Assalamo aleikum.

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sábado, 9 de mayo de 2026

LOS AROMAS DEL PARAÍSO.

LOS AROMAS DEL PARAÍSO.
Los diccionarios lingüísticos mencionan en la raíz ج-ن los significados que giran en torno a unas descripciones similares, casi idénticas, como los jardines, la vegetación, plantas, árboles, valles, arroyos y ríos. Todas éstas descripciones se agrupan bajo un nombre: Paraíso o Cielo.

Los antiguos árabes llamaban a un jardín con muchas palmeras y abundante fruta "jannah", cuyo plural es "jinan" o "jannat", derivado de la raíz que significa "reunir" o "albergar". Jannah es la morada de la dicha y el lugar de descanso de los justos en el Más Allá. Uno de los significados de "jannah" en árabe es "cobertura" u "ocultación", debido al entrelazamiento de sus ramas, cómo resultado de la densidad de sus árboles que están muy juntos, que crea una amplia sombra que envuelve a quienes entran con su suavidad y frescura, como si los protegiera del calor abrasador. Al-Zamak dijo: "Entre los usos figurados: la tierra se llenó de vegetación exuberante, y las moscas revolotearon por el prado, cantando de alegría. La tierra se volvió exuberante y verde, y Allah hizo que el ganado creciera entre la vegetación exuberante para ellos". Es como si la tierra, con sus exuberantes huertos y jardines, dónde brota el verdor y el esplendor que deleita a quienes la contemplan, siempre tenga la fertilidad necesaria y el agua suficiente para el beneficio de la creación, que es doble: un beneficio moral, representado por la alegría y la felicidad que brinda a todo aquel que admira su verdor y disfruta de su esplendor y belleza; y un beneficio material, manifestado en la producción de los cereales, cultivos y frutas que los seres humanos necesitan, así como del forraje y la hierba que los animales necesitan.

En hebreo, para al «jardín» se pronuncia y se entiende igual que en árabe. Según los comentaristas de la Torá, su etimología significa un lugar oculto o escondido, y el Jardín del Edén significa «tierra de deleite». Los textos semíticos indican qué, en otros tiempos el paraíso era un jardín amurallado con senderos que se ramificaban entre árboles frondosos y frutales. Estaba salpicado de canales de agua, manantiales y ríos, y rebosaba de hierbas aromáticas, flores de dulce fragancia y arboledas sombreadas, donde uno podía retirarse a descansar y relajarse, disfrutando del impresionante paisaje y la atmósfera refrescante. (En el diccionario...)
En la Biblia, por ejemplo: Éstos son jardines preparados para el placer y el disfrute, incluyendo los jardines del rey Salomón, (Suleiman), que contienen arroyos y manantiales. Éstos jardines estaban protegidos para que nada extraño entrara en ellos.

La palabra Paraíso conlleva los significados y connotaciones de la palabra Paradisíaco. De hecho, el término Paraíso se considera sinónimo de Cielo y está estrechamente relacionado con él. Ésto se evidencia claramente leyendo los libros sagrados de las tres principales religiones: judaísmo, cristianismo e Islam. Sin embargo, en el Islam, ambas palabras se consideran términos generales que comparten muchos significados, pero al combinarse, se consideran distintas, y viceversa. (Resumen al final.)

El diccionario bíblico proporciona pruebas claras de ésto, yá que al intentar definir la raíz de «paraíso», comienza directamente con la palabra «paraíso», afirmando: «El paraíso original que Allah dispuso para la humanidad antes de su caída, colocando en su centro el Árbol de la Vida como se evidencia, y/a continuación la palabra que se aplicó a cada jardín en los palacios de los reyes». Su afirmación «cada jardín» significa cada paraíso, puesto que los jardines -como se mencionó anteriormente- eran una característica de los palacios utilizados por los reyes. Se dice que la palabra «paraíso» deriva del idioma siríaco y se aplicó metafóricamente a ciertos lugares de la península arábiga, como el jardín de Banu Yarbu' debajo de al-Yamamah, una fuente de agua perteneciente a Banu Tamim cerca de Kufa y la fortaleza de Firdaws en Qazvin. «Firdaws» significa amplitud, abarcar y ser completo. Un cofre «mufardas» que es ancho. "Firdaws" (con kasra en la fa') se refiere a valles donde crecen diversos tipos de plantas, formando campos o huertos. Al-Jawhari dijo al respecto: El paraíso es el jardín. 
Al-Farra’ dijo que es árabe, y el paraíso es un jardín en el Cielo. Firdaws es el nombre de una pradera debajo de Al-Yamamah, y Al-Faradis es un lugar en el Levante, y un viñedo se llama Mufardas, que significa que está emparrado.

Las enciclopedias más especializadas y completas nos presentan significados similares a los que se encuentran en los diccionarios lingüísticos, pero con mayor profundidad y detalle. Explican cómo la palabra «paraíso» o «cielo» pasó de su significado terrenal al significado religioso que le otorgaron los libros sagrados. Éstos libros delineaban el camino para alcanzar el paraíso y sus placeres, estableciendo un modo de vida basado en las doctrinas y leyes que en ellos se propagaban. Las enciclopedias sugieren que la palabra «paraíso» deriva del persa antiguo «pair-dizah», que significa jardín o lugar cerrado. Ésto indica que dichos lugares siempre se atribuyen a sus dueños cuando se mencionan, como en «el jardín de fulano» o «el paraíso de mengano». Jenófanes fue el primero en usar ésta palabra en el griego antiguo. Ésto lo demuestran los papiros (en cuanto a la cuestión de la transferencia del significado de paradisíaco) de su connotación mundana a una religiosa que la encontramos en algunos manuscritos de la traducción de la Septuaginta.

La traducción de la Septuaginta es como la frase "Paraíso de la Bienaventuranza", "Paraíso de Allah" y "Paraíso del Señor". Así, pasamos del significado terrenal al significado del Paraíso que Allah ha preparado para la humanidad. Después de ésto..
Obviamente, se relaciona con la naturaleza alegórica y moralizante de la concepción.

El significado religioso en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento dominó ésta concepción, es decir, el Paraíso, es el cielo en el que Adán fue colocado al principio, o el lugar de los justos después de la muerte, y la felicidad en el Paraíso se expresa por una vida abundante y con mucha vegetación.

El concepto de los textos antiguos orientales.
Analizando el significado del sacrificio, (desde la dimensión ritual hasta la realización social), llegamos ahora a un punto culminante: una reflexión sobre el objetivo último de todo el esfuerzo humano y la fe de un siervo. ¿Con qué propósito se realizan todos éstos sacrificios? El Corán y la Sunnah ofrecen una respuesta clara y esperanzadora: buscar la complacencia de Allah y alcanzar Su mejor recompensa: el Paraíso. Aquí vamos a hacer una reflexión escatológica, un intento para comprender cómo cada gota de sudor, cada moneda donada y cada ego sometido son pequeños pasos hacia la construcción de nuestro palacio para la eternidad.

En el contexto del pensamiento islámico, la escatología (el estudio del fin de los tiempos y la vida después de la muerte) no es simplemente una rama de la fe que contiene dogmas sobre el futuro. Es una perspectiva a través de la cual todo musulmán debe contemplar y desenvolverse en ésta vida terrenal. Buscamos tender un puente entre las descripciones del paraíso, (que a menudo suenan a cuentos de hadas), y la realidad de la lucha y el sacrificio cotidianos. Ésto nos demostrará, que la creencia en el paraíso, no es una adicción que lleve a las personas a huir del mundo, sinó más bien, un motor de impulso para el espíritu por mejorarlo.

Así pues, las principales preguntas de investigación que se abordan son: ¿Cómo describen el Corán y los Hadices el paraíso como la recompensa final para los creyentes? ¿Qué actos, en particular aquellos que implican sacrificio, se prometen específicamente como camino al paraíso? ¿Y cómo deberían éstas reflexiones sobre la vida después de la muerte influir en la perspectiva, las prioridades y las acciones de un musulmán en ésta vida transitoria?

