CUANDO el OCIO se PUDRE: surge el miedo, la incultura cívica y es la puerta a soluciones autoritarias.
¿Qué puede hacer una sociedad democrática para inmunizarse de todo ésto?
Una democracia sana no muere por un golpe. Se disuelve gota a gota, cuando la gente deja de practicarla. Y hay 3 condiciones que aceleran esa disolución:
a) mucho ocio vacío,
b) poca formación cívica,
c) miedo e inseguridad.
Juntas son el fertilizante perfecto para las soluciones histéricas autoritarias. No porque la gente sea “mala”, sinó porque el alma (Nafs) humana busca el orden cuando se asusta.
1. ¿Porqué el ocio vacío es un terreno fértil?
El ocio en sí mismo no es el problema. El problema es el farāgh, el vacío sin propósito.
Aristóteles lo llamó skholē: tiempo libre para pensar, arte, política. El Islam lo llama farāgh: el Profeta ﷺ dijo “Hay dos bendiciones que muchas personas pierden (desaprovechan): la salud y el tiempo libre". (Bujārī 6412).
<Pero cuando el tiempo libre no se cultiva, se llena solo.. -y de lo que lo llena primero- es de ruido, miedo y simplificación>.
¿Qué le sucede a una sociedad con ocio pero sin brújula?:
1. Aburrimiento existencial: Víctor Frankl dijo: el sufrimiento con sentido se aguanta. El vacío sin sentido destruye. La gente prefiere cualquier relato, aunque sea duro, a no tener relato.
2. Atrofia del juicio: La democracia exige decidir, dudar, corregir. Si nunca ejercitas eso, delegas el pensamiento. “Que decida otro que sea fuerte”.
3. Nostalgia del orden: El caos cansa. Cuando el día a día es precario por sobreestimulación digital, el cerebro pide “alguien que ponga orden ya”. Las ideas autoritarias venden exactamente eso: orden rápido, sin la necesidad del debate.
Ibn ‘Āṭā’ Allāh al-Iskandarī dijo sobre el ocio hace 700 años: “Si no lo pastoreas tú, te pastoreará tu enemigo”.
2. ¿Por qué la poca formación cívica es incendiaria?
La democracia no es “votar cada 4 años”. Es un músculo que se tiene que entrenar todos los días.
Formación cívica.
Tres cosas:
1. Saber cómo funciona el sistema: ¿Qué hace el parlamento?, ¿qué es separación de poderes?, ¿qué es un Estado de derecho? Sin tener eso claro, cualquiera que grite “yo limpio todo ésto” suena creíble.
2. Tolerancia al desacuerdo: Entender que el otro no es un enemigo, es un adversario político. Si no te enseñan eso, la política se vuelve una guerra tribal.
3. Memoria histórica: Saber qué costó la democracia. Weimar 1933 no cayó en porqué la gente quería una dictadura. Cayó porque la gente, con miedo e hiperinflación, votó “orden” sin medir el precio de esa decisión.
Al-Ghazzali habla de shūrā, -la consulta mutua- como principio coránico: "Y quien se defienda después de haber sufrido alguna injusticia...No hay razón para ir contra ellos" (42:38). La democracia es una shūrā institucionalizada. Si la gente no practica el consultar, deliberar, ceder, entonces cuando llega alguien que dice: “yo decido por todos”.. ellos se sienten aliviados, pero no toman en cuenta el peligro.
3. ¿Porqué el miedo cierra la puerta a la libertad?
El miedo es biología. Cuando hay inseguridad económica, exceso de violencia, crisis, el cerebro pasa a “modo supervivencia”. Y en ese modo de supervivencia el cerebro prefiere:
- Respuestas simples.. no análisis complejos.
- Un Líder fuerte.. no un proceso lento.
- Un enemigo claro.. no unas responsabilidades difusas.
Umberto Eco en “Ur-Fascismo” 1995 hace una lista de 14 rasgos. El primero es el “culto a la tradición” y el segundo “el rechazo al modernismo crítico”. Ambos pegan fuerte cuando hay miedo: la gente se agarra a “lo de antes” y rechazan el debate que les genera más incertidumbres.
El Corán lo describe: “Y cuando les llega algún rumor que puede afectar a la seguridad o infundir miedo, lo propagan”. (4:82). El miedo se viraliza más rápido que la calma. Y el autoritario puede vender calma a cambio de la libertad.
4. La receta más tóxica es: ocio, incultura y miedo= Separados no perjudican, pero cuando van juntos sí:
1. Ocio vacío= demasiado tiempo para consumir miedo en las redes diariamente.
2. Poca formación cívica= no tienen los anticuerpos para detectar la simplificación peligrosa.
3. Miedo real= piden una solución automática, yá que el proceso democrático es lento.
Resultado: la gente “democrática” empieza a pedir medidas “antidemocráticas” para sentirse segura. Es una paradoja: entonces ellos votan contra la democracia para proteger sus vidas. Roma hizo eso mismo con Julio César. Weimar con Adolf Hitler. No por maldad sinó por el pánico, que a veces es inyectado a la gente por quienes quieren que el río esté revuelto para ganar ellos mismos.
5. Inmunizarse desde lo colectivo: 7 antídotos prácticos:
No se combate con insultos. Se combate con la práctica. Lo colectivo no es el Estado solo. Es escuela, familia, barrio, medios, mezquita, club deportivo.
