado, y surgió una duda en su corazón. No encontró a nadie que emitiera una fatwa que lo permitiera, excepto alguien que transmitió su opinión, y es alguien en cuyo conocimiento y religión no se puede confiar, más bien es conocido por seguir sus deseos. Así pues, el creyente vuelve a lo que despertó su duda en su corazón, incluso si quienes emiten fatwas le dan una. El Imam Ahmad también afirmó algo similar. (Fin de la cita).

En conclusión: <Consultar al corazón sólo es necesario cuando no hay un muftí de confianza que se base en pruebas legales válidas y en cuyo conocimiento y religión el musulmán tenga confianza.>

Al-Shawkani añadió otro significado al Hadiz: "Consulta a tu corazón", que será: que ésto está en el incidente en el que la evidencia es contradictoria.

Ésto significa qué, cuando las pruebas son contradictorias y no hay una clara preferencia por una sobre la otra, el sentir del creyente y lo que él emite como fatwa es uno de los factores que determinan la preferencia.

Digo: Del mismo modo, que las respuestas de los eruditos de la jurisprudencia islámica pueden resultar contradictorias para el profano -que sigue una escuela de pensamiento en particular-, y éste no tiene motivos para tener preferencia.
Si uno de ellos está en contra de otro u otros, entonces debe volverse hacia aquel en quien su corazón se sienta tranquilo. Pero, ¿cuándo se toma la fatwa del corazón? ¿Para permitir o prohibir algo, o para ambas cosas? Aquí el Imam Al-Ghazzali dice: “La fatwa del corazón sólo se toma cuando el muftí lo permite, pero cuando prohíbe algo, entonces debe evitarse”.

Ésto es aceptable si la prohibición del muftí se basa en pruebas convincentes.

Pero, ¿en qué corazón se puede confiar a la hora de emitir una fatua?
Aquí Al-Ghazzali menciona que no confía en todos los corazones, pues hay un corazón que es obsesivo y lo niega todo, y hay un corazón que es indulgente y vuela hacia todo, por lo que no hay consideración para éstos dos corazones, sinó más bien consideración para el corazón de la persona sabia que tiene éxito en comprender las sutilezas de las situaciones, pues él es la piedra de toque por la cual se prueban las realidades de las cosas, y cuán precioso es éste corazón.

Hadiz: "Entre los que os precedieron hubo personas inspiradas."

En cuanto al hadiz: “Hubo personas inspiradas entre los que os precedieron, y si hay alguno de ellos en mi nación, es Umar ibn al-Khattab”, es un Hadiz auténtico acordado por los eruditos, pero no hay evidencia en él para la afirmación.
Es necesario detenerse en el texto del Hadiz, pues un siervo dijo: Afirmó que existían en las naciones que nos precedieron, y vinculó su existencia en ésta nación con la condición “si”, aún siendo la mejor de las naciones, porque las naciones que nos precedieron los necesitaban, y ésta nación era autosuficiente gracias a la perfección de su Profeta y su mensaje. Por lo tanto, Allah no hizo que la nación posterior a él necesitara un muhaddath (alguien que habla con Allah), ni una persona inspirada, ni una persona con una revelación o un sueño. Así pues, ésta vinculación se debe a la perfección de la nación y a su autosuficiencia, y no a su deficiencia.

Duda razonable.
El Hadiz no proporciona ninguna evidencia de que quien recibe el Hadiz o la inspiración actúe de acuerdo con sus pensamientos internos ante lo que prescribió la ley de su Señor, y si lo hubiera hecho, habría sido inspirado por Satanás, no por el Señor Misericordioso.
Otro siervo dijo: «En cuanto a lo que dicen muchos ignorantes y engañados: “Mi corazón me habló de mi Señor”, es cierto que su corazón se lo habló, pero ¿de quién? ¿De su demonio? ¿O de su Señor? Así qué, cuando dice: “Mi corazón me habló de mi Señor”, está atribuyendo la afirmación a alguien que no es Él que le dijo eso, y entonces era una mentira».
Se dijo: (Y aquel que narró el Hadiz de la nación -es decir, Umar ibn al-Khattab- no dijo eso, ni lo pronunció jamás, y Allah le impidió decirlo. Más bien, su escriba escribió un día: Ésto es lo que Allah le mostró al Comandante de los Creyentes, Umar ibn al-Khattab, así que dijo: No, bórralo y escribe: Ésto es lo que vio Umar ibn al-Khattab). Si es correcto, entonces viene de Allah, y si es incorrecto, entonces viene de Umar, y Allah y Su Mensajero son inocentes de ello.
Y dijo, respecto a la herencia de quien muere sin padres ni hijos: Doy mi opinión sobre éste asunto, y si es es correcto, entonces viene de Allah, y si es incorrecto, entonces viene de mí y de Satanás.

Ésta es la declaración del erudito de Hadices, con el testimonio del Mensajero, PyB, y ves al extasiado y al oyente, proclamando abiertamente su insolencia y falsedad, diciendo: “¡Mi corazón me habló de mi Señor!”
Consideremos la diferencia entre las dos afirmaciones y los dos rangos, los dos dichos y las dos situaciones, y demos a cada uno el lugar que le corresponde.

