LOS AROMAS DEL PARAÍSO.
Los diccionarios lingüísticos mencionan en la raíz ج-ن los significados que giran en torno a unas descripciones similares, casi idénticas, como los jardines, la vegetación, plantas, árboles, valles, arroyos y ríos. Todas éstas descripciones se agrupan bajo un nombre: Paraíso o Cielo.Los antiguos árabes llamaban a un jardín con muchas palmeras y abundante fruta "jannah", cuyo plural es "jinan" o "jannat", derivado de la raíz que significa "reunir" o "albergar". Jannah es la morada de la dicha y el lugar de descanso de los justos en el Más Allá. Uno de los significados de "jannah" en árabe es "cobertura" u "ocultación", debido al entrelazamiento de sus ramas, cómo resultado de la densidad de sus árboles que están muy juntos, que crea una amplia sombra que envuelve a quienes entran con su suavidad y frescura, como si los protegiera del calor abrasador. Al-Zamak dijo: "Entre los usos figurados: la tierra se llenó de vegetación exuberante, y las moscas revolotearon por el prado, cantando de alegría. La tierra se volvió exuberante y verde, y Allah hizo que el ganado creciera entre la vegetación exuberante para ellos". Es como si la tierra, con sus exuberantes huertos y jardines, dónde brota el verdor y el esplendor que deleita a quienes la contemplan, siempre tenga la fertilidad necesaria y el agua suficiente para el beneficio de la creación, que es doble: un beneficio moral, representado por la alegría y la felicidad que brinda a todo aquel que admira su verdor y disfruta de su esplendor y belleza; y un beneficio material, manifestado en la producción de los cereales, cultivos y frutas que los seres humanos necesitan, así como del forraje y la hierba que los animales necesitan.
En hebreo, para al «jardín» se pronuncia y se entiende igual que en árabe. Según los comentaristas de la Torá, su etimología significa un lugar oculto o escondido, y el Jardín del Edén significa «tierra de deleite». Los textos semíticos indican qué, en otros tiempos el paraíso era un jardín amurallado con senderos que se ramificaban entre árboles frondosos y frutales. Estaba salpicado de canales de agua, manantiales y ríos, y rebosaba de hierbas aromáticas, flores de dulce fragancia y arboledas sombreadas, donde uno podía retirarse a descansar y relajarse, disfrutando del impresionante paisaje y la atmósfera refrescante. (En el diccionario...)
En la Biblia, por ejemplo: Éstos son jardines preparados para el placer y el disfrute, incluyendo los jardines del rey Salomón, (Suleiman), que contienen arroyos y manantiales. Éstos jardines estaban protegidos para que nada extraño entrara en ellos.
La palabra Paraíso conlleva los significados y connotaciones de la palabra Paradisíaco. De hecho, el término Paraíso se considera sinónimo de Cielo y está estrechamente relacionado con él. Ésto se evidencia claramente leyendo los libros sagrados de las tres principales religiones: judaísmo, cristianismo e Islam. Sin embargo, en el Islam, ambas palabras se consideran términos generales que comparten muchos significados, pero al combinarse, se consideran distintas, y viceversa. (Resumen al final.)
El diccionario bíblico proporciona pruebas claras de ésto, yá que al intentar definir la raíz de «paraíso», comienza directamente con la palabra «paraíso», afirmando: «El paraíso original que Allah dispuso para la humanidad antes de su caída, colocando en su centro el Árbol de la Vida como se evidencia, y/a continuación la palabra que se aplicó a cada jardín en los palacios de los reyes». Su afirmación «cada jardín» significa cada paraíso, puesto que los jardines -como se mencionó anteriormente- eran una característica de los palacios utilizados por los reyes. Se dice que la palabra «paraíso» deriva del idioma siríaco y se aplicó metafóricamente a ciertos lugares de la península arábiga, como el jardín de Banu Yarbu' debajo de al-Yamamah, una fuente de agua perteneciente a Banu Tamim cerca de Kufa y la fortaleza de Firdaws en Qazvin. «Firdaws» significa amplitud, abarcar y ser completo. Un cofre «mufardas» que es ancho. "Firdaws" (con kasra en la fa') se refiere a valles donde crecen diversos tipos de plantas, formando campos o huertos. Al-Jawhari dijo al respecto: El paraíso es el jardín.
