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viernes, 1 de mayo de 2026

Los DIVERSOS TIPOS de ILUSIONES ESPIRITUALES (Ghurur/deseos) y su CORRECCIÓN.

Los DIVERSOS TIPOS de ILUSIONES ESPIRITUALES (Ghurur/deseos) y su CORRECCIÓN.
1. Aquellos que dedican tiempo a estudiar el conocimiento islámico, pero no lo practican en sus vidas, es decir, no se protegen de los actos pecaminosos ni mantienen la obediencia a Allah.

2. Se dejan engañar por el conocimiento que han adquirido, creyendo que eso los libera de los tormentos del infierno. 

3. Afirman que pueden interceder por la humanidad en el Día de la Resurrección. Creen que el conocimiento que han adquirido los librará del pecado y la desobediencia. Ésto es, sin duda, un engaño susurrado por los supuestos sabios.

Si tuvieran una perspectiva clara y correcta, sabrían que el conocimiento se divide en dos grupos. Primero, la ciencia de las transacciones, y segundo, la ciencia del saber, es decir, el conocimiento de los atributos de Allah. La ciencia de las transacciones es la ciencia de saber qué es lícito (halal) y qué es ilícito (haram).

4. Los elogios y reproches, y la terapia de tratamiento para rasgos reprochables. Éste conocimiento no se puede dominar excepto mediante la práctica, por lo que no tiene valor alguno sin práctica, porque en verdad, que todo conocimiento requiere práctica y no hay valor en un conocimiento sin práctica. El conocimiento del conocimiento es el conocimiento de conocer los Atributos de Allah y Sus nombres. Al estudiar éste conocimiento, muchas personas son engañadas, es decir, al menospreciar la adoración, los mandamientos y las prohibiciones de Allah, porque piensan que han alcanzado la posición más alta, y están libres de pecado y obligaciones. Mientras que Allah dice: "...En realidad sólo temen a Allah aquéllos de Sus siervos que tienen conocimiento; es cierto que Allah es Poderoso, Perdonador". (Corán, Sura 35 [Al-Fatir], verso 28)

<El temor aquí consiste en obedecer todos los mandamientos de Allah y evitar todas sus prohibiciones.>

Ibn Mas'ud (que Allah esté complacido con él) dijo: «Basta con tener temor de Allah para dominar el conocimiento de la Shari'a. Y basta con el orgullo para hacer necia a una persona».

A Hasan al-Basri (que Allah esté complacido con él) le preguntaron: "¿Quién es un jurista?". Respondió: "Aquel que se levanta a medianoche, ayuna durante el día y se abstiene de la vida mundana". En otra ocasión, dijo: "Un jurista es una persona que se entrega desinteresadamente a la difusión del mensaje de la religión de Allah. Si es aceptado, se siente agradecido, y si es rechazado, también se siente agradecido".

Un jurista es aquel que comprende todos los mandamientos y prohibiciones de Allah, y conoce lo que a Allah le agrada y lo que le desagrada. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «A quien Allah quiere el bien, le concede el entendimiento de la religión». Si no cumple con estas características, entonces está extraviado (maghrur).

5. Algunos estudian el conocimiento de la Shari'a y protegen sus cuerpos de actos inmorales, pero no prestan atención a los rasgos reprobables que existen en sus corazones, como la arrogancia, la envidia, la ostentación, la sed de poder, el deseo de fama, la esperanza de que otros sufran desgracias, etc. A veces, no se dan cuenta de que éstos son rasgos reprobables, por lo que deben estar atentos a sí mismos.
Adornan la obediencia sólo en el exterior, pero olvidan su interior (corazón). ¿Acaso no dijo el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)? "En verdad, Allah no mira vuestra apariencia ni vuestras riquezas, sino que mira vuestros corazones y vuestras obras."

<Cuidan sus miembros, pero no cuidan sus corazones, mientras que nadie está a salvo ante Allah excepto aquellos que tienen un corazón puro.>

6. Saben que las enfermedades del corazón son un rasgo reprobable que desagrada a Allah, pero se sorprenden al pensar que tienen una posición noble ante Allah, de modo que piensan que las enfermedades del corazón no les están prohibidas para ellos, sinó para la gente común. Si la arrogancia se manifiesta en ellos y buscan una posición, se excusan diciendo: «Ésto no es arrogancia, sinó un esfuerzo por glorificar la religión de Allah, exaltar el conocimiento religioso, defender la religión o combatir la arrogancia de los extraviados». O dicen: «Si visto ropa sencilla o me relaciono con gente pobre, seré humillado por los enemigos del Islam. En verdad, humillarme a mí mismo es lo mismo que humillar la religión del Islam».

Personas como éstas no se dan cuenta de que quién está detrás de ellos y qué, quién les susurra tales ideas es Satanás. ¿Acaso han olvidado cómo el Profeta Muhammad (la paz sea con él) defendió el Islam y se enfrentó a sus enemigos? ¿Acaso han olvidado que los Compañeros, al difundir el Islam, se caracterizaron por una vida sencilla, pobre, humilde y contenta? Cuando Umar bin Khattab entró en la ciudad de Sham con ropas remendadas, recibió reproches de la gente, pero Umar respondió con serenidad: «Somos un pueblo honrado por Allah; con el Islam no buscamos otro honor».

7. Estudian las ciencias de la Shari'a, se protegen a sí mismos y a sus corazones de toda acción reprobable como la arrogancia, la envidia, la ostentación y otras. Sin embargo, no erradican esas enfermedades de raíz. Es como arrancar la maleza sin limpiar las raíces. Así, poco después, la maleza volverá a crecer con más fuerza que antes. Las personas así se conforman rápidamente sin darse cuenta de los graves peligros que les esperan. Una persona que elimina la ostentación, -pero que se jacta de recibir muchos elogios-; o una persona que evita la arrogancia, -pero que no se alegra cuando hay alguien superior a ella-.

8. Están ocupados estudiando la ciencia de la teología (tecnología), disfrutan debatiendo basados ​​en la lujuria, respondiendo a todas las opiniones que los contradicen, estudian muchos pensamientos desviados y están ocupados estudiando la ciencia del cómo debatir. Creen que un siervo no puede adorar excepto por fe, y su fe no es válida si no conoce los pensamientos que ellos tienen. Aquellos que desconocen sus propios principios, a los que llaman adillah al-aqaidi (pruebas de la fe islámica). Creen que nadie conoce mejor a Allah y sus Atributos que ellos. Asimismo, consideran que la fe de una persona no es válida si no sigue su madhhab (escuela de pensamiento) o no estudia sus enseñanzas. Los grupos como éste se dividen en dos: los extraviados y los justos. El grupo extraviado invita a algo que contradice las enseñanzas del Islam, el Corán y el Hadiz. El grupo justo llama a las verdaderas enseñanzas del Islam según el Corán y el Hadiz.. pero ambos son maghrur (engañados por las artimañas del diablo). El ghurur para el grupo extraviado es que no se dan cuenta de que lo que creen y hacen es desviado y contradice la ley islámica. Por el contrario, son el grupo que se salvará en la otra vida. Hay bastantes grupos como éste. Y entre ellos, se llaman entre sí infieles, también hacen el argumento definitivo en la subhat y el argumento subhat en qath'i, mientras que el ghurur del grupo justo es que piensan que discutir es la mejor manera de acercarse a Allah. La religión de una persona no es perfecta hasta que busca y estudia la verdad, del mismo modo que quien cree en Allah y en Su Mensajero sin buscar ni estudiar, no puede ser considerado creyente, o su fe aún no es perfecta.

<Es una suposición muy errónea cuántas personas pasan sus vidas sólo para aprender a discutir bien y se olvidan de sí mismas y de sus corazones, hasta que sus corazones y sus seres están llenos de toda clase de pecados y errores.>

9. Están ocupados dando consejos y conferencias, o incluso más, discuten las cualidades del corazón tales como el temor de Allah, raja' (lleno de esperanza en la misericordia de Allah), paciencia, gratitud, confianza, renuncia, yaqin, ikhlas, shidiq (veracidad) y otras. Piensan que al dar conferencias sobre éstas cualidades en sí mismos sin tener que practicarlas en la vida diaria. Piensan que Allah no los obliga a practicar éstas cualidades, sinó sólo a aquellos de entre la gente común. Éste tipo de ghurur es uno que desagrada mucho a Allah porque refleja la arrogancia de la persona.

10. Promueven ideas que se desvían de la Shari'a. Se autoproclaman reformadores del Islam que buscan erradicar el estancamiento del pueblo. Sin embargo, en sus acciones, prefieren difundir ideas atroces, mezclando la Shari'a con pensamientos desviados.
Ésto se hace con el objetivo de crear nuevas sensaciones y colores. Algunos también disfrutan usando términos complejos, palabras dispuestas como rimas o recurriendo a una poesía distinta del Corán y los Hadices. Lo hacen para asombrar a quienes los escuchan, incluso si lo que transmiten conduce a la maldad. Son demonios con forma humana, que se extravían y llevan a la gente por el peor camino. Su argumento es que son reformadores islámicos que dan un nuevo significado al tesoro del conocimiento y destruyen el progreso de la gente. Sin embargo, en realidad, son personas que se oponen a Allah y al Mensajero y destruyen el mensaje islámico. Además, sus palabras están plagadas de pecado y amor por lo mundano.
Se contentan con memorizar los dichos de los ascetas y los dichos que critican la vida del mundo. Sin embargo, solo los memorizan y entienden superficialmente (textualmente), sin comprender la esencia del significado de las palabras. A veces, con muy poca comprensión de los dichos de los ascetas, los transmiten en los púlpitos de las mezquitas, en los campos diarios y en los mercados. Piensan que su posición es la más alta ante los ojos de Allah que la de otros creyentes porque memorizan los dichos de personas piadosas. Creen que memorizar los dichos de personas piadosas los salvará del fuego del infierno. Éste grupo de personas es peor que el anterior.

11. Se dedican a estudiar gramática, lengua y poesía, creyendo que al hacerlo, Allah les perdonará sus pecados y serán reconocidos como eruditos del Islam. Creen que la base de la religión es el Corán y los Hadices, y que la base del Corán y los Hadices es la ciencia de la lengua y la gramática árabes, por lo que pasan toda su vida estudiando el idioma árabe y cómo escribir poesía hasta el más mínimo detalle. Sin embargo, quienes se sienten satisfechos con profundizar en sus conocimientos han sido engañados por las tentaciones de Satanás (Maghrur), a menos que utilicen éstas ciencias como herramienta para estudiar el Corán, los Hadices y otras ciencias religiosas, de modo que encuentren la esencia de éstas ciencias como guía para la práctica del culto y como indicador de las interpretaciones erróneas. En efecto, todo conocimiento es un medio para alcanzar la esencia del conocimiento de la Shari'a, que es el temor de Allah. Todo aquello que no alcanza su propósito y objetivo es un trabajo inútil.

12. Subestiman los actos de culto obligatorios y se preocupan más por los actos de culto voluntarios, o tal vez se preocupan más por buscar virtudes. Por ejemplo, existe el fenómeno de personas que sufren de waswas al realizar la ablución. No cumplen con los criterios de pureza del agua según los eruditos de la jurisprudencia islámica, pero siempre sospechan que el agua está contaminada con impurezas. A veces tardan mucho tiempo en realizar la ablución, por lo que se pierden las oraciones en congregación, o tal vez después de terminar la oración, siguen en el baño buscando agua que creen pura. Si no se les acaba el tiempo, pierden la virtud de orar en el momento adecuado. Si no desperdician agua, habrán desperdiciado su tiempo. Sabed que Satanás siempre tienta a los humanos de diversas maneras para que empobrezcan o abandonen la adoración a Allah.

13. Sufrir de waswas al hacer la intención de orar. De hecho, Satanás lo tienta a repetir la intención hasta convencerse de que es correcta. Como resultado, a menudo se pierde la oración congregacional porque cuando el imán se ha inclinado en iktidal, él todavía está ocupado con la intención de orar. O cuando ha hecho el takbira-tul ihram, Satanás le infunde dudas sobre la intención que ha dicho, si es correcta o no. A veces, debido a su waswas, dice el takbira-tul ihram incorrectamente. Sienten la sensación del waswas al comienzo de la oración, pero después son negligentes y no se concentran (khu-syuk) en realizar la oración. Piensan que cuanto más cansados ​​estén al hacer la intención de orar, mayor será la recompensa que recibirán.

