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jueves, 21 de mayo de 2026

CÓMO PODEMOS ENTENDER LA ESCATOLOGÍA DE ALGUNOS TEXTOS.

CÓMO PODEMOS ENTENDER LA ESCATOLOGÍA DE ALGUNOS TEXTOS.
Las interpretaciones.
Cualquier alma, que esté en compañía de Allah y haya alcanzado una visión sobre algunas verdades, estará a salvo de todo mal hasta el siguiente ciclo, y si logra conservar ésta visión, siempre estará a salvo de cualquier daño. Pero si no sigue en la cuerda de Allah, la visión se pierde, como así sucede con algunas derivaciones qué, desafortunadamente, se han llenado de olvido y corrupción por unas pesadas y erráticas interpretaciones, -entonces pierden sus plumas y caen al suelo-, y aquí, (esa escatología humana) dicta que se la asemeje con cualquier animal (bestia) al comienzo de su reproducción en la tierra.

<El alma que tiene una visión integral, encuentra su hogar en un hombre que está dispuesto para ser amoroso.>

Primer grado.
Para quienes buscan sabiduría, o para quienes aman la belleza, o para quienes se han ilustrado con la cultura y se han refinado con el amor.
Segundo grado.
Las almas que encuentran su hogar (lugar) con Allah que gobierna con ley en el liderazgo. Tercer grado.
Se encuentra en los parámetros humanos con los proyectos de trabajo y avances. 
Cuarto grado.
Es para el hombre que se preocupa por mejorar el cuerpo. Quinto grado.
Es el adecuado para la vida de un hombre que comprende y se dedica a los rituales religiosos. Sexto grado.
Es para los artistas y otros subterfugios que se ocupan sólo de la imitación.  
Séptimo grado.
Es para los artesanos y agricultores, que saben visualizar el valor de sus tareas.
Octavo grado.
Es para aquellos que tienen las habilidades de engañar al público.  
Noveno grado.
Éste es el para el grupo de los tiranos y los desalmados.

<Éstas conjeturas contrastan con el conocimiento que nutre a las almas. De aquello que le des, (al alma), ella se alimenta>.

El conocimiento está en el diálogo, así como la observación completa del alma está sobre el movimiento y su conexión total con el creador. 
La conjetura del cambio, está en el intento de llevar a cabo ésta observación.
Todas las decisiones obtienen su (retribución) y son necesarias y vinculantes. 
Algunas son un atributo de la justicia divina que distribuye los destinos y guía el destino de las almas según sus acciones en ésta vida terrenal. Ésta tendencia es evidente para todos, yá que también se revela el destino nefasto de las almas malvadas. 
Ahora bien, supongamos que entre todos los hombres hay uno que ha vivido una vida justa; lógicamente será recompensado por ello. Pero quien no viva con justicia recibirá el peor castigo. 

De hecho, las almas pasarán por la existencia -y pasarán también por la experiencia- y serán llevadas al juicio examinador. Después de ser juzgadas, algunas estarán listas para recibir su castigo, mientras que aquellas consideradas dignas de la ascensión, irán a un lugar en el paraíso-cielo donde viven una vida acorde con la que vivieron en la forma humana pero con unas expectativas diferentes.

En cuanto al alma que nunca ha tenido el privilegio de ver la verdad, ésta debe de percibir el ideal que combina con el conjunto de percepciones sensoriales en una unidad compuesta por la conciencia del ejemplo y el recuerdo del amor.
Ésto no es un recuerdo sobre los objetos que nuestras almas contemplaron alguna vez.. sinó más bien, la descripción de nuestras vidas presentes como real, alzando las miradas hacia aquello que existe en su sentido más pleno. Así pues, es cierto que el pensamiento eleva, (el pensamiento alado), pues el acto de recordar a Allah siempre está dirigido, hasta un cierto punto, con su capacidad para conectar con los mismos temas de la fuente de la divinidad de Allah. Así, quien recurra al uso correcto de los medios del recuerdo (dhikr) puede participar en los misterios, y solo él puede alcanzar la verdadera perfección. Pero, como tal persona está desapegada de las preocupaciones de la gente y apegada a lo divino, la gente común la considerará loca, -cuando en realidad- es que está inspirada. Sin embargo, la gente común es incapaz de explicar nada sobre ésto.
Y aquí está el propósito de éste artículo, que se relaciona con el tipo de obsesión y las diferentes escatologías; pues sí la obsesión surge al contemplar la belleza terrenal, y quien la contempla recuerda la verdadera belleza, y entonces siente que le crecen alas y se apresura a volar, pero no puede, así que eleva la mirada hacia arriba como lo hace un pájaro, y descuida a los seres de ésta tierra hasta que se describe como afligida por la obsesión, entonces cae en la escatología humana de la obsesión que proviene de unas fuentes de experimentación por la participación en ella. Quien participa en ésta última obsesión, está cautivado, pero se dice que no está obsesionado con el amor.
Por lo tanto, toda alma humana, por naturaleza, -que yá ha contemplado las verdades -(como se ha mencionado anteriormente) no habría vivido obsesionada por la vida humana; aunque ésto no es fácil para el mundo terrenal. Pues el recuerdo no está al alcance de quienes sólo han experimentado la visión por un breve tiempo, ni es el destino del alma que ha caído sobre todas éstas almas para alcanzar el recuerdo de las verdades simplemente percibiendo ciertos objetos en ésta tierra. Tal alma se ve afligida por la miseria y sucumbe a la injusticia debido a las malas relaciones que la hacen olvidar las visiones sagradas que ha recibido. Así, sólo quedan unas pocas almas que han sido bendecidas con el don del recuerdo. 

