SOBRE los Centros y EPICENTROS.
Enteramente, es una bendición de Allah sobre ésta tierra que Él la haya convertido en el lugar donde descendió Su revelación, el hogar de Su mensaje y el centro de los corazones de los musulmanes, estén dónde sea que estén en ésta tierra, donde también se encuentran los dos santuarios sagrados y la venerada Kaaba, hacia la cual los musulmanes se vuelven al menos cinco veces al día.
No cabe duda, de que es una Ummah que ha sido bendecida con éste honor, favorecida con ese privilegio y distinguida por la aplicación de la ley islámica en todo lo que le concierne, y que necesita urgentemente a alguien que la aconseje y le recuerde, que le ordene lo que es correcto y le prohíba lo que es incorrecto, para que toda la Ummah permanezca en su fe pura, en su camino recto, en su adhesión a la verdad, en su apego a sus objetivos y en su tenaz aferramiento a ellos de forma correcta.
Una Ummah, a la que se le ha concedido éste honor, está obligada a exhortarse mutuamente a la verdad y la paciencia, a acatar la ley de Allah, a gobernar según Su Libro, a seguir la Sunnah de Su Profeta, PyB, a obedecer Sus mandamientos y/a evitar Sus prohibiciones.
Ante ésta situación, hemos comprendido qué, la religión y la aplicación de la ley divina no exime del cumplimiento de la misma por causa de la zona, el país o la circunferencia extraterritorial de dónde puedan existir/vivir los musulmanes y qué, (solamente deba ésta Ummah), conformarse con las normas básicas de ciudadanía (que dichos países y sus leyes políticas puedan tener) a pesar de su grandeza. Más bien, se consideró, que también es un deber, (por parte de los musulmanes), el seguir y respetar las leyes Islámicas sin importar el pueblo en dónde se encuentren, puesto que el Islam es universal, no es algo privado, y sus leyes tienen que ser respetadas igualmente por los musulmanes desde esa universalidad, por ello: se estableció el deber de amparar y respetar las leyes de cada país -al unísono con el seguimiento de las leyes propias de la Jurisprudencia por parte de la Comunidad musulmana-.
Se han realizado muchos esfuerzos entre los musulmanes, -que están repartidos por el mundo-, para abrir centros culturales, asociaciones, casas de Da'wah, comunidades, universidades, institutos, escuelas, hospitales, negocios, etc. e integrarse en la sociedad que les rodea; PERO se han olvidado del estamento judicial que sostiene la religión, yá que se limitan solamente al cumplimiento de la ley (fiqh) dentro de sus establecimientos, y por sus costumbres -al ámbito familiar o de comunidad-, cómo si se tratara de un parámetro limitado o exclusivo para esos lugares en especial, lo que ofrece más -una visión de segregación (gueto) tradicional- que de una Ummah interesada en elevar sus aspiraciones para desempeñar sus funciones como musulmanes creyentes para Allah. Por ésta razón, se ha creado la Liga Jurídica Islámica Internacional para llevar la Jurisprudencia a todos los lugares de la tierra en donde se encuentren los musulmanes.
De los centros y el personal.
Se tienen que hacer dotaciones para elevar el nivel de los imames y predicadores nombrando imames competentes y seleccionándolos de entre aquellos que poseen las cualificaciones y las acreditaciones adecuadas para desempeñar sus funciones.
El mensaje tiene que ser el adecuado. Hay que implementar un plan integral para elevar el nivel de éstos imames y predicadores, basado en dos métodos que se desarrollan en dos direcciones paralelas. El primero: atraer a los graduados de las facultades de Shari'a, Da’wah, Fundamentos de la Religión e Idioma Árabe, y darles prioridad para que alcancen el nombramiento evaluable para los puestos de Imamato en general.
Segundo: Establecer el instituto o universidad homologada para los estudios del Imamato y los predicadores, bajo la supervisión de una Entidad Islámica Internacional que sea neutral en el consejo, que tenga un programa de estudios y unos requisitos de admisión o selectividad. Con capacidad para desarrollar y formular los proyectos educativos que definan sus objetivos sin depender de la manutención o del mecenazgo de estamentos gubernamentales que puedan ser contraproducentes o que lleven implícito un tipo de garantías u obligaciones sectarias. Se pueden aceptar las aportaciones voluntarias de las ONGS y otras organizaciones benéficas que no sean parte del gobierno de una determinada nación.
Los cursos de reciclaje y formación continuada para los imames y predicadores: Se organizarán numerosos cursos de formación continuada para imames y predicadores en diferentes regiones. Éstos cursos tienen que incluir la formación en oratoria, estudios de ciencias coránicas, jurisprudencia y Hadices, y cultura islámica. La duración de cada curso de reciclaje y formación oscilaría entre dos y tres meses. Los estudios superiores completos estarían entre los tres a cuatro años y serían a descontar aquellas asignaturas que yá tienen sus calificaciones mediante una evaluación balanceada presentando todas las acreditaciones y notas de dichas materias educativas que serán analizadas escrupulosamente para evitar posibles errores.
El Consejo Supremo de la Liga Jurídica Islámica Internacional y sus Consejos científicos, conjuntamente con las Juntas de las Mezquitas, que sean afiliados (socios) de la Liga, serán los encargados de la selectividad y la valoración de los candidatos participantes para éstos cursos para Imames y predicadores, pudiendo hacer un filtrado de todos los currículums que los graduados les hagan llegar personalmente o las entidades religiosas dónde están desempeñando su servicio. Se valorarán adecuadamente a los postulantes que provienen de la
formación y capacitación de los graduados de las universidades islámicas de todo el mundo islámico con su cualificación y los créditos para la predicación y la promoción del Islam de los Institutos Superiores de sus respectivos países.
Se considera positivamente, llevar un grupo selecto de estudiantes, preparándolos para especializarse en la defensa islámica y la oratoria, y para adquirir los conocimientos científicos, considerando que se trata de una disciplina científica con sus propios métodos, estilos y temas. Ésto les permite ejercer la intercesión de Allah, no solo en determinados momentos y países, sinó en todo el panorama islámico, en cumplimiento del papel protagonista de la religión en el mundo islámico y de conformidad con el mandato de Allah Todopoderoso: «Sois la mejor nación que la humanidad. Ordenáis lo que es justo y prohibís lo que es injusto» (Al Imran: versículo 108). Y Allah Todopoderoso dice: «¿Y quién tiene mejor palabra que aquel que invita a Allah, obra con rectitud y dice: “En verdad, soy de los musulmanes”?» (Fussilat: 33).
Gracias a ésta especialización en predicación islámica, oratoria, etc. Se pretende llenar éste vacío que existe ofreciendo a los estudiantes éste tipo de especialización, pues aún padecen de muchas carencias en ciertos países islámicos, yá que la existencia de grupos de predicadores cualificados es escasa, si no inexistente, en el mundo actual.
Todas las entidades comprometidas en éste proyecto, tienen que proporcionar a los estudiantes diversos medios y alternativas para alcanzar éste objetivo de especialización, con la ayuda de Allah, incluyendo las prácticas con permisibilidad para la predicación en las mezquitas, la oratoria, ayudar en la escuela, la sensibilización (Da'wah) en pueblos y ciudades, y la realización de viajes destinados a su formación y al beneficio de la sociedad con sus conocimientos, todo ello bajo la observancia de un selecto grupo de académicos con amplia experiencia en éste campo.
Assalamo Aleikum.