Assalamo aleikum.

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jueves, 22 de octubre de 2026

CAPTURA TUS MEJORES MOMENTOS.

CAPTURA TUS MEJORES MOMENTOS.
La muerte no es un funeral, es la Noche de Bodas del alma con el Amado. Es el instante sagrado del Seb-i Arus, el festejo nupcial donde la gota, tras siglos de exilio y nostalgia, se despoja al fin del velo del cuerpo para entregarse a los brazos del Océano. No llores por el fin de la vasija de barro, pues romperse es la única forma que tiene el agua para besar el mar.

El equipaje del alma no cabe en cofres de tierra, ni se compra en los mercados de la prisa. Lo que es verdaderamente tuyo ha sido tatuado con fuego invisible en el centro de tu pecho. Cuando el Amado sople sobre este barro y el ropaje de la carne caiga como el vestido de una novia en su noche de bodas, no mirarás atrás. Caminarás con prisa hacia el tálamo nupcial del Origen, llevando solo el perfume de lo que has vivido.
Escucha el canto de lo que verdaderamente adorna a la novia en su regreso: El eco de la Unión: Esas risas sagradas que rompieron el aislamiento, los abrazos que unieron los pedazos rotos del espejo y las miradas donde el Amigo reconoció al Amigo. En cada encuentro verdadero, dos gotas se tocaban y, en un destello, ensayaban la gran boda del final.
La quietud del instante: La bendición de un sol que se ahoga en el horizonte, el aroma de la tierra cuando el cielo llora y el calor de una taza de café en la mañana fría de la separación. Cada belleza simple era un adorno, una joya que el Amado te enviaba desde el Océano para cortejar tu alma.
La caridad es el amor que derramaste sin pedir precio, la mano que extendiste en la noche oscura de otro caminante. Aliviar el dolor ajeno es verter tu propia agua en el desierto; esa entrega es el banquete que se queda vibrando en la corriente invisible de la Existencia con el coraje de haber amado: La santa valentía de abrir las alas, de aprender el idioma de las lágrimas y de haber entregado el alma por entero. Aunque el miedo te decía que te guardaras, elegiste arder. El amor es el incendio bendito que evapora la gota para que pueda ascender hacia el gran Encuentro.
No temas a la noche que llaman muerte, pues es el despertar de la ilusión de estar a solas. Es el anacronismo divino: la gota cree que se extingue al caer en la inmensidad, pero en verdad, está entrando en la alcoba nupcial de la Luz. El Guardián de los Secretos borrará las poses, quemará el orgullo y disolverá tus posesiones mundanas como sal en el agua. Solo quedará la pureza de la vibración y el amor que diste con el amor que recibiste.
Al final, rotos los lazos de la orilla, el susurro de las olas se revela como los cantos de la boda eterna. Toda gota retorna al Mar para desposarse con su Fuente. Todos volamos, nos sumergimos y nos disolvemos en la dicha infinita, celebrando el reencuentro eterno en el océano de la Creación Amorosa.

La PURIFICACIÓN INTERIOR según el gran maestro Ibn Arabi.

La PURIFICACIÓN INTERIOR según el gran maestro Ibn Arabi.
Imaginas que tu mente y tu corazón son como un espejo. Cuando naces, ese espejo está perfectamente limpio, listo para reflejar la luz, la bondad y la belleza del universo. Sin embargo, a medida que crecemos, las preocupaciones diarias, el egoísmo, la arrogancia, los miedos y el apego a lo material van acumulando como polvo sobre la superficie. Al final, el espejo se oscurece tanto que dejamos de ver nuestra verdadera naturaleza espiritual.
En la tradición espiritual del Islam, el proceso de limpiar éste polvo se llama Tazkiya (la purificación del alma). Aunque muchos sabios han escrito sobre ésto como una batalla dura contra nuestros peores defectos, el gran maestro místico Ibn Arabi (que vivió en la Andalucía del siglo XII y XIII) tenía una visión mucho más poética, profunda y revolucionaria.
Para él, purificarse no consiste en destruir lo que somos ni en castigar al cuerpo, sinó en desprenderse de las ilusiones para dejar que nuestra luz interior vuelva a brillar.

Los 4 pilares prácticos para limpiar el corazón.
Ibn Arabi era un gran filósofo, pero también un hombre muy práctico. En uno de sus libros más famosos sobre el día a día espiritual (El atavío de los sustitutos), explica qué: para limpiar el alma no se necesitan grandes teorías, sino dominar cuatro herramientas cotidianas:
El Silencio: No se trata solo de callar la boca, sino de calmar el ruido de la mente. Cuando dejamos de hablar por hablar, de criticar o de buscar la aprobación de los demás, empezamos a escuchar los mensajes más profundos de nuestra conciencia.
La Soledad: Vivimos rodeados de distracciones. Buscar momentos para estar a solas con uno mismo (y con lo Divino) nos ayuda a desconectar del teatro del mundo y a descubrir quiénes somos realmente cuando nadie nos mira.
El Ayuno (o la moderación): Comer en exceso entorpece el cuerpo y adormece la mente. Para Ibn Arabi, comer de forma consciente y ligera mantiene el cuerpo ágil y el espíritu despierto. Es usar el alimento como energía, no como si fuera un refugio emocional.
La Vigilia: Aprovechar las horas sagradas de la noche —cuando el mundo duerme— para meditar, orar o simplemente reflexionar en silencio. La noche tiene una paz única que acelera la limpieza del corazón.

Tres ideas clave para entender su visión.
Si tuviéramos que resumir el pensamiento de Ibn Arabi sobre el crecimiento personal en tres ideas sencillas para el público de hoy, serían estas:
  1. Tu alma no es mala, sólo está oxidada: El maestro insiste en que el ser humano no nace con un alma "sucia". Las pasiones descontroladas o el egoísmo son solo "óxido" externo. Purificarse es, simplemente, el arte de pulir el espejo.
  2. El objetivo es ser un canal de bondad: No nos purificamos para aislarnos en una cueva y convertirnos en unos santos flotantes. El objetivo real de limpiar el corazón es volver al mundo y convertirnos en el mejor ser humano posible: alguien compasivo, generoso, paciente y que hace el bien a todo lo que le rodea (personas, animales y naturaleza).
  3. Los pies en la tierra: Ibn Arabi repetía que no existen "atajos mágicos" si uno no cumple primero con sus deberes básicos, con la ética diaria, el respeto a las leyes y la amabilidad que enseñó el Profeta Muhammad, (la paz y bendiciones de Allah sean para el). La espiritualidad más elevada se demuestra en cómo tratas al vecino o en cómo gestionas tu honestidad en el trabajo.
En conclusión:
Éste no es un camino de culpa ni de prohibiciones amargas, sino un proceso de liberación. Al limpiar el espejo de nuestro interior, dejamos de ver nuestro propio ego egoísta y empezamos a ver el reflejo de la belleza, el amor y la paz divina en nosotros y en todo lo que nos rodea.

miércoles, 21 de octubre de 2026

LA SOMBRA de CAÍN: Sobre las armas y la intención para hacer daño.

LA SOMBRA de CAÍN: Sobre las armas y la intención para hacer daño. (Opinión)
LA SOMBRA de CAÍN: Sobre las armas y la intención para hacer daño. (Opinión)

El mito materializado: El origen de las herramientas de control.
Las armas no son bendiciones del cielo. Ninguna herramienta fabricada con el propósito de apagar la vida o someter al prójimo puede reclamar un origen divino. Al contrario, representan la manifestación material del miedo, el deseo de control y la ruptura de la fraternidad humana. Cuando el ser humano confía su seguridad o su poder al hierro, al plomo, al explosivo, aleja su mirada de la compasión y la justicia.
El metal forjado para la guerra no nace de la inspiración, sino de la desconfianza; es el testimonio físico de nuestra incapacidad para sostener la palabra. Al otorgarle al objeto el poder de decidir quién vive y quién muere, el individuo se despoja de su propia responsabilidad moral, delegando su seguridad sobre un artefacto diseñado estrictamente para la destrucción.

El eco del primer fratricidio y la ley universal.
Quien utiliza un arma para herir o quitarle la vida a otra persona arrastra consigo el eco del primer fratricidio. La "maldición de Caín" no es solo un castigo divino en un relato antiguo; es una realidad psicológica y espiritual que se activa cuando se destruye a un semejante. Este peso moral trasciende culturas y religiones, quedando registrado en la memoria espiritual de toda la humanidad.
El propio Corán, en la Surah Al-Ma'idah (5:32), establece una conexión directa con este linaje de violencia al sentenciar qué, a causa del crimen del hijo de Adán, se decretó una ley eterna para toda la creación: «Quien mata a una persona, es como si matase a toda la humanidad; y quien salva una vida, es como si salvase a toda la humanidad».
Esta revelación sagrada desnuda la verdadera dimensión del asesinato: cada vida inocente contiene en sí misma la matriz de la humanidad entera. Por lo tanto, el agresor se convierte, de inmediato, en un errante de su propia conciencia. Al arrebatar la existencia de otro, no destruye a un individuo aislado, sino que comete un atentado simbólico contra toda la especie. Rompe el pacto sagrado que nos une y debe cargar con el peso invisible de su acción.
La fragua invisible: La intención en la intimidad del pensamiento.
Sin embargo, la gravedad de este acto no comienza en el momento en que se dispara, se blande el acero o se hiere. Comienza mucho antes, en la intimidad del pensamiento. La mera intención de hacer daño ya constituye una quiebra moral, un pecado contra la paz.
El odio, el rencor y el deseo de venganza son las verdaderas armas silenciosas; el objeto físico es solamente el instrumento material que ejecuta lo que el corazón ya ha decidido en la sombra. Una mano armada es peligrosa, pero una mente colonizada por la hostilidad lo es mucho más. El arma en la repisa es inerte; es el veneno de la intención el que la dota de una voluntad destructiva. Matar o herir con el pensamiento es el primer paso para normalizar la caída del otro.

El camino del desarme interior.
Por eso, custodiar los pensamientos y cultivar el respeto absoluto por la vida es el único camino real para desarmar, primero, a las aptitudes negativas o maléficas y, luego, al mundo de la vanidad. El verdadero Humanismo no consiste en la simple ausencia de conflictos externos, sino en una disciplina diaria de la conciencia.
Desarmar el mundo exige, de manera inevitable, desarmar primero de todas las actitudes negativas. Solo cuando el ser humano aprenda a sustituir el deseo de dominio por la búsqueda de justicia, la sombra de Caín dejará de proyectarse sobre nuestra historia, permitiendo que la razón y la compasión ocupen, finalmente, el lugar que el hierro les ha robado.

jueves, 15 de octubre de 2026

SOBRE NUESTROS ESCRITOS Y ACTIVIDADES. (Shaykh Ahmad Salah As Sufi)

SOBRE NUESTROS ESCRITOS Y ACTIVIDADES.
(Shaykh Ahmad Salah As Sufi)
[Cualquier tipo de texto debe ser analizado a la luz del problema al que pertenecen, el campo del conocimiento y desarrollo en el que se engloban con el sistema de organización y las relaciones que implican.]