Cuando éstas almas contemplan las imitaciones de los objetos del otro mundo, se ven sobrecogidas por el asombro y pierden el control de sí mismas. En cuanto a la verdadera naturaleza de su sensación, no pueden explicarla porque carecen de la capacidad para comprenderla adecuadamente.

Ventajas de belleza.
Sin duda la justicia, la sabiduría y todo lo precioso de las almas no se aprecian claramente en los ejemplos de éste mundo. Sin embargo, existen medios sensoriales aproximados que permiten, con gran dificultad, a algunos imaginar los estrechos lazos que mantuvieron con éstos temas originales que imitan. En la antigüedad, cuando éstas personas gozaban de una compañía dichosa contemplaban la radiante belleza y, gracias a ésta visión dichosa, se convertían en discípulos de los misterios (místicos) que nosotros santificábamos en los días en que éramos perfectos y libres de todas las desgracias que nos aguardaban en el futuro. Éramos discípulos de quienes entonces se les permitía contemplar esas visiones perfectas, sencillas, serenas y dichosas, y las veíamos incluso a plena luz del día porque éramos puros y no llevábamos con nosotros ese fantasma que llamábamos cuerpo y al que estábamos aferrados como una tortuga a su caparazón.

Hemos hablado en algunos artículos -sobre cuando se despertó nuestra añoranza por el pasado-, pues se refería a la belleza que resplandecía entre otras verdades. Desde nuestra llegada a ésta tierra, la hemos convertido en objeto de nuestros sentidos más vívidos, aquellos que iluminan con perfecta claridad. La vista física es uno de los sentidos del cuerpo, aunque no puede percibir la sabiduría. ¿Qué amor, que supera la imaginación, no despertaría en nosotros la sabiduría si se nos presentara en la forma de vista? Lo mismo se aplica a todas las demás verdades amadas. ¡Pero no! Solo la belleza posee éste grado de claridad en la percepción, y por lo tanto es la más amada de las cosas. En cuanto a aquellos que no han abrazado los misterios en alto grado o que se han dejado corromper, no se apresuran a ascender al reino superior donde reside la belleza absoluta. Cuando una persona así ve los ejemplos de ella en ésta tierra, no dirige su mirada en ésta dirección por reverencia, sinó más bien, por el contrario, es impulsada por el placer.. entonces se comporta como un animal, como si estuviera decidido a ser vulgar y procrear, y yá no teme ni se avergüenza de perseguir con exceso un placer antinatural. Por el contrario, aquel que ha visitado los 250 misterios y ha hecho de las verdades del pasado el objeto de sus contemplaciones, tal hombre, cuando ve un rostro con una cualidad divina, una verdadera imitación de la belleza o un cuerpo de luz, se estremece y se ve abrumado por la vaga sensación del antiguo asombro. Pero ¡cuidado!.. muchos en esa etapa dirigen su mirada hacia ese objeto bello y lo veneran como sumidos en la obsesión; incluso hasta pueden ofrecerle sacrificios como si se los ofrecieran a un ídolo pagano. Esa es la ceguera de la bestialidad.

Puede ser, que experimenten un cambio al contemplar debido al temblor que los invade, provocando que se cubran de sudor y calor antinatural. Ésto se debe a qué, tan pronto como se recibe el torrente de belleza a través de sus ojos, emana calor que estimula el crecimiento de las plumas, ablandando sus raíces a medida que el calor derrite lo que era duro e impedía que las plumas emergieran. Del flujo de éste torrente, surge un crecimiento y florecimiento en las raíces de las plumas, que crecen desde las raíces extendidas por toda el alma. El alma entonces es invadida por una violenta conmoción que la hace temblar y experimentar sensaciones similares a las de los niños con dentición, quienes, cuando les salen los dientes, dejan de comer y sufren dolor. Ésto es precisamente lo que siente el alma cuando empiezan a brotar las plumas y sufre de una gran agitación con dolor durante el crecimiento de sus alas.