Hace que las impurezas y las puras sean una y la misma cosa. 
En cuanto a la afirmación de algunos modernistas o individuos inspirados de que la modernización, la inspiración o la revelación les llegó al compás de un oído, según el cual estaban seguros, y que provenía de Allah Todopoderoso para ellos, con el conocimiento necesario que encontraron en sí mismos, ésta posición fue verificada por un Imam de una manera que debemos transmitir de él, para que los pies no resbalen y los entendimientos no se extravían. Dijo, explicando las palabras del jeque Al-Harawi: En cuanto a que se obtenga mediante la audición: eso no es inspiración, sinó más bien una forma de interpelación, y ésto es imposible de obtener para cualquier otro que no sean los profetas, y es lo que le fue dado a Moisés, puesto que aquel a quien se dirigía era el Todopoderoso, el Altísimo.
En cuanto a lo que les sucede a muchos deportistas en términos de audición, se trata de uno de tres tipos, y no hay un cuarto: La forma más elevada de ésto se da cuando el ángel se dirige a él parcialmente. Ésto ocurre incluso con personas que no son profetas. Por ejemplo, los ángeles solían saludar a Imran ibn Husayn con un saludo de paz, pero cuando fue cauterizado, dejaron de dirigirse a él. Cuando cesó la cauterización, retomaron el saludo.

El Discurso. Es de dos tipos:
Una de ellas es un discurso que escucha con sus propios oídos, y ésto es raro en relación con el cuerpo general de creyentes.
El segundo es un discurso que se graba en su corazón, a través del cual el rey se dirige a su alma, como en el famoso Hadiz: “En verdad, hay una influencia en el corazón del hijo de Adán, y hay una influencia de Satanás. La influencia del ángel es una promesa de bien y una confirmación de la promesa, mientras que la influencia de Satanás es una promesa de mal y una negación de la promesa. Luego recitó: «El Shaytán os infunde temor con la miseria y os manda la avaricia, pero Allah os promete perdón de Su parte y favor. Y Allah es Espléndido, Conocedor». (Sura 2 [Al-Baqarah] verso 267). 

Y Allah Todopoderoso dijo:
«Cuando tu Señor inspiró a los ángeles: Estoy con vosotros, dad firmeza a los que creen..».
(Sura 8 [Al-Anfal] verso 12), se dijo en su interpretación: Fortalece sus corazones y anúnciales la buena nueva de la victoria. Y se dijo: Trajeron consigo la lucha.
-Ambas afirmaciones son ciertas. Porque estuvieron presentes con ellos en la batalla y les infundieron ánimo.

Y de éste discurso: la amonestación de Allah Todopoderoso en los corazones de Sus siervos creyentes, como en Jami' al-Tirmidhi y Musnad Ahmad, según la autoridad de Nawwas ibn Sam'an, según la autoridad del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él), quien dijo: «Allah Todopoderoso ha dado un ejemplo: un camino recto, y a cada lado del camino hay dos muros, cada uno con puertas abiertas, y sobre las puertas cuelgan cortinas. Hay un pregonero que llama al comienzo del camino, y otro que llama por encima del camino. El camino recto es el Islam. Los dos muros son los límites establecidos por Allah. Las puertas abiertas son las prohibiciones de Allah. Nadie transgredirá ninguno de los límites de Allah hasta que se levante la cortina. El pregonero al comienzo del camino es el Libro de Allah. El pregonero por encima del camino es la amonestación de Allah en el corazón de todo creyente. Ésta amonestación en los corazones de los creyentes es inspiración divina a través de los ángeles».

En cuanto a la ocurrencia sin intermediario: ésto es algo que aún no se ha esclarecido. Su negación o afirmación definitiva depende de las pruebas. Y Allah lo sabe mejor.

El segundo tipo de discurso audible: las conversaciones telefónicas de los genios. El destinatario puede ser un genio que es creyente y una persona justa, o tal vez un demonio. Ésto también es de dos tipos: Una de ellas consiste en dirigirse a él con un discurso que pueda escuchar con sus propios oídos.
El segundo significado es que se inculca en el corazón cuando lo toca. Ésto incluye promesas y esperanzas, como cuando Satanás promete y da esperanzas a una persona, le ordena y le prohíbe. Como dijo Allah Todopoderoso: «Les promete y les hace tener falsas esperanzas, pero todo lo que el Shaytán les promete no es sino engaño». (Sura 4 [An-Nisa] verso 119), y dijo: «Os manda el mal y la indecencia y que digáis de Allah lo que no sabéis». (Sura 2 [Al-Baqarah] verso 268). El corazón participa en éste discurso, y el oído también. La infalibilidad está ausente excepto para los Mensajeros y toda la comunidad musulmana.