14. Sufren Waswas en la pronunciación de las letras al recitar Sura al-Fatihah u otros dhikrs. Son muy cuidadosos al usar tasy did, la diferencia en la pronunciación entre las letras 'dhaad' y 'zhaa'. Solo se concentran en cómo leerlas (makharijul huruf), sin prestar atención al significado del contenido del versículo que se recita ni estudiar los significados implícitos del Corán. Ésto es una muy mala fabricación.

15. Están ocupados leyendo el Corán, a veces incluso lo completan en un día. Sus bocas siguen leyendo el Corán pero sus corazones están distraídos, no meditan sobre el significado que contiene, no entienden el consejo contenido en los versículos leídos y se detienen cuando leen los versículos de mandato y prohibición. Como hemos comentado al hablar de la lectura del Corán, éste No fue revelado únicamente para ser leído sin reflexionar sobre su significado.

16. A veces lo leen con voz melodiosa, disfrutan de la belleza de su recitación y piensan que es un deleite suplicar a Allah y un placer escuchar el Corán, no por su significado, sinó por la belleza de quien lo lee. Si una persona así lee sin devoción, se la considera engañada (maghrur), por lo que debe conocer el placer de leer el Corán en términos de la belleza de la disposición de sus palabras, el significado o la voz del lector.

17. Siempre ayunan, yá sea el ayuno anual (shaum dahr) o el ayuno en días sagrados, pero no controlan sus lenguas para no hablar mal de los demás o hacer (calumnia). Su corazón tiende a la ostentación, y su estómago a comer alimentos prohibidos. Tal persona se cree buena, por lo que menosprecia los actos obligatorios de culto, busca los actos de culto sunnah, pero no cumple con sus deberes. Éste es el colmo del ghurur.

18. Realizan el Hajj. Al partir, no abandonan las injusticias que suelen cometer. No pagan sus deudas. Algunos incluso han estafado o tomado el dinero de forma ilegal. Buscan la aprobación de sus padres. Buscan provisiones lícitas, descuidan la oración durante el viaje, no mantienen la pureza de sus cuerpos ni de sus vestimentas, no controlan sus lenguas de las malas palabras, no se abstienen de discutir y, a veces, acumulan riquezas de forma ilícita para luego distribuirlas entre quienes los acompañan en el camino, con el fin de ostentar y obtener alabanzas. Tal persona ha cometido dos pecados. Primero, adquirió riquezas de forma ilícita. Segundo, distribuyó riquezas para obtener alabanzas de otros (ostentación). No adquirió riquezas de forma lícita ni las distribuyó de forma lícita. Entonces llega a la casa de Allah con un alma muy impura y una moral reprobable. Creía haber alcanzado la gloria ante los ojos de Allah, pero todo en él es reprensible. Siente que ha ganado honor ante los ojos de Allah. 

19. Otros se sumergen en el campo de la Da'wah. Invitando a las buenas obras y prohibiendo las malas. Sin embargo, prohíbe a otros hacer malas obras, mientras que él mismo las hace. Invita a otros a hacer buenas obras, mientras que él mismo las olvida. Cuando ordena buenas obras, las proclama en voz alta, para ganar estatus y honor. Mientras tanto, si se le advierte por hacer algo que no es apropiado para un erudito, se enojará y dirá: "Soy un orador, un predicador.. ¿cómo puedes oponerte a mí?" Quiere que la gente vaya a su mezquita. Si alguien llega tarde, se enojará y le hablará con dureza. De hecho, lo que hace es ganar estatus y alabanza de la gente (riya). Cuando ora en congregación, quiere que la congregación lo espere y si hay alguien más que sea el imán, se enojará. Algunos de ellos también se convierten en muecines; si alguien más llama a la oración porque él llegó tarde a la mezquita, se enfada mucho y dice: "No aceptaré mi salario". Sentía que había hecho algo por la gente porque siempre dirigía las oraciones en congregación. Aunque en realidad solo se autoproclamó en imán para que lo llamaran imán de la mezquita y recibiera el respeto de la congregación, aunque carezca de los conocimientos necesarios. Si alguien más se convertía en imán y esa persona era más piadosa que él, lo aceptaba, pero con mucho pesar.

20. Mantienen la adoración sunnah pero no la adoración fardhu. Se sienten muy felices y sienten placer al realizar la oración dhuha o la oración tahaiud, pero No realizan la oración de Dhuha o la oración de Tahajud, pero no sienten ningún placer al realizar las oraciones obligatorias y honrarlas realizándolas a tiempo. Éstas personas olvidan el Hadiz Qudsi, donde Allah dice: "No hay acto de adoración realizado por quienes se acercan a Mí que sea más noble que lo que Yo he hecho obligatorio." (Bujari)

<Las personas así no siguen el orden de culto según su nivel, es decir, priorizan las cinco oraciones diarias sobre las oraciones sunnah, priorizan el ayuno de Ramadán sobre los ayunos sunnah, etc.>

A veces, una persona difiere en la realización de dos actos de culto, por ejemplo, realizando uno y omitiendo el otro. O bien, difiere en la prioridad que les da a dos actos de culto, dedicando un tiempo amplio a uno y un tiempo limitado al otro. Si esa persona no prioriza los actos de culto obligatorios sobre los sunnah —como realizar la oración de Tahajjud durante horas, pero permanecen despiertos hasta tarde durante la oración de Fajr, o dan limosna pero no zakat y otros: entonces esas personas han sido engañadas por la tentación de Satanás (maghrur). Hay muchos ejemplos de ésta explicación.

En efecto, la desobediencia es muy clara. También lo es la obediencia. Sin embargo, lo que a veces sigue sin estar claro es cómo priorizar un acto de adoración sobre otro. La verdad es priorizar los actos obligatorios sobre los actos sunnah, priorizar los actos obligatorios sobre los actos obligatorios, priorizar los actos obligatorios que rara vez se realizan sobre los que son realizados por muchas personas. Priorizar los actos obligatorios que son más importantes sobre los que son menos importantes, priorizar los actos que se omiten sobre los actos que no se han omitido (priorizar recuperar los ayunos de Ramadán sobre ayunar en Shawwal), priorizar las obligaciones hacia las madres sobre los padres, como cuando un compañero le preguntó al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) —¿A quién debo priorizar para hacerle el bien? preguntó. —A tu madre. 
—La persona volvió a preguntar.—¿Y a dónde? preguntó. 
—A tu madre. 
—Y otra vez..
—A tú madre.

21. Argumentan: "Allah no necesita mis obras. Entonces, ¿por qué debería molestarme en adorarlo?" o sus palabras: "Las obras hechas por los miembros del cuerpo no se toman en cuenta, sinó que lo que se cuenta es solo lo que hace el corazón. Nuestros corazones están llenos de amor por Allah y han alcanzado el conocimiento de la comprensión. En realidad, recogemos todos los placeres del mundo solo con los miembros, pero nuestros corazones están siempre en la presencia de Allah. Seguimos los deseos de la lujuria solo en los miembros. No en nuestros corazones." También piensan que han alcanzado un estatus por encima de la gente común, por lo que yá no necesitan adorar con los miembros del cuerpo, siempre que la lujuria no corrompa sus corazones. Algunos de ellos también afirman haber alcanzado el estatus de los profetas y los apóstoles.

22. Han sobrepasado los límites al abandonar todos los mandamientos de Allah (adoración) y permitir lo que está prohibido.
Solo se preocupan por proteger sus corazones. Afirman poseer cualidades como la satisfacción, la confianza, el ascetismo y el amor a Allah, sin aplicarlas en su vida diaria, sin conocer la naturaleza de éstas cualidades, sus señales ni las condiciones para su realización.
Conocen la naturaleza de éstos atributos, sus señales, sus condiciones y lo que puede eliminarlos. Afirman haber amado verdaderamente a Allah y haberlo alcanzado. En realidad, ésto es solo una mentira, pues el estado de amor no se alcanza sinó conociendo la naturaleza de Allah (ma'rifat). Tampoco abandonan lo que no agrada a Allah y continúan realizando acciones indignas por vergüenza a ser vistos por los demás. Sin embargo, si nadie lo sabe, lo harán sin avergonzarse ante Allah. ¿Acaso no se dan cuenta de que éstas acciones negativas anulan el amor a Allah?

23. Son muy cuidadosos con la comida, es decir, no quieren comer nada que no sea halal. Sin embargo, no prestan la misma atención al corazón y las extremidades, como al hablar, vestirse o vivir. O son muy cuidadosos con la vestimenta pero no con la comida, y otros ejemplos. En verdad, Allah no se complace con Su siervo que solo se preocupa por una cosa y descuida las demás. Más bien, la complacencia de Allah se otorga a quien mantiene toda la obediencia y evita toda desobediencia. Quien piense que protegiéndose de una cosa (como la comida o la ropa) y descuidando otras cosas obtendrá la complacencia de Allah, entonces ha sido engañado por la tentación de Satanás (maghrur).

24. Tienen un gran respeto por la muyahadah, inculcar nobles valores morales y la autopurificación. Sin embargo, se quedan estancados en las discusiones teóricas al analizar en detalle los diversos tipos de enfermedades, aunque pueden proporcionar definiciones, se olvidan de mencionar los peligros y los tratamientos terapéuticos, a veces con un lenguaje complejo y difícil de entender. Debido a sus apretadas agendas, olvidan poner en práctica éstos principios en su vida diaria. Es como alguien que estudia la peregrinación del Hajj en cuanto a sus prohibiciones y obstáculos, pero se queda sin tiempo en la discusión y, por lo tanto, no la realiza. Quienes se sienten satisfechos después de hablar de las enfermedades del corazón y la moralidad reprobable, suelen caen en la tentación de Satanás (maghrur).

25. Como el grupo anterior, pero han comenzado a practicarlo (suluk) y comienzan a abrir la puerta de ma'rifat. Sin embargo, cuando comienzan a encontrar la belleza de la ma'rifat, se asombran y se alegran mucho, por lo que sus corazones se centran más en el placer que sienten en el camino hacia Allah. Es como alguien que abre una puerta y se asombra o se alegra mucho de la forma en que la abre. Olvida su objetivo principal, que es pasar por la puerta y entrar en la habitación. De igual modo, quien se asombra al sentir placer o encontrar algo extraño en el camino hacia Allah, olvidando que su objetivo principal es encontrarse con Allah (wushul). Tal persona ha sido engañada por Satanás (maghrur); lo extraño que encuentra en el camino no es el objetivo principal, sino Allah. Quien se asombra en su camino, no alcanzará el objetivo (wushul).

<Una parábola que merece reflexión es la de un hombre que desea conocer al rey. Al cruzar la puerta, ve hermosos jardines. Se detiene a contemplarlos. Está tan absorto en ellos que olvida que el tiempo asignado para conocer al rey ha terminado y no puede reunirse con él.>

26. Al igual que el grupo anterior, otros no prestan atención a la belleza que encuentran en su viaje. Éstos 
No se sorprendieron ni se alegraron. El viaje continuó sin detenerse, fijándose únicamente en las rarezas o los placeres que encontraban. Hasta que estuvieron cerca de Allah, y cuando lo estuvieron, tuvieron la certeza de haber llegado (wushul). Finalmente, se detuvieron y no continuaron su viaje por el camino para encontrarse con Allah. Es una verdadera lástima.

Si preguntas: "Sobre lo que se ha mencionado anteriormente, son las artimañas de Satanás (ghurur) que son difíciles de evitar para cualquiera. Si ese fuera el caso, ¿no surgiría en nosotros la desesperación al intentar evitar éstas artimañas tan ocultas?"

