Assalamo aleikum.

.

miércoles, 18 de marzo de 2026

REFRACCIÓN O ESPEJO (REFLEXIÓN) (Parte segunda)

REFRACCIÓN O ESPEJO (REFLEXIÓN)
(Parte segunda)
Cada interacción con otra persona forma parte de un proceso de aprendizaje continuo..
(48) "Y la tierra la hemos preparado para vivir en ella.
¡Con qué excelencia la hemos extendido! [En su punto exacto del cosmos.]
(49) Y hemos creado dos parejas de cada cosa para que tal vez reflexionárais". (Sura 51:48-49)
[Éste último verso deja entrever: sobre la unión que tienen que desarrollar los seres humanos para que entre ellos se conozcan y reflexionen sobre toda la creación.]
Con cada forma de interacción, la ilusión es parte de ese proceso. La ilusión permite que cada alma vea lo que necesita comprender para sanar. Crea las condiciones y situaciones vitales necesarias para que los aspectos sanadores del alma se desarrollen plenamente, como en una proyección en vivo. La ilusión es la atmósfera educativa ligada a tu personalidad, pues tu alma la abandona tras la muerte y regresa a su verdadero hogar. Pero la personalidad que vive en el amor y la luz, que ve con los ojos del ente espiritual, (por así decirlo), percibe la ilusión pero no se deja seducir por ella. Éste estado de la personalidad es verdaderamente poderoso.

Cada situación de la vida satisface las necesidades de todos los involucrados; no hay ni una sola situación que experimentes, ni un sólo momento, que no sirva directa e inmediatamente a la necesidad de tu alma en sanación -y del progreso hacia la plenitud y la ilusión que experimenta tu alma- nacen de sus intenciones. Por lo tanto, la ilusión está presente en cada momento para permitirte transitar por las experiencias más adecuadas.

La ilusión es maleable y flexible. Ésta descripción no implica que lo que se genera dentro de la ilusión sea necesariamente mediante la participación de varios individuos o carezca de existencia independiente. Más bien, significa que no es una concepción incurable, del mismo modo que ninguna intención es inmutable o irremplazable. Comprender cómo se genera la ilusión, cómo funciona, las dinámicas que la impulsan y su papel en el desarrollo espiritual constituye el núcleo de la moderna psicología espiritual.

La psicología espiritual permite a la persona distanciarse de la falsa ilusión, observarla desde una perspectiva de conocimiento y comprender su funcionamiento. Del mismo modo que alguien versado en medicina moderna podría vivir en Europa durante una epidemia de peste sin llegar a contraerla, también alguien con conocimientos sobre la ilusión y su funcionamiento puede vivir en medio de ella sin verse afectado de ninguna forma y sabiendo manejar el entorno.

Sabemos que la peste se transmite a través de las pulgas que viven en los roedores. Éste hecho, evidente para nosotros hoy, no lo era en una determinada época. Sin embargo, quienes tenían acceso a la medicina moderna podían limpiar su hogar de todo aquello que pudiera atraer roedores y mantener una buena higiene personal, haciendo así la prevención contra la peste y protegiéndose a sí mismos y a los demás. Cuando experimentamos miedo, ira o celos, vivimos en una ilusión diseñada específicamente para sacar a la luz aquellos aspectos de nuestra alma que necesitan sanación. El miedo, la ira y los celos no existen en la realidad. Por lo tanto, actuar impulsados ​​por ellos es algo superficial e inútil.

Nuestra humanidad es una fuerza. No hay verdadera existencia entre las almas excepto en el amor. Cuando lo entiendas, la energía y la personalidad se habrán despertado a ésta conciencia. Muchos lo saben, pero no responden a los acontecimientos y experiencias, prefieren vivir con ira, miedo, tristeza o celos, que genera una negatividad adicional para su alma. En cambio, responden con compasión y confían en que el universo les atienda constantemente para cubrir las necesidades básicas de su materia. Es cierto, que la conciencia, atrae a la persona a aquellas almas afines, aquellas que tienen niveles de consciencia similares.