Sin fronteras recalcitrantes.
Las visiones teóricas y prácticas, constituyen el título de una obra bien madurada sin una limitación o etapa final en el desarrollo de las ideas y los proyectos de la Espiritualidad del Tasawwuf Islámico.

De manera práctica y realista.
Hemos llegado al acercamiento escalonado -para todos- sobre los orígenes de la codificación estructural -en aquello- que solamente unos pocos se han atrevido a relatar y escribir por su referente hermético constitucional. Ésto se puede apreciar mediante una lectura atenta, realizada por quienes están familiarizados con las condiciones sociales imperantes, o dicho de otro modo, por alguien que es consciente del contexto que es necesario utilizar actualmente con el estilo y las características que puedan evitar el oscurantismo y el olvido que deteriora la expresión del simbolismo hermético de no querer transmitir esas sapiencias espirituales por la floja o pobre práctica que proponen las modernas formas de vivir.. y es qué, no todo lo que existe en la actualidad puede ser considerado parte del Tasawwuf Islámico genuino. 

Cabe destacar, que no somos hombres comunes ni escritores tradicionales. Hemos recogido la combinación de la jurisprudencia Islámica con el razonamiento independiente, el poder judicial Islámico con la administración, y el trabajo sin aislamientos sectaristas políticamente incorrectos que están más cerca de procurar el anonimato y los bagajes del poder político y económico establecido. No nos vendemos a ningún gobierno. 
Nuestros escritos no están aislados entre sí, sinó que forman una unidad homogénea en una serie continua. 

La profunda investigación y reflexión, junto con la experiencia práctica. 
Recordar, que la Espiritualidad Islámica es un camino ascendente con solidez lógica, comenzando con los principios generales del Islam como base, sin tener los problemas de las etiquetas de al-Dunya wa al-Din (de éste mundo y la religión). Hemos profundizado en los aspectos específicos y en el núcleo de las especializaciones de las numerosas ciencias del Islam, consolidando sus aportaciones con madurez mediante el esfuerzo y la metodología del al-Wizara (el ministerio) y la gobernanza de sus leyes con las investigaciones profundas sin precedentes. Éstos resultados, reportan una mejoría para toda la sociedad Islámica y evita el ostracismo clasista al que muchos están acostumbrados por las diferentes fórmulas y cúmulos sectarios que nos rodean. Por lo tanto, es necesario saber y comprender los escritos, no sólo cómo meras introducciones teóricas, sinó como una exposición práctica dónde están incluidas todas las disposiciones Sunnah de la creencia y las leyes Islámicas que contienen y que deben ser plasmadas para salir del convencionalismo. Cabe señalar, que abordar la luz de los grandes datos es extremadamente complejo si no se realiza con una visión de futuro adecuada y el enfoque correcto de la capacidad superior. Alhamdulillah que Allah Todopoderoso siempre facilita los asuntos.

Ninguna autoridad puede ser simplemente una forma o una fachada sobre conceptos abstractos.
A partir de la experiencia y el respetuoso conocimiento de la Shari'a y sus normas aplicadas, trabajamos desde los principios en los métodos y secretos de la gobernanza, (Jurisprudencia), con el origen histórico de la autoridad islámica, identificando dicho origen como un principio fundamental -sobre el cual y por encima del cual- se construye la estructura armónica Islámica contemporánea que forma parte del sistema integral objetivo con la adecuada supervisión. Todo ésto, en su conjunto, constituye una entidad fuerte con un sistema de auto-crítica práctica y continua que nos haga mejorar cada día. Aunque ésta tarea sea sumamente difícil, es constructiva y pone los pies en la evolución consciente de la realidad. Es mejor tener una evaluación constante, que un olvido progresivo.
Éstas condiciones, con sus evaluaciones y análisis críticos, se tienen que expresar con precisión y con la veracidad acordes al tiempo actual. De nada sirve un intelecto elevado, si el conocimiento profundo está empobrecido y no se ajusta a la legitimidad de la autorización y solamente canta cómo un grillo o representa el circo ambulante de los danzantes por el consumo.

El consenso es el fundamento de la Shari'a.  
Desde los albores del Islam, basándonos en la inducción de la historia islámica, con el objetivo de demostrar la legalidad de aquellos califatos y teorizar sobre el presente legítimo e ilegítimo, se han proporcionado soluciones y alternativas que condujeran a corregir y modificar la realidad para que se ajustara a aquel origen histórico legítimo. En definitiva, nos hemos esforzado por vislumbrar o alcanzar horizontes futuros que puedan imaginar y contemplar mediante la comparación y la aproximación entre un pasado legítimo y un presente ilegítimo, entre un pasado legítimo y un presente subjetivo, trazando una forma de construcción social que no se desprendiera de sus raíces ni chocara con la cruda realidad, con el fin de destacar, a través de todo ello, la estabilidad general con un enfoque intelectual maduro, que aborda las realidades de la sociología, los aspectos jurídicos, etcétera.. creando la Liga Jurídica Islámica Internacional como parte del contexto de la estructura social Islámica, que sirve como enfoque fundamental para evitar los atajos o el encubrimiento del derecho legislativo Islámico sunnita.
Cabe destacar, que ésta visión difiere de la de algunos otros estudiosos de la historia de las ideas y de la historia en general, quienes sólo se han limitado a observar la superficie sin profundizar, tratando lo aparente sin la esencia, centrándose en palabras y estructuras pero descuidando las intenciones y los significados. 
Nuestro objetivo es resaltar el papel de la jurisprudencia como fuente de legislación práctica y, al mismo tiempo, basándonos en la jurisprudencia, reformular el concepto de gobernanza y explicar sus fundamentos jurídicos y las normas establecidas para la legitimidad de su ejercicio, lo que en última instancia conduciría al desarrollo de una teoría integral de Nación Islámica. 
El antiguo califato sucedió a la era profética. Se estableció sobre la base del consenso, el consenso de la nación, es decir, la Shari'a, siempre que dicho consenso sea una fuente que siga al Corán y la Sunnah como fuente legislativa general e integral, abarcando tanto la religión como los asuntos mundanos (la protección de la religión y la gestión de los asuntos terrenales). Por lo tanto, no existe justificación posible para abrogar hoy lo que prevalecía en su época: la concentración de la autoridad religiosa por la usurpación catastral del poder político.
Instamos a todos los musulmanes a adherirse a la ley islámica, a actuar con justicia y equidad, al gobernante para gobernar bien y para evitar la injerencia extraña en los asuntos de la Nación Islámica.

La vida islámica, tanto en la vida individual como en las actividades y deberes. 
Ésto se fundamenta en el versículo: «Que haya entre vosotros una comunidad que invite al bien, ordene lo correcto y prohíba lo incorrecto» [Al Imran: 104]. Por lo tanto, se habla de los deberes y la labor del encargado de velar por la moral pública (*muhtasib) y no se detiene en sus obligaciones específicas, resaltando las diferencias entre los musulmanes en general y la labor o los deberes del muhtasib en particular. Se aclara qué, ordenar el bien y prohibir el mal es una obligación comunitaria (fard kifayah), mientras que para el muhtasib es una obligación individual en virtud de su posición de autoridad. Así pues, es inadmisible descuidar al muhtasib o ignorar sus deberes, mientras que para un musulmán, cumplir con ésta obligación se considera un acto supererogatorio (nafl), un acto voluntario que puede optar por realizar o no. En consecuencia, el muhtasib es el representante oficial ante quien se convoca a las personas en relación con los delitos y otros asuntos. Por otro lado, la función del agente de la ley es supervisar y observar cualquier tipo de delitos para prevenirlos.

Assalamo Aleikum.
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Nota: *Muhtasib es un inspector público que hace la supervisión de controlar el orden público, controlar los mercados, pesos y medidas y la vigilancia de la moralidad pública: un funcionario.

ALGUNOS MÍSTICOS SUFÍES.

ALGUNOS MÍSTICOS SUFÍES.
Muhyiddin Ibn Arabi dijo: Nuestro Sheikh Abu Madyan abandonó su profesión habitual y se sentó con Allah Todopoderoso, escuchando lo que le fue revelado. Tenía una manera maravillosa de estar con Allah durante esas sesiones, pues no rechazaba nada de lo que se le presentaba, al igual que el Sheikh Abdul Qadir al-Jilani. Sin embargo, Abdul Qadir era más receptivo externamente a lo que el Supervisor le daba.

A Abu Madyan le preguntaron: ¿Por qué no te dedicas a un oficio? ¿O por qué no abogas por un oficio? Él respondió: Abogo por él. Luego le preguntaron: ¿Por qué no te dedicas a un oficio? Él dijo: Cuando un huésped llega entre vosotros, ¿cuál es el plazo para la obligación de hospitalidad? Dijeron: Tres días. Él dijo: ¿Y después de eso? Dijeron: Se dedica a un oficio. Él dijo: ¡Allah es grande! ¡Tened justicia con nosotros! Somos huéspedes de nuestro Señor. Hemos descendido a Él en Su presencia para residir con Él eternamente. Por lo tanto, la hospitalidad es obligatoria. Porque Él no indica una cualidad noble de Su siervo sinó que Él es el más merecedor de poseerla. Y los días de nuestro Señor, como Él dijo, son como mil años de lo que vosotros contáis. Así que Su hospitalidad es conforme a Sus días. Si permaneciéramos con Él durante tres mil años y éstos pasaran sin que nos dedicáramos a un oficio, entonces vuestra objeción se dirigiría a nosotros. Y moriremos y el mundo pasará, y su favor (es decir, un remanente) permanecerá con nosotros, que Él sea exaltado, por nuestra hospitalidad. Así pues, el objetor aprobó ésto.

En cuanto a Abdul Salam bin Mishish: también desempeñó un papel importante en el movimiento sufí en Egipto durante el siglo VII d. H. Fue maestro de al-Shadhili, quien se enorgullecía de su discipulado con Ibn Mashish. Sobre él, Ibn Ayad dijo en al-Mafakhir al-Aliya, citando a Muhyi al-Din ibn Abd al-Qadir ibn al-Hasan al-Shadhili, autor del libro al-Kawakib al-Zahira: «La posición de Ibn Mashish en Marruecos es similar a la de al-Shafi’i en Egipto». Él es el gran santo, nuestro maestro Abd al-Salam ibn Mashish. El autor de Al-Durar Al-Bahiyya dice de él: Él es el polo más grande, el erudito más famoso, la montaña más prominente con la cima más alta, y él es la luna llena ascendente con la prueba clara, que no necesita presentación ni explicación, cuyo valor es bien conocido en el mundo, y cuyo socorro no es disputado por dos personas.