<¿Cómo puede saber aquel a quien se dirige éste discurso que es misericordioso o real? ¿Con qué prueba? ¿O con qué evidencia? Y Satanás inspira en el alma y lanza su palabra al oído, de modo que el engañado y extraviado dice: «Me lo dijeron, me hablaron, creo», pero la cuestión está entre quien te habló y aquel a quien se dirige.>

Cuando Umar ibn al-Khattab se divorció de sus esposas y repartió su fortuna entre sus hijos, le dijo a Ghaylan ibn Salama: «Creo que Satanás, a través de lo que escucha a escondidas, se enteró de tu muerte y te la infundió. ¿Quién, pues, confiará en los que reciten después de ti, oh Shahr?».

El tercer tipo: un discurso actual, cuyo comienzo es desde el "yo", y su retorno es a él, por lo que él lo imagina como si viniera de fuera, pero es desde sí mismo, desde él comenzó y/a él regresa.
Ésto suele ocurrirle al buscador, quien se equivoca al creer que se trata de una intervención divina, una palabra de Allah. La razón de su error radica en qué, cuando la percepción sutil se purifica mediante ejercicios espirituales y se eliminan sus ataduras a distracciones densas, queda sujeta a los dictados del espíritu y al dominio del corazón sobre el cuerpo. El alma y el corazón entonces se centran en abstraer los significados asociados a ellos. La atención del espíritu se intensifica y reemplaza esas ataduras y distracciones, llenando el corazón. Éstos significados se dirigen entonces hacia la lógica y el discurso espiritual, como es habitual. La abstracción del espíritu coincide con ésto, y éstos significados toman la forma de sonidos audibles para la facultad auditiva y figuras visibles para la facultad visual. La persona ve sus imágenes y oye el discurso, todo en su interior, sin nada externo. Jura haber visto y oído, y lo cree, pero.. ¿vio y oyó en el mundo exterior o solo en su interior? Ésto coincide con una debilidad en el discernimiento, una falta de conocimiento y el predominio de éstos significados sobre el espíritu, lo que lleva a su abstracción sobre las preocupaciones.

Éstos tres aspectos constituyen la esencia del discurso, y quien se considere distinto a ellos no es más que un engaño, una tergiversación y una falsedad. Éste es el punto clave de la afirmación, y uno de los más importantes para quien la analice y lo comprenda.
(Y Allah es quien concede el éxito en lo que es justo).

Medir la inspiración basándose en una visión auténtica: En cuanto a medir la inspiración y la revelación basándose en visiones verdaderas, especialmente la visión del Profeta ﷺ, a quien Satanás no puede suplantar, ésta es una medición que no cumple con sus condiciones, porque el objeto de la medición no es aceptado por el oponente.
Se ha establecido que las visiones verdaderas son meros presagios y advertencias, como se ha confirmado en los Hadices, y no constituyen pruebas a partir de las cuales se puedan extraen dictámenes. Ni siquiera el tener una visión del Profeta, PyB, puede constituir una norma jurídica que no haya sido probada por el Corán y la Sunnah, después de que Allah perfeccionara la religión para nosotros y completara Su gracia sobre nosotros. Así lo han dictaminado los eruditos de la nación, quienes refutaron a los que tomaron el Hadiz: «Satanás no puede suplantarme» [en lo auténtico y consensuado] como prueba irrefutable.

Dijeron: Una visión no es una prueba, y no establece ninguna norma legal por ella, incluso si la visión del Profeta, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), es una visión verdadera, y Satanás no lo suplanta, porque el durmiente no está entre aquellos que son capaces de soportar la narración debido a su falta de precisión y memoria.

Añadimos aquí otro punto: el vidente no puede estar seguro de que lo que vió fuera el Profeta, PyB, a menos que conociera su apariencia en estado de vigilia por completo, y ésto sólo era posible para sus compañeros, y quizás para aquellos que conocían sus atributos, (la paz y las bendiciones sean con él), en su totalidad. Hay un artículo en el blog que habla sobre ver al Profeta PyB.

<Al-Shawkani mencionó otra afirmación: uno actúa según una visión siempre y cuando no contradiga una ley establecida.>
Al-Shawkani dijo: “No os es desconocido que la Shari'a que Allah nos prescribió a través de nuestro Profeta PyB, ha sido perfeccionada por Allah, el Exaltado y Glorificado, como Él dijo: "Hoy os he completado vuestra Práctica de Adoración, he culminado Mi bendición sobre vosotros y os he aceptado complacido el Islam cómo Práctica de Adoración". (Sura 5 [Al-Ma’idah] verso 4). 
Allah Todopoderoso perfeccionó para ésta nación lo que le prescribió a través del Profeta, PyB, y después de eso, la nación no tuvo necesidad alguna respecto a su religión. 
La misión de transmitir y aclarar las leyes finalizó con su partida, aunque fue un Mensajero en la vida y en la muerte. Así pues, sabemos que incluso si asumiéramos qué: quien ha dormido pudiera estar seguro de lo que ha visto, dicho o hizo, (la paz y las bendiciones sean con él), no sería suficiente evidencia en su contra -ni en contra de nadie más- en la nación”. (Fin de la cita).

Assalamo Aleikum.

NUESTRO PUNTO SOBRE EL IHLAS (Sinceridad).