El Imam Al-Ghazzali afirmó: "Cuando una persona yá no tiene interés en un asunto, lo verá como algo grande y el camino será muy difícil. Sin embargo, si tiene un fuerte interés, un espíritu elevado y una voluntad firme, encontrará diversas maneras de alcanzar su meta. Incluso con una voluntad firme y una gran capacidad, podrá atrapar pájaros que vuelan en el aire, pescar peces que nadan en el fondo del mar, extraer oro y plata del pie de la montaña, cazar animales salvajes en el bosque o el desierto, domesticar animales salvajes, atrapar serpientes venenosas y extraer el veneno de sus bocas, fabricar seda, calcular la distancia entre galaxias, entrenar caballos para montar, perros para cazar, águilas para atrapar pájaros, redes para pescar, etc. Todo ésto se puede hacer si una persona tiene una voluntad firme, un espíritu elevado y la capacidad suficiente. Del mismo modo, una persona que tiene una voluntad firme y el conocimiento suficiente para purificar el corazón, entonces podrá hacerlo. Nada es imposible si hay una voluntad firme. Éste es el capital que la gente del pasado (el salaf) tenían para lograr el éxito, de modo que si una décima parte de la gente de éste mundo tiene una voluntad fuerte, un espíritu fuerte y un conocimiento adecuado, entonces podrán regular el mundo, propiciando una vida próspera.
Si preguntas: "¿Consideras éste asunto fácil, pero por un lado mencionas varios engaños de Satanás (ghurur) que algunos dicen que son difíciles de evitar para los humanos?"
Respondo: «Es cierto todo lo que he dicho, y es difícil evitarlo salvo para quienes poseen tres cosas: razón, discernimiento y conocimiento. Éstas tres cosas son las que protegen a las personas del engaño de Satanás (ghurur)».
1. El intelecto natural es el instinto y la luz que permite a los humanos conocer la naturaleza de las cosas. La naturaleza de una persona es la inteligencia. Con la inteligencia que posee, un ser humano podrá discernir los peligros del engaño de Satanás (ghurur). La inteligencia de una persona puede desarrollarse hasta alcanzar un alto nivel. Su adversario es la estupidez y la ignorancia. Con estupidez e ignorancia, una persona no puede estar a salvo del engaño de Satanás (ghurur).
2. La Makrifah. El significado de Makrifah es conocer los cuatro
Kara, es decir, conocerse a uno mismo, conocer a Allah, conocer la vida de éste mundo y conocer la vida del más Allá. Al conocerse a uno mismo, a Allah y la esencia de la vida en éste mundo y en el más Allá, uno desarrollará amor por Allah. Al conocer la esencia de la vida en el más Allá, uno se esforzará por alcanzar los placeres allí. Al conocer la esencia de la vida en éste mundo, uno despreciará los placeres ilusorios de éste mundo. Uno se involucrará en las acciones que lo acercarán a Allah y cosechará los frutos de su trabajo en el más Allá. Cuando uno come y trabaja, es únicamente para allanar el camino hacia los placeres del más Allá. Uno purificará su corazón de todo aquello que puede impedirle acercarse a Allah y a los placeres del más Allá, como la ostentación, la arrogancia, la codicia y la sed de poder y otros. En efecto, mientras ame éste mundo más que el más Allá, entonces la lujuria es más amada que el placer de Allah. Cuando ésto sucede, es imposible que una persona evite el engaño de Satanás (ghurur). Sin embargo, si su corazón ama más a Allah porque conoce la naturaleza de su Señor y la naturaleza de sí mismo, entonces necesita un resultado que allane el camino hacia Allah y se proteja del engaño de Satanás (ghurur), es decir, con el conocimiento.
3. El conocimiento. Es decir, conocimiento del camino hacia Allah, conocimiento de las cosas que acercan a uno a Allah y lo alejan de Él, conocimiento de los obstáculos y las trampas en el camino hacia Allah. Cuando se conoce todo ésto, entonces una persona tendrá cuidado con los engaños de Satanás (ghurur) que hemos mencionado. Como hemos mencionado, la base de todo ésto es el amor a Allah y las intenciones sinceras. Surge la pregunta: "¿Cuándo puede una persona dar consejos a otros?" La respuesta es: "Cuando tiene intenciones sinceras sin otro objetivo que guiar a otros para que alcancen la guía de Allah. No espera elogios de otros para alcanzar la guía de Allah. No espera elogios de otros ni obtener una posición o un cargo determinado.
De igual modo, no teme ser criticado por otros siempre que esté seguro de que Allah lo está alabando, y no se complace con sus alabanzas si siente que Allah está enojado con él.
Surge otra pregunta: "Si una persona (estudiante) ha comprendido todo eso hasta el punto de no querer dar consejos a los demás, hasta que sea capaz de ser sincero y veraz (decir la verdad), y está ocupado purificándose a sí mismo, entonces ¿aún existen trampas o engaños que Satanás le haya tendido?"
La respuesta es: "Nadie está libre de las tentaciones de Satanás, por lo que siempre hay que mantenerse alerta".

Ésta persona también es víctima de un engaño muy poderoso: el susurro de Satanás que le dice: «Me has vencido y me has hecho incapaz de tentarme, gracias a tu inteligencia y astucia. En realidad, mereces una posición como la de los santos de Allah, pues me has vencido y evitado mis engaños». Cree en el susurro y, finalmente, surge de él la ilusión de haber alcanzado una posición noble ante Allah y de estar libre de las artimañas de Satanás. Ésta ilusión, que surge de él, representa la máxima expresión de las artimañas de Satanás y eso lo conducirá a la destrucción.
Surge de nuevo la pregunta: «Si no siente asombro y cree que todo ésto es un regalo de Allah, se da cuenta de que, en realidad, es incapaz de luchar contra Satanás y evitar sus engaños. Se da cuenta de su debilidad e impotencia, y de que Allah es el Todopoderoso que lo protege de las tentaciones de Satanás. Siendo así, ¿acaso Satanás le ha tendido trampas o susurros?».
Respondo: "Tal persona teme el engaño de Satanás al buscar refugio en la gloria de Allah, pero no teme la ira de Allah. Se regocija en la gloria o el placer que Allah le ha dado, pero quien se siente a salvo de la ira de Allah es un gran perdedor. Está tan feliz con la gracia de Allah que se le ha dado que siente temor en su corazón si cae en la arrogancia, la ostentación, el amor al mundo y a los demás. No es consciente de que Allah también pondrá a prueba a Sus criaturas para que se conozca la altura del amor y la adoración que se le rinden. Es un error estar satisfecho cuando sus oraciones son respondidas, pero no será la cúspide del amor y la adoración que se le rinde. Uno de los sufíes, cuando su oración es respondida, no se alegra, sinó que teme si se tratará de una prueba de Allah para él, si debe sentirse humillado o sobrecogido por Su gloria. Ciertamente, la prueba de Allah a Su siervo y la tentación de Satanás al hombre no cesarán hasta que éste transite el camino recto. Como se menciona en el dicho de la sabiduría: "Toda la humanidad perecerá". Todos los que hacen buenas obras perecerán excepto los que tienen conocimiento, son justos y sinceros. Todos los que son sinceros enfrentarán un gran peligro. Aquellos que son engañados por las tentaciones de Satanás (maghrur) perecerán, mientras que los que son sinceros estarán a salvo de los engaños de Satanás (ghurur). Por lo tanto, los santos nunca abandonan la cautela y el temor de sus corazones.

<Pedimos a Allah ayuda, éxito y un buen final. En verdad, todo asunto se juzga al final.>

Said Hatwa dijo: "El Imam Ghazzali mencionó a un grupo de personas que fueron engañadas por las tentaciones de Satanás (maghrur) que existían en su época. Resulta que hubo muchos casos así, sucedió que existía en aquel entonces. Resulta que muchas cosas así les suceden a las personas de hoy en día en los ámbitos de la política, la religión, el ejército y otros. Todos éstos engaños provienen de dos cosas: wahm (ilusión) e i'tidad (autoconfianza). El Shaykh al-Jailani afirmó: «Hay que admitir que muchas personas buscan placeres mundanos y centran su atención en algo transitorio. Muy pocas personas se esfuerzan por buscar la vida después de la muerte» (Sirr al-Asrar, 55). Y ésta es la raíz del engaño de los humanos.
Quien esté a salvo de éstas dos cosas estará protegido del engaño de Satanás (ghurur). Muchas personas se engañan creyendo que han hecho todo lo posible, pero en realidad están lejos de ser perfectas. Entonces piensan que tienen más éxito que los demás. Éstas personas han cometido los dos errores mencionados: wahm (ilusión) e  i'tidad (autoconfianza). Si intentamos aplicar éste problema a los sucesos de nuestra sociedad, encontraremos similitudes y quizás incluso nuevos grupos que están siendo engañados por Satanás (maghrur).

<!Cuídanos Allah! de todo mal y de las tentaciones del maligno y no nos dejes en el extravío que nos rodea. Amin.>

Assalamo Aleikum.

martes, 28 de abril de 2026

PREMISAS DURADERAS.

PREMISAS DURADERAS.
Nuestra metodología está basada en la educación ancestral de la Espiritualidad, cuyo significado es la promoción universal para que el hombre pueda obtener los beneficios sanos y curativos necesarios, (que ocurren principalmente), entre aquellos que se acercan hasta el Alto rango: Su dictamen es el Dictamen -y la persona sabia,- que llama a Allah con discernimiento, sabe esperar los resultados, aunque también puede estar en el Dictamen, y no es así con la persona que es ignorante y que llama a Allah con oscuridad e ignorancia.. Aunque cómo bien sabemos, Allah hace Lo que quiere con quién Él quiere y el mundo no le puede contener.. solamente el corazón creyente puede estar predispuesto para esa contención. 

Existen muchos lazos espirituales y conexiones que son evidencias claras e inmediatas de esa relación, como son la de un discípulo devoto para con el maestro, su lealtad hacia él y la disposición del maestro para revelarle sus pensamientos más íntimos, siempre que reconozca en él la profunda intuición del alma, la pureza del corazón y la sinceridad de las intenciones. Todo ésto nos confirma qué, éstas conexiones intelectuales o relaciones espirituales, revelan de inmediato una comprensión refinada, clara e intuitiva en dichos lazos. 

Entre los maestros de al-Junayd se encontraba una figura sufí que tuvo una influencia significativa para él en el camino, a quien al-Junayd menciona con gran alabanza y admiración: Muhammad ibn Ali al-Qassab (m. 275 AH). Al-Junayd solía decir de él: «La gente me atribuye a Sari al-Saqati, pero mi maestro fue Muhammad al-Qassab». A pesar de ésta afirmación de al-Junayd sobre al-Qassab, ésto es un testimonio de su respeto por su maestro, como era costumbre entre los antiguos en su deferencia.

Al-Junayd alcanzó su prestigio en la vida espiritual islámica gracias a sus maestros, su experiencia personal y sus esfuerzos académicos y educativos; fue una figura destacada dentro del sufismo en general. Refutó cualquier sospecha que pudiera atribuirse a éste camino o/a sus fieles seguidores. Así como fue influenciado por sus predecesores en asuntos espirituales, también él influyó en las principales escuelas espirituales que le sucedieron.

Es indudable, que los sufíes ignorantes de su tiempo cayeron en muchos errores atroces, lo que hizo que el sufismo, (a ojos de los parciales), fuera vulnerable a las críticas, tanto de los justos como de los malvados. Entre éstos errores se encontraba la pretensión de eximir a uno de las obligaciones religiosas. Él, (siendo un erudito instruido), piadoso y practicante, no hizo sinó desenvainar la espada del conocimiento contra el cuello de éstos transgresores de la Shari'a. Incluso oyó un día a un hombre mencionar el conocimiento y decir: «Quienes conocen a Allah alcanzan un estado de abandono de las acciones físicas como medio de rectitud y piedad hacia Allah Todopoderoso». En cuanto oyó ésta declaración sin sentido, (que niega los derechos de la Shari'a), se levantó inmediatamente contra quien la pronunció, diciendo: «Ésta es la opinión de quienes hablan de eximir a uno de los deberes religiosos; y ésto me parece un asunto grave. Quien roba y comete adulterio está en mejor situación que quien dice ésto. Quienes conocen a Allah reciben sus obras de Allah, y a Él regresan. Aunque viviera mil años, no disminuiría mis buenas obras ni un ápice, a menos que me impidieran realizarlas. Y, en verdad, estoy más seguro de mi conocimiento y más fuerte en mi condición». 
La fuerza de éste énfasis -en el derecho de la Shari'a- es una indicación concluyente de que el Tasawwuf es fundamentalmente una glorificación de la Shari'a, pues sin la Shari'a no habría verdad, y nadie jamás percibiría ni siquiera un atisbo de ésta última mientras descuidara la primera. Y cuando se le dijo a al-Junayd, que era permisible abandonar o liberarse de las obligaciones religiosas, y que eso no era abandonar los mandamientos o las prohibiciones divinas, para alcanzan un estado de abandono de las acciones físicas como medio de rectitud y piedad hacia Allah Todopoderoso, él hizo éstas declaraciones a favor de la Shari'a, pues aquellas afirmaciones contrarias parecían provenir de alguien que no pertenece verdaderamente al Islam y el Islam jamás ha dicho nada de eso. 

Cada interacción le abrieron una nueva puerta al autoconocimiento; veía sus sentimientos materializarse ante él de múltiples formas, como un niño asustado escondido en un rincón o un hombre fuerte que irradiaba seguridad y liderazgo. Éstas formas representaban sus deseos y los miedos más profundos, que habían permanecido ocultos durante mucho tiempo en lo más recóndito de su alma.

