Pregunta.
(Para leer y reflexionar despacio). Parte final.
Si bien ésto es evidente en muchos profetas, como Musa (Moisés), a Muhammad Mustafa PyB, se le concedió vivir verdaderamente el "Yo que soy" en las manifestaciones de Sus Atributos y Nombres. Es el camino para salvar a la humanidad de la ignorancia sobre la Existencia de Allah, al vestirse con las vestiduras de la creación dejando los deseos y los caprichos, pues el pueblo, ha insistido en ocultarse de Él desde ésta ignorancia, traicionando así la propia naturaleza convirtiéndose en tirano al cubrirse de la verdad. Una persona que no vive según la moral de Allah como su verdadera identidad no está en paz consigo misma, es indiferente a Allah y no está en un nivel superior al ser su propio enemigo, y está siempre en la desesperación.
El ser humano, liberado de la alienación de sí mismo y residiendo en el nivel más elevado y perfecto de la existencia, percibe la Esencia Divina de acuerdo con su naturaleza, siguiendo el ejemplo de los profetas. Los profetas son los espejos que nos permiten comprender la Esencia Divina tal y como se manifiesta en nuestras vidas, que nos han sido confiadas para vivir en consecuencia.
El versículo que ordena al profeta Muhammad PyB consultar con sus amigos iluminados que recibían enseñanzas sobre la verdad, debe entenderse en éste contexto. Es posible para todo ser humano, cuya naturaleza encarna intrínsecamente la esencia de la verdad, liberarse de la ilusión de la divinidad adquirida a través de los deseos del ego y cultivar una moralidad basada en la verdad. Los seres humanos alcanzarán el camino de la Espiritualidad al reconocer que la manifestación de la verdad está activa en todas sus manifestaciones universales. Por lo tanto, es apropiado conmemorar al profeta Muhammad PyB, profeta del intelecto monoteísta, con el respeto que merece por su servicio a la humanidad a través de su moralidad. Él es quien demuestra la misericordia de dar existencia en el intelecto universal, en la moralidad del intelecto que nutre.
Puesto que la Verdad se manifiesta en cada uno de ellos, se le ordenó consultar con sus amigos, pues ellos también hallaron su identidad individual a través de la Verdad en su sabiduría. De ellos también recibió el significado, las manifestaciones de los atributos y los nombres, y las apariencias.
Él actuó conforme a lo que el Señor le había dicho, tomándolo en cuenta. Ésto nos ha enseñado que el camino para encontrar y vivir la perfección de la humanidad en comunidad reside en establecer la paz mediante la unión en ideas e intenciones comunes. Es cierto que encontraremos la perfección a través de la moralidad. También podemos encontrar la paz estableciendo la justicia mediante la sabiduría de vivir de acuerdo con la verdad. La época en que vivió nuestro Profeta PyB se llama la Edad de Oro porque en Medina, la ciudad iluminada del conocimiento, se vivía la moralidad conforme a la verdad. La Carta de Medina también sirve como prueba de ello. El sentido común mediante el cual nos unimos en torno a la verdad es el único camino hacia la tierra de la paz.
«Un aspecto importante de la profecía es capacitar a las personas para que conecten su libre albedrío con Allah, permitiéndoles ser creativas y originales a través de pensamientos que emanan de su interior. La sabiduría individual es la experiencia de la singularidad de cada persona, hallada a través de Allah, en su propio ser. Así como encontramos la perfección moral en nosotros mismos y la salvación a través de Allah, también debemos encontrar la perfección y la salvación en la convivencia».
«Alcanzar la madurez necesaria para convivir respetándonos y tolerándonos mutuamente, está en vivir de acuerdo con nuestros derechos. Podemos encontrar la paz y la seguridad uniéndonos en torno a principios comunes y la confianza que surge de la convivencia».
Los héroes comprendieron qué, la perfección y la salvación no solo se encuentra en la vida individual con Allah, sinó también con aquellos qué, al reconocer a su Señor por sus Atributos y Nombres, se presentan como seres únicos y a la vez distintos. ¿Es posible encontrarse con el Señor que les da sentido a través de tales creyentes?, ¿La salvación también se encontraría con ellos?, ¿Estarían en un entorno dónde la perfección es posible al complementarse mutuamente con buen carácter?