Al-Shadhili, (que Allah esté complacido con él), relata su encuentro con Ibn Mashish: Cuando entró en Irak, conoció al virtuoso Sheikh Abu al-Fath al-Wasiti, y no vimos a nadie como él en todo Irak, a pesar de que allí había muchos sheikhs. Entonces buscaba el Qutb (el polo espiritual), y el Sheikh Abu al-Fath me dijo: "¿Buscas al Qutb en Irak cuando está en tu propia tierra, en Marruecos? Regresa, porque allí lo encontrarás". A su regreso, conoció a su maestro, el Sheikh Abd al-Salam Ibn Mashish.

Abu al-Hasan dice: Cuando fui a verlo mientras vivía en una cueva en la cima de la montaña, me bañé en un manantial al pie de esa montaña, y dejé atrás mi conocimiento y mi trabajo, y subí a verlo en la pobreza, y allí estaba él bajando hacia mí, vestido con una prenda remendada, y sobre su cabeza un gorro hecho de hojas de palma, y ​​me dijo: Bienvenido, Ali bin Abdullah bin Abdul Jabbar, y mencionó mi linaje hasta el Mensajero de Allah (la paz sea con él), luego me dijo: Oh Alí, viniste a nosotros pobre en conocimiento y obras, sin embargo, nos arrebataste las riquezas de éste mundo y del más allá.
Me quedé asombrado por él, y permanecí a su lado durante varios días hasta que Allah me abrió los ojos a la verdad.

En compañía de su maestro, Al-Shadhili se dedicó a la adoración, purificándose del amor al mundo y de la creación, y volviéndose al amor de Allah, aniquilándose en Él. Cuando su alma se purificó y se hizo digno de la santidad y de heredar la Qutbaniyya, su maestro le ordenó partir de Fez hacia Túnez y le profetizó lo que le sucedería en el futuro.

Entre los dichos de Ibn Mashish: Las mejores obras son cuatro, seguidas de otras cuatro: el amor a Allah, la conformidad con el decreto de Allah, el desapego de los deseos mundanos y la confianza en Allah. Éstas son cuatro. En cuanto a las otras cuatro: cumplir con las obligaciones de Allah, evitar lo que Allah ha prohibido, la paciencia con lo que no es importante y la piedad.. pero 
apártate de todo lo que te distrae.

El Sheikh continuó llamando a la gente a Allah en Egipto hasta el mes de Shawwal del año 656 de la Hégira. En ese mes, emprendió su viaje a Tierra Santa para el Hajj. Al llegar a Humaythra, en el desierto de Aydhab, situado entre Qena y Qusayr, reunió a sus compañeros una tarde y les dio varias instrucciones. Les indicó que recitaran el Hizb al-Bahr (Letanía del Mar), diciendo: «Consérvenla para sus hijos, pues contiene el Nombre Supremo de Allah». Luego se retiró a solas con Abu al-Abbas al-Mursi, (que Allah esté complacido con ambos), y le dio varias instrucciones, otorgándole las bendiciones que Allah le había concedido. Después se dirigió a sus compañeros, diciendo: «Si muero, debéis seguir a Abu al-Abbas al-Mursi, pues él es mi sucesor y tendrá una gran posición entre vosotros. Él es una de las puertas de Allah, el Exaltado». Pasó aquella noche orando y suplicando a Allah, y sus compañeros lo oyeron decir: «Allah, Allah,». Al amanecer, guardó silencio, y pensamos que se había quedado dormido. Lo movimos y lo encontramos muerto. 

Abu Abbas Al-Mursi:
El sheikh Abu al-Hasan al-Shadhili, (que Allah esté complacido con él), amaba a Abu al-Abbas como quien ama una imagen de sí mismo, o como quien ama una de sus reliquias, o como quien ama a un hijo noble de entre sus hijos.
Abu al-Abbas nació en Andalucía, en la ciudad de Murcia, a la que se le atribuye su nacimiento, en el año 616 de la Hégira (1219 d. C.). Su linaje está vinculado a los Ansar, de quienes el Mensajero de Allah, (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), dijo que amarlos es una de las señales de la fe. Su linaje también está vinculado a Saad bin Ubadah, líder de los Khazraj.
Nació y se crió en Murcia, donde su padre trabajaba en el comercio. El destino lo llevó de Murcia a Túnez para convertirse en el segundo sucesor de la orden sufí Shadhili, un llamado a Allah y una extensión del propio Shadhili. Posteriormente, lo acompañó a Alejandría, donde Abu al-Abbas continuó siguiendo la guía del sheikh Abu al-Hasan y manteniéndose fiel a su camino.

Al-Shadhili tenía a Abu al-Abbas en alta estima, mencionándolo con frecuencia e ilustrando a la gente sobre él. En una ocasión dijo: «Éste es Abu al-Abbas. Desde que alcanzó la cercanía con Allah, jamás se ha visto apartado de Él. Incluso si buscara un velo, no lo encontraría». En otra ocasión, le dijo al justo Sheikh Zaki al-Din al-Sawani: «¡Oh Zaki, busca a Abu al-Abbas! ¡Por Allah! Un beduino podría acercarse a él y orinar sobre sus piernas, y al anochecer lo habría acercado aún más a Allah... ¡Oh Zaki, busca a Abu al-Abbas! ¡Por Allah! No hay santo de Allah, ni del pasado ni del presente, a quien Allah no le haya revelado. ¡Oh Zaki, Abu al-Abbas es el hombre perfecto!».

Abu al-Abbas hablaba a menudo de su sheikh, Abu al-Hasan, diciendo frecuentemente: "El sheikh dijo... el sheikh dijo..." Alguien le preguntó entonces: "¿Nunca te vemos atribuyéndote nada a ti mismo?" Él respondió, (que Allah esté complacido con él): Si quisiera contar el número de respiraciones que doy, diría: Allah Todopoderoso dijo... Si quisiera decir el número de respiraciones, diría que el Mensajero de Allah (la paz sea con él) dijo… y si quisiera decir el número de respiraciones, diría… pero digo: El Sheikh dijo, y me abstengo por respeto.

El Dr. Halim Mahmoud afirma que, al hablar de la vida personal de Abu al-Abbas al-Mursi, apenas encontramos nada destacable. Abu al-Abbas no se preocupaba por hablar de sí mismo ni le interesaba la historia de su vida. No hablaba de su familia, ni de sí mismo, ni se jactaba de sus hazañas. Estaba absorto en Abu al-Hasan, por lo que no había espacio en su mente para hablar de sí mismo. Después de Abu al-Hasan, se dedicó a invocar a Allah. Su devoción a Abu al-Hasan y a la invocación a Allah no era sino una inmersión en Allah y en Su Mensajero, en amarlos y en esforzarse por complacerlos. Quien es así no se preocupa por hablar de sí mismo. Más bien, se trata de la aniquilación del yo, de la disolución en el mensaje y de la disolución en su comprensión. Los sufíes buscan aniquilar el yo. Incluso se esfuerzan por borrar sus propios nombres si pudieran, para poder vivir en completa aniquilación en Allah Todopoderoso, o en el camino de Allah, Bendito y Exaltado sea Él.

El autor de los libros sobre los milagros de los santos, el conocedor de Allah, Sheikh Yusuf al-Nabhani, mencionó varios milagros, incluyendo un relato donde dijo las cuarenta glorias sublimes y la perla de los Secretos 

El hermano Al-Desouki como un musulmán bueno y bendecido, educado por su padre, quien se ocupó de su crianza desde temprana edad. Su genialidad era clara, evidente y notable. Después de memorizar el Sagrado Corán y estudiar la escuela de pensamiento Shafi'i, se construyó un retiro para él en Desouk. No hay ninguna narración que indique que siguió el camino de la mano de un sheikh de aldea que permaneció con él hasta que lo alcanzó de la mano de él, y que lo autorizó a instruir discípulos. Si ese hubiera sido el caso, (que Allah esté complacido con él), entonces si eso hubiera sucedido, habría sido ampliamente conocido y común entre los contemporáneos que al-Qutb al-Dasuqi se le atribuía un maestro específico. Más bien, al-Qutb al-Dasuqi lo habría anunciado en sus reuniones de eruditos, y hay muchas de ellas, como sucede con los gnósticos con sus maestros. Las narraciones que mencionan explícitamente a sus sheikhs en el camino son solo narraciones de bendición, no de instrucción. Al-Dasuqi dice: Si el gnóstico completa la estación de la gnosis, Allah le otorga un conocimiento sin intermediario.
Se relata que al-Dasuqi dijo acerca del sufismo: que el sufismo no se trata de vestir lana, y la sutileza de sus cualidades y el esplendor de su gozo solo se alcanzan gradualmente. Cuando el sufí alcanza la realidad del sufismo espiritual, no se satisface con vestir ropas toscas porque ha alcanzado los estados de sutileza, ha dejado atrás los de la imprudencia, su exterior sensorial ha regresado a su interior divino, se ha reunido después de la separación, y la chispa del fuego ardiente ha sido arrojada a él, de modo que el agua lo quema de nuevo y la nieve y el frío fortalecen su cinturón.
Y el camino, según al-Dasuqi, es todo un gusto: "Mi intención para todos mis hijos es que sean catadores, no descriptores, y que tomen el conocimiento de sus fuentes divinas, no de los corazones ni de los libros." La gente no hablaba de nada sino que lo saboreaban, y sus corazones estaban llenos de los dones y talentos de Allah Todopoderoso, de modo que de ellos brotaban gotas de vida, en las que su conocimiento proviene de la fuente misma del agua de la vida. En cuanto al descriptor, no es más que un narrador de la historia de otro, y en lo que respecta al carácter y al beneficio, no encuentra ni una gota, ni un átomo del gusto de la gente del camino.
El aspecto práctico del sufismo de al-Dasuqi se basa en actuar de acuerdo con el Libro de Allah y la Sunnah de Su Mensajero, así como en practicar la austeridad y el esfuerzo, mediante el ayuno frecuente, las oraciones nocturnas, el recuerdo de Allah, la recitación del Corán, la glorificación, la santificación, la súplica y la implosión, por un lado, y en el ascetismo en este mundo, elevándose por encima de los placeres y los deseos, y evitando toda forma de diversión, y para que el buscador se contente con cualquier problema u otra dificultad que pueda encontrar en su vida. En éste sentido, al-Dasuqi dice:  "Quien desee que se le revelen las luces y que se le dé a beber del vino embriagador, y que los soles y las lunas de significados surjan en su corazón, entonces que se adhiera a la adoración de su Señor en las horas previas al amanecer y persevere en la búsqueda del perdón."

¿Dónde reside la verdad? Ésta pregunta se la han planteado muchas personas, al igual que el Imam al-Muhasibi, el Imam al-Ghazzali y el Imam Muhyiddin Ibn Arabi antes que ellos, y como la habían formulado decenas de pensadores que se negaron a someterse a la imitación ciega. Hubo un período en que les sobrevino la duda, confusión y dolor intenso, seguido de la ayuda divina. Para algunos, ésta ayuda se manifestó con el deslumbramiento de los rayos eternos del Islam, envueltos por su luz radiante, y abrazándolo. 