NUESTRO PUNTO SOBRE EL IHLAS (Sinceridad).
Existen numerosos versículos del Corán y hadices sobre la importancia y la necesidad de la sinceridad (ikhlas). Todos ellos enfatizan que nuestras acciones deben realizarse únicamente para complacer a Allah, sin esperar medallas, alabanzas ni reconocimiento, y que nada más debe de mezclarse con nuestra adoración y obras. Es común que algunas personas caigan en un grave error al considerarse superiores a quienes son inferiores en conocimiento, obras y fuerza, debido a las cualidades superiores que ellos perciben en sí mismos. Sin embargo, no debemos olvidar que ésta actitud es errónea y que muchos éxitos de las sociedades se deben a la ayuda que reciben de Allah, pero sólo a través de las oraciones, la sinceridad y la adoración que realizan éstas personas consideradas como débiles.

En esencia, la sinceridad (ikhlas) es uno de los secretos de Allah Todopoderoso. Su afirmación: «Encomiendo [mis obras] al corazón del siervo a quien amo», es digna de mención. Por lo tanto, es muy difícil, incluso imposible, poseer sinceridad sin ser digno del amor de Allah. Cuando un siervo posee sinceridad, aunque sus obras sean pocas, son suficientes. Por ejemplo, un diamante o un rubí, (por pequeño que sea), tiene un valor inmenso. Así como unos pocos rubíes bastan para la vida y el linaje de una persona, así también lo hace la sinceridad. Aunque sea pequeña, su valor es muy alto. La cantidad de obras no importa; lo que importa es que la obra realizada sea digna de aceptación ante los ojos de Allah Todopoderoso.

Es bien sabido que las obras desprovistas de sinceridad no son aceptables para Allah. Por lo tanto, para alcanzar la sinceridad, uno debe esforzarse por realizar obras con sinceridad durante al menos cuarenta días, según las indicaciones del Corán y los Hadices; entonces la fuente de su sabiduría se manifestará del corazón a la lengua. Por ésta razón, nuestros mayores organizaban períodos de cuarenta días de dedicación absoluta y hasta de reclusión e intentaban ayudar a sus discípulos a alcanzar ésta sinceridad mediante diversas formas de recuerdo (dhikr) y ascetismo. Pues se ha afirmado que las obras desprovistas de sinceridad no benefician a quienes las realizan. Por ejemplo, se ha dicho en numerosas ocasiones que aquellos que se jactan de su conocimiento y buscan alabanzas; aquellos que se jactan de sus buenas obras y buscan medallas; aquellos que se jactan de su heroísmo en la guerra y buscan glorificación, y así se convierten en mártires, no obtienen ni obtendrán nada por ésta ostentación.

Érase una vez, en tiempos preislámicos, un hombre piadoso que deseaba cortar un árbol venerado por la gente y así liberarlos de ésta costumbre perversa y falsa. Tomó su hacha y emprendió el camino. En el camino, Satanás, (que Allah lo maldiga), se le apareció e intentó impedirle cortar el árbol, pero no lo logró. Finalmente, lucharon, y al final, el hombre piadoso derrotó a Satanás y lo sometió. Desconsolado, Satanás intentó entonces hacer las paces con él, diciendo: «Eres un hombre pobre, apenas puedes llegar a fin de mes. Te daré tres dinares cada día; podrás comer y alimentar a otros, y ayudar a los necesitados. De ésta manera, ganarás méritos, serás amado por todos y serás alabado». Con diversas palabras engañosas y atractivas, logró engañar al hombre piadoso e hicieron las paces. En efecto, le trajo el dinero durante unos días, y el hombre piadoso estaba muy contento. Pero al cabo de un tiempo, el dinero dejó de llegar. El hombre devoto tomó de nuevo su hacha y fue a cortar el árbol. Se encontró de nuevo con Satanás en el camino. Tras muchas discusiones y riñas, la situación degeneró en una pelea. Pero ésta vez, el devoto fue derrotado por Satanás. Desconsolado, el hombre le preguntó: «La última vez te vencí fácilmente. ¿Por qué me has vencido ahora?». Satanás maldito respondió: «Antes, tu viaje (misión) era por Allah, pero ahora lo es sólo por dinero y cosas mundanas; esa es la diferencia».
-Me pareció interesante ésta historia, y pensé que era apropiado el compartirla con ustedes para que analicen ese ejemplo. 
Que Allah Todopoderoso nos haga a todos entre sus siervos sinceros, Amin.

Solo los siervos sinceros de Allah pueden salvarse del mal de éste demonio. Por ésta razón, el hermano Moasin al-Hort, (que su secreto sea santificado), frotaba las manos contra las piedras y se decía a sí mismo: «Hay que ser sincero para poder salvarte».. pues tocaba impurezas constantemente por su trabajo habitual.

Yaqub al-Makfuf, (que su secreto sea santificado), dijo: «Una persona sincera tiene que ocultar tanto sus buenas como sus malas acciones y purificarse».