Los héroes, respirando hondo en la tierra sagrada del corazón, bendecida por la luz de Allah y el más perfecto de los profetas, inhalaron la paz de ser musulmanes. El profeta Muhammad, (la paz y bendiciones para él), está velando por ellos con su presencia espiritual.
El Sello de los Profetas fue la culminación del proceso evolutivo de la profecía. Él se erigió al frente como el representante de la razón universal en paz, la fuente del conocimiento, la sabiduría, la misericordia y la moralidad, Muhammad Mustafa, PyB. A su derecha estaba el representante del reino del mando, As-Siddiq-i Akbar, quien coronó su fe con el autosacrificio y cumplió todo lo que se le ordenó exactamente como se le dijo. Él fue el brillo del punto divino del ser en el corazón, el poseedor del coraje, quien durante años saboreó incansablemente la alegría del conocimiento, la sabiduría y la moralidad a través de las dificultades, cuya alma era pura, liberada del fuego del deseo y la sospecha, y que encontró su esencia en el crisol de la sabiduría y la moralidad.
Los tiempos han cambiado. Habibullah fue el Mensajero de Allah por su moral. Gracias a su moral y compasión, ascendió al cielo como el sol del conocimiento y la sabiduría.
Fue él quien afirmó que lo que vemos es solo un sueño, y que sólo podemos despertar de él mediante la muerte, al despojarnos de las vestiduras de nuestra existencia. Así, indicó que, durante el sueño, uno debe alcanzar a Allah y ser despertado por su luz. Fue el profeta de la recitación de lo creado tras el velo de la luz y de vivir según la ética de la luz. Fue él quien enseñó que lo que se ve a través del velo de la ilusión es el Señor en acción.
Vivió según las enseñanzas del amor y la compasión que se dedicó a la humanidad.
El cuerpo de la facultad del significado eran las palabras. Así como el significado, transmitido por conceptos y dotado de un espíritu trascendente, abandona su cuerpo al ascender al magnum del entendimiento, así también cómo el profeta Isa (Jesús), con su facultad de entendimiento, ascendió al reino del corazón. Ese hermoso sol de misericordia, dejó atrás su cuerpo, el que portaba su intelecto y la facultad de leer, ascendió al lugar de la perspicacia en el reino del entendimiento -que era la luz inextinguible del discernimiento-, él veía y conocía todo a la perfección y se encontró a sí mismo.
<Cuando la razón y la moral sean excluidas del ámbito de la humanidad, entonces sus califas protectores ascenderán del corazón a Allah, y el Islam se quedará esencialmente como los huérfanos.>
La bestia del ego fue liberada. Aunque no pudo entrar en la casa del corazón, invadió la casa del cuerpo, el templo de la humanidad. El lado oscuro del valle de la conciencia rodeó el lado luminoso. Si no fuera por los grandes santos de la luz, habría sido completamente oscuro. Los grandes santos, dueños de la casa del corazón, aparecieron en el templo del corazón. Integraron la casa del ego y el cuerpo en su moralidad. Las tierras de bendición se convirtieron en tierras de fuego, odio, envidia y celos. En éstas tierras de fuego, muchos santos, como Ibrahim, aparecieron en el fuego, sirviendo para guiar a las personas hacia Allah a través del conocimiento, la sabiduría y las lecciones morales. Ante ellos, los héroes decidieron luchar contra esa bestia del ego.
La encontraron primero en el valle de la negligencia, donde se alimentaba de los deseos y los placeres viciosos. Dijeron: "Si podemos atraerlo al valle del orden, tal vez podamos someterlo".
Lucharon con las piedras de la paciencia que habían recibido del Profeta, PyB, y con las espadas del coraje y el recuerdo de Allah. Con gran esfuerzo, llevaron a la bestia del ego hasta el valle del orden. Fue incapaz de escapar de éste valle.. pero, ¡Cuidado!.. su furia puede causar el caos dentro del valle del orden, si no se le tiene bien atado.. pues su costumbre más habitual es recrear lo que se conoce como "muerte" para debilitar la voluntad del ser humano y volver a tener su protagonismo.
Los héroes fueron llevando (con dificultad) a la bestia del ego pasando por otros valles hasta que quedó exhausto y extraviado. Y lo que no pudieron lograr con la espada del coraje, fue logrado con la espada del amor y la justicia.