Al-Farra’ dijo que es árabe, y el paraíso es un jardín en el Cielo. Firdaws es el nombre de una pradera debajo de Al-Yamamah, y Al-Faradis es un lugar en el Levante, y un viñedo se llama Mufardas, que significa que está emparrado.
Las enciclopedias más especializadas y completas nos presentan significados similares a los que se encuentran en los diccionarios lingüísticos, pero con mayor profundidad y detalle. Explican cómo la palabra «paraíso» o «cielo» pasó de su significado terrenal al significado religioso que le otorgaron los libros sagrados. Éstos libros delineaban el camino para alcanzar el paraíso y sus placeres, estableciendo un modo de vida basado en las doctrinas y leyes que en ellos se propagaban. Las enciclopedias sugieren que la palabra «paraíso» deriva del persa antiguo «pair-dizah», que significa jardín o lugar cerrado. Ésto indica que dichos lugares siempre se atribuyen a sus dueños cuando se mencionan, como en «el jardín de fulano» o «el paraíso de mengano». Jenófanes fue el primero en usar ésta palabra en el griego antiguo. Ésto lo demuestran los papiros (en cuanto a la cuestión de la transferencia del significado de paradisíaco) de su connotación mundana a una religiosa que la encontramos en algunos manuscritos de la traducción de la Septuaginta.
La traducción de la Septuaginta es como la frase "Paraíso de la Bienaventuranza", "Paraíso de Allah" y "Paraíso del Señor". Así, pasamos del significado terrenal al significado del Paraíso que Allah ha preparado para la humanidad. Después de ésto..
Obviamente, se relaciona con la naturaleza alegórica y moralizante de la concepción.
El significado religioso en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento dominó ésta concepción, es decir, el Paraíso, es el cielo en el que Adán fue colocado al principio, o el lugar de los justos después de la muerte, y la felicidad en el Paraíso se expresa por una vida abundante y con mucha vegetación.
El concepto de los textos antiguos orientales.
Analizando el significado del sacrificio, (desde la dimensión ritual hasta la realización social), llegamos ahora a un punto culminante: una reflexión sobre el objetivo último de todo el esfuerzo humano y la fe de un siervo. ¿Con qué propósito se realizan todos éstos sacrificios? El Corán y la Sunnah ofrecen una respuesta clara y esperanzadora: buscar la complacencia de Allah y alcanzar Su mejor recompensa: el Paraíso. Aquí vamos a hacer una reflexión escatológica, un intento para comprender cómo cada gota de sudor, cada moneda donada y cada ego sometido son pequeños pasos hacia la construcción de nuestro palacio para la eternidad.
En el contexto del pensamiento islámico, la escatología (el estudio del fin de los tiempos y la vida después de la muerte) no es simplemente una rama de la fe que contiene dogmas sobre el futuro. Es una perspectiva a través de la cual todo musulmán debe contemplar y desenvolverse en ésta vida terrenal. Buscamos tender un puente entre las descripciones del paraíso, (que a menudo suenan a cuentos de hadas), y la realidad de la lucha y el sacrificio cotidianos. Ésto nos demostrará, que la creencia en el paraíso, no es una adicción que lleve a las personas a huir del mundo, sinó más bien, un motor de impulso para el espíritu por mejorarlo.
Así pues, las principales preguntas de investigación que se abordan son: ¿Cómo describen el Corán y los Hadices el paraíso como la recompensa final para los creyentes? ¿Qué actos, en particular aquellos que implican sacrificio, se prometen específicamente como camino al paraíso? ¿Y cómo deberían éstas reflexiones sobre la vida después de la muerte influir en la perspectiva, las prioridades y las acciones de un musulmán en ésta vida transitoria?
La promesa para los creyentes.
La promesa del Paraíso (Jannah) es un tema central del Corán, repetido en numerosas Suras con descripciones ricas y evocadoras. Ésta promesa no es una mera promesa vacía, sinó una afirmación de los atributos más fundamentales de Allah. Él es a la vez una manifestación de Su infinita misericordia y un testimonio de Su justicia absoluta. Comprender la verdadera naturaleza del Paraíso es el primer paso para cultivar el anhelo y la motivación para alcanzarlo.