Umar ibn al-Khattab (que Allah esté complacido con él), en una carta a Abu Musa al-Ash'ari (que Allah esté complacido con él), dijo: «Para aquel cuya intención es pura, Allah Todopoderoso le basta en todo asunto entre él y los demás». De igual modo, algunos santos de Allah, en las cartas a sus amigos, dijeron: «Que vuestras intenciones sean puras en vuestras acciones. Aunque vuestras acciones voluntarias sean pocas, os bastarán. Mantener intenciones puras es muy importante. La acción más difícil e intensa es tener intenciones puras». Así como las acciones de aquellos con intenciones puras son puras, también lo son las acciones de aquellos con las intenciones corruptas que están contaminadas».

Y Mu'adh (que Allah esté complacido con él) dijo: "La sinceridad es una de las recompensas de las buenas obras".
«La sinceridad significa que las obras están libres de defectos e impurezas, así como la leche es pura e incontaminada, libre de sangre y suciedad. En efecto, algunos dicen que dos rak'ahs de oración realizadas con sinceridad en un lugar desierto son mejores para ti que 700 Hadices cuyas cadenas de narradores están escritas juntas. El conocimiento es la semilla, las obras son la siembra y la sinceridad es el riego».

Si Allah no ama a un siervo y le guarda rencor, le concede tres cosas y le niega tres.
1. Se relaciona con gente justa, pero no es aceptado por ellos.
2. Él le brinda la oportunidad de hacer buenas obras, pero las priva de sinceridad.
3. Se le da sabiduría, pero no es fiel a ella.
Por lo tanto, lo que Allah Todopoderoso desea de Sus criaturas en su adoración no es otra cosa que sinceridad. Porque la sinceridad, sin duda, atrae y guía a quienes la poseen hacia las mejores obras.

Todas las acciones se fundamentan en dos pilares: las bendiciones que Allah te ha concedido y lo que haces por Allah. Si Allah Todopoderoso se complace con tus obras, sin duda es fruto de tu sinceridad. Tu felicidad y honor en ambos mundos, dependen de éstos dos puntos estratégicos.

La esencia de la sinceridad.
Así como la leche se purifica y se mantiene pura al filtrarla de la sangre y las impurezas del animal -lo que se denomina "leche pura"-, si se le añade algo, pierde su pureza. Lo mismo ocurre con otras cosas. Por ejemplo, ¿no sucede lo mismo con las grasas? La adoración también es así. Cualquier acto de adoración realizado únicamente con la intención de acercarse a Allah, de una manera que Le agrade, se denomina "adoración pura". De lo contrario, si éstos actos de adoración se realizan esperando alabanza y admiración de Su creación, o con la intención de complacerlo, entonces se ha perdido toda sinceridad y se ha cometido un acto hipócrita, lo cual es absolutamente inaceptable. La adoración que una persona realiza debe ser compatible con la humanidad y el Islam. No hay bien en la adoración realizada para complacer a otros, salvo por el agrado de Allah. Porque Allah Todopoderoso es consciente y conoce todas nuestras acciones internas y externas. Los actos de adoración y otras buenas obras realizadas para complacer a otros no son aceptables. En el lenguaje de las Escrituras, a éstos se les llama hipócritas, y tienen cuatro nombres. En el Día del Juicio, serán llamados por éstos nombres: «¡Oh hipócrita, oh engañador, oh politeísta, oh incrédulo!»

<Que Allah nos proteja, Amin.>

Por ejemplo, si nuestras acciones están motivadas por otras intenciones o propósitos, entonces eso es hipocresía. 

Carece de sinceridad. 
Ayunar para aliviar el estómago, rezar para vencer el sueño, realizar el Hajj para mantener la salud, liberar a un esclavo malhumorado para escapar de su daño, buscar el conocimiento por el bien de la riqueza, o realizar acciones con el deseo de ser respetado o superior entre los propios iguales, o con la esperanza de preservar la riqueza y las posesiones mediante el conocimiento; o servir a los eruditos con la intención de ganarse su respeto; o realizar la ablución o el ghusl sólo para refrescarse; o visitar a los enfermos con la intención de ser visitado uno mismo; o asistir a un funeral con la misma intención. En ninguna de éstas acciones, ni en otras de éste estilo, realizadas para que la gente diga: "¡Qué buena persona es!", es posible encontrar la sinceridad deseada. Cualquier placer o bendición, yá sea mundana o del más Allá, que complazca al ego en mayor o menor grado, está lejos de ser sincero. El ser humano jamás podrá estar libre del placer, quizás incluso de muchos. Por ello, se dice que las obras realizadas por amor a Allah, que están libres de éstos placeres y deseos, aunque sea por un instante, conducen a la salvación. Ésto depende únicamente del dominio del amor a Allah en esa persona. Pues éste amor proviene de Allah.. y cuando Allah ama a alguien, sin duda le corresponderá con amor. El grado de sinceridad es directamente proporcional al grado de éste amor. Por lo tanto, ama a Allah profundamente para que tus obras sean sinceras.

La intención de una persona al comer, dormir y descansar -si come solamente lo necesario y esencial para obtener fuerzas para la adoración, y si duerme y descansa para asegurar esas fuerzas- se considera un acto de adoración según su intención. Las acciones y la adoración de aquellos afortunados, en quienes prevalece el amor a Allah y a la otra vida, se realizan con sinceridad. Por el contrario, la sinceridad es muy rara entre quienes se dejan llevar por el amor al mundo y están muy obsesionados con el poder de sus manos, egocentrismo y suciedades.