Entonces recordaron las palabras del maestro.. "la espada del amor y la justicia es más efectiva en el valle de la fraternidad, dónde se encendió por primera vez el fuego de la conversación". El ego no pudo comprender las intenciones de los héroes.
Entre la intensidad de la conversación, llegó un forastero de tez clara, cabello negro, túnica verde con capa negra y aspecto atlético-esbelto como el de una gacela verde. Éste les dijo: "¡Héroes misericordiosos!, el que crea que está por encima de las leyes, se encuentra perdido en la ilusión mental, no está en la revisión del corazón".
Toda persona que vive su vida como hemos descrito, cumpliendo el propósito de su existencia en el nombre de Allah, proviene del Misericordioso y regresa a Él con Su atributo de Compasión. El que entre en éste valle con la Basmala, (En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo), habrá evolucionado y verá la experiencia de su propia evolución interior. Mientras tú cuerpo se encuentra en el valle de la evolución, dónde reside el secreto del Bismillah, (en el nombre de Allah), los demonios, estarán ajenos a vuestra victoria y permanecerán inconscientes, pues ignoran el proceso de la evolución de Bismillah.
En el valle de la evolución, los demonios no tienen escapatoria. La luz los consume, y con el descenso de los ángeles del cielo, el valle de la evolución de Bismillah quedó completamente iluminado. Fue purificado de los demonios.
La conciencia en vuestro corazón está protegida bajo la atenta mirada de los ángeles, fue elevada a los jardines del paraíso, donde el corazón encuentra paz y tranquilidad.
Dónde se forman círculos de conversación espiritual y dhikr, la brillante atmósfera de los cielos luminosos emana y todos respiran un néctar que les alimenta de la luz que ellos llamaron consuelo.
Algunos preguntarán, ¿cómo volveremos a nuestro Señor?.. Además de experimentar las etapas de la humanidad en éste camino, (que es inevitable), todo proviene de Allah, ¿porqué entonces tenemos que sufrir por ese Destino inevitable? Todo lo que experimentamos está en el poder de Allah. El Destino es como un vestido que nos vemos obligados a llevar, una túnica que está hecha a medida, ¿entonces qué sentido tiene todo lo que experimentamos? Hemos conocido a muchas personas que piensan así, viéndose a sí mismas como unas meras marionetas. ¿No hay manera de escapar de ésta paradoja del pensamiento tan medida? Si me lo permiten, responderé: "Allah Azzawayal no es un Ente limitado por el reino de las posibilidades. Quien nos envió a éste viaje, sin duda también abrirá el camino para nuestro reencuentro. Así como el Misericordioso da la existencia, también eleva a Su creación atrayéndola hacia Sí mismo con el atributo de la Compasividad. Si ninguno de ustedes ha podido encontrar al maestro, significa que aún están en el proceso de evolución, y que todavía no han completado dicha evolución espiritual, por lo que están ustedes pasando por la etapa de la Permanencia".
Las dificultades de las pruebas son por decreto y secreto divino, derivadas de las calamidades, pero.. ¿Acaso los principios no se manifiestan a través de los aspectos opuestos en un proceso dialéctico?, ¿Cómo puede existir la verdad sin encontrarse con la falsedad, la lealtad sin ser puesta a prueba por las dificultades, la sinceridad sin confrontar las mentiras y la compasión sin experimentar el sufrimiento?, ¿No son el sufrimiento y el dolor, a los que llamamos sentimentalismo, un problema de la mente que opera según las necesidades? Para quien ama a Allah, ¿no son el sufrimiento y el dolor una bendición de Su Misericordia? Si uno de ustedes puede alcanzar a Allah de ésta manera, ¿son el sufrimiento y el dolor una carga para el amante?, ¿Vemos los acontecimientos desde la perspectiva que realmente miramos?, ¿No es la norma en éste camino peregrino ver simultáneamente la ira y la gracia, y observar sin quejarse? ¿Tenemos derecho a quejarnos cuando Allah nos concede Su Gracia? «En éste proceso de desarrollo espiritual, todo proviene indudablemente de Allah; para decirlo sin rodeos, el único que puede responder a la pregunta de si somos meras marionetas del designio divino es Allah mismo. Busquemos entonces la respuesta en Allah».