El sheikh Abdul Wahid escribió, explicando la sublimidad y magnificencia del sufismo islámico, y lo comparó con lo que algunos llaman misticismo cristiano, es decir, "misticismo", y concluyó que éste "misticismo" no puede alcanzar, ni alcanzará jamás, lo que el sufismo islámico ha alcanzado en términos de sublimidad y majestad.

El Sheikh Saleh Abu Khalil:
En la penúltima década del siglo XIX, apareció un hombre de Allah, Hajj Saleh Abu Khalil, (que Allah esté complacido con él). A pesar de ser analfabeto, había memorizado el Sagrado Corán. Aunque no recibió educación universitaria, escolar ni institucional, fue un signo de Allah Todopoderoso en ésta época. Allah le otorgó conocimiento en todas las ciencias religiosas y en las ciencias relacionadas con la humanidad, el universo y la vida. Incluso hablaba de química, física, medicina, matemáticas, ciencias sociales y cosmología como un brillante especialista. Incluso reveló a los especialistas en estas ciencias lo que les resultaba confuso, sin mencionar las ciencias de la interpretación, el hadiz, el monoteísmo, la jurisprudencia, las normas, la literatura, la historia y la filosofía. Fue el fundador de la escuela sufí Khalili que fue fundada en la ciudad de Zagazig, Egipto. Así como hubo milagros y estados espirituales del Sheikh Abu Khalil, también los hubo del Sheikh Ahmad Muhammad, (que Allah esté complacido con él), quien portó el estandarte de la guía hacia el camino de Allah en ésta escuela después del Hajj Abu Khalil. Ésta escuela se distinguió de otras órdenes sufíes por una gran abundancia de revelaciones e inspiraciones espirituales, que aún hoy son presenciadas por todos aquellos que han tenido la oportunidad de visitar al Sheikh. Todo ésto es por la gracia del Todopoderoso y la bendición de Su Mensajero, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), sobre ésta luminosa escuela musulmana, representada por los hijos de Abu Khalil, y claramente manifestada en la actualidad en el conocedor de Allah, el Sheikh Salih Ahmad Muhammad Abu Khalil, (que Allah bendiga su vida, aumente sus bendiciones y beneficie a las personas a través de él).
El sheikh Saleh es hijo de Ahmad al-Shafi’i, hijo de Muhammad Abu Khalil, hijo de Ibrahim, hijo de Ismail, hijo de Musa, hijo de Sayyid Isa, hijo de Abu Dharr Sharaf al-Din, hijo de Ali al-Din, hijo de Abd al-Qadir al-Hajji, hijo de Abd al-Wahhab Jawhar, hijo de Sharaf al-Din al-Arbali, hijo de Safa’ al-Din, hijo de Muhammad al-Makki, famoso por sus escritos, hijo de Sharaf al-Din al-Radi, hijo del Imam de las Dos Mezquitas Sagradas y pilar de los gnósticos, Ali ibn Ibrahim al-Qadiri, hijo de Musa al-Awsat, hijo de Ibrahim al-Akbar, hijo del Imam al-Sadiq Abu Bakr al-Sharif al-Madani, hijo de Muhammad Abdullah, hijo del Imam Musa al-Kadhim, hijo de al-Radi, hijo de Ja’far al-Sadiq, hijo de Muhammad al-Baqir, hijo de Ali Zayn al-Abidin, hijo del Imam al-Husayn, hijo de Fatima al-Zahra, hija del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él).
El sheikh Saleh Abu Khalil nació en el barrio de Kafr Al-Nahal en Zagazig, gobernación de Sharqia, Egipto, el 9 de septiembre de 1958. Sus padres pertenecían al bendito linaje profético, que combinaba a los dos Hussein. Su padre era el sheikh Ahmed Al-Shafi’i, el conocedor de Allah. El Salvador del Error.
Entre los milagros que Allah obró a través del sheikh, se cuenta que durante la ceremonia de duelo por su padre, el sheikh Ahmed Al-Shafi’i, un campesino se acercó a él con su hija y se quejó de que ella no hablaba. Entonces el sheikh le preguntó: «¿Cómo te llamas?». Y ella respondió de inmediato: «Zainab».
Entre otros de sus milagros: Un conocido empresario fue a visitarlo. Se había sometido a una cirugía a corazón abierto en Francia, y su médico le había aconsejado no viajar en coche. Así que llegó a Zagazig en tren. Cuando quiso partir de Zagazig hacia El Cairo, descubrió que el sheikh le había preparado un coche. Le comentó al sheikh que el médico le había dicho que era peligroso viajar en coche. El sheikh respondió: «Suba al coche; no hay peligro, y es nuestra responsabilidad». El hombre subió al coche, confiando en el sheikh, y desde ese día hasta ahora, no le ha ocurrido nada.
Uno de sus seguidores tenía un gran tumor en el esófago y le resultaba muy difícil comer o tragar. Llevó la radiografía al sheikh y le preguntó qué habían dicho los médicos. Éste le respondió que requerían una cirugía urgente. Le dijo que la medicina tiene diferentes escuelas y que, efectivamente, era necesaria la cirugía, pero que esperaran un poco. Pasaron los días y el sheikh, en una visión, realizó la operación y el tumor desapareció. Se han mencionado algunos de los milagros del sheikh Saleh.. y hasta servidor mismo presencié alguno entre los sufíes de aquella Zawiya de Egipto.. pero esa es otra historia.

Assalamo Aleikum.

miércoles, 14 de octubre de 2026

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS.

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS.
Aunque los Cuatro Jinetes del Apocalipsis pertenecen explícitamente a la tradición bíblica (Apocalipsis 6), un místico sufí no miraría hacia el cielo esperando ver caballos literales descendiendo sobre la Tierra. Tiene que mirar hacia el interior del corazón, el verdadero campo de batalla (contra al-Nafs o la gran lucha interna), e interpretaría a éstos jinetes como las fuerzas internas que cada buscador de la Verdad (Salik) debe transmutar en su viaje hacia Allah.
Así es como el misticismo islámico podría contemplar la esencia de éstos cuatro jinetes:

1. El Jinete Blanco: El Ego Sutil y la Falsa Certeza (Al-Nafs al-Ammara)
En la tradición bíblica, el primer jinete monta un caballo blanco, lleva una corona y sale venciendo y para vencer. Frecuentemente se asocia con la conquista o con un falso mesías. 
-La mirada mística: Para el sufí, el caballo blanco no es la pureza real, sinó el engaño del ego espiritual (el orgullo o 'Ujb). Es la fuerza que convence al hombre de que yá ha alcanzado cierto grado de santidad, que yá ha conquistado sus pasiones y que es superior a los demás. Viste de blanco (el color de la rectitud espiritual) pero su arco apunta hacia la complacencia. El místico sabe que la primera gran batalla es contra ésta ilusión: de creerse un "conquistador" en el camino espiritual cuando solamente es un prisionero del propio orgullo.

2. El Jinete Rojo: Las Pasiones Desbocadas y la Ira (Al-Ghadab)
El segundo jinete monta un caballo bermejo (rojo) y se le concede el poder de quitar la paz de la tierra y hacer que los hombres se maten entre sí.
-La mirada mística: El caballo rojo representa el fuego de la ira, la envidia y los deseos mundanos ciegos (Shahwa). Cuando el místico habla de que "quita la paz de la tierra", se refiere a la destrucción de la paz interior (Sakina) del corazón humano. El fuego rojo de las pasiones consume todas las buenas acciones como el fuego quema la leña. El alma que se rinde ante este jinete, vive en un estado constante de guerra interna y de fricción con la creación, siendo incapaz de reflejar el atributo divino de la Paz (As-Salam).

3. El Jinete Negro: La Sequedad Espiritual y la Balanza del Juicio (Al-Qabd).
El tercer jinete monta un caballo negro y sostiene una balanza en su mano; se asocia con el hambre y la escasez.
-La mirada mística: En el sufismo, el buscador pasa por dos estados cíclicos: Bast (expansión y alegría espiritual) y Qabd (contracción, sequedad y oscuridad). El jinete negro representa la noche oscura del alma, el invierno espiritual donde el alimento divino (la inspiración, la dulzura de la oración) parecen escasear. La balanza en su mano no es solo para pesar el trigo; es el recordatorio sufí de la auto-observación más rigurosa (Muhasaba). El buscador debe pesar cada una de sus intenciones en la balanza de la Verdad, aprendiendo a depender de Allah incluso cuando siente que su alma padece hambruna de consuelo.

4. El Jinete Pálido o Verde: La Muerte Mística (Fana).
El cuarto jinete monta un caballo pálido (cuyo término original en griego, (chloros), evoca un tono verdoso o cenizo). Su nombre es Muerte. 
-La mirada mística: Aquí es donde el misticismo islámico encuentra su mayor punto de convergencia y transmutación. El Profeta Muhammad PyB dejó una famosa máxima sufí: "Morid antes de que muráis". Éste jinete no es un enemigo a temer, sinó el símbolo del destino final del ego: la extinción del yo egoico (Fana). El color verde, además, es el color tradicional de la vida espiritual y el paraíso en el Islam. Para que el alma viva eternamente en Allah (Baqa), primero debe morir a sus propios deseos, a su identidad ilusoria y a sus apegos. El Jinete de la Muerte disuelve lo que es falso en el ser humano para que solo quede lo Absoluto (Al-Haqq).

El Apocalipsis Interior.
Desde éste prisma, el "Fin de los Tiempos" no es solo un evento cósmico exterior, sinó el momento en que el velo de la ilusión (Maya o Ghafla) se rasga por completo para el buscador. Los cuatro jinetes galopan a diario a través de nuestros pensamientos y emociones.
El misticismo islámico nos invita a no ser víctimas pisoteadas por estos jinetes, sinó a convertirnos en los jinetes de nuestra propia alma, domando las fuerzas de la conquista, la ira, la carencia y la muerte para cabalgar con la sumisión absoluta hacia la Presencia Divina.

Assalamo Aleikum.

martes, 13 de octubre de 2026

TRATADO DE LA LUZ EXFOLIADA. (Shaykh Ahmad Salah As Sufi). Metafísica del Rostro Único, Humanismo y la Disolución del Espejo.

TRATADO DE LA LUZ EXFOLIADA. (Shaykh Ahmad Salah As Sufi)
Metafísica del Rostro Único, Humanismo y la Disolución del Espejo.