La promesa para los creyentes.
La promesa del Paraíso (Jannah) es un tema central del Corán, repetido en numerosas Suras con descripciones ricas y evocadoras. Ésta promesa no es una mera promesa vacía, sinó una afirmación de los atributos más fundamentales de Allah. Él es a la vez una manifestación de Su infinita misericordia y un testimonio de Su justicia absoluta. Comprender la verdadera naturaleza del Paraíso es el primer paso para cultivar el anhelo y la motivación para alcanzarlo.

Las descripciones del cielo, aunque a menudo se emplean metáforas terrenales, éstas apuntan esencialmente a una realidad de placer y paz inimaginable para la razón humana, cuya culminación es el mayor placer espiritual: contemplar el aspecto del Creador.

El cielo como manifestación de la gracia y la justicia divinas.
El concepto de paraíso en el Islam es inseparable de la comprensión de los atributos de Allah. En primer lugar, el paraíso es la máxima expresión de los atributos de Ar-Rahman y Ar-Rahim (el Clemente y el Misericordioso). Allah, en Su amor, no solo crea a los seres humanos y les brinda guía, sinó que también les otorga una recompensa que supera con creces las obras de Sus siervos. La entrada de una persona al paraíso, en esencia, no se debe únicamente al "derecho" que obtiene por sus obras, sinó a la abundancia de la misericordia de Allah. Como dijo el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): "Ninguno de vosotros entrará en el paraíso por sus obras". Los compañeros preguntaron: "¿Incluyéndote a ti, oh Mensajero de Allah?". Él respondió: "Incluyéndome a mí, a menos que Allah me conceda Su misericordia y gracia". (Narrado por Muslim).

En segundo lugar, el paraíso o cielo es la aplicación de la naturaleza de Al-'Adl (El Más Justo). La vida terrenal es un campo de pruebas lleno de injusticias. Las personas buenas a menudo sufren, mientras que las personas malvadas parecen triunfar. Sin el Día del Juicio y el paraíso o cielo, el concepto de la justicia de Allah se vuelve incompleto e incluso desmotivado. El paraíso o cielo es un lugar donde se mantiene la justicia absoluta. Toda la paciencia al afrontar las pruebas, toda la sinceridad al hacer buenas obras y todo el sacrificio oculto recibirán una recompensa perfecta, sin ninguna discriminación.

Como subraya M. Quraish Shihab (2020), la creencia en la vida después de la muerte es una necesidad lógica y moral, yá que proporciona respuestas a las preguntas fundamentales sobre el significado del sufrimiento y el propósito de la vida.
Así pues, el paraíso o cielo no es simplemente un «parque de atracciones» en la otra vida. Es una realidad teológica que afirma que Allah es el Misericordioso, y que no desperdiciará la fe de sus siervos, y el Justo, que perfeccionará la balanza de su justicia en el último día. Ésta comprensión proporciona al creyente paz y optimismo en la vida.

Descripción de los placeres del Paraíso en el Corán y los Hadices.
Para despertar el anhelo (syauq) en los corazones de los seres humanos, apegados a los placeres sensoriales, el Corán y los Hadices ofrecen numerosas descripciones concretas de las delicias del Paraíso. Umar Sulaiman Al-Asyqar, en su obra, ha resumido sistemáticamente éstas descripciones. El Paraíso se describe con ocho puertas, una de las cuales es la puerta de Ar-Rayyan, reservada exclusivamente para quienes ayunan. Su inmensidad es inimaginable, y en su interior existen infinitos niveles, donde la posición del creyente se determina por el nivel de su fe y sus buenas obras en éste mundo.

El Corán utiliza con frecuencia la metáfora de un hermoso jardín: «Jannatin tajri min tahtihal anhar» (Jardines bajo los cuales fluyen ríos). Éstos ríos no son de agua común, sinó de leche, miel y vino puro. Sus habitantes viven en magníficos palacios (qushur), vestidos con finas telas de seda (sundus) y gruesas (istabraq), adornados con brazaletes de oro y perlas. Descansan en mullidos divanes, atendidos por jóvenes sirvientes que son como perlas esparcidas dónde todos sus deseos se cumplirán. Se les servirá comida y bebida en vasijas de oro y plata, con frutas fáciles de recoger y una deliciosa carne de ave. No hay nada en maldad allí ni palabras vanas o pecados, sólo un apacible «salam». Yá no hay fatiga, dolor, vejez ni celos. Todo es pura y eterna dicha. Éstas descripciones, (aunque emplean analogías mundanas), pretenden ofrecer un atisbo de una dicha que «ningún ojo ha visto jamás, ningún oído ha escuchado jamás, y jamás ha cruzado la mente del hombre» (Hadiz Qudsi, narrado por Bujari).

Análisis simbólico de los placeres físicos del paraíso-cielo.
Si bien abundan mucho las descripciones físicas del paraíso, los eruditos y pensadores islámicos enfatizan en la importancia de ir más allá de su mera comprensión. Éstas descripciones suelen ser simbólicas, empleando un lenguaje comprensible para los humanos para señalar una realidad que trasciende a nuestra imaginación. Como analiza Syamsuddin, cada descripción de los placeres físicos del paraíso encierra un significado espiritual mucho más profundo. Por ejemplo, «un jardín bajo el cual fluyen ríos» puede interpretarse como un símbolo de la vida en constante movimiento, dinámica y llena de fertilidad espiritual, en contraste con la vida terrenal, que a menudo se percibe como estancada y estéril. «Prendas de seda» pueden simbolizar la pureza y la nobleza alcanzadas tras un proceso de purificación en el mundo. «La ausencia de palabras vanas» (laghwun) simboliza el logro de un estado de comunicación perfecta, llena de honestidad y totalmente libre de conflictos.

La esencia de todos los placeres del Paraíso reside en la eliminación de todo sufrimiento, tanto físico como psicológico. Yá no hay temor al futuro, ni tristeza por el pasado, ni ansiedad, envidia ni odio. Solo existe la paz total (salam) y satisfacción absoluta del alma. Así, el Paraíso no es simplemente un lugar para satisfacer los deseos físicos, sinó que es un estado existencial donde los seres humanos alcanzan su máximo potencial bajo la protección de la voluntad divina.

La Cima del Placer: Ver a Allah (Ru'yatullah).
Entre las innumerables bendiciones del Paraíso, el Corán y los Hadices afirman explícitamente que existe una bendición suprema que hace que todas las demás parezcan insignificantes: la oportunidad de contemplar directamente a Allah SWT. El Corán lo insinúa en Sus palabras: «Para quienes obran bien, la mejor recompensa (el Paraíso) es aún mayor (ziyadah)» (Sura Yunus: 26). Los comentaristas, basándose en los Hadices del Profeta, (paz y bendiciones para él), interpretan ésta recompensa adicional (ziyadah) como la bendición de contemplar a Allah.

En otro versículo, Allah dice: «Los rostros (de los creyentes) en aquel Día resplandecerán. Mirarán a su Señor» (Corán, Al-Qiyamah: 22-23). Acaso, ¿No es ésta la culminación del anhelo de un siervo por encontrarse finalmente con el Ser al que ha adorado, amado y anhelado sin haberlo visto jamás? Éste placer espiritual es tan abrumador que los habitantes del paraíso olvidarán momentáneamente todos los placeres físicos que estén experimentando.

La creencia en ésta visión de Allah tiene profundas implicaciones para la espiritualidad del musulmán. Enseña que el objetivo último de toda adoración y sacrificio no es simplemente alcanzar los jardines y palacios, sinó obtener la complacencia de Allah, lo cual conduce al encuentro con Él. Ésta es la aspiración más elevada, el objetivo final, y debe ser la principal motivación de todo acto de adoración. Éste anhelo de encontrarse con el Amado debe impulsar el esfuerzo y el sacrificio constantes del siervo en Su camino.