En éste contexto espiritual, es cuando se tiene que comenzar a sentir una conexión con esos conceptos legales de defensa y sentirse protegidos con cada interacción y con cada sentimiento que transforma por completo. Muchos comprenden que no están solos en el camino, sinó que forman parte de una comunidad espiritual unida, formada a través de generaciones de almas, que han vivido para aprender y enseñar. En cada momento de los encuentros espirituales, se descubren nuevos significados y se visualiza el rol (papel) que tienes dentro de esa familia espiritual que aprende a liberarse de las ataduras del pasado y a abrir el corazón a la nueva luz que le aguarda detrás de una mirada sabia. 

La guía certera es indispensable para calmar la opresión del pecho y despejar las inquietudes que puedan resonar en el alma.
Una pesada carga, es menos carga, cuando dos la comparten.

El guía correcto sabe escuchar atentamente.. -y cuando habla-, a su alrededor se comienzan a reunir otros espíritus; algunos le hablan con dulzura, compartiendo sus sentimientos, como si comprendieran todo perfectamente. 
Somos una familia espiritual, una familia unida por lazos más profundos que la sangre y la carne que abarca a todos los que comparten ésta luz y éste viaje, pues todos irradian la misma energía, la misma brisa; por eso, la carga que tú llevas no es solo tuya; es parte de nuestra herencia espiritual. Todos llevamos una parte de ésta carga, pero cuando todos la compartimos, se hace más ligera.

<Tenemos que abrir el camino del corazón y despejarlo de cualquier tipo de obstáculos, para que la luz bondadosa llene nuestros corazones.>

La pesadez del dunya siempre trata de influir en el pecho para que la energía espiritual disminuya gradualmente, poniendo pesos y cargas problemáticas que tratan de desvanecer el amor y el apoyo de los que nos rodean.

Las experiencias espirituales os hacen comprender vuestro (rol) papel en ésta familia espiritual que trasciende a la comprensión física; que se complementa con otras almas, (y en cada paso del camino), la contribución es para el crecimiento de ésta profunda red de luz y amor para todos. 
Al compartir las experiencias colectivas y explorar juntos, la familia espiritual se engrandece y disminuye la presión del corazón con el alivio bendito para el alma con esas relaciones espirituales. Y Allah Todopoderoso siempre está con los humildes sirvientes. 

Assalamo Aleikum.

viernes, 24 de abril de 2026

YÁ NO PUEDEN MENTIR MÁS..

YÁ NO PUEDEN MENTIR MÁS..
"Y no te mientas a ti mismo, pues eso no es una Sunnah en el camino volador".

Conocer la historia completa y las circunstancias del surgimiento del Tasawwuf (y de sus seguidores) nos revela su verdadera naturaleza. Surgió entre el contexto del materialismo y el predominio de la razón. El aspecto materialista fue la consecuencia de la extravagancia que abrumó a ciertas clases sociales tras la expansión de las conquistas, la abundancia de la riqueza y el florecimiento de la vida económica. Ésto condujo a un exceso en el ámbito material, acompañado de otro exceso en lo intelectual mercantilista. La fe se convirtió en filosofía, teología y debate, incapaz de satisfacer la sed espiritual de la humanidad. Incluso la jurisprudencia, se centró únicamente en los aspectos externos de la religión, no en su significado interno; en las acciones físicas, no en las del corazón; y en la sustancia del culto, no en su espíritu. Fue en éste contexto en el que surgieron los sufíes para llenar el vacío que ni los teólogos ni los juristas podían cubrir. Muchas personas experimentaban un hambre espiritual, y ésta hambre solo era satisfecha por los sufíes, quienes se centraban en purificar el ser interior antes que el exterior, tratando las dolencias del alma, priorizando las acciones del corazón y dedicándose a la educación espiritual y moral, a la cual dirigían la mayor parte de su pensamiento, atención y actividad. Ibn Khaldun dijo en su Muqaddimah: "Ésta ciencia —es decir, el Tasawwuf-sufismo— es una de las ciencias religiosas que surgieron dentro de la comunidad musulmana". Su origen radica en que el camino de éstas personas siempre ha sido, entre los predecesores de la nación Islámica y sus grandes figuras, desde los Compañeros y los Sucesores y quienes les sucedieron, el camino de la verdad y la guía, y su origen es la devoción a la adoración, la devoción a Allah Todopoderoso, con el alejamiento de los adornos y lujos del mundo, la abstención de lo que las masas persiguen —placer, riqueza y estatus—, el aislamiento de la gente y el retiro para la adoración, y ésto era común entre los Compañeros y los predecesores. "Pero cuando la búsqueda del mundo se generalizó en el siglo II y posteriormente, y la gente se inclinó a mezclarse con el mundo, aquellos que se consagraron al culto pasaron a ser conocidos como sufíes.”

Éste término de "sufíes" no surgió en la época del Profeta, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), ni en la de sus justos compañeros. Más bien, apareció al final de la era de los Sucesores. La razón es que no había necesidad de que apareciera alguien que promoviera los significados que posteriormente los propios sufíes enarbolarían.

Debido a que la gente de ésta época —la época de los Compañeros— era gente de piedad y devoción, y maestros en el esfuerzo y la devoción al culto por su propia naturaleza, y en virtud de su estrecha conexión con el Mensajero de Allah, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), solían competir e imitarlo en todas sus circunstancias, y no había nada que requiriera enseñarles conocimientos para guiarlos en un asunto que yá practicaban, y su ejemplo en ésto es como el de un árabe puro; pues él no necesita estudiar las ciencias de la gramática, la retórica y otras ciencias lingüísticas, sinó que son aquellos que han difundido los errores gramaticales en su habla y cuyo gusto en la expresión es débil para quienes las necesitan. Con ésto, tratamos de aclarar las posteriores posturas que intentaron acallar éstas ciencias y prácticas entre los Sucesores. Aún hoy en día, ciertas personas siguen intentando desprestigiar y acallar todo lo que tenga relación con el Tasawwuf. Pero la verdad es objetiva y siempre sale a la luz con la realidad.

Quienquiera que rastree los orígenes de las ciencias islámicas en general encontrará que cada ciencia estuvo rodeada de circunstancias que impulsaron a sus defensores a establecerla, registrarla y fijar controles que aseguraran su permanencia dentro de la nación Islámica, preservándola así de la pérdida y la confusión. Toda ciencia sirve como claro ejemplo de ésta afirmación, algo que es aceptado por la gente de conocimiento. Por lo tanto, la ciencia del Tasawwuf se estableció y recibió éste nombre, pues no existía antes tal denominación. Pero cuando el territorio del Islam se expandió y diversas naciones que vivían en la falsedad se convirtieron al Islam, y éstas naciones se mezclaron con los musulmanes, éstos últimos se vieron afectados y éste aspecto se debilitó entre ellos. Por un lado, los musulmanes se vieron afectados por los botines y las riquezas que les brindaron las conquistas islámicas, embelleciendo así su vida terrenal. Ésto debilitó la fe y la moral entre la gente, convirtiendo éstos asuntos en algo impopular e incluso barato para muchos musulmanes de la época, cuando para sus antepasados ​​representaban su vital capital y la cúspide de su vida. Ante todo ésto, surgieron quienes reclamaron esos significados para recordarlos, instruir a los ignorantes y advertirles sobre el embellecimiento de la vida mundana, dando un ejemplo práctico y sirviendo de modelo para comprender esos significados divinos.

Se trata de un enfoque y una metodología educativa que se centra en las acciones del corazón, los actos de adoración y el acercamiento a Allah Todopoderoso, para que el musulmán pueda librarse de todas las aflicciones en la medida de lo posible; purificando así el alma y limpiando el corazón, perseverando en las buenas obras, adhiriéndose a ellas y sintiéndose obligado a cumplirlas, y apartándose del mal.

El buen carácter se cultiva minimizando la interacción social, guardando silencio con frecuencia, utilizando un lenguaje controlado y casto, recordando a Allah con frecuencia, recitando el Corán y diversas ramas del conocimiento, amando a Allah y comprometiéndose con las buenas obras.
Los pactos que contiene, etc., permiten al musulmán alcanzar el estado de Ihsan: adorar a Allah como si lo vieras, pues si no lo ves, Él te ve. Éstos son los significados en los que se centra el Tasawwuf puro como camino instructivo e ilustrativo.

Para las personas imparciales, no cabe duda de que los sufíes han alcanzado un alto nivel en el tratamiento y la sanación de las almas, así como en su medicina y elevación espiritual. Han alcanzado un nivel que ningún otro educador ha logrado. Quien estudie las palabras de sus figuras más destacadas, reconocidas por la gente de conocimiento por su fiabilidad e integridad, y se contenga evitando los deseos, y se acerque a sus palabras con objetividad, conforme a la medida del Corán y la Sunnah, encontrará la veracidad de sus palabras sobre el alma y sus profundidades, y su corazón y su fe se abrirán para aceptar sus enseñanzas y su método de enseñanza. Sin embargo, no negamos la existencia de quienes mezclaron, se desviaron y llegaron a extremos que los llevaron a incurrir en unas innovaciones importantes, si no en la incredulidad absoluta, según el Corán y la Sunnah. Debemos ignorar a éstos desviados, debido a la falta de claridad de su desviación y porque el lado oscuro del sufismo se ha iluminado en las mentes de otros muchos estudiantes del conocimiento de hoy y de la juventud del renacimiento islámico, (aunque con la visión singular), puede surgir el defecto aturdidor en el pensamiento, y ésta singularidad es una clara aflicción -hoy en día- en muchos jóvenes entusiastas afiliados por ejemplo a los Salafistas y Wahabbitas e incluso también entre algunos predicadores.

Lo que debemos hacer es abordar los asuntos con justicia y equidad, sin pasar por alto el contexto histórico del surgimiento del Tasawwuf, las circunstancias que lo rodearon y la verdadera naturaleza del Tasawwuf-sufismo como un camino devocional, educativo e instrucción centrado en el autoperfeccionamiento. No debemos menospreciar su papel, sus derechos ni su conocimiento, y debemos reconocer que las palabras de los primeros maestros del Tasawwuf están todas de acuerdo con la ley de Allah. Son imanes en la religión de Allah, y éstos imanes fueron los primeros en rechazar y combatir cualquier violación de la ley islámica.
Tras la expansión y popularidad del Tasawwuf-sufismo, y con la incorporación de personas según sus circunstancias, deseos y conocimientos —tanto buenos como malos, justos y malvados—, la desviación comenzó a infiltrarse en diversos grados. Con el paso del tiempo, surgió la indulgencia, y con ella, la desviación, tanto en la creencia como en la conducta. Ésta desviación tiene muchas causas, entre ellas: la falta de un conocimiento islámico sólido entre algunos jeques, que protege el camino del error, la desviación y la innovación religiosa, a diferencia de sus predecesores entre las figuras prominentes del Tasawwuf, conocidos tanto por su conocimiento como por su piedad; y la creencia de algunos seguidores en sus jeques que se desviaba de la visión islámica del ser humano, llegando a menudo a la adoración con las afirmaciones de infalibilidad, como la creencia de que el jeque tiene unos poderes especiales, etc., y otras supersticiones, como la afirmación de que la asistencia divina está siempre con ellos y que lo que les llega del cielo es supradivino, y éste círculo se ha expandido, lo que ha llevado a que sus seguidores se jacten de sus jeques o de los milagros o prodigios que experimentan. Ésto también ha causado confusión entre algunos respecto a los milagros de sus jeques, al no distinguir entre los verdaderos milagros y los engaños de Satanás. Esto fue lo que impulsó a Ibn Taymiyyah a escribir su libro, "El criterio entre los amigos del Misericordioso y los amigos de Satanás", yá que su época estuvo plagada de tales desviados, aunque nunca es positivo generalizar demasiado y meter a todos en el mismo saco. Su libro ofreció una respuesta integral tanto para ellos como en su contra. También abordó la infiltración en el sufismo de aquellos movidos por los deseos personales, su ascenso a posiciones de influencia dentro de las órdenes sufíes y la desviación de éstas mal llamadas órdenes según sus caprichos y para su propio beneficio egoísta. Además, algunas órdenes sufíes fueron influenciadas por los nuevos conversos al islam de otras naciones, como los persas, los indios y los romanos, cuya devoción a Allah no era sincera. Trajeron consigo sus supersticiones y herejías, difundiéndolas entre las filas y, por lo tanto, desviando a otros y a sí mismos. Éste camino —el camino de centrarse en el aspecto espiritual— infunde una sensación de pureza y tranquilidad en el alma, pero ésta sensación, si no proporciona al alma una sensación de pureza y tranquilidad, su dueño no está rodeado ante todo por la gracia de Allah, y siempre siente que sin ella sus asuntos no se enderezarán, y es consciente y claro acerca de los sabios preceptos de la Shari'a que iluminan y establecen éste camino para él, entonces su dueño está más expuesto que otros a los engaños de Satanás, porque piensa que es un estado de honor y satisfacción de Allah, cuando en realidad, si está despojado de la Shari'a, es una puerta de entrada y una pendiente resbaladiza hacia las trampas de Satanás. Por lo tanto, Ibn al-Jawzi (m. 597 AH) escribió un extenso discurso sobre los engaños de Satanás acerca de esos supuestos sufíes, al igual que Ibn Taymiyyah (m. 728 AH), aunque Ibn Taymiyyah fue algo más objetivo.
Es cierto que los orientalistas contribuyeron a distorsionar la imagen del sufismo, afirmando que se trataba de un pensamiento universal que incluía trazas budistas, indias y cristianas. Ésto ha generado una gran aversión entre algunos de los afiliados a los Salafistas hacia el mero nombre del Tasawwuf-sufismo y los sufíes, y para algunos, dicho nombre se ha convertido en una especie de insulto y reproche.