Por lo tanto, la cura para la sinceridad consiste en eliminar los placeres del ego, los deseos mundanos y la codicia, y desapegarse por completo de los otros placeres pasajeros, teniendo presente el amor a Allah y la vida después de la muerte, las visiones del más Allá y la presencia divina. La sinceridad, en sí misma, tiene muchas sutilezas. Creo que será más fácil explicarla con un ejemplo, yá que muchas personas se consideran sinceras a sí mismas y a sus acciones sin experimentarlas realmente.
-Mirar, hay una historia sobre un hombre que rezó en la primera fila de una mezquita durante treinta años. Pero un día, debió llegar un poco tarde, porque no encontró sitio en la primera fila y se vio obligado a rezar en la segunda. En ese momento, sintió vergüenza y pudor, pensando: «Hoy la congregación me vio en la segunda fila». Se dio cuenta de que sus oraciones en la primera fila le proporcionaban paz interior y consuelo, pero en secreto obstaculizaban su sinceridad. Así que compensó esos treinta años de oraciones. En resumen, la gente se dará cuenta en el Día del Juicio de que muchos de los actos de adoración y las buenas obras que realizaron carecían de sinceridad y no recibieron una recompensa, y ni siquiera se dieron cuenta.

La mayoría de éstas tentaciones se observan más entre los eruditos que entre la gente común, y éstos son los eruditos mundanos que solamente piensan en las cosas de éste mundo. Debido a que disfrutan de su supuesta superioridad al difundir su conocimiento, y debido a la gran cantidad de personas que se sientan en sus corrillos o porque se dirigen a una clase más ilustrada, se vuelven arrogantes y se dejan engañar por su sentido del honor y el prestigio, y por el favor que les muestra la gente. Conscientes o inconscientemente, caen en la trampa de Satanás, (que Allah lo maldiga). Se consideran sinceros sin haberse puesto a prueba. Sin embargo, si otro erudito viniera a enseñar en su lugar, jamás estarían de acuerdo. Incluso pelean y arman un escándalo. Porque Satanás les dice: "Éste hombre os quitará vuestras buenas obras, porque muchas personas se beneficiaron de ustedes de muchas maneras. Por supuesto, sus buenas obras habrían quedado registradas en su libro. Pero ahora se ven privados de ellas". De ésta forma, intenta engañarlos y desviarlos. Si el objetivo de ésta persona es servir a Allah y a la gente de inmediato, en lugar de agradecerle, pensando: "Ahora ésta persona realizará éste servicio y me dará un respiro", pelean y arman un gran alboroto. La envidia, el odio, la codicia y la avaricia lo trastornan todo. Éstos comportamientos desagradables se observan con frecuencia en algunos hafiz (memorizadores del Corán) que recitan el Corán. Si nuestro objetivo al adquirir conocimiento y posteriormente es la complacencia de Allah, y no nos importa el favor ni la aprobación de la gente, entonces, quienquiera que enseñe o se dedique a predicar, no nos tenemos que molestar en absoluto, no pelearemos ni armaremos un escándalo, sinó que estaremos complacidos y felices, e incluso les daremos las gracias por su ayuda.

Si el principal motivo para memorizar el Corán y estudiar la jurisprudencia islámica es el beneficio mundano, entonces, lejos de esperar recompensa alguna en el más Allá, no aportará ningún provecho ni siquiera a éste mundo. Casi igual sucede con todos los objetivos que son para un beneficio personal. Aunque afirmen que están trabajando para la Ummah, no les presten atención. El carácter de una persona se refleja en sus acciones, y nada más.

<Para una persona, reconocer sus propias acciones y su sinceridad indica arrogancia, que es una de las aflicciones. Sin embargo, la sinceridad se manifiesta sólo después de liberarse de todas las aflicciones.>

Sahl (que Allah esté complacido con él) dijo acerca de la sinceridad: "Las acciones y la quietud del siervo deben ser únicamente para Allah Todopoderoso".

Ibrahim ibn Adham, (que su secreto sea santificado), dijo: "La sinceridad hacia Allah es lo más difícil, intenso y desafiante para uno mismo".

H. Ruveym, (que su secreto sea santificado), dijo: "El dueño no debe tener ningún deseo ni anhelo por el trabajo y las acciones que realiza, yá sea en éste mundo o en el más Allá".

Por lo tanto, no debe haber ni amor por el paraíso ni temor al infierno; en cambio, debe buscarse siempre el agrado de Allah. Pues en el paraíso existe el deseo de satisfacer ciertos placeres carnales. De igual modo, en el infierno se teme al tormento. Sin embargo, el mayor tormento es estar lejos de Allah y estar privados de Él.