Buenas obras que llevan al paraíso-cielo.
La gloriosa promesa del paraíso no se alcanza con sueños vacíos. Es un precio que se paga con esfuerzo y sacrificio. El Corán y los Hadices describen claramente los caminos que conducen al paraíso. Éste camino supremo es una combinación inseparable de fe pura y buenas obras constantes.

-Préstamos lingüísticos del diccionario para que resulte más fácil entenderlo:
<En el Islam, el significado que se considera apropiado para el significado de cielo es "Jannah", aunque la interpretación del significado de las palabras "Svargga", "Cielo" y "Jannah" sea diferente para cada una.>

<La palabra Jannah en árabe significa "Jardín", en la interpretación actual el Corán tiene la palabra "Cielo" añadida y se convierte en "Jardín del Cielo".>

<Así pues, el texto literario de la palabra "Cielo" es una absorción de la cultura, porque el significado de las palabras "Svargga", "Cielo" y "Jannah" son diferentes entre sí.>

Assalamo Aleikum.

jueves, 7 de mayo de 2026

SOBRE los Centros y EPICENTROS.

SOBRE los Centros y EPICENTROS.
[Imagen del Aula Magna de la Universidad Islámica del Pais Vasco).

Enteramente, es una bendición de Allah sobre ésta tierra que Él la haya convertido en el lugar donde descendió Su revelación, el hogar de Su mensaje y el centro de los corazones de los musulmanes, estén dónde sea que estén en ésta tierra, donde también se encuentran los dos santuarios sagrados y la venerada Kaaba, hacia la cual los musulmanes se vuelven al menos cinco veces al día.

No cabe duda, de que es una Ummah que ha sido bendecida con éste honor, favorecida con ese privilegio y distinguida por la aplicación de la ley islámica en todo lo que le concierne, y que necesita urgentemente a alguien que la aconseje y le recuerde, que le ordene lo que es correcto y le prohíba lo que es incorrecto, para que toda la Ummah permanezca en su fe pura, en su camino recto, en su adhesión a la verdad, en su apego a sus objetivos y en su tenaz aferramiento a ellos de forma correcta.

Una Ummah, a la que se le ha concedido éste honor, está obligada a exhortarse mutuamente a la verdad y la paciencia, a acatar la ley de Allah, a gobernar según Su Libro, a seguir la Sunnah de Su Profeta, PyB, a obedecer Sus mandamientos y/a evitar Sus prohibiciones.

Ante ésta situación, hemos comprendido qué, la religión y la aplicación de la ley divina no exime del cumplimiento de la misma por causa de la zona, el país o la circunferencia extraterritorial de dónde puedan existir/vivir los musulmanes y qué, (solamente deba ésta Ummah), conformarse con las normas básicas de ciudadanía (que dichos países y sus leyes políticas puedan tener) a pesar de su grandeza. Más bien, se consideró, que también es un deber, (por parte de los musulmanes), el seguir y respetar las leyes Islámicas sin importar el pueblo en dónde se encuentren, puesto que el Islam es universal, no es algo privado, y sus leyes tienen que ser respetadas igualmente por los musulmanes desde esa universalidad, por ello: se estableció el deber de amparar y respetar las leyes de cada país -al unísono con el seguimiento de las leyes propias de la Jurisprudencia por parte de la Comunidad musulmana-. 

Se han realizado muchos esfuerzos entre los musulmanes, -que están repartidos por el mundo-, para abrir centros culturales, asociaciones, casas de Da'wah, comunidades, universidades, institutos, escuelas, hospitales, negocios, etc. e integrarse en la sociedad que les rodea; PERO se han olvidado del estamento judicial que sostiene la religión, yá que se limitan solamente al cumplimiento de la ley (fiqh) dentro de sus establecimientos, y por sus costumbres -al ámbito familiar o de comunidad-, cómo si se tratara de un parámetro limitado o exclusivo para esos lugares en especial, lo que ofrece más -una visión de segregación (gueto) tradicional- que de una Ummah interesada en elevar sus aspiraciones para desempeñar sus funciones como musulmanes creyentes para Allah. Por ésta razón, se ha creado la Liga Jurídica Islámica Internacional para llevar la Jurisprudencia a todos los lugares de la tierra en donde se encuentren los musulmanes. 

De los centros y el personal.
Se tienen que hacer dotaciones para elevar el nivel de los imames y predicadores nombrando imames competentes y seleccionándolos de entre aquellos que poseen las cualificaciones y las acreditaciones adecuadas para desempeñar sus funciones.

El mensaje tiene que ser el adecuado. Hay que implementar un plan integral para elevar el nivel de éstos imames y predicadores, basado en dos métodos que se desarrollan en dos direcciones paralelas. El primero: atraer a los graduados de las facultades de Shari'a, Da’wah, Fundamentos de la Religión e Idioma Árabe, y darles prioridad para que alcancen el nombramiento evaluable para los puestos de Imamato en general.
Segundo: Establecer el instituto o universidad homologada para los estudios del Imamato y los predicadores, bajo la supervisión de una Entidad Islámica Internacional que sea neutral en el consejo, que tenga un programa de estudios y unos requisitos de admisión o selectividad. Con capacidad para desarrollar y formular los proyectos educativos que definan sus objetivos sin depender de la manutención o del mecenazgo de estamentos gubernamentales que puedan ser contraproducentes o que lleven implícito un tipo de garantías u obligaciones sectarias. Se pueden aceptar las aportaciones voluntarias de las ONGS y otras organizaciones benéficas que no sean parte del gobierno de una determinada nación. 

Los cursos de reciclaje y  formación continuada para los imames y predicadores: Se organizarán numerosos cursos de formación continuada para imames y predicadores en diferentes regiones. Éstos cursos tienen que incluir la formación en oratoria, estudios de ciencias coránicas, jurisprudencia y Hadices, y cultura islámica. La duración de cada curso de reciclaje y formación oscilaría entre dos y tres meses. Los estudios superiores completos estarían entre los tres a cuatro años y serían a descontar aquellas asignaturas que yá tienen sus calificaciones mediante una evaluación balanceada presentando todas las acreditaciones y notas de dichas materias educativas que serán analizadas escrupulosamente para evitar posibles errores.

El Consejo Supremo de la Liga Jurídica Islámica Internacional y sus Consejos científicos, conjuntamente con las Juntas de las Mezquitas, que sean afiliados (socios) de la Liga, serán los encargados de la selectividad y la valoración de los candidatos participantes para éstos cursos para Imames y predicadores, pudiendo hacer un filtrado de todos los currículums que los graduados les hagan llegar personalmente o las entidades religiosas dónde están desempeñando su servicio. Se valorarán adecuadamente a los postulantes que provienen de la
formación y capacitación de los graduados de las universidades islámicas de todo el mundo islámico con su cualificación y los créditos para la predicación y la promoción del Islam de los Institutos Superiores de sus respectivos países.

Se considera positivamente, llevar un grupo selecto de estudiantes, preparándolos para especializarse en la defensa islámica y la oratoria, y para adquirir los conocimientos científicos, considerando que se trata de una disciplina científica con sus propios métodos, estilos y temas. Ésto les permite ejercer la intercesión de Allah, no solo en determinados momentos y países, sinó en todo el panorama islámico, en cumplimiento del papel protagonista de la religión en el mundo islámico y de conformidad con el mandato de Allah Todopoderoso: «Sois la mejor nación que la humanidad. Ordenáis lo que es justo y prohibís lo que es injusto» (Al Imran: versículo 108). Y Allah Todopoderoso dice: «¿Y quién tiene mejor palabra que aquel que invita a Allah, obra con rectitud y dice: “En verdad, soy de los musulmanes”?» (Fussilat: 33).