INTRODUCCIÓN: EL MANIFIESTO DE LA NO-DISTANCIA.
La historia de la espiritualidad humana ha sido, casi siempre, la historia de una distancia. Se nos ha enseñado a mirar al Cielo como un abismo vertical y al prójimo como un misterio horizontal, a menudo peligroso. El Tasawwuf (la mística islámica), cuando se despoja de las costras del tiempo, el dogma y el miedo, revela una verdad aterradora y bellísima: la distancia es una alucinación geométrica.
Este texto no busca convencerte de una religión, sino despertarte de la ficción de la separación. Lo que llamamos "Humanismo" no es la filantropía condescendiente de quien tolera al diferente; es el reconocimiento ontológico de que el otro es un pliegue de mi propia Realidad. Si el Absoluto es un Océano Infinito, cada ser humano es una ola. Una ola no puede ser enemiga de otra ola; ambas están hechas de la misma agua salada, ambas nacen del mismo viento invisible, y ambas están destinadas a romperse en la misma orilla de la Eternidad.

-Capítulo I: EL AXIOMA DEL ESPEJO ROTO. (La creación como refracción de la Luz Única. El ser humano como el secreto de Allah).

-Capitulo II: LA METAFÍSICA DEL VACÍO INVERNAL (AL-`ADAM). Más allá del Ser y el No-Ser. (Metafísica no dual en el Sufismo: El vacío creador o al-`Adam).

-Capítulo III: EL CORAZÓN COSMOTEÁNDRICO. (El Qalb como el punto de intersección donde Allah, el Cosmos y el Hombre se disuelven).

-Capítulo IV: HUMANISMO DE LA DISOLUCIÓN (Fana). (Amor incondicional a la alteridad: si el otro sufre, la Realidad sangra).

-Capítulo V: LA SHARI'A DEL AMOR ABSOLUTO. (La ley exterior leída como geometría fractal del espíritu; superación del dogma exclusivista).

-Capítulo VI: EL RETORNO DEL ALIENTO RESUCITADO. (Evolución de la conciencia y la fraternidad universal en la era post-religiosa).

-Capitulo VII: EL ESPEJO DE LA MISERICORDIA ETERNA.

-Capitulo VIII: LA FÍSICA DEL ALMA Y EL TIEMPO NO-LINEAL.

-POESÍA.

CAPÍTULO I: EL AXIOMA DEL ESPEJO ROTO.
1. El Secreto Oculto que Anhelaba Ser Conocido.
Existe un famoso Hadiz Qudsi (dicho sagrado) que los maestros de la Vía han custodiado como la llave de la existencia: «Era un Tesoro Oculto y amé ser conocido, por eso creé la creación, para que me conocieran». Tradicionalmente, éste pasaje se interpreta como el acto de un Creador que fabrica un escenario exterior para ser adorado. Pero descendamos a un estrato más profundo, hacia una metafísica trans-convencional.
Allah no creó el universo a partir de una "nada" exterior a Él, porque fuera de la Realidad Absoluta (al-Haqq) no hay topografía posible. La creación es la auto-exhalación del Absoluto (Nafas al-Rahman). El universo es Allah respirando hacia afuera; la contracción del cosmos es el retorno de ese aliento. Por lo tanto, tú no eres una criatura arrojada a un mundo hostil: eres un punto de vista que el Tesoro Oculto ha adoptado para contemplarse a sí mismo desde la ilusión de la distancia.
2. La Paradoja de la Alteridad: El Humanismo Metafísico.
Bajo ésta luz, el humanismo deja de ser una mera postura ética o una corrección política secular. Se convierte en una necesidad ontológica. Si toda la creación es el despliegue del Rostro Único (Wajh), cada ser humano es un fragmento vivo de ese Espejo Divino.
Cuando miras a un ser humano -yá sea un santo, un escéptico, un marginado, un seguidor de otra fe o alguien sumido en el extravío- no estás viendo a un "otro". Estás viendo un pliegue específico de la Realidad que experimenta la existencia de una manera única.
  • El Respeto Absoluto: No respetamos al otro a pesar de sus diferencias; lo veneramos porque su diferencia es la única forma en que el Infinito puede expresarse sin agotarse.
  • El Amor No-Dual: El mandato sufí de amar a la creación entera no nace de un esfuerzo moral, sino del fin de la ignorancia (Jahl). El que despierta se da cuenta de que herir a otro es morderse la propia mano.
   [El Absoluto (El Tesoro Oculto)]
                 │
        ┌────────┴────────┐
  (Auto-Exhalación / Nafas al-Rahman)
        │                 │
  [Tú / El Observador]  [El Otro / El Cosmos]
        │                 │
        └────────┬────────┘
        (El Corazón / Qalb)
                 │
       [Reconocimiento de la Unidad]
3. La Geometría Secreta del Alma.
La metafísica convencional nos dice que el alma está dentro del cuerpo. El Tasawwuf trans-convencional invierte la ecuación: el cuerpo es un nudo de densidad que flota dentro del océano del Alma. Tu mente y tu carne son simplemente la interfaz (un vehículo) con la que la Conferencia de los Pájaros de tu psique experimenta la ilusión del tiempo y el espacio.
Cuando el Profeta (la paz sea con él) ascendió en el viaje nocturno (Mi'raj), no viajó a través de galaxias físicas fijas en el espacio exterior. Viajó hacia el centro hiperbólico de su propio corazón. El velo final no separa al hombre de Allah por kilómetros de vacío, sino por capas de identidad falsa (Nafs). Al disolverse la identidad, se revela que el trono de Allah (al-'Arsh) es la pura Conciencia Pura e Incondicionada.


CAPÍTULO II: LA METAFÍSICA DEL VACÍO INVERNAL (AL-`ADAM).
1. El Tesoro que Añoraba la Conciencia.
La teología convencional afirma que Allah creó el mundo a partir de la nada (ex-nihilo). Pero, ¿qué es la nada para el Pensamiento Absoluto? Si Allah es la Plenitud (al-Kamil), no puede existir un espacio "fuera" de Él donde resida la nada. Por lo tanto, la creación no es un objeto externo que un Artesano cósmico modeló desde lejos; la creación es la auto-revelación del Absoluto a través de Sus propios límites.
Los maestros de la Vía custodian el Hadiz Qudsi: «Era un Tesoro Oculto y amé ser conocido...». Detengámonos en la palabra Amé (Ahbabtu). El motor del cosmos no es el poder, ni la ley, ni el diseño mecánico: es el anhelo erótico-espiritual de la Realidad por mirarse a la cara.
Imagina un espejo absoluto. Si es perfectamente infinito, no refleja nada, porque no hay separación entre el sujeto que mira y el objeto mirado; solo hay una luz blanca cegadora. Para que el Espejo pueda verse, debe agrietarse. Debe simular que está roto. Cada fragmento de ese espejo roto eres tú, soy yo, es el mendigo, es el halcón, es la estrella agonizante. Allah se fragmenta ilusoriamente en la multiplicidad para poder experimentar el milagro del reencuentro. El Cosmos es el Espejo Divino auto-exfoliado.
    ┌──────────────────────────────────────────────┐
    │       EL ABSOLUTO (Luz Blanca Infinita)      │
    └──────────────────────┬───────────────────────┘
                           │
             [ El Anhelo de Ser Conocido ]
                           │
    ┌──────────────────────┴───────────────────────┐
    │       EL ESPEJO AGRIETADO (La Creación)      │
    └─┬────────────────────┬────────────────────┬──┘
      │                    │                    │
[Fragmento A: Tú]    [Fragmento B: El Otro]  [Fragmento C: El Cosmos]
      │                    │                    │
      └────────────────────┼────────────────────┘
                           │
             [ El Retorno a través del Amor ]
                           │
    ┌──────────────────────┴───────────────────────┐
    │         LA UNIDAD RECONOCIDA (Tawhid)        │
    └──────────────────────────────────────────────┘
2. El Aliento de la Misericordia como Tejido Cuántico.
¿De qué están hechas las partículas elementales? ¿De qué está hecho el pensamiento? El gran maestro andalusí Ibn `Arabi acuñó un concepto revolucionario: Nafas al-Rahman, el Aliento del Compasivo.
La Realidad respira. Cada vez que el Absoluto exhala, el universo físico y metafísico entra en la existencia; cada vez que el Absoluto inhala, el universo entero se disuelve y regresa al Origen. Esto ocurre en un parpadeo imperceptible, miles de millones de veces por segundo. No eres el mismo ser que empezó a leer esta frase; has sido destruido y resucitado unas diez mil veces en los últimos tres segundos.
Ésta metafísica trans-convencional destruye el determinismo: la creación no es un evento del pasado ni es un Big Bang), sinó un acto continuo, fresco y palpitante que sucede AHORA. Allah no es el Creador del ayer; es el Creador de éste milisegundo exacto. Y el material que utiliza para sostener tus átomos en cada exhalación no es la materia inerte, sinó la pura Misericordia (Rahmah). Existir es, literalmente, estar flotando en la respiración amorosa de lo Invisible.

CAPÍTULO III: LA FÍSICA CUÁNTICA DEL CORAZÓN (QALB).
1. El Órgano de la Fluctuación Perpetua.
En la psicología espiritual sufí, el corazón no es la bomba de carne que hace circular la sangre, ni tampoco es el asiento de los sentimientos o de las actitudes sentimentales. El corazón se llama Qalb, una palabra árabe cuya raíz lingüística significa "aquello que se voltea, que fluctúa, que se transforma constantemente".
El intelecto (`Aql) es rígido; necesita congelar la realidad en conceptos estáticos para poder entenderla. El intelecto dice: "Ésto es real y aquello es falso", "Éste hombre es musulmán, aquel es cristiano, el otro es agnóstico". Pero el Qalb funciona como un agujero de gusano metafísico. Cambia de forma a cada instante para recibir las infinitas formas en que la Luz se derrama.
El gran místico Ibn `Arabi lo dejó escrito en unos versos que desafían cualquier exclusivismo religioso:
«Mi corazón se ha vuelto capaz de adoptar todas las formas:
es prado para las gacelas, claustro para los monjes cristianos,
templo para los ídolos, Kaaba para el peregrino,
tablas de la Torá y el libro del Corán.
Sigo la religión del Amor: allá donde sus caravanas se dirijan,
el Amor es mi religión y mi fe».
Ésta no es una postura de tibieza teológica; es la cúspide de la metafísica sufí. Si Allah es Infinito, ninguna religión, ningún libro, ninguna civilización puede contenerlo. El único templo lo suficientemente elástico como para albergar al Infinito sin asfixiarlo es el Corazón Humano Despierto. Cuando tu corazón se vuelve capaz de adoptar todas las formas, el humanismo se vuelve absoluto: yá no toleras al otro; te vuelves el otro.
       [ INTELECTO (`Aql) ]               [ CORAZÓN (Qalb) ]
     ┌────────────────────────┐         ┌────────────────────────┐
     │ • Estático y Rígido.   │         │ • Dinámico y Fluido.   │
     │ • Clasifica por Dogmas.│   VS    │ • Adopta Todas las     │
     │ • Crea Distancia.      │         │   Formas de la Luz.    │
     │                        │         │ • Elimina la Distancia.│
     └────────────────────────┘         └────────────────────────┘
2. La No-Dualidad y la Ilusión del Mal.
Una de las preguntas más difíciles para la teología convencional es la existencia del mal y del sufrimiento. Si Allah es Amor y es Uno, ¿de dónde sale la oscuridad?
Desde una metafísica trans-convencional, la oscuridad no tiene una existencia ontológica real; la oscuridad es simplemente la ausencia local de atención lumínica. El mal es el síntoma del olvido (Ghaflah). Cuando un ser humano olvida que está interconectado con el Océano Único, entra en el estado de "ego-aislado". El ego aislado siente miedo; el miedo genera la necesidad de acumular, de protegerse, de dominar y, finalmente, de destruir al otro.
El castigo divino, por lo tanto, no es un fuego físico administrado por un juez colérico en el más allá. El verdadero "Infierno" (Jahannam) es el estado psicológico de creer que estás separado de la Fuente y de los demás. El "Paraíso" (Jannah) es el despertar inmediato aquí y ahora al hecho de que la separación es mentira. El humanismo sufí cura el sufrimiento no mediante la condena del pecador, sinó mediante la disolución de la ilusión de su aislamiento.