Los caminos sufíes se diversificaron y las interpretaciones se multiplicaron, y las cosas se volvieron confusas, como se suele decir, y distinguir entre ellas se volvió difícil para la gente, y el trato con el Tasawwuf -sufismo pasó a darse de tres maneras:
La primera: creer que tienen razón, que son los herederos de la profecía y que son lo mejor de la creación. La segunda: creer que están equivocados y desviados, que hay que combatirlos, exponer sus defectos y rechazar todo lo asociado con ellos, a veces incluso excluyendo todo el sufismo de la comunidad sunnita. La tercera: moderación en el juicio, evitando generalizaciones y tomando lo mejor de lo que es.
Ciertamente, las infecciones sobre las supuestas infracciones que cometieron salieron para lucrarse con la exhumación de los antiguos cadáveres que yá no podían hablar ni tampoco hacer nada. La verdad sobre ellos es la tercera opinión, como dijo Ibn Taymiyyah: “La opinión correcta es que se esfuerzan en la obediencia a Allah, al igual que otros que son obedientes a Allah se esfuerzan, y entre ellos están los primeros y más cercanos [a Allah]”. Con su buen esfuerzo, y entre ellos está el moderado que es de la gente de la derecha, y en cada una de las dos categorías hay quienes pueden esforzarse y cometer errores, y entre ellos están quienes pecan y se arrepienten o no se arrepienten, y entre quienes están afiliados a ellos están quienes son injustos consigo mismos, desobedientes a su Señor.”

Todos los excesos han causado discordia entre los grupos de personas. Uno de ellos: En los que estaban cegados por las virtudes de éste grupo, a la bondad de sus almas y a la sinceridad de sus tratos, por lo que las malgastaron a causa de éstos excesos, las negaron por completo y las despreciaron profundamente. Ésto es agresión y extravagancia. Si se abandonara por completo a todo aquel que comete un error y se desperdiciaran sus virtudes, entonces las ciencias, las industrias y el gobierno se corromperían y su esencia se vería alterada.
El segundo grupo quedó cegado por lo que vio de las virtudes de la gente, su pureza de corazón y sus defectos. Los encubrieron con éstas virtudes, aplicando el principio de aceptación y apoyo, y justificando sus acciones con ellas. Éstos también son transgresores de los excesos. El tercer grupo son las personas de justicia y equidad, que dieron a cada uno lo que le correspondía y colocaron a cada uno en su lugar correcto. No juzgaron a los sanos -según el juicio de los enfermos y defectuosos-, ni a los enfermos ni a quienes padecen alguna afección se les puede juzgar con los mismos criterios que a los sanos. Es decir, aceptan lo que es aceptable y rechazan lo que es rechazado. Dijo: «La persona perspicaz y veraz participa de todo lo que se le da y se relaciona con todos los grupos de la mejor manera posible».

Éste enfoque moderado se desarrolló plenamente en las etapas de los buscadores, hasta el punto de que se repitieron ciertas expresiones comúnmente utilizadas por los sufíes auténticos porque su significado era sólido y no contradecía la ley islámica, como el término "murid" (discípulo) y "viaje hacia Allah", entre otros. Ésto resulta evidente e innegable para el que deja el dramatismo desviado y profundiza en el pensamiento sufí positivo y lo que éste aporta para la comunidad musulmana en diversos aspectos de la vida, así como también su impacto positivo, como yá hemos mencionado. Entre los aspectos más destacados de la desviación (que ha afectado a la comunidad musulmana) se encuentra la postura de algunos respecto al sistema judicial y el destino, y que el hombre es guiado por el destino de Allah, y debe someterse y contentarse con lo que sucede, y no moverse con éste destino por otro destino, por el cual lucha por la voluntad de Allah Todopoderoso, y abandonan el mandato del bien y la prohibición del mal, que es un punto generado del primer punto, y la apatía afligió a la nación Islámica, y las almas se debilitaron, y el esfuerzo positivo fue abandonado por la desgana y el interés propio prevaleció a expensas de los intereses de la nación Islámica, repeliendo al agresor de ella, hasta que los pueblos de hoy se contentaron con todo lo que les sucede por parte de sus opresores, satisfechos con el decreto y el ¡destino de Allah! con la confianza en la superstición, los cuentos y los milagros, en lugar de confiar en los logros, la acción y el trabajo productivo de acuerdo con la ley de Allah, ha dado lugar a que muchas costumbres prevalezcan entre los pueblos como resultado de éste atraso.
Éstas cosas fueron influenciadas por personas con un pensamiento desviado, que no estaban presentes en la pureza del Tasawwuf-sufismo, ni tampoco entre sus grandes líderes.

<La objetividad nos exige actuar con imparcialidad y justicia, aceptar lo que es correcto y verdadero de los demás, y rechazar sus excesos y las desviaciones, en lugar de exagerar y rechazar todo.>

He encontrado muchos grupos "que dicen ser sufíes" con excesos e inclinaciones que los llevaron a desviarse de la Shari'a, la Sunnah y la sana metodología, también encontré grupos que seguían el camino correcto en su metodología y en sus miembros. 

Las figuras más prominentes de entre los pioneros del Tasawwuf, estaban más cerca del ascetismo que del propio sufismo con la lógica humana, y eran conocidos por su obediencia y culto según la metodología del camino de Allah y la Sunnah del amado Profeta Muhammad, (la paz y las bendiciones sean con él), y los justos predecesores, siguiendo los nombres mencionados en la obra literaria "Tabaqat al-Sufiyya" de al-Sulami.

Señor, acepta nuestra obra y no defraudes nuestras esperanzas.
¡Gloria a ti, oh Allah, alabado seas! Doy testimonio de que no hay más dios que tú. Te pido perdón y me arrepiento ante ti.
Que las oraciones, la paz y las bendiciones de Allah estén sobre nuestro Profeta Muhammad, sobre su familia y sobre todos sus compañeros.
Y nuestra oración final es que toda alabanza pertenezca a Allah, Señor de los Mundos.
Para todo aquel que necesita el perdón, la gracia y la complacencia de su Señor. Amin.

Assalamo Aleikum.

sábado, 18 de abril de 2026

FUTUHAT Capítulo cuadragésimo quinto.

FUTUHAT Capítulo cuadragésimo quinto.
Sobre el profundo conocimiento de quien retorna (wāṣilūn) después de haber llegado y quien le hace retornar.
Es tu existencia mandato confirmado, si usas la inteligencia, por signos detallados. ¡Oh, humanidad! ¿Acaso os decepciona vuestro Señor? ¡Contempla cómo todo se eleva y desciende! Si tienes intelecto, comprensión y sabiduría habrás de conocer lo que ayer no conocías. Con ese conocimiento está tu percepción, así recibe cercanía o lejanía para lo que tú hacías. Tiembla ante tu Señor, quien ejerce su mandato con detalle encontrándose juntos, pues Él es aquel quien es de Sus criaturas el mejor y el más bello. Si, sin pesar, estás hoy ahí, quizás, entonces, te alcance la buena nueva, la felicidad ansiada. Pues, en verdad, la Majestad verdadera y absoluta toda medida supera y la Creación concluye cuando Él gusta y lo separa. Cuando el Maestro conduce los corazones de Sus criaturas hacia sí y decide lo que Él quiere. Aquel que Él quiere a su lado es honrado y Él hace retornar a la Creación a quien quiere y lo ha esperado. Sea un profeta, un mensajero o un heredero así, además de éstos tres yá hay otro igual. 
¡Oh, humanidad! ¿Acaso te decepcionó tu Señor, el Generoso, que te creó, que te dio forma y te armonizó? Y tan sólo queda hoy uno y es heredero de todos ellos pues los dos anteriores partieron y a ellos no les es igual. ¡Alabado sea Aquel que favoreció con la quietud al íntimo, deléitese en la excelencia aquel que yá está en ella.

Salam.

[N.E.] En el texto original solo se cita la aleya sexta, he añadido también la séptima para que se comprenda mejor]. Lo que se dice aquí de que las cosas «suben y bajan» podría ser una alusión a la «realización ascendente y descendente».
[Ibn Arabī, FUTUHAT, vol. 2, pp. 37-42. Ref. Corán 82:6-7]
 

LA OBJETIVIDAD es VITAL en el ESTUDIO de las RELIGIONES.

LA OBJETIVIDAD es VITAL en el ESTUDIO de las RELIGIONES.
Introducción:
La falta de objetividad en el estudio de las religiones constituye uno de los principales problemas científicos a los que se enfrenta cualquier investigador imparcial. Afecta sobretodo, a la metodología del estudio y sus resultados, y reduce el estudio de las religiones a una mera búsqueda sobre la tipología de los fallos, contradicciones o similitudes, pero siempre serán imparciales e incompletas, yá que se conocen muchos datos de unas más que de otras. 

El estudio objetivo de otras religiones sienta las bases para las relaciones positivas entre sus seguidores, relaciones que abarcan los horizontes y las aspiraciones del espíritu humano. Un enfoque científico y objetivo de los estudios religiosos contribuye a establecer las bases y principios comunes que acercan las perspectivas de los académicos, mientras que un enfoque subjetivo amplía la brecha y exacerba las diferencias. Las religiones representan la máxima expresión del espíritu humano, y es inaceptable que degeneren en formas de intolerancia, exclusión y prejuicio contra los demás.

Cuando el estudio objetivo de las religiones -se convierte en una ciencia que examina al ser humano como ser religioso-, se abre la puerta para que la mente humana comprenda la importancia de otras religiones y las entienda dentro de sus contextos históricos y culturales. Asimismo, profundiza sobre la convicción de los investigadores sobre la profunda presencia del sentimiento religioso en la historia de la humanidad y examina el contenido epistemológico de la religión como concepto monoteísta.

La verdadera fe inspira la mente objetiva e ilumina su camino de rectitud en medio de su valiente búsqueda de percepciones correctas y juicios justos, yá sea en la "jurisprudencia propia" o en la "jurisprudencia ajena".

En el contexto islámico, en la medida en que adquirimos y practicamos la objetividad en nuestro discurso islámico hacia el otro que está cerca de (sectas y tendencias islámicas), o hacia el otro que está lejos en (otras religiones y creencias), tenemos que proporcionar el mejor de los modelos para que otros lean los textos sobre las creencias islámicas.

Es imposible subestimar los numerosos obstáculos que dificultan el desarrollo de las metodologías científicas objetivas en el estudio de las religiones, especialmente cuando son aquellos derivados de la preocupación por contradecir ciertas interpretaciones predominantes que equiparan la "fe" con el "yo" y consideran al otro como la antítesis absoluta del yo. Por consiguiente, ese estudio tiene que abordar una serie de problemas y preguntas, entre las que pueden destacan: ¿Qué es lo que se entiende por objetividad? ¿Puede el estudio de las religiones ser objetivo? ¿Cuáles son los fundamentos intelectuales, doctrinales y éticos de la objetividad en el Corán? ¿Existe una relación entre la ausencia de objetividad y el problema de la monopolización de la verdad en el pensamiento religioso? ¿Cuál es la relación entre la objetividad y la relatividad del conocimiento? ¿Cuáles son las manifestaciones de la ausencia de objetividad en el estudio de las religiones y cuáles son sus causas? ¿Cómo evaluamos las tendencias generales en el estudio de las religiones -dentro del pensamiento islámico- en los términos de su relación con la objetividad?

