DEBEMOS TENER CUIDADO CON LO QUE DECIMOS.
En el silencio, la oración se convierte en la respuesta a las palabras no dichas.
Ésto es porque, Allah Todopoderoso en todo su amor, escucha cada pequeña esperanza en nuestros corazones. En la oración, podemos expresar lo que las palabras no pueden expresar. No hay nada más hermoso que saber qué, tras las palabras no dichas, fluye una oración sincera que es aceptada por Allah.
En el Islam, siempre se nos enseña a orar, incluso cuando las palabras son insuficientes para expresar todos nuestros sentimientos. La oración es el lenguaje más sincero del corazón y llega directamente al Creador. Así debería ser la vida: llena de palabras que no siempre se pronuncian, pero que Allah Todopoderoso entiende.
Y tal vez, en ese silencio, las palabras no dichas se vuelven más significativas, más profundas y más sagradas.
A menudo sentimos que las palabras son insuficientes para expresar nuestros sentimientos, especialmente aquellos que son más profundos. Sin embargo, en el silencio de la oración, nos damos cuenta de que las palabras no son la única forma de expresar nuestros sentimientos. Allah sabe todo incluso antes de que hablemos. Simplemente debemos depositar nuestra confianza en Él.
Así aprendemos a decir palabras desde el corazón, incluso cuando nunca salen de nuestros labios. Y cada palabra no dicha, se convierte en una oración que nos acerca a Allah, a la comprensión y a lo más profundo de nuestro corazón.
Dice Allah Todopoderoso:
"Y di a Mis siervos que hablen con las mejores palabras.."
(Sura 17 [Al-Isra] verso 53)
A veces sabemos que nuestras palabras pueden herir, y eso nos hace callar. Pero el silencio no significa que ese tema no nos importe. En el silencio, aprendemos paciencia, autocontrol y nos acercamos a Allah, quien comprende cada movimiento de nuestro corazón.
En el islam, se nos enseña no sólo a hablar, sinó también a escuchar. A valorar el silencio, pues en él podemos escuchar los susurros más profundos del corazón. A veces, no hay palabras más apropiadas que una oración sincera, esa que brota desde lo más profundo del alma.
Con Allah, cada palabra no dicha nos llegará. Cuando hablamos de las relaciones con los demás, hay muchas palabras que nunca pronunciamos, porque a veces, en nuestra comunicación excesivamente descuidada, olvidamos que las palabras pueden ser una herida incurable. Muchas personas se sienten heridas por palabras inapropiadas, o incluso por palabras que nunca llegan.
Allah nos enseña a elegir nuestras palabras con cuidado, porque las palabras son un espejo del corazón. Cada palabra que sale de nuestra boca debe contener bondad, como Él dice:
".. y hablad acertadamente". (Sura 33 [Al-Ahzab] verso 70)
Hay momentos en los que elegimos no expresar nuestros sentimientos, simplemente porque sabemos que no todas las palabras pueden traer felicidad. Las palabras no dichas pueden ser una señal de que sabemos cuándo hablar y también cuándo callar. Es un buen momento para reflexionar y contenernos, recordando que Allah Todopoderoso escucha lo que está en nuestro interior.
Dice un Hadiz: Quien se complace con una pequeña provisión de Allah, Allah se complacerá con una pequeña obra suya, y esperar la tranquilidad es un acto de adoración. (Bujari)
Assalamo Aleikum.