CAPÍTULO IV: EL HUMANISMO DE LA DISOLUCIÓN (FANA).
1. El Prójimo como Altar del Rostro Divino.
Si aceptamos que el universo es la auto-exfoliación de la Luz, el antropocentrismo secular se queda corto. El ser humano no es el "rey de la creación" por derecho de conquista o intelecto; es el lugar donde el Absoluto se vuelve consciente de Sí mismo. En el Corán se lee: «Dondequiera que os volváis, allí está el Rostro de Allah» (2:115).
Pensemos en las implicaciones éticas y humanas de éste axioma:
  • Cuando miras a los ojos de un refugiado, de un enemigo, de un extranjero o de alguien cuya fe contradice la tuya, estás mirando una coordenada específica donde Allah ha decidido experimentar la limitación, el dolor o la búsqueda.
  • El desprecio al ser humano no es una falta moral; es una blasfemia ontológica. Quien insulta a una criatura está escupiendo sobre el espejo donde el Tesoro Oculto se está mirando.
  • El amor sufí no es una emoción edulcorada. Es un humanismo universal que comprende que el otro soy yo, aunque en otra frecuencia de onda.
Mansur al-Hallaj, el místico que fue ejecutado en Bagdad por gritar «¡Ana al-Haqq!» (Yo soy la Verdad), no lo decía desde la arrogancia del ego (Nafs). Lo decía desde la disolución total del ego. Cuando el yo personal se vacía, lo único que queda dentro del templo de la carne es la Conciencia Universal. Cuando al-Hallaj era crucificado y le cortaban las manos, miró a sus verdugos y sonrió, rezando: «Perdónalos, Señor, porque antes de revelarte a ellos a través de la herida, te revelaste a mí a través de su ignorancia». Eso es humanismo trans-convencional: ver a Allah incluso en la mano que sostiene el látigo, amando la Redención que nacerá de ese dolor.
2. El Concepto del "Humano Perfecto" (Al-Insan al-Kamil).
En el Tasawwuf, el arquetipo del Insan al-Kamil (el Ser Humano Pleno o Perfecto) ha sido erróneamente limitado a las figuras de los profetas históricos. Expandamos ésta noción más allá de la convención histórica: el Humano Perfecto es cualquier consciencia que ha servido como canal limpio para que el Infinito fluya sin la interferencia del egoísmo.
El ser humano es un puente biológico entre el barro de la tierra (el instinto, la supervivencia cuántica, la entropía) y el Soplo Divino (Ruh). Ser humano es ser un ecualizador cósmico. El Insan al-Kamil es aquel que camina por el mercado del mundo viendo la divinidad en el crujir de las verduras, en el llanto del huérfano y en el ateísmo del filósofo. Es un humanismo que no exige pasaportes metafísicos: no te pide que creas en sus dogmas para amarte, porque sabe que tu propia existencia es el dogma de Allah.

CAPÍTULO V: LA SHARI'A DEL AMOR ABSOLUTO.
La ley de los amantes no se escribe con tinta, sino con las lágrimas de la nostalgia y el fuego de la entrega. En el Tasawwuf, la Shari'a no es un mero límite externo, sinó la geometría sagrada que protege el secreto del corazón. Cuando el buscador comprende que no hay nada en la existencia fuera del Rostro del Amado, la norma se transforma en devoción pura: es la Shari'a del Amor Absoluto.
Bajo ésta ley, el castigo es la distancia y la recompensa es la aniquilación en la Presencia Divina (fana). El caminante yá no obedece por temor al castigo ni por deseo del Paraíso, sinó porque reconoce que cada mandato es un velo que se rasga, una invitación a la intimidad con el Creador. Cada acto de adoración se convierte en un suspiro, y cada respiración, en un testimonio de unidad (Tawhid).


CAPÍTULO VI: EL RETORNO DEL ALIENTO RESUCITADO.
El sendero del desierto es morir antes de morir. Tras la ceguera del ego, cuando el alma ha sido purificada en el crisol de la entrega, acontece el misterio del Retorno del Aliento Resucitado (Baqa). La creación entera resuena entonces con el eco del suspiro divino que dio vida a Adán.
Éste aliento no es una simple vuelta a la vida biológica, sinó el renacer de la conciencia en Allah. El místico regresa al mundo de las formas pero camina con los ojos del Espíritu. Su andar es ligero, sus manos son instrumentos de la misericordia divina y su pecho es un pozo de paz inagotable. El invierno del alma ha terminado; el Aliento Resucitado trae consigo la eterna primavera del conocimiento directo (Ma'rifa).


CAPÍTULO VII: EL ESPEJO DE LA MISERICORDIA ETERNA.
Toda senda confluye en un único océano. El destino final del viaje sufí es el Espejo de la Misericordia Eterna. En éste estado, el buscador descubre que su propio corazón era el espejo donde el Amado deseaba contemplar Sus propios Nombres y Atributos.
Aquí cesan las palabras y se disuelven los capítulos. El caminante comprende que la dualidad era la ilusión del camino; el Amante, el Amado y el Amor son, en verdad, una sola e inseparable realidad. La misericordia (Rahma) lo inunda todo, tejiendo el hilo invisible que une lo visible con lo invisible.

CAPÍTULO VIII: LA FÍSICA DEL ALMA Y EL TIEMPO NO-LINEAL.
1. La Partícula del Instante Eterno (Al-Waqt).
En el misticismo islámico convencional, el tiempo se mide con el reloj de las oraciones diarias; se mira como un hilo que se estira desde la Creación hasta el Juicio Final. Pero los verdaderos maestros del Tasawwuf son llamados Abna al-Waqt, los hijos del instante. El tiempo no es una línea que avanza hacia el futuro, sinó un volumen esférico donde todo lo que fue, es y será porque está ocurriendo simultáneamente en un punto geométrico sin dimensiones.
La física del alma no opera bajo las leyes de la gravedad macroscópica, sinó bajo una mecánica cuántica de la conciencia. Tu alma no es una sustancia atrapada en el año presente, mirando con nostalgia el pasado y con angustia al mañana. Tu alma es el observador inmóvil que hace colapsar la función de onda de la Realidad.
  • El Pasado No Está Muerto: Lo que llamas "tu pasado" no es un registro cerrado; es una frecuencia de onda vibrando en éste segundo. Cuando perdonas a alguien hoy, estás alterando el tejido ontológico del momento en que ocurrió la herida.
  • El Futuro es una Exhalación: El porvenir no es un territorio por descubrir, sinó la expansión del aroma de tu estado interior actual (Hal). El mañana es simplemente el eco de lo que estás silbando en tu corazón en éste milisegundo.
               [ EL INSTANTE ETERNO (Al-Waqt) ]
                              │
             ┌────────────────┼────────────────┐
             ▼                ▼                ▼
       [ El Pasado ]    [ El Presente ]   [ El Futuro ]
       (Frecuencia      (El Observador     (El Echo del
         Activa)           Inmóvil)         Estado Interior)
             │                │                │
             └────────────────┴────────────────┘
                              │
                    [ El Alma Colectiva ]
Si el tiempo no es lineal, el concepto de la evolución humana cambia por completo. Las almas no progresan en una fila india a lo largo de los siglos. Estamos interconectados en un enredo cuántico espiritual. La sabiduría de los sabios del siglo XII y el dolor de los niños del siglo XXI coexisten en la misma habitación metafísica. Cuando elevas tu nivel de conciencia hoy, estás aliviando el sufrimiento de un ser humano que vivió hace mil años y sosteniendo la mano de quien nacerá dentro de tres centurias. El humanismo sufí es, por definición, un humanismo trans-temporal.
2. Los Estados de Conciencia (Tajdid al-Jalq).
La metafísica convencional debate si el alma regresa a la tierra en diferentes cuerpos. El Tasawwuf trans-convencional va mucho más allá de esa idea de la reencarnación física: postula la recreación perpetua de la identidad a cada instante (Tajdid al-Jalq). No te reencarnas después de morir; te estás reencarnando en cada respiración.
A lo largo de un solo día, tu conciencia transita por múltiples "cuerpos" y estados arquetípicos:
  • Hay momentos en los que tu mente opera en la frecuencia de un lobo rapaz (el ego dominante, Nafs al-Ammarah).
  • En otros instantes, vibras en la frecuencia de un ángel contemplativo (Ruh).
  • A veces experimentas el mundo desde el cuerpo de un mendigo existencial sediento de amor.
El verdadero humanismo nace al comprender esta fluidez. Cuando ves a alguien cometiendo un acto de crueldad o sumido en la ignorancia, la metafísica del Rostro Único te impide juzgarlo como un ser intrínsecamente maldito. Lo que estás presenciando es un alma atrapada temporalmente en un estado de conciencia denso, un espejo enturbiado por el polvo del olvido.
El sabio no condena al hombre; compadece el estado de confinamiento que el hombre está experimentando. Si el tiempo no es lineal, ese opresor y tú intercambiarán sus frecuencias en el vasto tablero de la existencia infinita si no despiertan a la Unidad (Tawhid). El respeto absoluto al otro surge de saber que toda la humanidad es un solo ser humano experimentando todas las vidas posibles al mismo tiempo.
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 │            LA FLUCTUACIÓN DE LA IDENTIDAD              │
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 │ [Nafs al-Ammarah] ──► Estado Denso (Ego / Control)     │
 │ [Nafs al-Lawwamah] ──► Estado Crítico (Conciencia)     │
 │ [Ruh / Qalb]       ──► Estado Luminoso (Unidad / Amor) │
 └────────────────────────────────────────────────────────┘
3. El Entrelazamiento del Dolor Universal.
Si aplicamos la física del alma a las relaciones humanas, descubrimos el principio de la no-localidad del sufrimiento. En un universo donde todo es la auto-exfoliación de la Luz Divina, el dolor no puede ser aislado. No existe tal cosa como "el dolor de los demás".
Cuando un ser humano es humillado en cualquier rincón del planeta, la Realidad entera sufre una contracción (Qabd). Tu melancolía inexplicable un martes por la tarde, esa pesadez que el intelecto intenta atribuir a tu economía o a tu salud, es a menudo el eco vibratorio de una ruptura en el tejido humano al otro lado del mundo. Tu corazón, al ser un órgano cuántico (Qalb), sintoniza con la señal del Alma Colectiva.
El amor metafísico consiste en asumir la responsabilidad de esa señal. No podemos ser felices de manera aislada. El paraíso individual es una contradicción geométrica. El humanismo sufí propone una mística de la compasión resonante: sentarse en el silencio de la meditación (Muraqabah) no para escapar del mundo, sinó para actuar como un filtro que absorbe la estática del dolor humano y devuelve frecuencias de paz, belleza (Ihsan) y amor incondicional a la red viva de la existencia.