Cuando los héroes dejaron de hacer preguntas, alzaron súplicas para el Señor ofreciendo su humildad a los cielos luminosos. Su plegaria fue aceptada y Allah Todopoderoso, en Su eterna Existencia, les envío al ángel Israfil cómo respuesta a sus oraciones. «¡Saludos, hermanos!». Los héroes se pusieron de pie y le devolvieron el saludo. Lo miraron, sabiendo en sus corazones que el ángel era Israfil, con la esperanza de que sus oraciones fueran escuchadas y las preguntas e inquietudes quedaran resueltas.
De pie, Israfil abrió un portal de luz, diferente a todo lo que los héroes habían visto antes. El flujo de luz del portal era intenso y había como entradas. Israfil les invitó con la mano para que cruzaran el portal, que era un corredor temporal. Los héroes lo atravesaron uno por uno.
-Vieron el reino del que provenían.
-Vieron al Ser verdadero de lejos.
-Vieron Su precedencia temporal sobre Sus creaciones, que era una necesidad de Su creación.
-Vieron Todo lo que existe en éste mundo visible que surgió de la luz de Allah.
-Vieron a los ángeles del Trono, creados a partir de Su luz.
-Vieron la estructura dimensional estratificada.
-Vieron a cada ser existente cómo cumplía su destino, escrito en éste mundo de luz eterna.
Los héroes presenciaron todo ésto y comprendieron que vivían bajo un destino predeterminado. Nadie podía desviarse de lo que el destino divino había decretado. Se sintieron completamente indefensos. Mientras esperaban respuestas, experimentaron la paradoja de si eran meras marionetas en medio de lo que sucedía. Quedaron sobrecogidos al presenciar el poder de un ser consciente dentro de un sistema de cálculos interminable.
Los héroes observaron todo aquello asombrados. Buscando refugio en Allah, diciendo: «Subhanallah» (¡Gloria a Allah!), mientras buscaban una salida a aquella difícil situación en los cielos de luz.
El Señor, la fuente de las respuestas, les habló: «Lo que se llama destino es simplemente lo que ya ha sucedido. Todo experimenta las consecuencias de lo que ha sucedido. Lo que se experimenta existe a través de Mi luz. Se vive a través de Mi luz, a través de Mí. Todo tiene lugar en Mi ser. Yo soy quien vive. Yo soy quien vive en Mis atributos y acciones divinas. ¿Cómo pueden los siervos ser marionetas en presencia del Único Ser Viviente?»
El secreto del destino reside en mi conocimiento de la existencia. Es lo que experimento en mi conciencia absoluta, en mi voluntad. Aquellos a quienes he creado me viven en sus destinos necesarios, según su naturaleza y aptitudes, y como lo exige su destino. En esencia, la existencia es el destino de quienes he creado. Sin embargo, en su destino, lo que experimentan como fuente de vida soy yo.
Yo soy el consciente, el viviente, el luminoso, el creador de la existencia a través de la luz. Todo lo que existe es simplemente una vestidura que me he otorgado; es lo que vivo. Soy el único ser que es verdaderamente Yo, manifestándome en las vestiduras de la existencia a través de los atributos de Mi Carácter Misericordioso. Quien reconoce que me vive y se contenta conmigo porque soy su ser original, a quien traje a la existencia de la nada, se convierte en alguien que me vive con satisfacción. Quien, mientras me vive, se rebela contra Mí con su ego debido a Mis acciones que emanan de Mi sabiduría, me vive en Mi dolorosa manifestación en el infierno, según Mis nombres Al-Qahhar (el Sometedor) y Al-Qahir (el Conquistador), por derecho de Mi majestad.
-Quien me culpa por lo que ha experimentado a causa de Mis Atributos ignora Mi sabiduría.
-Por Mi majestad, no me fijo en su condición.
-Por otro de Mis Atributos, los dejo impotentes.
-Los ojos ciegos no pueden verme.
-Yo soy el vivo.
-Todos me experimentan.
-¿Pueden entenderme quienes vagan por el océano de los adjetivos?
-Me oculto en lo visible; los insensibles no pueden sentirme ni comprenderme.
-Seré hallado en los corazones; mis amantes me encontrarán.