Primero: El concepto de la objetividad y su posibilidad en el estudio de las religiones.
Primer requisito: El concepto de objetividad: se sabe que el término "objetividad" no se utilizaba en nuestra herencia islámica, pero el contenido cognitivo que implica es sinónimo de otros términos que sí se usaban en la herencia islámica, a saber: equidad y justicia, neutralidad, integridad e imparcialidad.
A ese respecto, Al-Masiri define la objetividad como "ciencia desprovista de valores y juicios morales". Al-Bakkar la define como: "un conjunto de métodos y pasos que nos permiten determinar la verdad, y afrontarla tal y como es, libre de subjetividad e influencias externas".

Al examinar éstas definiciones anteriores, los elementos básicos de las mismas se pueden resumir en los siguientes puntos:
Primero: Correspondencia con la realidad, lo que significa que la proposición cognitiva revela y se corresponde con lo que ocurre fuera de la mente. Al-Masiri se refiere a éste significado cuando afirma: «Los objetos cognitivos tienen una existencia externa y material en la realidad, y son independientes de la psique humana». La objetividad, en éste contexto, significa conocer algo tal y como es en realidad, sin que la cultura personal ni las ideas preconcebidas del investigador influyan en ese conocimiento.
En segundo lugar: la posibilidad de evaluación para todos, yá que los hechos establecidos por el mundo se han obtenido de manera que permiten su examen y el análisis de la metodología empleada para alcanzarlos. En éste sentido, Al-Masiri afirma: «La mente puede llegar a comprender la verdad, y los juicios objetivos se basan en la razón».
Tercero: Evitar juicios de valor y los sesgos ideológicos, lo que significa que la metodología objetiva no debe estar influenciada por juicios de valor y deseos personales. Ésto implica que existen reglas normativas en los juicios sobre los asuntos que trascienden a los prejuicios personales.

La objetividad es un proceso de investigación y revisión crítica continua que reexamina la totalidad de nuestro conocimiento humano. Por lo tanto, atribuirle a la objetividad un significado y una práctica fijos y hasta definitivos, puede contribuir, (sin querer), a una objetividad rígida y estereotipada. En consecuencia, una definición de objetividad que se ajuste a su verdadero significado y propósito debe ser dinámica y estar en constante evolución. Además, la definición de objetividad sigue siendo verificable y su validez puede comprobarse mediante el redescubrimiento de la verdad por parte de los numerosos investigadores y el logro de un consenso colectivo sobre esa verdad.

La objetividad es la ausencia de sesgo. El sesgo se refiere a un conjunto de valores inherentes, ocultos en los modelos cognitivos, los métodos de investigación y los enfoques, que guían al investigador sin que éste sea consciente de ello. Incluso si es consciente, lo encuentra tan profundamente arraigado en la metodología que resulta difícil eliminarlo. La objetividad exige «no someter a nuestras interpretaciones y análisis del conocimiento humano los juicios morales». Aquí, los juicios morales se refieren a aquellos impulsos emocionales y nociones preconcebidas que afectan negativamente en el proceso de construcción del conocimiento. La objetividad no significa que el investigador deba abandonar la ética positiva, como la imparcialidad, la integridad científica, la justicia, la humildad, el respeto por los demás, la buena fe y la presunción de bondad y sabiduría en ellos. Más bien, éstos principios éticos sirven como garantías necesarias para alcanzar nuevos conocimientos y reconocer las verdades que contienen. Sin duda, la objetividad del investigador está influenciada, en su concepto y aplicación, por el campo del conocimiento que estudia. Cuando el estudio se relaciona con las ciencias naturales y aplicadas, el alcance y la naturaleza del sesgo difieren de los que se presentan en el estudio de las religiones y el conocimiento humano.

La objetividad en el estudio de las religiones no es sólo una herramienta científica que contribuye a que el investigador obtenga resultados correctos, sinó que va más allá, abarcando la autoconciencia y la comprensión del otro. El temor a la objetividad aumenta y, para algunos, se convierte en una trampa y parte de una conspiración para arrebatarnos nuestra identidad civilizatoria, especialmente cuando somos nosotros quienes consumimos conocimiento o cuando éste se encuentra en decadencia.

El segundo requisito: La posibilidad de objetividad en las humanidades y las ciencias sociales.
Hablar de objetividad en el estudio de las religiones puede parecer algo idealista cuando prevalece el conflicto religioso entre los seguidores de los diferentes credos, lo que produce un patrón de lo que podría llamarse "sesgo colectivo" entre los amplios segmentos de escritores e intelectuales que se preocupan por ajustarse al punto de vista predominante.

El sentimiento general, y el deseo de confirmar la convicción predominante, va más allá de su preocupación por investigar el conocimiento objetivo e imparcial.

Partiendo de la premisa de que el estudio de las religiones forma parte de las humanidades y las ciencias sociales, los errores y sesgos propios de los investigadores en éstos campos también se aplican a quienes estudian las religiones. El término «objetividad» es dialéctico, lo que significa que los investigadores y académicos de las humanidades se ven constantemente influenciados en su búsqueda de la verdad de los fenómenos, por su propia herencia psicológica y social, por un lado, y por los datos de la realidad social externa, por otro. En consecuencia, los fundamentos sobre los que se asienta la objetividad en las humanidades y las ciencias sociales son de naturaleza dual. El hecho de que la objetividad sea de naturaleza dual no implica que sea imposible alcanzarla, sinó que indica que se trata de un proceso complejo y multifacético que requiere comprender bien la cambiante relación entre lo subjetivo y lo objetivo.

Algunos argumentan que la objetividad en el estudio de las ciencias sociales es inherentemente sesgada. Al-Faruqi, por ejemplo, señaló que algunos sociólogos occidentales condenan éstas ciencias por considerarlas sesgadas e incompletas, y que su supuesta objetividad no era más que una ilusión.

Al-Masiri se acerca a ésta opinión cuando argumenta que las humanidades, por muy objetivas que sean, contienen algunos sesgos filosóficos de quienes las practican.

La objetividad para el estudioso de las religiones exige una especie de reconocimiento implícito de la posibilidad de que la afirmación del oponente sea cierta, pues las ideas correctas no son un dominio exclusivo de ninguna creación. Por lo tanto, es una expresión de perseverancia en la búsqueda de la verdad, con humildad ante ella, sin santificarse ni aferrarse rígidamente a una idea específica o preestablecida, considerando todo lo demás como su opuesto. La objetividad es lo contrario del declive del entendimiento y del pensamiento limitado.

El hecho de que algunos estudiosos de las religiones no logren una imparcialidad absoluta -ni la ausencia total de los prejuicios- no significa que la objetividad sea inalcanzable. La objetividad, como otros elevados ideales humanos, es algo a lo que aspiramos, no algo que podamos comprender plenamente. Si la objetividad completa -en el estudio de las religiones no es posible-, ésto no justifica los prejuicios ni tampoco excusa la ignorancia de los demás. Y si la objetividad exige dejar de lado los propios estándares religiosos y juicios de valor, no implica rechazar los valores en sí mismos ni abandonar las propias creencias religiosas.

Segunda sección: Los fundamentos de la objetividad en el Sagrado Corán.
El primer requisito: Los fundamentos doctrinales e intelectuales de la objetividad en el Sagrado Corán.
La objetividad en el Sagrado Corán se basa en una serie de fundamentos doctrinales e intelectuales, entre los que se incluyen:
1. Todas las personas poseen mentes capaces de adquirir conocimiento: “Y enseñó a Adán todos los nombres, y luego los presentó a los Ángeles” (Al-Baqarah 2:31). Todo ser humano fue creado por Allah en una forma capaz de aprender, y ésta característica distinguió a Adán de toda la demás creación, por lo cual mereció la postración de los Ángeles. Sin embargo, todas las personas son propensas al error en la comprensión y el juicio: “Y el hombre lo soportó. En verdad, era injusto e ignorante” (Al-Ahzab 33:72), y “Di: ‘Allah y nosotros somos vuestros aliados, yá sea en la guía o en el error manifiesto’” (Saba’ 34:24). Éste último verso enfatiza la necesidad de que quienes participan en el diálogo abandonen sus juicios absolutos y nociones preconcebidas, y reconozcan la posibilidad del error de su parte.. con la posibilidad de tener razón sobre los demás, por lo que equiparar al otro con uno mismo en la búsqueda de la verdad es para establecer una lectura objetiva del otro. Propiamente dicho, se procedió a identificar los fundamentos sobre los que se basa el pensamiento objetivo para los musulmanes en el Sagrado Corán, y se mencionó: el conocer los propios límites y verificarlos, rechazar la imitación ciega, ser justos con las personas y no violar sus derechos, una perspectiva detallada y la crítica.

Una de las características más destacadas de éste pensamiento, en sus manifestaciones más maduras, fue el fuerte vínculo entre la cuestión del conocimiento, la ética y la acción. El conocimiento no es un fin en sí mismo, sinó una guía para la acción, un instructor de conciencia y un regulador del comportamiento civilizado, tanto para los individuos como para las sociedades. 

Desde la lógica teológica e histórica, se tiene que explorar cómo se formó la comprensión sobre la política (método) en cada sistema religioso, pues se revela un tipo de diferencia fundamental entre ambas religiones en la naturaleza de la relación entre lo sagrado y lo político. El islam emerge como una religión que estableció una entidad civilizada con su propio método, (un modo de vida), en tanto que los primeros textos cristianos se caracterizan por una tendencia al repliegue y una ausencia de autoritarismo. Ésta deconstrucción ofrece un modelo epistemológico para el estudio de los textos fundacionales como sistemas vivos que sólo pueden comprenderse dentro de su contexto estructural e histórico. Éste autor ha consultado los textos relacionados con el cristianismo en su idioma original, y hasta en las traducciones suficientes desde una perspectiva académica. Para algo sirvieron los estudios profundos de teología para el pastorazgo sin limitaciones 

El doctor Rafi' en su artículo «La problemática relación entre la da'wah y el trabajo político», aborda los desafíos históricos y metodológicos de la intersección entre la da'wah y las actividades políticas. La contribución metodológica radica en replantear la relación entre ambas esferas dentro de un marco intencional que él considera como unas funciones independientes y complementarias de cada una. Éste investigador propone el concepto de «separación funcional constitucional» como una solución que logra la integración sin permitir que una esfera domine a la otra. La investigación combina el análisis del discurso fundacional con la crítica estructural para generar una nueva conciencia dentro de la práctica islámica y la comunidad académica respecto a la relación entre la religión y la política en el discurso contemporáneo. Ésta también fue una preocupación primordial para el doctor Abu Sulayman durante la Primavera Árabe, asegurándose de que los temas permanecieran claros y que quienes trabajaban en la reforma no perdieran de vista el punto crucial que abordaban.

En el artículo «La psicología del arte visual islámico: Hacia una educación artística islámica», de los doctores Hamdi Asfour y Muhammad Hanash, reconstruyen el concepto de la educación artística desde una perspectiva islámica que integra las dimensiones estética, psicológica y educativa. La contribución metodológica del estudio radica en la integración de los objetivos de la ley islámica (maqasid al-shari'ah) de purificación y desarrollo con la psicología del arte. Ésto permite establecer una educación visual de base islámica fundamentada tanto en el gusto como en el propósito. Además, el estudio subraya la importancia de la fenomenología y el psicoanálisis del susodicho arte islámico para comprender las dimensiones educativas del arte visual islámico. Ésto se logra al percibir las formas, los colores y las líneas como estímulos cognitivos y conductuales, como aspectos cruciales para presentar la gráfica de la cosmovisión islámica.

En el artículo «Características de la objetividad en la ciencia de la jurisprudencia islámica», de los investigadores Abdul-Ajad y Salem Al-Zarki, ofrecen una contribución cualitativa al análisis del concepto de «objetividad» desde la perspectiva de la metodología jurisprudencial islámica, sin replicar en los conceptos modernos provenientes del contexto occidental. Los investigadores reconstruyen la idea de objetividad como el producto de la lógica y los objetivos de la ciencia en el entorno islámico, y no como una neutralidad vacía y sin valores. El artículo emplea un enfoque analítico de la estructura de la metodología jurisprudencial, extrayendo de ella un marco cognitivo caracterizado por un equilibrio entre el texto y la razón, entre lo general y lo específico, y entre lo constante y lo cambiante. Por lo tanto, la contribución metodológica radica en situar el concepto de objetividad dentro de un marco religioso que concibe la jurisprudencia Islámica como un discurso ético y epistemológico que trasciende los límites de la técnica o el mecanismo. Sin duda, estudiar la objetividad en el contexto de las ciencias islámicas en general, y de la jurisprudencia Islámica en particular, es un enfoque epistemológico importante, que establece la existencia de un marco de objetividad científica que guía a la investigación científica destinada a comprender la estructura interna de éstas ciencias.