Gracias a ésta especialización en predicación islámica, oratoria, etc. Se pretende llenar éste vacío que existe ofreciendo a los estudiantes éste tipo de especialización, pues aún padecen de muchas carencias en ciertos países islámicos, yá que la existencia de grupos de predicadores cualificados es escasa, si no inexistente, en el mundo actual.

Todas las entidades comprometidas en éste proyecto, tienen que  proporcionar a los estudiantes diversos medios y alternativas para alcanzar éste objetivo de especialización, con la ayuda de Allah, incluyendo las prácticas con permisibilidad para la predicación en las mezquitas, la oratoria, ayudar en la escuela, la sensibilización (Da'wah) en pueblos y ciudades, y la realización de viajes destinados a su formación y al beneficio de la sociedad con sus conocimientos, todo ello bajo la observancia de un selecto grupo de académicos con amplia experiencia en éste campo.

Assalamo Aleikum.

UN SERMÓN ELOCUENTE.

UN SERMÓN ELOCUENTE.
Ibn al-Sammak, era un predicador, (que Allah tenga misericordia de él), dijo: Me describieron a un hombre como un devoto creyente, así que fui a verlo y lo encontré en una casa donde habían cavado su tumba. Estaba sentado en el borde, remendando hojas de palma frente a él. Lo saludé, y él me devolvió el saludo débilmente. Entonces me dijo: «¿Quién eres?». Le dije: «Muhammad ibn al-Sammak». Dijo: «¿El predicador?». Le dije: «Sí». Arrojó las hojas de palma que tenía en la mano y dijo: «Oh Ibn al-Sammak, predicar al oyente es como un médico para un enfermo. Así que, comparte conmigo algo de tu predicación». Le dije: «¡Oh, Shaykh!, ¿no temes que tu pecado no sea olvidado y tu transgresión no sea borrada? ¿Y cuánta oscuridad, terror, angustia y castigo te aguardan? Primero, la oscuridad de la tumba, luego la oscuridad de la Reunión, luego la oscuridad de la Resurrección, luego la oscuridad del Puente, luego el pesaje de las obras, luego la ruptura de las esperanzas, luego el poder del Rey Exaltado». Lloró amargamente y luego me dijo: «¡Oh, Ibn al-Sammak!, ¿qué viene después de eso?». Le dije: "Cargar con los pecados, entrar en el Infierno, y aún más, ser reprendido por el Rey Altísimo"..
¿Te parece poco?

("Ellos son los que tienen paciencia y se confían en su Señor.
Antes de ti, no habíamos enviado sino a hombres con Nuestra inspiración -preguntad a la gente del Recuerdo si vosotros no sabéis- que traían las evidencias y las escrituras. E hicimos que te descendiera a ti el Recuerdo para que pusieras en claro a los hombres lo que se les había hecho descender y para que pudieran reflexionar".) (Sura 16 [An-Nahl] versos 42-44). 

¿No lo sabéis? Entonces, ¿cómo puede Allah Todopoderoso hacer obligatorio preguntarles y luego dejar sus respuestas y decisiones en manos de Allah?

Las sentencias de nuestros corazones.
Allah Todopoderoso dijo: “Si no estáis de acuerdo en algo, remitidlo a Allah y al Mensajero” (Sura An-Nisa: 59), pero no dijo: “Remitidlo a vuestros pensamientos y a los susurros de vuestros corazones”.

El muftí basa su fatwa (sentencia) en la situación aparente que le presenta el consultante, y puede haber asuntos ocultos que desconoce; tal vez, si los conociera, modificaría su fatwa. Quien busca la fatwa es quien conoce esos asuntos, y por lo tanto, su alma permanece ansiosa e inquieta respecto a la fatwa que se le ha dictado. La fatwa del muftí en éste caso es como el fallo de un juez, que decide según las apariencias y lo que oye, pero no convierte en permisible lo prohibido para quien busca su juicio si su argumento es más elocuente que el de su oponente, que es el legítimo propietario. Por lo tanto, el argumento basado en el Hadiz es a favor de la validez de los pensamientos e inspiraciones frente a la recta evidencia de la ley islámica.

Falso razonamiento.
El erudito Ibn Rajab al-Hanbali dice en su explicación del Hadiz de Wabisa: “Consulta a tu corazón”: El Hadiz de Wabisa y otros hadices similares indican la importancia de volver al corazón cuando hay dudas y nada queda resuelto.
El corazón se siente atraído por ella, y el pecho se abre a ella; es rectitud en lo lícito. Todo lo contrario es pecado e ilícito. Su afirmación en el Hadiz de Nawwas ibn Sam'an: «El pecado es lo que hiere el corazón y te disgusta que la gente lo sepa» indica que el pecado es lo que causa angustia, opresión, ansiedad y confusión en el corazón, por lo que el pecho no se abre a él. Además, es considerado reprobable por la gente, de tal manera que lo rechazan cuando se enteran de ello. Éste es el nivel más alto de conocimiento del pecado cuando hay duda, que es lo que la gente rechaza tanto en quien lo comete como en quien no. De éste significado se deriva el dicho de Ibn Mas'ud: «Lo que los creyentes ven como bueno es bueno a los ojos de Allah, y lo que los creyentes tales ven como malo, es malo a los ojos de Allah».
Su afirmación en el Hadiz de Wabisa y Abu Tha’laba: «Aunque el muftí te dé una fatwa» ésto significa que todo aquello que perturba la conciencia de una persona es pecado, incluso si alguien más le da una fatwa que lo exime de culpa. Éste es un segundo nivel, en el que la acción es reprobable para quien la realiza, pero no para los demás, y también la ha convertido en pecado. Ésto solo ocurre si quien la realiza tiene el corazón abierto a la fe, y el muftí le da una fatwa basada en meras conjeturas o inclinaciones hacia el deseo, sin ninguna prueba legal. En cuanto a lo que el muftí posee como prueba legal, entonces es obligatorio que quien busca una fatwa se remita a ella, incluso si su corazón no está abierto a ella. Ésto es similar a las concesiones legales como romper el ayuno durante un viaje o una enfermedad, o acortar la oración durante un viaje, etc., que no abren el corazón de muchas personas ignorantes, por lo que no se toman en cuenta.

El Profeta PyB a veces ordenaba a sus compañeros que hicieran cosas que a algunos no les gustaban, así que se negaban a hacerlas, y él se enfadaba por ello; como cuando les ordenó que cambiaran su Hajj por la Umrah, y a algunos no les gustó; y como cuando les ordenó que sacrificaran sus animales de sacrificio y salieran del estado de Ihram de la Umrah de Al-Hudaybiyah, y no les gustó; y no les gustó que negociara con los Quraysh con la condición de que él regresara de su año, y que cualquiera que viniera a él de entre ellos regresara con ellos.

En resumen: independientemente de lo que diga el texto, el creyente no tiene más remedio que obedecer a Allah y a Su Mensajero, PyB, como dijo Allah Todopoderoso: «No corresponde a ningún creyente ni a ninguna creyente elegir cuando Allah y Su mensajero han decidido algún asunto.
Quien desobedezca a Allah y a Su mensajero, se habrá extraviado en un extravío indudable». (Sura 33 [Al-Ahzab] verso 36). Ésto debe recibirse con el corazón abierto y con satisfacción, pues todo lo que Allah y Su Mensajero, PyB, han ordenado debe ser creído, aceptado y sometido, como dijo Allah Todopoderoso: «Pero no, por tu Señor que no creerán hasta que no te acepten como árbitro en todo lo que sea motivo de litigio entre ellos y luego no encuentren en sí mismos nada que les impida aceрtar lo que decidas y se sometan por completo». [plena y voluntariamente]. (Sura 4 [An-Nisa] verso 64).