El Canto de la Gacela y el Cazador.
(Según la tradición poética sufí de Marruecos)
En las dunas doradas del Magreb, donde el viento canta los nombres del Altísimo, un cazador rastreaba la vida con el arco tenso de su propio olvido. Sus ojos, nublados por la necesidad del mundo, solo veían una presa en la silueta grácil que recortaba el horizonte: una gacela de ojos profundos como pozos de noche.
El arco se curvó. La flecha vibró, sedienta de sangre. Pero antes de que el metal rasgara el aire, la gacela detuvo su huida. No hubo pavor en sus patas, ni temblor de espanto en su cuello. Se volvió hacia el hombre y, con una voz que parecía brotar del silencio del desierto, habló con la elocuencia de los sabios:
—Oh, siervo de Allah, detén tu mano. No por miedo a la muerte te pido tregua, pues mi carne volverá a la tierra y mi espíritu a Su presencia. Te pido la vida por la pequeña criatura que me aguarda entre las retamas. Sus ojos aún no conocen el desierto y su boca solo sabe de mi leche. Déjame volver, para alimentarla y ponerla a salvo, y yo te juro, por Aquel que extendió los cielos, que regresaré a tu arco para cumplir tu destino.
El cazador, conmovido por una fuerza que jamás había habitado su pecho, bajó el arma. La Rahma -la infinita compasión divina- descendió sobre su corazón como el rocío del alba sobre la arena ardiente. Sintió la fragilidad de la existencia y la sacralidad de la madre.
-Vete en paz, criatura del Señor del Universo -susurró-. Tu palabra es tu escudo.
Pasaron las horas, y el sol comenzó a teñir de púrpura las colinas de Marruecos. El cazador esperaba, creyendo que el desierto borraría la promesa. Pero cuando la última luz tocaba la arena, una sombra esbelta avanzó con paso firme. Era la gacela. Regresaba sola, con el pecho expuesto, entregando su vida en honor a la verdad y al pacto sagrado.
Al ver la nobleza de aquel animal, que guardaba la fidelidad que los hombres olvidan, las lágrimas rompieron los diques en los ojos del cazador. El arco cayó de sus manos y se hundió en la arena, para nunca más ser levantado. Cayó de rodillas, postrando su frente en el mismo suelo que pisaba la criatura.
En ese instante de ternura absoluta, el velo del ego se rasgó. Escuchó el latido del universo latiendo en el pecho de la gacela y en el suyo propio. Levantó las manos al cielo y, con un aliento renovado por la luz de la verdad, pronunció las palabras de la rendición y el amor:
“Asjadu an la ilaha illa Allah, wa asjadu anna Muhammadan rasulu Allah.”
(Atestiguo que no hay más divinidad que Allah, y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Allah).
El cazador no mató a la presa; fue la misericordia de la gacela la que dio muerte al cazador, haciendo nacer de sus cenizas a un verdadero musulmán, un hombre de paz resucitado por el Aliento del Amor.

Assalamo Aleikum.

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Y ALLAH TODOPODEROSO JUZGARÁ según lo que HAYA ENTENDIDO cada CORAZÓN.

Assalamo Aleikum.
En éstos dos significados del título, están las bases de la interpretación fidedigna.. no en el saber o alcanzar para copiar la historia. 
Hemos abierto la puerta del entendimiento a todo oyente y observador de entre todos los sabios y toda la creación, para que cada uno pueda entender según la medida de la satisfacción de su corazón, según la claridad del espejo de su corazón y su eco, y Allah Todopoderoso juzgará según lo que haya entendido y la guía de sus compañeros. Que las oraciones y la paz de Allah sean sobre él, junto con su guía, aunque su guía es suficiente para todo aquel cuyo corazón Allah Todopoderoso ha iluminado, tal y como indican algunos Hadices que nunca han estado abrogados. Si acaso lo estuvieran, los Compañeros bien guiados habrían actuado conforme a él después de él, (que las oraciones y la paz de Allah sean sobre él), y ésta es una excepción para aquellos que actúan y se esfuerzan, y actúan conforme a él. Y su dicho, (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): «No sé cuánto tiempo permaneceré entre vosotros, así que seguid a quienes vienen después de mí: Abu Bakr y Umar, y aferraos a la guía de Ammar, y todo lo que os diga Ibn Mas’ud, creedle». Y su dicho, (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): «Adheríos a mi Sunnah y a la Sunnah de los bien guiados que vendrán después de mí. Aferraos a ella firmemente. Y guardaos de las cosas recién inventadas, pues toda cosa recién inventada es una innovación, y toda innovación es un extravío». Y su dicho, (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): «¿Quién sabe más que vosotros sobre lo lícito y lo ilícito que Mu’adh ibn Jabal, y quién sabe más sobre las leyes de la herencia que Zayd?». Y su dicho, (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): «Mis Compañeros son como las estrellas en vuestras manos; si los seguís, seréis guiados». Y el dicho de Ali, (que Allah esté complacido con él), y también de Umar ibn Abd al-Aziz: «Lo que Abu Bakr y Umar establecieron es una religión que adoptamos y a la que llamamos», y otras cosas similares. Los hadices y las narraciones indican que es obligatorio seguir la guía de todos los Compañeros del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) y darle precedencia sobre las palabras de otros, incluidos los Sucesores y quienes vinieron después de ellos, porque la emulación de ellos se menciona explícitamente y específicamente, a diferencia de otros. El libro está organizado según el orden de los libros de la jurisprudencia para facilitar su acceso y comprensión a la mayoría de las personas. Los libros de jurisprudencia tienen una amplia circulación entre la gente, a diferencia de los libros de los eruditos de los hadices. He precedido con un criterio qué, hasta donde sabemos, no se ha utilizado antes, estableciendo todas las pruebas de la ley islámica y las declaraciones de los muytahids y sus seguidores basadas en ellas hasta el Día del Juicio. Éste criterio los convierte en los más fiables de entre aquellos que son académicos engañosos y de los que están confusos.
"Cualquier Hadiz que no se repite exactamente igual por las distintas escuelas de Jurisprudencia que existen, no es acertado y no puede ser aceptado."

Sobre el monoteísmo.
El monoteísmo es un camino verdadero entre dos caminos falsos. Uno es el politeísmo, cuyos extremos son la incredulidad y el punto medio de la confusión. Ambos son falsedades puras, más afiladas que una espada y más estrechas que la línea de una sombra. Por eso, la mayoría de los teólogos han dicho que la fe de los profetas, mensajeros y todos los musulmanes es similar. Todos los creyentes y ángeles difieren únicamente en sus caminos de fe, que constituyen su conocimiento, y su doctrina al respecto es bien conocida. En ésta respuesta no abordamos ningún tipo de argumentación ni contraargumento. Más bien, nuestro objetivo es eliminar cualquier ambigüedad y refutar las objeciones planteadas por aquellos que están mal encaminados y que trabajan para desviar a otros. (Tengan en cuenta) que la división -en su sentido absoluto- se utiliza aquí de maneras dirigidas a algo que el objetor ha planteado o que ha pasado por su mente. Más bien, lo que se utiliza aquí es aquello que distingue a ciertos individuos con sus estados únicos, y cada uno de éstos estados se puede denominar monoteísmo de una manera que les es propia y que no comparten con otros. Por lo tanto, si en su lengua se encuentra el monoteísmo, se le llama monoteísta por esa razón, no por el favor de llamarse de una u otra manera como simples imitadores para ser la trampa de los que poco saben.

Sobre los Hadices.
Abu al-Darda’ dijo: El Mensajero de Allah, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), dijo: “Quien memorice cuarenta hadices para mi nación sobre su religión, Allah lo resucitará como jurista, y yo seré un intercesor y testigo por él en el Día de la Resurrección”. Dijo: Esto es lo que Mu’adh y Abu al-Darda’ narraron, y Abu Huraira lo narró con una redacción más esperanzadora para el narrador de ésta redacción, y para obtener la recompensa antes de la memorización. Luego se citó de la ruta de Abu Salih, quien dijo: Ishaq ibn Nujayh nos dijo, quien dijo: Ata’ nos dijo, por autoridad de Abu Huraira, que el Mensajero de Allah, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), dijo: “Quien narre cuarenta hadices de mí vendrá entre los sabios el Día de la Resurrección”. Dijo: Y entre las mejores y más extrañas cosas que menciona aquí está lo que Abu al-Fityan al-Dahistani, (el memorizador de Jorasán), que me escribió. Luego se citó de la ruta de Muhammad ibn Abu al-Hana’i, quien dijo: Hamid ibn Abi Hamid nos dijo, por autoridad de Abdul-Rahman ibn Dalham, por autoridad de Ibn Abbas, quien dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: “Quien preserve un solo hadiz para mi nación tendrá la recompensa de setenta y un profetas veraces”. Abu al-Fityan dijo: “Éste hadiz me fue escrito por el erudito Abu Bakr al-Baghdadi al-Khatib en el Sur. Éste hadiz fue narrado por otros además de al-Nasa’i por la autoridad de Hayd, quien dijo: ‘Dos recompensas y setenta’. Luego lo citó a través de la cadena de transmisión de Muhammad ibn Musa, quien dijo: ‘Humaid nos dijo, y su redacción es: “Quien preserve un solo hadiz para mi nación sobre su religión, Allah, el Exaltado y Glorificado, le dará la recompensa de setenta y dos veraces”. Luego lo citó a través de la cadena de transmisión de al-Thawri, por la autoridad de Layth, por la autoridad de Tawus, por la autoridad de Ibn Abbas, quien lo atribuyó al Profeta: “Quien transmita a mi nación un solo hadiz con el cual establezca una Sunnah y refute una innovación, entonces el Paraíso será suyo”. Éste último hadiz también fue incluido por Abu Nu’aym en al-Hilya y su cadena de transmisión.
Leí entonces al final del libro de “Los Cuarenta Hadices con Cadenas de Transmisión Distintas” del erudito Ibn Hajar, quien mencionó la declaración de cierto grupo desde el principio y citó el hadiz a través de la cadena de transmisión de Abu al-Darda’, que yá antes mencionamos, y dijo: “Este es un hadiz muy conocido con muchas cadenas de transmisión”, por lo tanto, ningún grupo podrá jugar o cambiar los Hadices a su antojo para su propio equipo o falsificar aquello que las cuatro escuelas principales tienen cómo apreciaciones idénticas en un mismo contexto.