Las descripciones del cielo, aunque a menudo se emplean metáforas terrenales, éstas apuntan esencialmente a una realidad de placer y paz inimaginable para la razón humana, cuya culminación es el mayor placer espiritual: contemplar el aspecto del Creador.
El cielo como manifestación de la gracia y la justicia divinas.
El concepto de paraíso en el Islam es inseparable de la comprensión de los atributos de Allah. En primer lugar, el paraíso es la máxima expresión de los atributos de Ar-Rahman y Ar-Rahim (el Clemente y el Misericordioso). Allah, en Su amor, no solo crea a los seres humanos y les brinda guía, sinó que también les otorga una recompensa que supera con creces las obras de Sus siervos. La entrada de una persona al paraíso, en esencia, no se debe únicamente al "derecho" que obtiene por sus obras, sinó a la abundancia de la misericordia de Allah. Como dijo el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): "Ninguno de vosotros entrará en el paraíso por sus obras". Los compañeros preguntaron: "¿Incluyéndote a ti, oh Mensajero de Allah?". Él respondió: "Incluyéndome a mí, a menos que Allah me conceda Su misericordia y gracia". (Narrado por Muslim).
En segundo lugar, el paraíso o cielo es la aplicación de la naturaleza de Al-'Adl (El Más Justo). La vida terrenal es un campo de pruebas lleno de injusticias. Las personas buenas a menudo sufren, mientras que las personas malvadas parecen triunfar. Sin el Día del Juicio y el paraíso o cielo, el concepto de la justicia de Allah se vuelve incompleto e incluso desmotivado. El paraíso o cielo es un lugar donde se mantiene la justicia absoluta. Toda la paciencia al afrontar las pruebas, toda la sinceridad al hacer buenas obras y todo el sacrificio oculto recibirán una recompensa perfecta, sin ninguna discriminación.
Como subraya M. Quraish Shihab (2020), la creencia en la vida después de la muerte es una necesidad lógica y moral, yá que proporciona respuestas a las preguntas fundamentales sobre el significado del sufrimiento y el propósito de la vida.
Así pues, el paraíso o cielo no es simplemente un «parque de atracciones» en la otra vida. Es una realidad teológica que afirma que Allah es el Misericordioso, y que no desperdiciará la fe de sus siervos, y el Justo, que perfeccionará la balanza de su justicia en el último día. Ésta comprensión proporciona al creyente paz y optimismo en la vida.
Descripción de los placeres del Paraíso en el Corán y los Hadices.
Para despertar el anhelo (syauq) en los corazones de los seres humanos, apegados a los placeres sensoriales, el Corán y los Hadices ofrecen numerosas descripciones concretas de las delicias del Paraíso. Umar Sulaiman Al-Asyqar, en su obra, ha resumido sistemáticamente éstas descripciones. El Paraíso se describe con ocho puertas, una de las cuales es la puerta de Ar-Rayyan, reservada exclusivamente para quienes ayunan. Su inmensidad es inimaginable, y en su interior existen infinitos niveles, donde la posición del creyente se determina por el nivel de su fe y sus buenas obras en éste mundo.
El Corán utiliza con frecuencia la metáfora de un hermoso jardín: «Jannatin tajri min tahtihal anhar» (Jardines bajo los cuales fluyen ríos). Éstos ríos no son de agua común, sinó de leche, miel y vino puro. Sus habitantes viven en magníficos palacios (qushur), vestidos con finas telas de seda (sundus) y gruesas (istabraq), adornados con brazaletes de oro y perlas. Descansan en mullidos divanes, atendidos por jóvenes sirvientes que son como perlas esparcidas dónde todos sus deseos se cumplirán. Se les servirá comida y bebida en vasijas de oro y plata, con frutas fáciles de recoger y una deliciosa carne de ave. No hay nada en maldad allí ni palabras vanas o pecados, sólo un apacible «salam». Yá no hay fatiga, dolor, vejez ni celos. Todo es pura y eterna dicha. Éstas descripciones, (aunque emplean analogías mundanas), pretenden ofrecer un atisbo de una dicha que «ningún ojo ha visto jamás, ningún oído ha escuchado jamás, y jamás ha cruzado la mente del hombre» (Hadiz Qudsi, narrado por Bujari).