Cada personalidad atrae a otras similares en los términos de la frecuencia de su conciencia. La ira atrae a la ira, la codicia atrae a la codicia, y así sucesivamente. Es una ley de la refracción-atracción. La negatividad atrae la negatividad, así como el amor atrae el amor. Por lo tanto, el mundo se manifiesta como una división infinita o un desgarro de la misma en dos polos opuestos que casi nunca se encuentran: la autoconciencia personal y la totalidad abstracta. Éste es el conflicto entre una "aristocracia" que se opone al principio de la personalidad libre en su forma "democrática" y la corrupción y depravación de los predicadores, es decir, la muerte de la vida moral. La reconciliación entre la naturaleza divina y la naturaleza humana sólo se alcanzan en el mundo donde la verdad objetiva se encuentra en plena libertad, y la vida moral adopta la forma de un elemento disuasorio interno, subjetivo y personal, eliminando así todas las cualidades que son negativas para el espíritu.
Cuando se llega a comprender, que el espíritu del hombre es libre, la vida espiritual se potencia en el mundo con la mayor conciencia. Es como el sol oculto que regresa de la existencia a la esencia, aunque siempre ha estado dentro con la historia interiorizada por su propia luz, el alma entonces encuentra su lugar de descanso y visualiza la morada final.

La dialéctica mística del Tasawwuf no organiza a los pueblos y culturas en una línea del desarrollo de una mente única basada sobre un seguimiento objetivo del progreso social -con la idea del tiempo-, sinó más bien a través de una visión retrospectiva que define generalmente al mundo como común, particular y coronado por la materia natural -que es un vehículo que ayuda al desarrollo y meta final del camino hacia el progreso ascendente-, cuyo comienzo es inevitable desde el nacimiento.

Lo tangible es el principio latente y distintivo de la mentalidad. El ser humano está eternamente cautivado por el amanecer natural y la luz externa, que lo ciega ante un sol interior que irradia su propia luz. Entonces comenzó a disfrutar de una naturaleza pacífica porque casi alcanzó la esencia de la autosuficiencia, satisfizo la base de sus deseos y se impuso primero en el mundo, y todo lo que los demás tenían que hacer era reconocerlo y admitir su superioridad y plenitud. Lo peligroso de ésto, es que no sólo excluye al resto del mundo de la historia, sinó que además lo condena a un encarcelamiento perpetuo dentro de la jaula de esa historia con su ciclo cerrado que puede alcanzar cotas de egoísmo elevado. Claramente, nos enfrentamos a una nueva forma en las distorsiones del concepto de la historia que otros nos han contado una y otra vez. La historia, su desarrollo y su fin, adopta la forma de una interpretación para construir un proyecto de "ideología" en una era en que se ha acordado describir como una era de claro colapso, premisas hegelianas y diagnósticos erráticos, en la que se afirma: que la era de la ilustración se ha vuelto obsoleta y que la historia humana revolucionaria ha regresado para destrozar todas las formas de estereotipos opresivos, romper con todas las dualidades falsas y barrer los escombros de las lecturas periodísticas sesgadas. Pero lo cierto es, que el modelo cultural occidental, es el que proclama su fin a gritos (como un patrón particular dando voces y diciendo cómo hacer historia), y es el qué, como la misma posmodernidad declara, en contraposición a éste fin, el nacimiento de qué: toda otra historia -que no esté precedida por una definición fundamental-, se verá disminuida en comparación con ella. El fin que persiguen así, no es la perfección, sinó más bien el agotamiento, pues marca ese tiempo del agotamiento, y no el tiempo de la conformidad.