En cuanto a aquello que no tiene texto de Allah ni de Su Mensajero, PyB, ni de aquellos cuyas palabras se siguen de entre los Compañeros y los predecesores de la nación, entonces, si surge en la mente de un creyente cuyo corazón está en paz con la fe y cuyo pecho está abierto a la interpretación con la luz del conocimiento y la certeza, porque algo le fue revelado, y surgió una duda en su corazón. No encontró a nadie que emitiera una fatwa que lo permitiera, excepto alguien que transmitió su opinión, y es alguien en cuyo conocimiento y religión no se puede confiar, más bien es conocido por seguir sus deseos. Así pues, el creyente vuelve a lo que despertó su duda en su corazón, incluso si quienes emiten fatwas le dan una. El Imam Ahmad también afirmó algo similar. (Fin de la cita).

En conclusión: <Consultar al corazón sólo es necesario cuando no hay un muftí de confianza que se base en pruebas legales válidas y en cuyo conocimiento y religión el musulmán tenga confianza.>

Al-Shawkani añadió otro significado al Hadiz: "Consulta a tu corazón", que será: que ésto está en el incidente en el que la evidencia es contradictoria.

Ésto significa qué, cuando las pruebas son contradictorias y no hay una clara preferencia por una sobre la otra, el sentir del creyente y lo que él emite como fatwa es uno de los factores que determinan la preferencia.

Digo: Del mismo modo, que las respuestas de los eruditos de la jurisprudencia islámica pueden resultar contradictorias para el profano -que sigue una escuela de pensamiento en particular-, y éste no tiene motivos para tener preferencia.
Si uno de ellos está en contra de otro u otros, entonces debe volverse hacia aquel en quien su corazón se sienta tranquilo. Pero, ¿cuándo se toma la fatwa del corazón? ¿Para permitir o prohibir algo, o para ambas cosas? Aquí el Imam Al-Ghazzali dice: “La fatwa del corazón sólo se toma cuando el muftí lo permite, pero cuando prohíbe algo, entonces debe evitarse”.

Ésto es aceptable si la prohibición del muftí se basa en pruebas convincentes.

Pero, ¿en qué corazón se puede confiar a la hora de emitir una fatua?
Aquí Al-Ghazzali menciona que no confía en todos los corazones, pues hay un corazón que es obsesivo y lo niega todo, y hay un corazón que es indulgente y vuela hacia todo, por lo que no hay consideración para éstos dos corazones, sinó más bien consideración para el corazón de la persona sabia que tiene éxito en comprender las sutilezas de las situaciones, pues él es la piedra de toque por la cual se prueban las realidades de las cosas, y cuán precioso es éste corazón.

Hadiz: "Entre los que os precedieron hubo personas inspiradas."

En cuanto al hadiz: “Hubo personas inspiradas entre los que os precedieron, y si hay alguno de ellos en mi nación, es Umar ibn al-Khattab”, es un Hadiz auténtico acordado por los eruditos, pero no hay evidencia en él para la afirmación.
Es necesario detenerse en el texto del Hadiz, pues un siervo dijo: Afirmó que existían en las naciones que nos precedieron, y vinculó su existencia en ésta nación con la condición “si”, aún siendo la mejor de las naciones, porque las naciones que nos precedieron los necesitaban, y ésta nación era autosuficiente gracias a la perfección de su Profeta y su mensaje. Por lo tanto, Allah no hizo que la nación posterior a él necesitara un muhaddath (alguien que habla con Allah), ni una persona inspirada, ni una persona con una revelación o un sueño. Así pues, ésta vinculación se debe a la perfección de la nación y a su autosuficiencia, y no a su deficiencia.

Duda razonable.
El Hadiz no proporciona ninguna evidencia de que quien recibe el Hadiz o la inspiración actúe de acuerdo con sus pensamientos internos ante lo que prescribió la ley de su Señor, y si lo hubiera hecho, habría sido inspirado por Satanás, no por el Señor Misericordioso.
Otro siervo dijo: «En cuanto a lo que dicen muchos ignorantes y engañados: “Mi corazón me habló de mi Señor”, es cierto que su corazón se lo habló, pero ¿de quién? ¿De su demonio? ¿O de su Señor? Así qué, cuando dice: “Mi corazón me habló de mi Señor”, está atribuyendo la afirmación a alguien que no es Él que le dijo eso, y entonces era una mentira».
Se dijo: (Y aquel que narró el Hadiz de la nación -es decir, Umar ibn al-Khattab- no dijo eso, ni lo pronunció jamás, y Allah le impidió decirlo. Más bien, su escriba escribió un día: Ésto es lo que Allah le mostró al Comandante de los Creyentes, Umar ibn al-Khattab, así que dijo: No, bórralo y escribe: Ésto es lo que vio Umar ibn al-Khattab). Si es correcto, entonces viene de Allah, y si es incorrecto, entonces viene de Umar, y Allah y Su Mensajero son inocentes de ello.
Y dijo, respecto a la herencia de quien muere sin padres ni hijos: Doy mi opinión sobre éste asunto, y si es es correcto, entonces viene de Allah, y si es incorrecto, entonces viene de mí y de Satanás.

Ésta es la declaración del erudito de Hadices, con el testimonio del Mensajero, PyB, y ves al extasiado y al oyente, proclamando abiertamente su insolencia y falsedad, diciendo: “¡Mi corazón me habló de mi Señor!”
Consideremos la diferencia entre las dos afirmaciones y los dos rangos, los dos dichos y las dos situaciones, y demos a cada uno el lugar que le corresponde.

Hace que las impurezas y las puras sean una y la misma cosa. 
En cuanto a la afirmación de algunos modernistas o individuos inspirados de que la modernización, la inspiración o la revelación les llegó al compás de un oído, según el cual estaban seguros, y que provenía de Allah Todopoderoso para ellos, con el conocimiento necesario que encontraron en sí mismos, ésta posición fue verificada por un Imam de una manera que debemos transmitir de él, para que los pies no resbalen y los entendimientos no se extravían. Dijo, explicando las palabras del jeque Al-Harawi: En cuanto a que se obtenga mediante la audición: eso no es inspiración, sinó más bien una forma de interpelación, y ésto es imposible de obtener para cualquier otro que no sean los profetas, y es lo que le fue dado a Moisés, puesto que aquel a quien se dirigía era el Todopoderoso, el Altísimo.
En cuanto a lo que les sucede a muchos deportistas en términos de audición, se trata de uno de tres tipos, y no hay un cuarto: La forma más elevada de ésto se da cuando el ángel se dirige a él parcialmente. Ésto ocurre incluso con personas que no son profetas. Por ejemplo, los ángeles solían saludar a Imran ibn Husayn con un saludo de paz, pero cuando fue cauterizado, dejaron de dirigirse a él. Cuando cesó la cauterización, retomaron el saludo.

El Discurso. Es de dos tipos:
Una de ellas es un discurso que escucha con sus propios oídos, y ésto es raro en relación con el cuerpo general de creyentes.
El segundo es un discurso que se graba en su corazón, a través del cual el rey se dirige a su alma, como en el famoso Hadiz: “En verdad, hay una influencia en el corazón del hijo de Adán, y hay una influencia de Satanás. La influencia del ángel es una promesa de bien y una confirmación de la promesa, mientras que la influencia de Satanás es una promesa de mal y una negación de la promesa. Luego recitó: «El Shaytán os infunde temor con la miseria y os manda la avaricia, pero Allah os promete perdón de Su parte y favor. Y Allah es Espléndido, Conocedor». (Sura 2 [Al-Baqarah] verso 267). 

Y Allah Todopoderoso dijo:
«Cuando tu Señor inspiró a los ángeles: Estoy con vosotros, dad firmeza a los que creen..».
(Sura 8 [Al-Anfal] verso 12), se dijo en su interpretación: Fortalece sus corazones y anúnciales la buena nueva de la victoria. Y se dijo: Trajeron consigo la lucha.
-Ambas afirmaciones son ciertas. Porque estuvieron presentes con ellos en la batalla y les infundieron ánimo.