Todas las acciones humanas están impulsadas por el placer y el destino. Es decir, no actúan en vano; deben tener un anhelo profundo y, tarde o temprano, actúan en pos de él. Por lo tanto, tu deseo y destino deben ser únicamente para el agrado de Allah. ¿Podría haber un deseo y un destino mayores que el deleite del conocimiento divino y la contemplación de la belleza de Allah Todopoderoso? Por consiguiente, éstas personas grandiosas y afortunadas jamás cambiarían su devoción, sus oraciones, su testimonio y su perseverancia ante el Señor de los Mundos por ningún placer de éste mundo o del más Allá. Por ésta razón, muchos desprecian y desdeñan todas las bendiciones del Paraíso. Pues todas sus acciones y actos de adoración están ligados solamente al placer. Sin embargo, otros tienen todo su placer para  únicamente con Su Señor y para Su agrado. No tienen otros deseos ni anhelos. Porque todo deseo y anhelo tiene un límite, una frontera. Pero el testimonio de Allah Todopoderoso, aunque uno no pueda mirarlo a la cara, no se puede intercambiar por nada más y no tiene igual.

Que Allah, en Su Gracia y generosidad, nos acepte entre sus afortunados siervos que son bendecidos con éstas alegrías de paz y testimonio, Amin.

<Las obras sinceras son aquellas que Satanás no puede conocer ni corromper, y ni siquiera los ángeles puedan escribir.>

Se ha dicho al respecto: «Quien tenga amor y deseo por ostentar un liderazgo, su adoración no será sincera».

Al-Junayd (que Allah tenga misericordia de él) dijo: "La sinceridad es la purificación de las obras de las penas y las impurezas".

Al-Fudayl (que Allah tenga misericordia de él) dijo: «Abandonar las buenas obras por temor a la gente es hipocresía, y hacer buenas obras por el bien de la gente es politeísmo. No se puede alcanzar la sinceridad a menos que uno se libere de ambas». Y sus últimas palabras fueron: «La sinceridad es una contemplación constante, olvidando todos los placeres mundanos». 

El primer Hadiz del primer volumen del libro de Hadices titulado "et-Terghib ve't-terhib" trata sobre la sinceridad. Allí se encuentra un Hadiz bastante extenso narrado por Abu Huraira (que Allah esté complacido con él), principalmente por Bujari y Muslim, pero también por Nasai y otros. Intentaré explicarlo de forma abreviada. Es el siguiente:
-Érase una vez, tres amigos que emprendieron un viaje por una razón. Pero quedaron atrapados en una violenta tormenta y buscaron refugio en una cueva cercana. Sin embargo, debido a la intensidad del temporal, una enorme roca, arrastrada por la crecida, se desprendió y bloqueó la entrada de la cueva. Ante ésta situación, las pobres almas perdieron toda esperanza de salvación y comenzaron a orar a Allah. Uno de ellos hizo una sugerencia: «Ahora nuestra salvación depende de la gracia y la misericordia de nuestro Señor. Por lo tanto, oremos cada uno a Allah, utilizando como medio alguna buena acción que hayamos realizado en el pasado y que le haya agradado. Si Allah quiere, nuestro Señor no dejará sin recompensa éstas buenas intenciones y nos salvará de ésta calamidad». Ésta sugerencia fue aceptada por los demás, y comenzaron a actuar.

Uno de ellos relata el siguiente incidente: «¡Oh, Señor! Como sabes, mis padres eran ancianos. Todos los días, primero les daba de comer y los acostaba, y luego alimentaba a mis hijos. Un día, mientras cortaba un árbol, llegué un poco tarde. Al llegar, vi que mi madre y mi padre estaban dormidos. No pude despertarlos. Me quedé a su lado toda la noche con el cuenco de leche en la mano. Durante ese tiempo, mis hijos se quejaban y lloraban a mis pies, suplicando por su leche. Pero, como era mi costumbre, no quise darles de comer antes que a mi madre y a mi padre. No presté atención a sus llantos hasta que se despertaron solos y bebieron su leche. Finalmente, se despertaron, bebieron su leche y saciaron su hambre. ¡Oh, Señor! Si ésta acción mía te es agradable y te complace, entonces sálvanos de aquí».
Gracias a ésta plegaria aceptada, aunque la enorme roca se ha abierto un poco, todavía es imposible salir.

El otro pasajero comienza: «¡Oh, Señor! Mi tío tenía una hija, y yo la amaba mucho. Le pedí su mano en matrimonio en repetidas ocasiones, pero siempre me rechazó. Un año hubo una gran hambruna, y dependieron de mí. Así que le di 120 dinares con la condición de que se entregara a mí. Justo cuando estábamos a punto de cumplir nuestro acuerdo, la hija de mi tío se volvió hacia mí y me dijo: “No te está permitido romper este vínculo sin el matrimonio. Solo se puede hacer mediante el matrimonio”. Así qué, sólo por tu amor, me abstuve de cometer tal pecado. Perdoné el dinero que le había dado y abandoné éste acto pecaminoso. ¡Oh, Señor! Si cometí éste acto buscando tu divina complacencia, perdónanos…» Sáquenos de éste aprieto en el que nos encontramos", dijo.

La enorme roca se movió un poco más, pero aún así no pudieron escapar.

