Assalamo aleikum.

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lunes, 30 de marzo de 2026

NO ME QUIERAS ECHAR UN PULSO, QUE CON LA AYUDA DE ALLAH, PERDERÁS. (Shaykh Ahmad Salah As Sufi)

NO ME QUIERAS ECHAR UN PULSO, QUE CON LA AYUDA DE ALLAH, PERDERÁS. (Shaykh Ahmad Salah As Sufi)
La Espiritualidad, (en su esencia más pura), no son solamente un conjunto de ejercicios y rituales Islámicos, sinó una fuente eterna de sabiduría que decreta para el ser humano como el custodio (guardián) de la creación. 
Esa responsabilidad comienza con el mandato divino de la búsqueda del conocimiento, (Talab al-Ilm), ordenando al ser humano que tome conciencia plena de lo que percibe. 
El modo imperativo de la Espiritualidad Islámica es un viaje -que no se dirige primero hacia los libros-, sinó hacia el espejo de nuestra propia realidad con la introspección de conocerse primero a uno mismo, pues el que se conoce a sí mismo, conoce a Su Señor.

Amalgama.
Si todos fuéramos iguales, el descubrimiento prácticamente sería imposible. Pero las creencias ajenas, no son muros que nos separan, sinó paisajes y facetas distintas que enriquecen nuestra propia visión del universo que nos rodea.

<Cada encuentro, con una realidad distinta, es una oportunidad para ensanchar el alma.>

La Ummah (comunidad) no se realiza ni se construye mediante el aislamiento o la imposición, sinó a través de la armonía de sus diversidades, (que es donde reside la verdadera fuerza de cualquier comunidad), en su capacidad para transformar la búsqueda individual de la verdad para todo un bienestar colectivo. Cuando el conocimiento se pone al servicio de la justicia y la empatía, la sociedad deja de ser una masa de individuos para convertirse en un cuerpo vivificador, donde cada creencia y cada identidad suma una nota a la sinfonía de la convivencia pacífica con el máximo respeto.

Es cierto, que estamos atravesando por unos momentos difíciles, que pueden generar algún tipo de confusión en la comunidad musulmana de otros países. Sin embargo, lo que algunos sujetos vienen practicando, no se adhiere a las normas de convivencia pacífica que tienen que existir dentro de cualquier comunidad Islámica. 

La mezquita es un lugar sagrado y de oración para TODOS los musulmanes, y no debe ser objeto de ninguna disputa o intento de privatizaciones. La esencia del Islam es la unidad y la hermandad, y es fundamental que se respeten los derechos de TODOS los musulmanes para acceder a los lugares de oración sin discriminación alguna.

Es importante recordar: que la mezquita es un bien colectivo, y su administración y gestión deben de ser transparentes y dentro de la legalidad; tiene que ser reflejo de la diversidad y la unidad de la comunidad musulmana. En éste sentido, es fundamental que se respeten todos los principios del Islam y se eviten todas las acciones que puedan generar división o exclusión. La mezquita debe ser un lugar de acogida y oración para TODOS, sin importar la nacionalidad, la etnia o la afiliación política, etc.

Espero que se pueda encontrar una solución pacífica y justa para resolver los problemas que están afectando a algunas comunidades musulmanas, y que se pueda garantizar el acceso libre y sin restricciones a los lugares de oración para TODOS los musulmanes.

Assalamo Aleikum.