Tal es, pues, el estado de quien dirige su mirada a la belleza de la juventud. De esa belleza fluye un torrente de diminutas partículas, que por ésta razón se llama deseo. Cuando el alma lo recibe, se energiza, se reconforta, se libera de su tormento y se llena de gozo y deleite. Por el contrario, si se aísla, se marchita porque las raíces de las que brotan las plumas se secan de golpe. Cuando éstas raíces se bloquean, impiden el crecimiento de las plumas. Quien se encuentra en éste estado, y cuyo deseo provoca el bloqueo de las raíces de las plumas en su alma, se agita como si su pulso latiera con fuerza. Constantemente se rasca los poros y las raíces de las plumas. Si la sensación de pinchazos se extiende en todas direcciones, el alma salta desesperadamente bajo la presión del dolor. Sin embargo, por otro lado, se llena de gozo al recordar la belleza. La mezcla de dolor y gozo la lleva a lamentar su desviación y a rebelarse contra el estado del que no puede escapar. En medio de ésta locura de transición, no puede dormir por la noche ni permanecer quieta durante el día en un solo lugar. Más bien, es impulsada por el anhelo, acude a aquellos lugares donde cree poder encontrar a alguien bello. Al verlo, se ve abrumada por el deseo, y lo que antes se había reprimido florece en su interior. Recupera el aliento, el dolor y el agotamiento que la atormentaban desaparecen, y comienza a saborear un placer puro propio del amor.
Ésto es, por lo que el alma no puede soportar separarse. Nada más ocupará su mente que la belleza; ni madres, ni hermanos, ni amigos le importarán entonces. Descuidará todo lo que posee, sin preocuparse por perderlo, e ignorará todo aquello a lo que antes se dedicaba, yá sea trabajo o responsabilidades. Estará completamente dispuesta a someterse al cautiverio y dormir dondequiera que esté cerca de su amado, siempre que se le permita. Porque no se contenta con simplemente venerar la belleza; encuentra en ella la cura para todos sus dolores agonizantes mediante el alojamiento.
Por tanto, jóvenes, éste estado al que me refiero ahora es lo que la gente llama amor.. pero en realidad, es la inocencia y la felicidad de la Fitrah.

Algunos narradores citan muchos versos sobre el amor, pero en realidad, lo atribuyen erróneamente a otro concepto más físico que está roto y tiene una métrica incorrecta. 

Cada alma tiene que imitar los Atributos del creador.. unirse a la cuerda de Allah Todopoderoso.. pues si siguen a cualquier procesión, estarán rendidos a los golpes y serán arrastrados al ciclo del agravio. 
Metafóricamente: el Amado despierta al alma que está preparada para alcanzar las cumbres. Nunca despierta al alma que está cargada con una total corrupción. 
En cuanto al otro estado de rebeldía, (que lo lleva por la fuerza mientras se desvían), uno de ellos tendrá vergüenza y miedo, mientras que el otro apenas se recuperará del dolor sufrido y culpará a otros compañeros por su retroceso en su posición original o por su traición o asociación con el desvío. De tal manera, que una vez más, sin importar su oposición, los obliga a regresar a su lugar y asumir la responsabilidad, y no pueden convencerlo de posponer el asunto, excepto con gran dificultad. Cuando llega el momento acordado, cada uno de ellos finge que yá no recuerda nada, pero Él los obliga a recordar con fuerza ​​continúa, -y una vez más- ¡los obliga a acercarse al Amado para que escuchen las palabras! Finalmente, cuando se acercan, bajan la cabeza, entienden la cola de la vergüenza. Es una sensación con mayor intensidad, con la fuerza de ​​un sincero arrepentimiento que limpia por dentro y por fuera. Entonces, es cuando el alma ve a la persona hermosa, se ve sobrecogida por el temor, y como resultado de todo ésto, el alma del amante se llena de excitación y ese temor es dedicación cuando sigue a lo amado. Ahora bien, aquí está la razón de la lealtad ilimitada del amado hacia el amante que le agrada y viceversa. Ésto se debe a que el amor no finge el afecto, sinó que de hecho, se inclina a hacerlo. En cuanto al amado, es natural que sea un seguidor leal y devoto. Suponemos, que en el pasado, algunas personas dijeron sobre el amado que era la unión del amante y que eso era un vicio.. entonces por ésta razón, ¿debería el Amado evitar a sus amantes? 

