FUTUHAT Capítulo cuadragésimo quinto.
Sobre el profundo conocimiento de quien retorna (wāṣilūn) después de haber llegado y quien le hace retornar.
Es tu existencia mandato confirmado, si usas la inteligencia, por signos detallados. ¡Oh, humanidad! ¿Acaso os decepciona vuestro Señor? ¡Contempla cómo todo se eleva y desciende! Si tienes intelecto, comprensión y sabiduría habrás de conocer lo que ayer no conocías. Con ese conocimiento está tu percepción, así recibe cercanía o lejanía para lo que tú hacías. Tiembla ante tu Señor, quien ejerce su mandato con detalle encontrándose juntos, pues Él es aquel quien es de Sus criaturas el mejor y el más bello. Si, sin pesar, estás hoy ahí, quizás, entonces, te alcance la buena nueva, la felicidad ansiada. Pues, en verdad, la Majestad verdadera y absoluta toda medida supera y la Creación concluye cuando Él gusta y lo separa. Cuando el Maestro conduce los corazones de Sus criaturas hacia sí y decide lo que Él quiere. Aquel que Él quiere a su lado es honrado y Él hace retornar a la Creación a quien quiere y lo ha esperado. Sea un profeta, un mensajero o un heredero así, además de éstos tres yá hay otro igual.
¡Oh, humanidad! ¿Acaso te decepcionó tu Señor, el Generoso, que te creó, que te dio forma y te armonizó? Y tan sólo queda hoy uno y es heredero de todos ellos pues los dos anteriores partieron y a ellos no les es igual. ¡Alabado sea Aquel que favoreció con la quietud al íntimo, deléitese en la excelencia aquel que yá está en ella.
Salam.
[N.E.] En el texto original solo se cita la aleya sexta, he añadido también la séptima para que se comprenda mejor]. Lo que se dice aquí de que las cosas «suben y bajan» podría ser una alusión a la «realización ascendente y descendente».
[Ibn Arabī, FUTUHAT, vol. 2, pp. 37-42. Ref. Corán 82:6-7]