1. Educación cívica real, no teórica.
Enseñar democracia haciendo democracia. Presupuestos participativos en institutos. Debates obligatorios con reglas. Simulación de parlamento.
Regla: si un chico de 16 años no sabe explicar qué es poder judicial ejecutivo, la escuela ha fallado.
Al-Ghazzali dijo: “La educación es pulir el corazón”. Pulir es quitar el óxido del olvido.
2. Cultivar el ocio con propósitos.
El Estado no puede obligar a nadie a leer. Pero sí puede financiar bibliotecas, deporte, arte, voluntariado, etc. Porqué sinó, ese vacío lo llenará Tik-Tok o lo llenará un líder mesiánico con la pulserita de bandera incluida.
Práctica islámica: iḥsān -hacer bien lo que haces. Convertir el tiempo libre en una ibādah - un servicio. Pintar, cuidar un huerto urbano, enseñar a mayores a usar el móvil, etc. El ocio no tiene que convertirse necesariamente en pasividad.
3. Bajar el miedo con los datos de la comunidad. El miedo crece en soledad. Se reduce en grupo y con información fiable.
Colectivo: redes vecinales, comedores, apoyo mutuo. Cuando sientes que “no estoy solo si pierdo el trabajo”, pides menos mano dura.
Corán 3:103: “Aferraos todos a la cuerda de Allah y no os dividáis”. La cuerda es una comunidad real, no solo virtual.
4. Memoria histórica sin propaganda. Leer testimonios, ver cómo empieza el fascismo: no con tanques, con chistes sobre un grupo, con leyes “de emergencia”.
Cuando una sociedad olvida, repite. Si demoniza el pasado, no aprende. Hay que enseñar: “que ésto empezó pidiendo orden”.
5. Medios de comunicación, como poder real: La prensa libre es oxígeno para la democracia.. pero libre no es irresponsable.
Colectivo: suscribirse a medios distintos, exigir fact-checking, castigar el clickbait del miedo. El lisān al-ḥāl de un medio de comunicación que solo te asusta es: “te quiero dependiente”.
6. Espacios de desacuerdo civilizado. Crear tertulias, foros, majālis, donde la gente que vota distinto se sienta para hablar sin insultar.
El Profeta ﷺ consultaba a sus compañeros incluso cuando él tenía la revelación. Si él consultaba, nosotros más. Shūrā: entrenamiento del músculo democrático.
7. El liderazgo que modela, no es el que grita o rebuzna como el burro.
El antídoto al “padre fuerte” no es el “caos”. El liderazgo con Adab: es firme en principios, pero humilde en las formas.
Ibn ‘Arabī dijo: “El verdadero rey sirve, no se hace servir”. Cuando la gente ve a los líderes que renuncian a privilegios, confía menos en los mesías.
6. Señales de alerta para toda la sociedad.
Una sociedad democrática debe aprender a detectar ésto antes de que sea tarde. Eco lo resumió en 1995 y sigue vigente: La
señal: ¿Qué significa en la práctica?.. que el enemigo externo es el interno. “El problema son ellos”. Simplifica todo a un grupo.
Rechazo al debate: “No hay tiempo para hablar, hay que actuar ya”.
Nostalgia de una época: quieren “Volver a cuando España era España”.. al miedo como política. Cada noticia es un apocalipsis. Ellos viven de vuestra adrenalina.
Cultos a la fuerza: Despreciar la debilidad, el diálogo, el pacto.
Cuando vean ustedes éstas señales juntas, la sociedad debe frenar y preguntarse: ¿estamos votando por miedo o por un proyecto?
7. Síntesis: la democracia es incómoda, por eso es valiosa.
El autoritarismo promete una cama hecha: orden, seguridad, un enemigo claro. La democracia promete una cama sin hacer: tienes que atenderla tú cada día con debate, pacto, corrección.. por eso, sólo sobrevive donde hay 3 cosas:
1) gente que piensa,
2) gente que confía en el otro,
3) gente que aguanta la incertidumbre sin pedir un dictador.
El Islam da una base óptima para ésto: “No hay coacción en religión” (2:255). Si la fe no se puede imponer por la fuerza, en menor medida la política. <La libertad de conciencia es el núcleo>.
No se puede inmunizar a una sociedad con slogans bonitos. La inmunizamos con vecinos que se conocen, estudiantes que debaten, trabajadores que entienden sus derechos, y ciudadanos que prefieren una libertad incómoda a la seguridad dentro de la jaula.
El miedo también pasará. La crisis pasará. Si la democracia sobrevive, es porque mientras hubo miedo, hubo gente haciendo shūrā en su zona o barrio.
En resumen:
La degradación social:
-Degeneración del espacio público: El entretenimiento se desvincula de los valores comunitarios, convirtiendo las zonas de esparcimiento en focos de hostilidad, vandalismo y consumo desmedido.
-Aislamiento y miedo: La ciudadanía percibe el entorno exterior como un peligro constante, lo que destruye el tejido social y fomenta el individualismo defensivo.
-Demanda de orden autoritario: Ante la incapacidad percibida de las instituciones democráticas para contener el caos, la propia sociedad civil comienza a justificar medidas represivas, vigilancia masiva y la pérdida de libertades individuales a cambio de una sensación virtual de seguridad.