Y de éste discurso: la amonestación de Allah Todopoderoso en los corazones de Sus siervos creyentes, como en Jami' al-Tirmidhi y Musnad Ahmad, según la autoridad de Nawwas ibn Sam'an, según la autoridad del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él), quien dijo: «Allah Todopoderoso ha dado un ejemplo: un camino recto, y a cada lado del camino hay dos muros, cada uno con puertas abiertas, y sobre las puertas cuelgan cortinas. Hay un pregonero que llama al comienzo del camino, y otro que llama por encima del camino. El camino recto es el Islam. Los dos muros son los límites establecidos por Allah. Las puertas abiertas son las prohibiciones de Allah. Nadie transgredirá ninguno de los límites de Allah hasta que se levante la cortina. El pregonero al comienzo del camino es el Libro de Allah. El pregonero por encima del camino es la amonestación de Allah en el corazón de todo creyente. Ésta amonestación en los corazones de los creyentes es inspiración divina a través de los ángeles».

En cuanto a la ocurrencia sin intermediario: ésto es algo que aún no se ha esclarecido. Su negación o afirmación definitiva depende de las pruebas. Y Allah lo sabe mejor.

El segundo tipo de discurso audible: las conversaciones telefónicas de los genios. El destinatario puede ser un genio que es creyente y una persona justa, o tal vez un demonio. Ésto también es de dos tipos: Una de ellas consiste en dirigirse a él con un discurso que pueda escuchar con sus propios oídos.
El segundo significado es que se inculca en el corazón cuando lo toca. Ésto incluye promesas y esperanzas, como cuando Satanás promete y da esperanzas a una persona, le ordena y le prohíbe. Como dijo Allah Todopoderoso: «Les promete y les hace tener falsas esperanzas, pero todo lo que el Shaytán les promete no es sino engaño». (Sura 4 [An-Nisa] verso 119), y dijo: «Os manda el mal y la indecencia y que digáis de Allah lo que no sabéis». (Sura 2 [Al-Baqarah] verso 268). El corazón participa en éste discurso, y el oído también. La infalibilidad está ausente excepto para los Mensajeros y toda la comunidad musulmana.

<¿Cómo puede saber aquel a quien se dirige éste discurso que es misericordioso o real? ¿Con qué prueba? ¿O con qué evidencia? Y Satanás inspira en el alma y lanza su palabra al oído, de modo que el engañado y extraviado dice: «Me lo dijeron, me hablaron, creo», pero la cuestión está entre quien te habló y aquel a quien se dirige.>

Cuando Umar ibn al-Khattab se divorció de sus esposas y repartió su fortuna entre sus hijos, le dijo a Ghaylan ibn Salama: «Creo que Satanás, a través de lo que escucha a escondidas, se enteró de tu muerte y te la infundió. ¿Quién, pues, confiará en los que reciten después de ti, oh Shahr?».

El tercer tipo: un discurso actual, cuyo comienzo es desde el "yo", y su retorno es a él, por lo que él lo imagina como si viniera de fuera, pero es desde sí mismo, desde él comenzó y/a él regresa.
Ésto suele ocurrirle al buscador, quien se equivoca al creer que se trata de una intervención divina, una palabra de Allah. La razón de su error radica en qué, cuando la percepción sutil se purifica mediante ejercicios espirituales y se eliminan sus ataduras a distracciones densas, queda sujeta a los dictados del espíritu y al dominio del corazón sobre el cuerpo. El alma y el corazón entonces se centran en abstraer los significados asociados a ellos. La atención del espíritu se intensifica y reemplaza esas ataduras y distracciones, llenando el corazón. Éstos significados se dirigen entonces hacia la lógica y el discurso espiritual, como es habitual. La abstracción del espíritu coincide con ésto, y éstos significados toman la forma de sonidos audibles para la facultad auditiva y figuras visibles para la facultad visual. La persona ve sus imágenes y oye el discurso, todo en su interior, sin nada externo. Jura haber visto y oído, y lo cree, pero.. ¿vio y oyó en el mundo exterior o solo en su interior? Ésto coincide con una debilidad en el discernimiento, una falta de conocimiento y el predominio de éstos significados sobre el espíritu, lo que lleva a su abstracción sobre las preocupaciones.

Éstos tres aspectos constituyen la esencia del discurso, y quien se considere distinto a ellos no es más que un engaño, una tergiversación y una falsedad. Éste es el punto clave de la afirmación, y uno de los más importantes para quien la analice y lo comprenda.
(Y Allah es quien concede el éxito en lo que es justo).

Medir la inspiración basándose en una visión auténtica: En cuanto a medir la inspiración y la revelación basándose en visiones verdaderas, especialmente la visión del Profeta ﷺ, a quien Satanás no puede suplantar, ésta es una medición que no cumple con sus condiciones, porque el objeto de la medición no es aceptado por el oponente.
Se ha establecido que las visiones verdaderas son meros presagios y advertencias, como se ha confirmado en los Hadices, y no constituyen pruebas a partir de las cuales se puedan extraen dictámenes. Ni siquiera el tener una visión del Profeta, PyB, puede constituir una norma jurídica que no haya sido probada por el Corán y la Sunnah, después de que Allah perfeccionara la religión para nosotros y completara Su gracia sobre nosotros. Así lo han dictaminado los eruditos de la nación, quienes refutaron a los que tomaron el Hadiz: «Satanás no puede suplantarme» [en lo auténtico y consensuado] como prueba irrefutable.

Dijeron: Una visión no es una prueba, y no establece ninguna norma legal por ella, incluso si la visión del Profeta, (que Allah lo bendiga y le conceda la paz), es una visión verdadera, y Satanás no lo suplanta, porque el durmiente no está entre aquellos que son capaces de soportar la narración debido a su falta de precisión y memoria.

Añadimos aquí otro punto: el vidente no puede estar seguro de que lo que vió fuera el Profeta, PyB, a menos que conociera su apariencia en estado de vigilia por completo, y ésto sólo era posible para sus compañeros, y quizás para aquellos que conocían sus atributos, (la paz y las bendiciones sean con él), en su totalidad. Hay un artículo en el blog que habla sobre ver al Profeta PyB.

<Al-Shawkani mencionó otra afirmación: uno actúa según una visión siempre y cuando no contradiga una ley establecida.>
Al-Shawkani dijo: “No os es desconocido que la Shari'a que Allah nos prescribió a través de nuestro Profeta PyB, ha sido perfeccionada por Allah, el Exaltado y Glorificado, como Él dijo: "Hoy os he completado vuestra Práctica de Adoración, he culminado Mi bendición sobre vosotros y os he aceptado complacido el Islam cómo Práctica de Adoración". (Sura 5 [Al-Ma’idah] verso 4). 
Allah Todopoderoso perfeccionó para ésta nación lo que le prescribió a través del Profeta, PyB, y después de eso, la nación no tuvo necesidad alguna respecto a su religión. 
La misión de transmitir y aclarar las leyes finalizó con su partida, aunque fue un Mensajero en la vida y en la muerte. Así pues, sabemos que incluso si asumiéramos qué: quien ha dormido pudiera estar seguro de lo que ha visto, dicho o hizo, (la paz y las bendiciones sean con él), no sería suficiente evidencia en su contra -ni en contra de nadie más- en la nación”. (Fin de la cita).

Assalamo Aleikum.

NUESTRO PUNTO SOBRE EL IHLAS (Sinceridad).