Análisis simbólico de los placeres físicos del paraíso-cielo.
Si bien abundan mucho las descripciones físicas del paraíso, los eruditos y pensadores islámicos enfatizan en la importancia de ir más allá de su mera comprensión. Éstas descripciones suelen ser simbólicas, empleando un lenguaje comprensible para los humanos para señalar una realidad que trasciende a nuestra imaginación. Como analiza Syamsuddin, cada descripción de los placeres físicos del paraíso encierra un significado espiritual mucho más profundo. Por ejemplo, «un jardín bajo el cual fluyen ríos» puede interpretarse como un símbolo de la vida en constante movimiento, dinámica y llena de fertilidad espiritual, en contraste con la vida terrenal, que a menudo se percibe como estancada y estéril. «Prendas de seda» pueden simbolizar la pureza y la nobleza alcanzadas tras un proceso de purificación en el mundo. «La ausencia de palabras vanas» (laghwun) simboliza el logro de un estado de comunicación perfecta, llena de honestidad y totalmente libre de conflictos.
La esencia de todos los placeres del Paraíso reside en la eliminación de todo sufrimiento, tanto físico como psicológico. Yá no hay temor al futuro, ni tristeza por el pasado, ni ansiedad, envidia ni odio. Solo existe la paz total (salam) y satisfacción absoluta del alma. Así, el Paraíso no es simplemente un lugar para satisfacer los deseos físicos, sinó que es un estado existencial donde los seres humanos alcanzan su máximo potencial bajo la protección de la voluntad divina.
La Cima del Placer: Ver a Allah (Ru'yatullah).
Entre las innumerables bendiciones del Paraíso, el Corán y los Hadices afirman explícitamente que existe una bendición suprema que hace que todas las demás parezcan insignificantes: la oportunidad de contemplar directamente a Allah SWT. El Corán lo insinúa en Sus palabras: «Para quienes obran bien, la mejor recompensa (el Paraíso) es aún mayor (ziyadah)» (Sura Yunus: 26). Los comentaristas, basándose en los Hadices del Profeta, (paz y bendiciones para él), interpretan ésta recompensa adicional (ziyadah) como la bendición de contemplar a Allah.
En otro versículo, Allah dice: «Los rostros (de los creyentes) en aquel Día resplandecerán. Mirarán a su Señor» (Corán, Al-Qiyamah: 22-23). Acaso, ¿No es ésta la culminación del anhelo de un siervo por encontrarse finalmente con el Ser al que ha adorado, amado y anhelado sin haberlo visto jamás? Éste placer espiritual es tan abrumador que los habitantes del paraíso olvidarán momentáneamente todos los placeres físicos que estén experimentando.
La creencia en ésta visión de Allah tiene profundas implicaciones para la espiritualidad del musulmán. Enseña que el objetivo último de toda adoración y sacrificio no es simplemente alcanzar los jardines y palacios, sinó obtener la complacencia de Allah, lo cual conduce al encuentro con Él. Ésta es la aspiración más elevada, el objetivo final, y debe ser la principal motivación de todo acto de adoración. Éste anhelo de encontrarse con el Amado debe impulsar el esfuerzo y el sacrificio constantes del siervo en Su camino.
Buenas obras que llevan al paraíso-cielo.
La gloriosa promesa del paraíso no se alcanza con sueños vacíos. Es un precio que se paga con esfuerzo y sacrificio. El Corán y los Hadices describen claramente los caminos que conducen al paraíso. Éste camino supremo es una combinación inseparable de fe pura y buenas obras constantes.
-Préstamos lingüísticos del diccionario para que resulte más fácil entenderlo:
<En el Islam, el significado que se considera apropiado para el significado de cielo es "Jannah", aunque la interpretación del significado de las palabras "Svargga", "Cielo" y "Jannah" sea diferente para cada una.>
<La palabra Jannah en árabe significa "Jardín", en la interpretación actual el Corán tiene la palabra "Cielo" añadida y se convierte en "Jardín del Cielo".>
<Así pues, el texto literario de la palabra "Cielo" es una absorción de la cultura, porque el significado de las palabras "Svargga", "Cielo" y "Jannah" son diferentes entre sí.>
Assalamo Aleikum.