Entonces el otro amigo comenzó a orar: «¡Oh Señor! Empleé a muchos trabajadores y les pagué su salario diariamente. Un día, por alguna razón, un trabajador se enojó conmigo y se fue sin cobrar. Aparté su salario. Esperé cinco o diez días, esperando que regresara. Como no regresó, compré una oveja con su dinero y la envié al rebaño junto con mis propias ovejas. Pasaron los años. Ésta oveja parió, y sus corderos crecieron; ellos también parieron. En resumen, años después, tenía un rebaño de ovejas, vacas y camellos, cuando un día aquel trabajador regresó. Me pidió el resto de su salario. Reuní todas las ovejas, vacas y camellos que le pertenecían y le dije: “Ésto es lo que te debo; tómalo”. El hombre me miró con vacilación. Pensando que me estaba burlando de él, dijo: “¿Te estás burlando de mí?”» Le expliqué lo sucedido. «Éstos son todos los frutos de vuestro trabajo de aquel día, que dejasteis sin recibir; tómalos». Dicho ésto, los recogió todos y se los llevó. En cuanto dijo: «Si he hecho ésto por vosotros, es para salvarnos de éste desastre en el que nos encontramos», la enorme roca se apartó. Entonces se marcharon y siguieron su camino.

<Éste incidente es digno de mención para todos nosotros.>

En un Hadiz narrado por Bayhaqi, (que su secreto sea santificado), un hombre preguntó a nuestro Profeta, (la paz y las bendiciones sean con él): "¿Qué es la fe?", y él respondió: "La sinceridad".

Cuando dijo: «Y Allah Todopoderoso dice: “Yo infundo sinceridad en los corazones de mis amados siervos”», aquella persona respondió: «Así pues, sólo nos queda un camino: hacernos amados por Allah Todopoderoso», y se marchó.

Para ello, la maquinaria islámica cuenta con cinco pilares fundamentales que deben de operarse con regularidad.
1. La Creencia.
2. El Enseñar.
3. Las Transacciones legales.
4. La Negociación sincera.
5. El Ukûbât.
Si alguna de éstas partes falla, al igual que una máquina, un coche o un avión, el Islam también puede averiarse en la persona. Muchos son musulmanes solo de nombre, pero muy pocos alcanzan la sinceridad, la devoción y la lealtad auténticas.

Quienes tienen la fortuna de alcanzar la salvación, la felicidad y el bienestar se describen de la siguiente manera: Aquellos cuyos corazones son puros en la fe, cuyos corazones son sanos -es decir, corazones libres de enfermedades internas y externas como la hipocresía, la ostentación, la autoadmiración, el orgullo, la envidia, la codicia, el odio, la calumnia, el politeísmo, la discordia y la ira- y cuyas lenguas son veraces en sus palabras, jamás se desviarán de la verdad y la rectitud. Aquellos cuyas almas han alcanzado el nivel de tranquilidad y que poseen un carácter noble, que siempre escuchan las palabras de la verdad y miran los versículos divinos con ojo perspicaz, cuyos oídos memorizan las palabras beneficiosas que oyen y actúan conforme a ellas, y cuyos ojos contemplan los versículos divinos, interiorizándolos y beneficiándose de su consejo, éstos son los que han alcanzado la salvación y la liberación. El siervo cuyo corazón es preservado, es decir, cuyo corazón es protegido, tendrá un corazón justo, y estará a salvo de las calamidades.

<En efecto. Porque se sabe que cuando el corazón está bien, el cuerpo también estará bien.>

Por lo tanto, la sinceridad reside en el corazón. Cuando el corazón es puro, todo lo demás se vuelve puro. Aquellos individuos distinguidos y afortunados a quienes llamamos «santos» se han convertido en santos únicamente como recompensa por su capacidad de preservar sinceramente los cinco pilares del Islam en sus corazones. En éste caso, todos los milagros están a su disposición, cumpliendo Sus mandamientos y deseos. No hay necesidad de coacción. La tarea consiste en conocer bien los fundamentos del Islam y preservarlos.

Que Allah, en Su Gracia y generosidad, nos perdone a todos y nos acepte entre Sus siervos sinceros. Amin. Y alabado sea Allah, Señor de los mundos, y la paz y las bendiciones sean sobre nuestro maestro Muhammad, su familia y todos sus compañeros. En cada mirada y aliento, según el número de todas las cosas que Tú conoces.

Assalamo Aleikum.
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Notas:
-Al-Ghazzali, IV, 377.
-Al-Ghazzali, IV, 378.
-Al-Ghazzali, IV, 382.
Ibn al-Jawzi, Talbis, págs. 43-44.
Hadiz narrado por Ibn Umar. 
Sahih Bujari, «Anbiya», 52; «Buyu'», 98; 
Sahih Muslim, «Dhikr». 
Abu Huraira (que Allah esté complacido con él), en Tabarani, al-Mu'jam al-Awsat, III, 54, r. 2454.
Bayhaqi, Shu'ab al-Iman, V, 342, r. 6857-6858;
Ahmed b. Hanbal, IV, 270, r. 18398; Sahih Bujari, "Imán", 37; Sahih Muslim, "Musakat", 107.
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