NUESTRO PUNTO SOBRE EL IHLAS (Sinceridad).
Existen numerosos versículos del Corán y hadices sobre la importancia y la necesidad de la sinceridad (ikhlas). Todos ellos enfatizan que nuestras acciones deben realizarse únicamente para complacer a Allah, sin esperar medallas, alabanzas ni reconocimiento, y que nada más debe de mezclarse con nuestra adoración y obras. Es común que algunas personas caigan en un grave error al considerarse superiores a quienes son inferiores en conocimiento, obras y fuerza, debido a las cualidades superiores que ellos perciben en sí mismos. Sin embargo, no debemos olvidar que ésta actitud es errónea y que muchos éxitos de las sociedades se deben a la ayuda que reciben de Allah, pero sólo a través de las oraciones, la sinceridad y la adoración que realizan éstas personas consideradas como débiles.

En esencia, la sinceridad (ikhlas) es uno de los secretos de Allah Todopoderoso. Su afirmación: «Encomiendo [mis obras] al corazón del siervo a quien amo», es digna de mención. Por lo tanto, es muy difícil, incluso imposible, poseer sinceridad sin ser digno del amor de Allah. Cuando un siervo posee sinceridad, aunque sus obras sean pocas, son suficientes. Por ejemplo, un diamante o un rubí, (por pequeño que sea), tiene un valor inmenso. Así como unos pocos rubíes bastan para la vida y el linaje de una persona, así también lo hace la sinceridad. Aunque sea pequeña, su valor es muy alto. La cantidad de obras no importa; lo que importa es que la obra realizada sea digna de aceptación ante los ojos de Allah Todopoderoso.

Es bien sabido que las obras desprovistas de sinceridad no son aceptables para Allah. Por lo tanto, para alcanzar la sinceridad, uno debe esforzarse por realizar obras con sinceridad durante al menos cuarenta días, según las indicaciones del Corán y los Hadices; entonces la fuente de su sabiduría se manifestará del corazón a la lengua. Por ésta razón, nuestros mayores organizaban períodos de cuarenta días de dedicación absoluta y hasta de reclusión e intentaban ayudar a sus discípulos a alcanzar ésta sinceridad mediante diversas formas de recuerdo (dhikr) y ascetismo. Pues se ha afirmado que las obras desprovistas de sinceridad no benefician a quienes las realizan. Por ejemplo, se ha dicho en numerosas ocasiones que aquellos que se jactan de su conocimiento y buscan alabanzas; aquellos que se jactan de sus buenas obras y buscan medallas; aquellos que se jactan de su heroísmo en la guerra y buscan glorificación, y así se convierten en mártires, no obtienen ni obtendrán nada por ésta ostentación.

Érase una vez, en tiempos preislámicos, un hombre piadoso que deseaba cortar un árbol venerado por la gente y así liberarlos de ésta costumbre perversa y falsa. Tomó su hacha y emprendió el camino. En el camino, Satanás, (que Allah lo maldiga), se le apareció e intentó impedirle cortar el árbol, pero no lo logró. Finalmente, lucharon, y al final, el hombre piadoso derrotó a Satanás y lo sometió. Desconsolado, Satanás intentó entonces hacer las paces con él, diciendo: «Eres un hombre pobre, apenas puedes llegar a fin de mes. Te daré tres dinares cada día; podrás comer y alimentar a otros, y ayudar a los necesitados. De ésta manera, ganarás méritos, serás amado por todos y serás alabado». Con diversas palabras engañosas y atractivas, logró engañar al hombre piadoso e hicieron las paces. En efecto, le trajo el dinero durante unos días, y el hombre piadoso estaba muy contento. Pero al cabo de un tiempo, el dinero dejó de llegar. El hombre devoto tomó de nuevo su hacha y fue a cortar el árbol. Se encontró de nuevo con Satanás en el camino. Tras muchas discusiones y riñas, la situación degeneró en una pelea. Pero ésta vez, el devoto fue derrotado por Satanás. Desconsolado, el hombre le preguntó: «La última vez te vencí fácilmente. ¿Por qué me has vencido ahora?». Satanás maldito respondió: «Antes, tu viaje (misión) era por Allah, pero ahora lo es sólo por dinero y cosas mundanas; esa es la diferencia».
-Me pareció interesante ésta historia, y pensé que era apropiado el compartirla con ustedes para que analicen ese ejemplo. 
Que Allah Todopoderoso nos haga a todos entre sus siervos sinceros, Amin.

Solo los siervos sinceros de Allah pueden salvarse del mal de éste demonio. Por ésta razón, el hermano Moasin al-Hort, (que su secreto sea santificado), frotaba las manos contra las piedras y se decía a sí mismo: «Hay que ser sincero para poder salvarte».. pues tocaba impurezas constantemente por su trabajo habitual.

Yaqub al-Makfuf, (que su secreto sea santificado), dijo: «Una persona sincera tiene que ocultar tanto sus buenas como sus malas acciones y purificarse».

Umar ibn al-Khattab (que Allah esté complacido con él), en una carta a Abu Musa al-Ash'ari (que Allah esté complacido con él), dijo: «Para aquel cuya intención es pura, Allah Todopoderoso le basta en todo asunto entre él y los demás». De igual modo, algunos santos de Allah, en las cartas a sus amigos, dijeron: «Que vuestras intenciones sean puras en vuestras acciones. Aunque vuestras acciones voluntarias sean pocas, os bastarán. Mantener intenciones puras es muy importante. La acción más difícil e intensa es tener intenciones puras». Así como las acciones de aquellos con intenciones puras son puras, también lo son las acciones de aquellos con las intenciones corruptas que están contaminadas».

Y Mu'adh (que Allah esté complacido con él) dijo: "La sinceridad es una de las recompensas de las buenas obras".
«La sinceridad significa que las obras están libres de defectos e impurezas, así como la leche es pura e incontaminada, libre de sangre y suciedad. En efecto, algunos dicen que dos rak'ahs de oración realizadas con sinceridad en un lugar desierto son mejores para ti que 700 Hadices cuyas cadenas de narradores están escritas juntas. El conocimiento es la semilla, las obras son la siembra y la sinceridad es el riego».

Si Allah no ama a un siervo y le guarda rencor, le concede tres cosas y le niega tres.
1. Se relaciona con gente justa, pero no es aceptado por ellos.
2. Él le brinda la oportunidad de hacer buenas obras, pero las priva de sinceridad.
3. Se le da sabiduría, pero no es fiel a ella.
Por lo tanto, lo que Allah Todopoderoso desea de Sus criaturas en su adoración no es otra cosa que sinceridad. Porque la sinceridad, sin duda, atrae y guía a quienes la poseen hacia las mejores obras.

Todas las acciones se fundamentan en dos pilares: las bendiciones que Allah te ha concedido y lo que haces por Allah. Si Allah Todopoderoso se complace con tus obras, sin duda es fruto de tu sinceridad. Tu felicidad y honor en ambos mundos, dependen de éstos dos puntos estratégicos.

La esencia de la sinceridad.
Así como la leche se purifica y se mantiene pura al filtrarla de la sangre y las impurezas del animal -lo que se denomina "leche pura"-, si se le añade algo, pierde su pureza. Lo mismo ocurre con otras cosas. Por ejemplo, ¿no sucede lo mismo con las grasas? La adoración también es así. Cualquier acto de adoración realizado únicamente con la intención de acercarse a Allah, de una manera que Le agrade, se denomina "adoración pura". De lo contrario, si éstos actos de adoración se realizan esperando alabanza y admiración de Su creación, o con la intención de complacerlo, entonces se ha perdido toda sinceridad y se ha cometido un acto hipócrita, lo cual es absolutamente inaceptable. La adoración que una persona realiza debe ser compatible con la humanidad y el Islam. No hay bien en la adoración realizada para complacer a otros, salvo por el agrado de Allah. Porque Allah Todopoderoso es consciente y conoce todas nuestras acciones internas y externas. Los actos de adoración y otras buenas obras realizadas para complacer a otros no son aceptables. En el lenguaje de las Escrituras, a éstos se les llama hipócritas, y tienen cuatro nombres. En el Día del Juicio, serán llamados por éstos nombres: «¡Oh hipócrita, oh engañador, oh politeísta, oh incrédulo!»