La división del mundo en lo histórico y posthistórico.
Históricamente, ésto va más allá de un mero rumor "ideológico" y allana el camino para reciclar todo el legado de la anterior polarización bipolar que rigió el pensamiento internacional antes del colapso de algunas ideas. Ésta división, disfrazada bajo grandes máscaras epistemológicas, ha intentado establecer una ruptura rígida en el núcleo mismo de la existencia humana, excluyendo a la mayor parte o/a toda la humanidad del ámbito de aquellos que son capaces de reconocimiento. Luego se justifican negando a éstos individuos, con la lucha por el reconocimiento, la posibilidad de trascender ésta ruptura, superar el ciclo histórico y alcanzar un estado de congruencia entre los ideales y la realidad; un estado que se convierte en una excepción y alcanza una discriminación, que es alcanzable sólo por aquellos que quieren romper el ciclo histórico para alcanzar la superioridad última. Con ésta  ideología, es imposible tener una certeza divisiva.

El mundo ha impuesto ideologías. 
Ante el peligro "ideológico" que emana de tragedias y heridas, y ante su profunda convicción de la dificultad e imposibilidad de eliminar (o incluso de apartarlo del ámbito del conflicto) de la competencia civilizatoria, pronto se reafirma o se llega a insinuar la existencia de otra alternativa a una "ideología integral" con el reparo, (pero ésto), constituye una grave confusión, recurrente a la teoría del "imperialismo del mundo" alternando la idolatría y los ídolos huecos y vulgares. Obviamente, ésto excluye la plena libertad democrática y, en ocasiones, reconoce a regañadientes que es posible excluir al Islam de ésta regla general, al igual que se excluye a la democracia o al comunismo, con su especial importancia en la ética y su doctrina en la política y la justicia social a su criterio y gusto.

<Sin embargo, el mundo seguirá hasta que Allah lo decida.>

En el Tasawwuf Islámico, éstas ideas (identificadas) son solamente subterfugios de algunos listos con sus contextos -que simplemente- ponen renglones cargados de los pretextos que se encuentran, como si el gusto y la iluminación fueran exclusivas de alguien. El Tasawwuf Islámico es la piedra angular y el fundamento del Islam mismo, entonces, ¿dónde queda la razón como base de la transmisión, y no hay contradicción entre la razón clara y la transmisión auténtica? ¿Y dónde están la legislación y las normas generales para todos los pueblos? Hemos trascendido al egocentrismo, al desprecio de los demás, a su marginación, al racismo chovinista, a las tendencias autoritarias y al utilitarismo parcial. Los seguidores del Tasawwuf Islámico, yá estamos vacunados contra todo lo que nos rodea en éste mundo. Alhamdulillah.

El pensamiento occidental, en su creatividad, teorización, ciencia y creencias, revela una estructura con una carga emocional homogénea y unificada de la que han surgido todas las doctrinas, corrientes y tendencias intelectuales, políticas y religiosas. Por lo tanto, no hay lugar para una mayor alienación, cuando brilla por su ausencia el espíritu crítico, que es el único capaz de evaluar y analizar las experiencias, y establecer límites para beneficiarse de ellas y afrontarlas.
Necesitamos una mente crítica, una mente observadora, evaluadora, que posea capacidades asombrosas y poderosas para seguir los fenómenos y las teorías, monitorearlos, estudiarlos, extraer sus implicaciones básicas y presentar un rico sistema de conclusiones lo más científicas posible sobre ellos, así como revelar sus antecedentes y dimensiones.

Decía Ibn Arabi: Para revelar el secreto del corazón.. ¿No deberíamos de reprimir nuestros deseos por la tacañería y el resentimiento? Olvidarse de uno mismo y ser consumido por el amado con aceptación, complacencia y serenidad. (...) Y su muerte fue la del amante. Y poniendo como relato una leyenda, dijo:
"Por la naturaleza: un árbol le cayó encima frente a su casa en el barrio de Rawda, en El Cairo. Éste trágico final marcó el fin de la vida de la poetisa Sakina que encontró en la naturaleza, y en los árboles en particular, un reflejo de su realidad humana que ella misma había plantado". 
(Libro incunable: Los estados de la tableta, del autor Ibn Arabi).

Assalamo Aleikum.