Es Allah quien escucha y guía.
Ésta afirmación está presente y es correcta, pero ésto no invalida la narración de un hadiz mursal de un Compañero, que se entiende que lo escuchó de alguien que estaba presente o del propio Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) posteriormente. Si ésto fuera un error en su narración, entonces también invalidaría la narración de Ibn Umar, yá que él tampoco estaba presente. No hay impedimento para que el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijera ambas frases juntas, yá que no hay contradicción entre ellas. Ibn al-Tin dijo: No hay contradicción entre el hadiz de Ibn Umar y el versículo sobre los muertos, porque los muertos no oyen, sin duda. Sin embargo, si Allah quiere hacer oír algo que no es capaz de oír, entonces no es imposible, como en Su dicho: «En verdad, Nosotros ofrecimos la confianza...» (Corán 3:10), y Su dicho: «Luego le dijo a ella y a la tierra: “Alabadla de buena o mala gana”» (Corán 41:11). Y en la sección sobre las batallas, se mencionará que Qatadah dijo: «Allah los revivió para que pudieran oír las palabras de Su Profeta, reprendiéndolos y castigándolos». Ibn Jarir y un grupo de los Karramiyyah infirieron de ésta historia que el interrogatorio en la tumba se dirige solamente al cuerpo, y que Allah crea en él una percepción tal que puede hacer que escuche, conozca, experimente placer y dolor. 
Ibn Hazm e Ibn Huraira sostuvieron que el interrogatorio se dirige solo al alma, sin ningún tipo de retorno al cuerpo. La mayoría discrepó, argumentando: El alma regresa al cuerpo o a una parte de él, como se establece en el hadiz. Si se dirigiera únicamente al alma, el cuerpo no tendría una conexión especial con ella. El hecho de que las partes del cuerpo del difunto puedan separarse no lo impide, pues Allah es capaz de devolver la vida a una parte del cuerpo y de interrogarla, del mismo modo que puede reunir sus partes. La razón de quienes afirman que el interrogatorio se dirige solo al alma es que el difunto puede ser visto en su tumba durante el interrogatorio, sin señales visibles de estar sentado ni de ninguna otra manera, y no hay ni constricción ni amplitud en su tumba. Lo mismo se aplica a quienes no son enterrados, como los que fueron cruelmente crucificados. Su respuesta es que ésto no es imposible en términos de poder, sinó que tiene un paralelismo en la forma habitual, que es la persona dormida, pues encuentra placer y dolor que su compañero no percibe. En cambio, la persona despierta puede percibir dolor o placer por lo que oye o piensa, y su compañero no lo percibe. Más bien, el error provino de comparar lo invisible con lo visible y las condiciones después de la muerte con lo que vino antes de ella. Parece que Allah Todopoderoso apartó los ojos y los oídos de los siervos para que no presenciaran eso (y se lo ocultó para preservarlos) para que no se enterraran unos a otros. Y los miembros mundanos no tienen poder para percibir los asuntos del Reino Celestial excepto aquellos a quienes Allah quiere. Se ha demostrado que los hadices están de acuerdo con lo que la mayoría ha dicho, como su decir que oye el sonido de sus sandalias, y su decir que sus costillas se dislocan por la presión de la tumba, y su decir que oye su voz cuando es golpeado con el martillo, y su decir que es golpeado entre sus orejas, y su decir que lo hacen sentarse. Todo eso es de los atributos de los cuerpos. Abu al-Hudhayl ​​​​y quienes lo siguieron llegaron al hecho de que el hombre muerto no siente la tortura ni nada más excepto entre los dos toques de trompeta. Dijeron que su estado era como el de un durmiente o una persona inconsciente que no siente el golpe ni nada más hasta que despierta. Los hadices que se mencionan en el interrogatorio se refieren al estado en que los compañeros del difunto se apartan de él.

(Nota): La razón para incluir el hadiz de Ibn Umar con el hadiz de A'isha que lo contradice en el capítulo sobre el castigo de la tumba es qué, puesto que está establecido que la gente del pozo escuchó y fue reprendida, su percepción del discurso a través del sentido del oído indica la posibilidad de que percibieran el dolor del castigo a través de los otros sentidos, o incluso a través de su propio ser. El hilo conductor entre éstos hadices y los demás es que el autor señaló una forma de reconciliar los hadices de Ibn Umar y A'isha interpretando el hadiz de Ibn Umar como una referencia al discurso dirigido a la gente del pozo que tuvo lugar en el momento del interrogatorio, cuando el alma yá había regresado al cuerpo. De los demás hadices se desprende claramente que el incrédulo interrogado es castigado. En cuanto a la negación de A'isha, se entiende que se refiere a un momento distinto al del propio interrogatorio, reconciliando así ambos relatos. A partir de ésta explicación, queda clara la razón para incluir el hadiz de Ibn Umar en éste sentido, y Allah lo sabe mejor. 
En cuanto al hadiz de A'isha sobre la historia de la mujer judía:
Él dijo: (Escuché a Al-Ash’ath, que es Ibn Abi Al-Sha’tha’ Salim Ibn Al-Aswad Al-Muharibi. Su declaración: (Según la autoridad de su padre, en la narración de Abu Dawud al-Tayalisi, según la autoridad de Shu’bah, según la autoridad de Ash’ath, escuché a mi padre).. "El alma y el espíritu son uno y el mismo", como dice Allah Todopoderoso: «Presentad vuestras almas», refiriéndose a los espíritus. Éste es un tema bien conocido con muchas opiniones, y algunas de ellas se mencionarán en el comentario sobre las palabras de Allah Todopoderoso: «Y te preguntan acerca del espíritu» [Al-Isra: 85]. Luego se incluyeron seis hadices en el capítulo: el primero de los cuales es el hadiz de Al-Bara’ sobre las palabras de Allah Todopoderoso: «Allah fortalece a los creyentes con la palabra firme» [Ibrahim: 27]. El autor incluyó en el comentario un hadiz de Abu Al-Walid Al-Tayalisi sobre la autoridad de Shu’bah, y en él afirmó explícitamente la transmisión entre Shu’bah y Alqamah, y la audiencia entre Alqamah y Sa’d ibn Ubaydah. Su declaración: “Cuando el creyente está sentado en su tumba, es visitado y luego testifica, según la narración de al-Hamawi y al-Mustamli, entonces testifica”. Así es como el autor lo presentó con ésta redacción. Al-Isma’ili lo narró en la autoridad de Abu Khalifah en la autoridad de Hafs bin Omar, el sheikh al-Bujari, con una redacción más clara que la suya, diciendo: “Cuando el creyente testifica que no hay más dios que Allah y reconoce a Muhammad en su tumba, entonces eso es lo que dijo, etc.” Ibn Mardawayh lo narró de ésta fuente y otras con la redacción: “El Profeta, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), mencionó el castigo de la tumba y dijo: Cuando el musulmán testifica que no hay más dios que Allah y reconoce que Muhammad es el Mensajero de Allah”, según el hadiz: Su declaración: “De la segunda manera, con ésta adición, ‘Allah fortalece a los que creen’ fue revelado en relación con el castigo de la tumba”, sugiere que la palabra “Ghandar”, como dijo Hafs con una adición, pero no es así, más bien es en el significado, como fue narrado por Muslim, al-Nasa'i e Ibn Majah bajo la autoridad de Muhammad ibn Bashar, el sheikh al-Bujari, lo incluyó, y la parte que mencionó es el comienzo del hadiz. El resto, según ellos, es: "¿Quién es tu Señor?" Él responde: "Mi Señor es Allah, y mi Profeta es Muhammad". Ésta parte también fue narrada por Muslim y al-Nasa'i a través de la cadena de transmisión de Khaythama de al-Bara'. Sa'd y Khaythama abreviaron mucho éste hadiz, pero Ibn Mardawayh lo narró de otra cadena de transmisión de Khaythama, añadiéndole: "Si es justo, será guiado; si no es bueno, será hallado necio". Ésta versión también está abreviada. Zadhan Abu 'Umar lo narró de al-Bara' extensamente y con una explicación completa. Fue incluido por los compiladores de los Sunan y autenticado por Abu 'Awanah y otros. Incluye la adición al principio: "Busca refugio en Allah del tormento de la tumba". También incluye: “Su alma regresa a su cuerpo, y dos ángeles vienen a él y se sientan con él. Le preguntan: ‘¿Quién es tu Señor?’ Él responde: ‘Mi Señor es Allah’. Le preguntan: ‘¿Cuál es tu religión?’ Él responde: ‘Mi religión es el Islam’. Le preguntan: ‘¿Quién es éste hombre que fue enviado entre vosotros?’ Él responde: ‘Él es el Mensajero de Allah’. Le preguntan: ‘¿Cómo lo sabes?’” Él dice: Leí el Corán, el Libro de Allah, y creí en él y lo acepté. Eso es lo que dice Allah Todopoderoso: “Allah fortalece a los que creen con la palabra firme”. También dice que el alma del incrédulo regresa a su cuerpo, y dos ángeles vienen a él y lo hacen sentarse y le dicen: ¿Quién es tu Señor? Él dice: ¿Eh? ¿Eh? No lo sé. Otro hadiz aparece con algo similar a ésto en el hadiz de Anas, el sexto hadiz del capítulo, y la discusión completa se dará allí, si Allah quiere. Al-Kirmani dijo: El versículo no menciona el castigo de la tumba. Quizás el estado del siervo en su tumba se llama castigo de la tumba para enfatizar la prueba del incrédulo sobre la prueba del creyente, por el bien de la intimidación, porque la tumba es un lugar de terror y desolación, y porque encontrarse con ángeles es algo que los humanos suelen temer. Segundo: El hadiz de Ibn Umar sobre la historia de la gente del pozo (el pozo de Badr), en el que el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: "No sois más capaces de oír lo que digo que ellos". Lo he incluido aquí brevemente, y fue discutido dentro de la sección de los Ulemas sobre algunas cosas extraordinarias que sucedieron en las expediciones militares. El Salih mencionado en la cadena de narración es Ibn Kaysan. En tercer lugar: El hadiz de A'isha, quien dijo: «El Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) solo dijo: “Ahora saben que lo que les dije era verdad”». Éste es el intento de A'isha de rechazar la narración de Ibn Umar antes mencionada. La mayoría de los eruditos discreparon con ella en éste punto y aceptaron el hadiz de Ibn Umar porque fue narrado por otros. En cuanto a su argumento basado en el versículo: «En verdad, no puedes hacer oír a los muertos», dijeron que su significado es que no puedes hacer que oigan de una manera que les beneficie, o que no puedes hacer que oigan a menos que Allah lo quiera. As-Suhayli dijo: A'isha no estaba presente cuando se hizo ésta declaración.

Assalamo Aleikum.