La vida termina con aceptar al ser amado y su compañía, y no hay duda de que es posible que los malvados acompañen a los malvados, aunque es mucho más posible que los buenos se hagan amigos de los buenos.

La generosidad de un amante. 
La amistad de todos los demás amigos y parientes es insignificante comparada con la amistad del amante afligido por la pasión divina que fluye de manera abundante sobre el amante, llenándolo y luego desbordándose. Así como el viento o el sonido, al chocar contra una superficie lisa y dura, se refleja en la dirección opuesta para regresar a su punto de origen, así es también la corriente que emana de la belleza. Se refleja y regresa una vez más a su fuente a través de los ojos, ese camino natural que conduce al alma, con ese derramamiento que nutre las raíces de las plumas, regándolas, haciendo que crezcan, y el alma del amado, a su vez, se llena de amor. Y así ha llegado a amar, pero ¿quién es el que ama? Siente una gran angustia porque ni siquiera conoce la verdad de lo que padece y no tiene explicación para ello, o mejor dicho, es como quien se ha contagiado de conjuntivitis por culpa de otro: desconoce su causa y no se da cuenta de que se ve reflejado en su amante, como quien se mira en un espejo. Por lo tanto, sufre lo que sufre el otro, y si se encuentra con su amante sus dolores cesan, pero si está ausente de él, se ve afligido por el arrepentimiento y el remordimiento que aflige exactamente al otro, puesto que ha sido tocado por un amor opuesto que es un reflejo del amor.
Sin embargo, él llama a éste amor amistad. Su anhelo, similar al de otros, aunque quizás menos intenso, se dirige a verlo, tocarlo y naturalmente, todo se cumple. Cuando comparten algo, el espíritu indomable del amante quiere decirle algo y sueña con pequeños placeres como compensación por sus muchos sufrimientos. Pero el espíritu abnegado del amado no dice nada, solo abraza con anhelo teniendo toda clase de emociones encontradas. Aquí surge el estado del compañero, que bajo la tolerancia tiene una constante comparación entre la reserva y la razón.
Ahora bien, supongamos que prevalece el elemento superior del alma, es decir, el que conduce a una vida equilibrada y llena de sabiduría en ésta tierra. Éstas personas vivirán inevitablemente vidas plenas de felicidad y armonía, siempre que mantengan el autocontrol y el orden, y siempre que refrenen aquello que incita al vicio en su interior y desaten aquello que genera virtud. Llegarán al final de sus vidas habiendo recuperado sus alas y elevándose a lo más alto, como quienes obtienen el primer lugar en un campeonato. 
Ahora bien, supongamos, por el contrario, que han llevado una vida tosca y que han cambiado el amor a la sabiduría por el amor al mundo: no cabe duda de que a menudo ocurre un estado de embriaguez o de negligencia irracional y se encuentran en que no están en su sano juicio y realizan éste acto que la mayoría de la gente considera el más feliz y, cuando lo desean, continúan practicándolo aunque no lo hagan porque lo que hacen no está del todo aprobado por la razón.

¡En efecto! Así están hoy muchos amigos, aunque en cualquier caso, estén menos unidos que antes, y vivan el uno para el otro, yá sea en la época de mayor esplendor del amor o después de la victoria final.

Se sabe -que quienes emprenden el viaje y se esfuerzan por ascender- no serán recompensados ​​con la oscuridad ni caerán al inframundo (oscuridad). Al contrario, se regocijarán juntos en un viaje hacia la luz, y por su amor, serán semejantes en plumas cuando se les den las alas y llegue el momento oportuno.

Conclusión:
¿Estás bien con las grandes bendiciones divinas que te llegan de la amistad del amante? En cuanto a la unión con el no amante, es una unión cuyo origen es la sabiduría efímera de la humanidad, que sólo sirve para unos comportamientos pasajeros e infunde en el alma de quien la elige una humillación que las masas respetan y consideran una virtud, pero que termina con el alma vagando durante años sumida en la tortura. 

Y aquí es, donde nuestro amor, tiene que ser el mejor elogio que podamos ofrecer.. yá que es a la vez un regalo y una expiación. 

El destino de la amistad y la fraternidad, basada en el amor, no está en la oscuridad, pues ese lugar está reservado para los falsos amigos que os hemos mencionado antes. Más bien, éstas almas están obligadas a permanecer en una vida bajo el paraíso-cielo, en un lugar algo inferior al de aquellas almas que ascienden a la cima. Mientras éstas almas intentan escalar por los senderos que conducen a la cima -aquellas otras, cuyo amor sólo era filosofía mundana-, también les han prometido la misma retribución que ellos han deseado y por lo que se han esforzado.

Assalamo Aleikum.