En el artículo del doctor Al-Tawil, «Integración epistemológica y crítica de la especialización científica», éste aborda el problema de la excesiva especialización en los campos científicos contemporáneos y cómo ésta obstaculiza cualquier intento de construir una visión epistemológica integrada. El doctor Al-Tawil argumenta que ésta estrecha especialización suele basarse en un modelo positivista e interpretativo que se apoya en la fragmentación y la deconstrucción sin tener en cuenta las intenciones ni las conexiones entre las ramas del conocimiento. Su contribución metodológica reside en su profunda crítica del modelo de «conocimiento neutral» y en su llamado al establecimiento de un discurso científico y un enfoque integrado que combina objetivos y valores, interpretación y exégesis, y ciencia y religión, dentro de un marco liberador que busca construir ciencias humanas arraigadas en principios islámicos capaces de abarcar la complejidad de la realidad. Ésta disonancia entre especialización científica e integración epistemológica debe destacarse debido a sus peligros inherentes, especialmente desde que los estudios interdisciplinarios que comenzaron a trascender los límites de la especialización científica, alcanzando horizontes de conocimiento más amplios tanto en su alcance como en el propósito. Dado que la integración epistemológica sirve como antídoto al limitado modelo positivista-interpretativo, naturalmente que abre un horizonte epistemológico bastante más amplio en su orientación y sus objetivos generales.

De todo lo anterior, podemos concluir que el pensamiento islámico contemporáneo, tal y como se manifiesta en éstos artículos leídos, no buscan «islamizar» o «indigenizar» el conocimiento de forma superficial, sinó liberarlo de las limitaciones del modelo positivista secular, que excluye valores, ignora objetivos y presenta a la humanidad separada de su realidad espiritual y moral. De hecho, éstos artículos constituyen, en conjunto, un intento de forjar conceptos alternativos y recuperar la terminología dentro de un marco islámico, esforzándose por producir un lenguaje intelectual auténtico que refleje fielmente la realidad.

En la mayoría de los países islámicos, con la excepción de aquellos que son muy conservadores, las leyes que se aplicaban en los tribunales de la Shari'a han ido adquiriendo gradualmente un carácter mayoritariamente moderno durante el presente siglo.
En muchos sistemas jurídicos, las disposiciones legales sustantivas están intrínsecamente ligadas a la organización judicial y/a los procedimientos procesales. Sin embargo, las disposiciones sustantivas islámicas han existido históricamente en gran medida independientemente de los propios aspectos procesales sobre los litigios. Teóricamente, la reorganización de los tribunales de la Shari'a y la regulación de sus procedimientos eran independientes y distintas de las disposiciones legales sustantivas que aplicaban. En la práctica, sin embargo, se han incorporado modificaciones significativas a éstas disposiciones, consecuencia natural de las circunstancias que rodean la aplicación de la jurisprudencia islámica tradicional en la época moderna. Algunas reformas a las disposiciones sustantivas de la Shari'a se han implementado con éxito mediante la intervención directa de las autoridades políticas. 
Nuestro objetivo en éste artículo, sin embargo, es examinar el desarrollo general de la aplicación jurídica, con especial atención al contraste entre las situaciones que surgieron al respecto en otros continentes, yá que parecen bastante distintas a las que surgieron en Oriente Medio.
La asignación de la aplicación del derecho islámico en los tribunales británicos o cuasi-británicos, sujetos a la autoridad y las decisiones de los Consejos Privados, condujo a una importante fusión entre el derecho islámico y el Británico. Ésta fusión dió origen a lo que se denomina, con razón, el derecho anglo-musulmán.
En conclusión: el Pensamiento Islámico Contemporáneo continúa desempeñando su papel como plataforma para los investigadores interesados ​​en la reforma intelectual y la metodológica, de aquellos que se esfuerzan por construir un discurso cognitivo que vincule la verdad y el bien. Éstas apreciaciones también se están llevando a cabo en otros países mediante la creación de Ligas jurídicas Islámicas para la aplicación del derecho Islámico mediante Concilios de Jurisprudencia dentro del marco jurídico institucional que sean acordes con los objetivos superiores de la ley Islámica en los países -en dónde la diplomacia gubernamental ha incluido el sustantivo de sus leyes entre los acuerdos del propio sistema operativo gubernamental- para los ciudadanos de pleno derecho y de confesión Islámica. 

Por la belleza a la luz del monoteísmo, pedimos a Allah Todopoderoso el éxito y la recompensa.

Assalamo Aleikum.

martes, 14 de abril de 2026

Un testimonio sobre la terminología: de VER la VERDAD CON la VERDAD.

Un testimonio sobre la terminología: de VER la VERDAD CON la VERDAD. 
De Al-Jili, (que Allah santifique su secreto), que dijo en su libro sobre las Visiones Divinas: "La visión del testimonio es Allah haciéndote testigo en ésta visión de Su manifestación; es decir: la manifestación de Sus manifestaciones en toda Su creación". Ésta visión es el comienzo de la verdad en la que no hay ambigüedad, ni imaginación, ni concepción, ni falsedad; más bien, la Verdad, (que Él sea exaltado), es atestiguada, es decir: en los términos de Su apoyo en todas Sus cosas existentes. Y en ésta visión hay tres cámaras, y de entre cada cámara y una cámara de niveles y ascensos existen fases intermedias que no se pueden contar:
La primera cámara: Allah Todopoderoso presencia todo después de que la mirada se posa sobre esa cosa.
La segunda cámara: Allah Todopoderoso es testigo de todo, con su mirada posándose sobre todo ello sin demora.
La tercera cámara: Allah Todopoderoso es testigo de todo antes de que su mirada se pose sobre lo que Él presencia en ella.

Sepan, que éste testimonio, es sin encarnación ni contacto, y sin ningún tipo de encarnación o semejanza, y nada de eso, como Él lo quiera, está de acuerdo con Su trascendencia, perfección y sublimidad en cualesquiera de las manifestaciones en que Él quiera.

Si los astros y las estrellas están subyugadas, y Él confió a las almas el secreto de su primer y más íntimo pacto, y los mencionó como la imagen de Aquel que está separado de la materia, e hizo de los corazones manifestaciones de su perfecto dominio, y los adornó con conocimiento..
El camino de Allah, que se ha transmitido entre Sus siervos, es que Él se manifiesta de la manera en que quiere. ¿Acaso no ves su manifestación, (gloria a Él), cómo lo hizo a Moisés en el fuego creado incomburente que vio en una zarza, y oyó el llamado que decía que Él es Allah, que no hay más dios que Él, y no negó su manifestación en el fuego? Más bien, creyó y afirmó la fe de ésta visión: tú testimonio de la creación junto con el testimonio de la Verdad, porque sólo lo viste en sus visiones creadas, por lo que no es necesario presenciar una manifestación distinta, y no hay existencia fuera de Él, y de ésta visión se pasa a la visión de la existencia en un orden divino en lo que Él da a conocer a sus santos.

El Shaykh Ibn Arabī, (que Allah santifique su secreto), dijo en el capítulo cincuenta y cinco: "Algunos dijeron: Presenciar la Verdad es la aniquilación de todo lo que contiene placer, ni en éste mundo ni en el Más Allá". Así pues, no hay diferencia ni superioridad en la manifestación, sinó que la diferencia y la superioridad residen en lo que Allah concede a la persona -a quien se le da la manifestación- en términos de disposición. La misma ocurrencia de la manifestación es la misma ocurrencia del conocimiento. No es concebible que exista una diferencia entre ellas, como el aspecto de la prueba en la prueba. Más bien, ésta es más rápida y completa en el juicio. En cuanto a la manifestación que va acompañada de permanencia, intelecto, placer, habla y aceptación, esa es la manifestación formal. Y quien no haya visto nada más puede juzgar la manifestación como tal sin ninguna restricción. Pero quien haya probado ambas cosas debe saber diferenciar.

El Profeta, (la paz y las bendiciones sean con él) dijo, respecto al papel del corazón en la visión: «Es luz, la veo», porque el corazón proviene de la Presencia Divina, como lo indican las palabras del Todopoderoso: «¿Es aquel cuyo pecho Allah ha abierto al Islam, de modo que está sobre una luz de su Señor...?» (Az-Zumar 22). Ésto ocurre cuando el Señor otorga el Espíritu al corazón. Ésta luz es el Espíritu otorgado, y el Espíritu proviene del mandato del Señor, (es decir), del reino del mandato. Ésto le sucede al buscador al comienzo de su revelación. En ese momento, ve el rostro de la Verdad en todo. El rostro aquí es lo que preserva la existencia del ojo, por lo que no ve nada fuera de la Verdad, el Exaltado. Así, el buscador experimenta una gran alegría. Ésta condición no es algo que deba tomarse a la ligera, especialmente porque dijo: «¡Oh Allah, el Compañero Supremo!». En cuanto a la luz del corazón, proviene de la Presencia Divina, como lo indican las palabras del Todopoderoso: «Y Allah es la Luz de los cielos y de la tierra» (An-Nur 35). Ésta luz abarca toda la luz, por lo que la buscó en su súplica, extendiéndola a todos sus miembros. Incluso su poesía decía: «Y hazme una luz», y él fue una luz. Allah Todopoderoso dijo: «Y una lámpara resplandeciente» [Al-Ahzab: 46]. Y quien de entre sus seguidores asciende a ésta posición, se dice de él a modo de indicación: «Y sigue la luz con la que presencias tu visión». Ésta es la visión con la luz del corazón preexistente, es decir, la luz divina, pero después de la preexistencia del conocimiento. Y ha comprendido con ésta luz la intención de la Presencia Divina y su comprensión de ella. Y adórnala con conocimiento. Ibn Sab’in dijo: Sabe, hermano mío, que las ciencias en las que la gente se involucra y se esfuerza por adquirir, y mediante las cuales el estudiante alcanza la otra vida y éste mundo, son de tres tipos: las ciencias religiosas, las ciencias literarias y las ciencias místicas. Los tipos de ciencias religiosas son de varios tipos: el primero de los cuales se basa en los libros revelados. El segundo: Conocer su significado y qué es. Lo tercero: La ciencia de las narraciones y las noticias con la ciencia de la jurisprudencia, las tradiciones y las resoluciones judiciales.

<Y adquirió intelecto, y siguió el camino de su amigo Ibrahim, con lo que apareció de las luces del mundo.>

Después está la ciencia de la predicación, el desarrollo del carácter y la moral noble, seguida por la ciencia de los maqams (modos estacionales).

Los tipos de ciencias literarias son numerosos e incontables, y mencionarlos todos llevaría demasiado tiempo, pero mencionaré algunos de ellos, de entre los que se incluyen: Las ciencias de la escritura, la lingüística, la poesía y la prosodia, la métrica rajaz, la nostalgia, la historia, la saga, los algoritmos y la generación. Éstas, (si alguna de ellas se encuentra dentro de las ciencias religiosas), son de carácter enfático, aunque no son necesarias ni contribuyen a nada, sinó más bien que es una de las cualidades dignas de elogio para el estudiante.

-Los tipos de ciencias místicas se dividen en dos categorías: una es el conocimiento y la otra es la acción.

La sección del misticismo del conocimiento se divide en tres partes: Una de ellas es la ciencia natural y la ciencia de los elementos. La segunda se llama la intermedia, que es la ciencia de las matemáticas y la ciencia de aquello que no tiene un elemento presente como componente. La tercera es la ciencia más elevada, que es la metafísica, y es la investigación de la unicidad de Allah Todopoderoso, y cada una de éstas secciones se divide en otras secciones.

Las ciencias naturales se dividen en tres secciones: Una de ellas: es el conocimiento de los principios de los que se deriva la estructura. El otro: es el conocimiento animal. El tercero es el conocimiento de las plantas; el conocimiento de los orígenes a partir de los cuales se formó dicha estructura que se divide en tres partes: Una de ellas: el conocimiento de los planetas. El segundo: el conocimiento de los efectos celestes que existen en la atmósfera. El tercero: el conocimiento de los efectos que existen en la Tierra.

La ciencia animal se divide en dos partes: Una de ellas es: el conocimiento de las enfermedades de los animales, sus órganos y sus beneficios. El segundo: es el conocimiento de sus beneficios y características.

La ciencia intermedia, que se denomina matemáticas o létrica, se divide en cuatro secciones: La primera: incluye la ciencia de los números. El segundo: la geometría variable. El tercero: la relación con la métrica de las letras inspiradas. La cuarta es la ciencia de la composición. Se la llama matemáticas porque entrena al ser humano con aquello que se encuentra entre los cuerpos físicos y aquello que está separado de ellos, por lo que lo aleja de los cuerpos físicos y de las cosas tangibles para adentrarse en aquello que no son cuerpos físicos y que no se percibe con los sentidos, sinó únicamente con el ente espiritual. Y éste es el conocimiento más elevado que se llama: Divino.