-La verdadera existencia reside en Mi propio ser; los universos viven dentro de Mí.
-Yo soy quien tiene la opinión; quienes me buscan fuera no me encontrarán.
-Yo soy único; ni siquiera los ojos más fieles pueden verme.
Cuando el Señor terminó de hablar, Israfil envolvió a los héroes en su luz. «Tenéis un don de vuestro Señor», les dijo. Y cayeron en un sueño tan profundo que olvidaron incluso la noción del tiempo.
Al abrir los ojos, se encontraron junto al maestro, en el amanecer de su regreso, mientras los primeros rayos de iluminación espiritual los iluminaban. Yá estaban entre los hermanos en su estado original. Se miraron unos a otros con la perfección que les había otorgado la experiencia acumulada durante años.
>Sólo quienes han vivido lo que he vivido, sólo quienes lo han experimentado en vida, pueden entenderme. Dijo uno de aquellos héroes.
>Nos hemos convertido en conquistadores de corazones mediante una vida de pureza y principios. Dijo otro héroe.
>Finalmente, comprendí qué, si bien podemos tener formas de vida similares y compartidas en cuanto a principios, cada uno debe vivir su propia existencia única según su naturaleza. Podemos experimentarlas en la unidad espiritual del océano de luz, pero no podemos convertirnos en ellas como individuos. Solo nos convertimos en nosotros mismos cuando encontramos nuestra identidad en Allah. Podemos y debemos vivir en nosotros mismos. Dijo otro héroe.
>Hemos llegado al punto en que Allah se revela. Si podemos contemplar la realidad desde la perspectiva del Único, entonces tampoco debemos ocultarnos de Él en nuestra propia existencia, tal y como lo hacen quienes viven según sus principios mundanos. Tras tanta reflexión, deberíamos poder reencontrarnos con nosotros mismos, sabiendo que debemos ser quienes somos. Dijo otro héroe.
>Debo señalar que, si bien hemos aprendido sobre la historia espiritual de la humanidad, también hemos sido testigos, a través de nuestra forma de vida compartida lo que la moralidad nos enseña para vivir siempre de acuerdo con nuestra naturaleza innata. Dijo otro héroe.
>Concluimos nuestras vidas con lo que hemos aprendido. Sin embargo, la vida se presenta como algo continuo que no puede concluirse. Por lo tanto, debemos vivir con lo que sabemos, pero no debemos cegarnos ante la vida a causa de ese conocimiento. Dijo otro héroe.
>Existir y vivir de la nada es quizás el mayor milagro. En el milagro de la existencia, debemos vivir integrando nuestro conocimiento en principios y moralidad, como es nuestra naturaleza. Debemos vivir moralmente. Dijo otro héroe.
>El camino se recorre viviendo según la moralidad y, en última instancia, culmina con la resurrección del individuo, que se manifiesta desde la esencia de Allah bajo el velo de la servidumbre. Quien completa el camino de ésta manera vive perpetuamente en Allah, que es la vida misma. Cada uno vive según lo que Allah ha considerado apropiado para él, como su camino natural. Aquel cuya qibla (dirección de la oración) es su Señor en el camino, se queda sin qibla al llegar a Él. Se convierte en la qibla de quienes recorren el camino, y Él es quien concluye el camino de quienes lo alcanzan en la esencia de Allah. Afirmó otro héroe.
Todos bebieron su the en silencio. Mientras rememoraban sus recuerdos, contemplaban en silencio el mundo imaginario donde las historias se desplegaban en su forma más bella. Se encontraron en un estado de contemplación despierta con Él en sus sueños.
Habían brotado del océano de la existencia y alcanzado el ser. Habían completado las etapas de la humanidad y alcanzado la verdad de la existencia. Habían llegado al punto más alto de la Esencia Divina y estaban inmersos en la contemplación del mundo.
Habían encontrado el origen de su existencia en sí mismos. Habían encontrado su final en el Absoluto y Único. Dentro de sus propias esferas de existencia, habían alcanzado el punto culminante al final del proceso evolutivo. El punto culminante era inalcanzable, porque siempre habían existido en Él. Él era Único en su individualidad. Se habían encontrado a sí mismos en Él, a través de Él. El camino no consiste en unirse al Uno, sinó en alcanzar Su Conciencia.
Assalamo Aleikum.