La ciencia del misticismo o misterio se divide en dos partes:
El hombre, y el camino de su amado Profeta Muhammad, (paz y bendiciones para él), con lo que está oculto de los secretos, y Él lo distinguió con la posición de excelencia. Una de ellas: es el conocimiento de la unidad de Allah. El segundo es el conocimiento de los Atributos que se le atribuyen a Allah, como el poder, la sabiduría, la fuerza y ​​otras cualidades similares. Los significados que son apropiados para Allah, y éstas son las secciones de la parte científica.

-En cuanto a la parte práctica del misticismo, se divide en tres secciones: La primera: incluye la metodología del yo. El segundo: el método interno. Tercero: el sistema de la ciudad.

-El autométodo se divide en tres secciones: La primera de ellas consiste en reformar la facultad apetitiva y someterla a la facultad irascible. La segunda: modificar la ira y someterla al poder del discernimiento. La tercera consiste en preservar y estimular la capacidad del discernimiento a través del estudio con el orden adecuado. 

Las ciencias filosóficas (de los humanos) han sido eliminadas y no son necesarias, pues se encuentran fuera del alcance de las anteriores; lo mismo ocurre con la escuela de pensamiento Ash'ari con sus juristas. Sin embargo, el Ash'ari ha tenido mucho cuidado, puesto que es musulmán, al igual que es jurista. El filósofo que es hábil en su oficio, también es correcto con sus principios, pero carece de beneficio y puede ser corrupto en sus propósitos. Así pues, el Ash'ari es feliz por una casualidad, el jurista es feliz por la casualidad, y el filósofo está privado de todo lo esencial. Si el filósofo orienta sus principios hacia el objetivo de al-Ash'ari y se adhiere al relato del veraz, es verdaderamente afortunado. Pero si persiste en el error de su propia logística y doctrina, retrocede, fracasa y se ve privado de lo esencial. Si los al-Ash'ari (como juristas) creen que sus doctrinas los conducirán a la verdad y al propósito de la humanidad, entonces están más privados, (perdidos), y son más viles y más necios que los filósofos. Sin embargo, si su intención es refutar y combatir al oponente, (y no porque sus doctrinas sean inherentemente verdaderas o beneficiosas), entonces están en caso cierto. La doctrina del filósofo puede ser sólida en sus premisas y válida en sus argumentos, pero su conclusión es defectuosa e inadecuada en algunos aspectos. Muchos buscaron alcanzarla de forma independiente, sin la guía de un maestro infalible, y así persiguieron lo imposible. Si le hubieran dado a las cosas el debido reconocimiento, las habrían encontrado, habrían tenido éxito y habrían sido íntegros. Al-Ash'ari es prolijo y carece de sustancia. Su perfil no merece ser considerado ni tenido en cuenta, yá que deriva de las doctrinas de sus oponentes, pero no en su forma correcta. Por lo tanto, hermano mío, no confíes en esa forma de pensamiento, ni lo mires sinó con desdén, pues es completamente una innovación. El jurista Al-Ash'ari no es ni un erudito ni un poseedor de la verdad extrema, ni la ha buscado. Sin embargo, el jurista neutro, (en su doctrina), se acerca más a la verdad, pues no se ha desviado del pensamiento uniforme de todas las escuelas, sinó que las ha puesto a todas en práctica. Sabe mantener intacta su postura original, sin alterarlas ni añadirles nada. No es así privado de los beneficios por la falta de comprensión.
Es cierto que Al-Ash'ari es lo opuesto, yá que su doctrina es de su propia creación e invención, y la mayoría de sus principios provienen desde fuera de su religión y escuela de pensamiento. Su error es evidente, pues no siguen su postura original, ni la doctrina que dedujo les benefició. Entiendan todo ésto. Lo que les digo es que los maestros de la gente de fe islámica son los sufíes, pues comprendieron la Shari'a y el Tasawwuf como su resultado. No hay verdad sinó en los sufíes, y no se acepta de otros. Pues los afortunados provienen de todas las religiones y grupos, y no pueden alcanzar la meta sinó imitándolas. Su doctrina es el fundamento para alcanzar la meta, y ellos son los afortunados, nadie más. Son ellos quienes genéricamente transitan específicamente por los caminos de Allah.

<Así que aquel era el que deseaba, y éste era el deseado.>
Todo aquello que fue dispersado en vida, fue reunido después de su muerte, y la atención no lo abandonó hasta que Allah formó a uno de los mensajeros que lo seguirían, a saber, se llamaba Jesús.
Cuando vi el gran cuidado, comprendí que cada grado -en relación con su grado- es una pequeña bendición, su asunto se volvió grande en éste mundo, y su mayor asunto está en el más allá.. pues el reino está allá. Y si veis de Sus señales lo que veis, os despertaré, y entonces otros vendrán a vosotros, todos reunidos dentro del espacio, y seréis atraídos por completo a Su gloriosa presencia, hasta el punto de estar ausentes a los sentidos y descuidar la especie por la intimidad con Él -que se intensificará- por el exceso del recuerdo (dhikr) y oración. Dije, acerca de Aquel cuyo ojo está ausente y cuyo mensaje es enviado, y cuya reverencia es confirmada por Su temor: ¡Oh humanidad! .. ¿éste es el significado previsto de la humanidad? Pues Él, (Bendito sea), ha dirigido el mensaje, y no importa el estado en el qué tú te encuentres, porque cuando las verdades se determinan, la Luz de Allah está presente.

Su conducta es la mejor, su camino es el más justo, sus almas son las mejores, sus mentes son las más sanas y perfectas, y la bondad, la soberanía, el honor, el amor, la perfección y el conocimiento son inherentes a ellos. Que la bondad y otras cualidades sean inherentes a ellos se debe a que no dejan nada a la deficiencia, ni a la bajeza, ni a la estupidez, ni a la ignorancia, ni a la ganancia inmediata, y nada de eso es concebible en su camino, y la noble moral es una condición para su realización, al igual que el conocimiento de Allah, y todo lo que hacen proviene de la luz perfecta de la profecía.
En resumen: A un verdadero seguidor del Tasawwuf-sufísmo se le define simplemente como una persona cognoscente, activa y perceptiva. Si ésto es así, entonces no hay nadie igual en el camino que emprenden. Otros pueden alcanzar el conocimiento que les corresponde, pero no son virtuosos, ascéticos, piadosos ni atrasados. Por ejemplo: otros pueden narrar, hablar, cantar como grillos, debatir y alcanzar su doctrina, pero no se caracteriza por nada de eso, ni la virtud es inherente a su doctrina. Si lo fueran, todos se considerarían sufíes, lo cual no es racionalmente posible, yá que vemos que existe mucha falsedad en la mayoría de los casos cotidianos que solamente buscan el afán del dinero y los bienes materiales de éste mundo. Por lo tanto, si vemos a alguien caracterizado por algunas de las vicisitudes mundanas, sabemos que ha abandonado su doctrina y no ha entrado en el sufismo, -porque el sufí- no alcanza el completo sufismo hasta que logra desapegarse lo que hemos mencionado, y es imposible que algo distinto a ésto forme parte del camino hacia el Tasawwuf. 

<Nos corresponde mencionar todas éstas cosas -tal y como son-, para no caer en los engaños y los enganches de la doctrina de los charlatanes, yá que sus proclamas, no tienen promesas de derecho con Allah de la forma aproximada.>

Sabed, vosotros y la gente de las filas, que la luz de los cielos y de la tierra es el Mensajero de Allah, (que Allah le bendiga y le conceda la paz); su manifestación y el nicho de su lámpara y su revelación es un olivo del que procede su aceite. Entonces él mismo es la luz de Allah, y de igual modo su revelación, sus milagros y sus señales, y la recopilación de lo que dijo al respecto, y después la luz de la profecía y su ser descrito por ella.
(¹) Y su dicho: Oh Allah, pon luz en mi corazón, luz en mi cuerpo y luz en mi alma. Entonces dijo: "Y hazme una luz."
Entonces recordaba a Allah en cada instante, y el Corán, (entre cuyos nombres está la Luz), lo recitaba cómo lo tenía dentro. A veces le era revelado por un Ángel, a veces por la luz de su ser más íntimo. Luego, al morir, buscó al Compañero Supremo, la morada de las luces, donde su alma halla la dicha. Éstas son luces sobre luces, y luces tras luces, y luces antes de luces, luego luces sin fin, y finalmente la Luz de Allah, que es ilimitada e infinita.
Él es capaz de hacer lo que no le falta en su espíritu, mente, sentidos, imaginación y todos sus materiales internos y externos. Luego hay luces de signos que están unidas a Su esencia. Debe decirse que no hay fin para Sus luces. Entonces, si miras lo que se agrega a ellas y lo que se señala en general y en la totalidad de lo que es, la persona inteligente no debería decir excepto: “Y esa es la generosidad de Allah. Él la da a quien Él quiere”. [Al-Ma’idah: 55] Después de todo ésto, si escuchaste de los sabios de su nación: ¿Cuáles son las luces? ¿Y en cuántas se dividen? ¿Y qué significan? ¿Y cuál es su mundo y su ser? Están con ellas los tres mundos de conexión, y la segunda perfección, y después de ésto su discurso sobre ellas. Y en “Las Manifestaciones”: Él es la meta final de los buscadores, y aquel que es divinamente inspirado por el mandato especial y precioso, y ellos tienen algo superior, entonces ¿qué hay de su maestro que es la causa de todo eso, y él?

El Empoderamiento: Base firme en presencia de la acción.
Investigar: Qué es aquello que resulta en una certeza que hace imposible la existencia de lo opuesto, y su realidad es el hallazgo de la existencia en una revelación que hace imposible el ocultamiento que lleva a la ilusión de lo invisible, y su objetivo es: llegar a un punto que requiere una pausa; pues lo que desea sucederá.

(¹)-Narrado por Ahmad (1/352, n.º 3301), Al-Bujari (5/2327, n.º 5957), Muslim (1/529, n.º 763) y Al-Nasa'i (2/218, n.º 2706)

<La imagen útil de ésto, (y a lo que algunos llegan), es que se ríen de las luces intelectuales que se sienten por la noble terminología de los sabios, y también explican los niveles de los ideales suspendidos después de la naturaleza en general, y las luces de la generación y el razonamiento, y otras cosas en general, y las luces que ocurren en almas particulares, y también se burlan los charlatanes de las luces agregadas después de la ciencia de la mística, la ciencia de la unidad, y la ciencia de las reglas de la unidad.

<Tienen los charlatanes y los negociadores de la Religión, las luces más débiles, pues son solamente amantes de las cosas de éste mundo. Sabed que dije ésto para que no les prestéis atención.>

[La luz del conocimiento lo abarca todo, y la luz de la apreciación es perfecta, y la luz de la revelación es la que trae tranquilidad a quien la posee, entonces la luz de Allah, se impone en un círculo positivo, pues es la verdad pura con una medida constante.]
Sabed, oh vosotros, que quien sea débil de entre la nación de Muhammad PyB, descubre que ésta es la esencia misma del amado, el más querido para él, y entonces busca explicar el estado de su gloria. Si quiere explicarlo con pruebas, entonces es su maestro en todo sentido. Pero si quiere explicar lo obvio, entonces se mueve en una cadena de locura, variando su absurdidad y dividiendo sus artes en individuos. Y si es de la manera de decir: «Éste dice», y «Éste pronuncia tal y cual», y busca ser alabado, entonces ha quebrado el fondo de toda su declaración: «No pronuncia palabra sin que haya un vigilante a su lado, listo para registrarla» [Qaf: 18]. Así pues, por cuyo amor a los hombres de Allah se les ordenó no alzar la voz, ¿cómo puede permitirse ser acusado de manejar algo que no sea su gloria divina? ¡Busco refugio en Allah de la privación! ¡Arrepiéntete, oh ignorante! ¡Arrepiéntete, oh insensato! ¡Arrepiéntete, oh negligente! ¡Arrepiéntete, oh extraviado! ¡Arrepiéntete, oh ignorante! ¡Arrepiéntete, oh débil! Y la paz sea con quienes siguen la guía correcta.

<Por lo tanto, si hubieran dado a las cosas la importancia que merecen, habrían encontrado la verdad, habrían triunfado y habrían sido íntegros.. pues la bondad debe existir sin deficiencias, sin bajezas, sin estupideces, sin ignorancia o por las posibles ganancias inmediatas.>

Assalamo Aleikum.