<Que Allah nos proteja, Amin.>

Por ejemplo, si nuestras acciones están motivadas por otras intenciones o propósitos, entonces eso es hipocresía. 

Carece de sinceridad. 
Ayunar para aliviar el estómago, rezar para vencer el sueño, realizar el Hajj para mantener la salud, liberar a un esclavo malhumorado para escapar de su daño, buscar el conocimiento por el bien de la riqueza, o realizar acciones con el deseo de ser respetado o superior entre los propios iguales, o con la esperanza de preservar la riqueza y las posesiones mediante el conocimiento; o servir a los eruditos con la intención de ganarse su respeto; o realizar la ablución o el ghusl sólo para refrescarse; o visitar a los enfermos con la intención de ser visitado uno mismo; o asistir a un funeral con la misma intención. En ninguna de éstas acciones, ni en otras de éste estilo, realizadas para que la gente diga: "¡Qué buena persona es!", es posible encontrar la sinceridad deseada. Cualquier placer o bendición, yá sea mundana o del más Allá, que complazca al ego en mayor o menor grado, está lejos de ser sincero. El ser humano jamás podrá estar libre del placer, quizás incluso de muchos. Por ello, se dice que las obras realizadas por amor a Allah, que están libres de éstos placeres y deseos, aunque sea por un instante, conducen a la salvación. Ésto depende únicamente del dominio del amor a Allah en esa persona. Pues éste amor proviene de Allah.. y cuando Allah ama a alguien, sin duda le corresponderá con amor. El grado de sinceridad es directamente proporcional al grado de éste amor. Por lo tanto, ama a Allah profundamente para que tus obras sean sinceras.

La intención de una persona al comer, dormir y descansar -si come solamente lo necesario y esencial para obtener fuerzas para la adoración, y si duerme y descansa para asegurar esas fuerzas- se considera un acto de adoración según su intención. Las acciones y la adoración de aquellos afortunados, en quienes prevalece el amor a Allah y a la otra vida, se realizan con sinceridad. Por el contrario, la sinceridad es muy rara entre quienes se dejan llevar por el amor al mundo y están muy obsesionados con el poder de sus manos, egocentrismo y suciedades.

Por lo tanto, la cura para la sinceridad consiste en eliminar los placeres del ego, los deseos mundanos y la codicia, y desapegarse por completo de los otros placeres pasajeros, teniendo presente el amor a Allah y la vida después de la muerte, las visiones del más Allá y la presencia divina. La sinceridad, en sí misma, tiene muchas sutilezas. Creo que será más fácil explicarla con un ejemplo, yá que muchas personas se consideran sinceras a sí mismas y a sus acciones sin experimentarlas realmente.
-Mirar, hay una historia sobre un hombre que rezó en la primera fila de una mezquita durante treinta años. Pero un día, debió llegar un poco tarde, porque no encontró sitio en la primera fila y se vio obligado a rezar en la segunda. En ese momento, sintió vergüenza y pudor, pensando: «Hoy la congregación me vio en la segunda fila». Se dio cuenta de que sus oraciones en la primera fila le proporcionaban paz interior y consuelo, pero en secreto obstaculizaban su sinceridad. Así que compensó esos treinta años de oraciones. En resumen, la gente se dará cuenta en el Día del Juicio de que muchos de los actos de adoración y las buenas obras que realizaron carecían de sinceridad y no recibieron una recompensa, y ni siquiera se dieron cuenta.

La mayoría de éstas tentaciones se observan más entre los eruditos que entre la gente común, y éstos son los eruditos mundanos que solamente piensan en las cosas de éste mundo. Debido a que disfrutan de su supuesta superioridad al difundir su conocimiento, y debido a la gran cantidad de personas que se sientan en sus corrillos o porque se dirigen a una clase más ilustrada, se vuelven arrogantes y se dejan engañar por su sentido del honor y el prestigio, y por el favor que les muestra la gente. Conscientes o inconscientemente, caen en la trampa de Satanás, (que Allah lo maldiga). Se consideran sinceros sin haberse puesto a prueba. Sin embargo, si otro erudito viniera a enseñar en su lugar, jamás estarían de acuerdo. Incluso pelean y arman un escándalo. Porque Satanás les dice: "Éste hombre os quitará vuestras buenas obras, porque muchas personas se beneficiaron de ustedes de muchas maneras. Por supuesto, sus buenas obras habrían quedado registradas en su libro. Pero ahora se ven privados de ellas". De ésta forma, intenta engañarlos y desviarlos. Si el objetivo de ésta persona es servir a Allah y a la gente de inmediato, en lugar de agradecerle, pensando: "Ahora ésta persona realizará éste servicio y me dará un respiro", pelean y arman un gran alboroto. La envidia, el odio, la codicia y la avaricia lo trastornan todo. Éstos comportamientos desagradables se observan con frecuencia en algunos hafiz (memorizadores del Corán) que recitan el Corán. Si nuestro objetivo al adquirir conocimiento y posteriormente es la complacencia de Allah, y no nos importa el favor ni la aprobación de la gente, entonces, quienquiera que enseñe o se dedique a predicar, no nos tenemos que molestar en absoluto, no pelearemos ni armaremos un escándalo, sinó que estaremos complacidos y felices, e incluso les daremos las gracias por su ayuda.

Si el principal motivo para memorizar el Corán y estudiar la jurisprudencia islámica es el beneficio mundano, entonces, lejos de esperar recompensa alguna en el más Allá, no aportará ningún provecho ni siquiera a éste mundo. Casi igual sucede con todos los objetivos que son para un beneficio personal. Aunque afirmen que están trabajando para la Ummah, no les presten atención. El carácter de una persona se refleja en sus acciones, y nada más.

<Para una persona, reconocer sus propias acciones y su sinceridad indica arrogancia, que es una de las aflicciones. Sin embargo, la sinceridad se manifiesta sólo después de liberarse de todas las aflicciones.>

Sahl (que Allah esté complacido con él) dijo acerca de la sinceridad: "Las acciones y la quietud del siervo deben ser únicamente para Allah Todopoderoso".

Ibrahim ibn Adham, (que su secreto sea santificado), dijo: "La sinceridad hacia Allah es lo más difícil, intenso y desafiante para uno mismo".

H. Ruveym, (que su secreto sea santificado), dijo: "El dueño no debe tener ningún deseo ni anhelo por el trabajo y las acciones que realiza, yá sea en éste mundo o en el más Allá".

Por lo tanto, no debe haber ni amor por el paraíso ni temor al infierno; en cambio, debe buscarse siempre el agrado de Allah. Pues en el paraíso existe el deseo de satisfacer ciertos placeres carnales. De igual modo, en el infierno se teme al tormento. Sin embargo, el mayor tormento es estar lejos de Allah y estar privados de Él.

Todas las acciones humanas están impulsadas por el placer y el destino. Es decir, no actúan en vano; deben tener un anhelo profundo y, tarde o temprano, actúan en pos de él. Por lo tanto, tu deseo y destino deben ser únicamente para el agrado de Allah. ¿Podría haber un deseo y un destino mayores que el deleite del conocimiento divino y la contemplación de la belleza de Allah Todopoderoso? Por consiguiente, éstas personas grandiosas y afortunadas jamás cambiarían su devoción, sus oraciones, su testimonio y su perseverancia ante el Señor de los Mundos por ningún placer de éste mundo o del más Allá. Por ésta razón, muchos desprecian y desdeñan todas las bendiciones del Paraíso. Pues todas sus acciones y actos de adoración están ligados solamente al placer. Sin embargo, otros tienen todo su placer para  únicamente con Su Señor y para Su agrado. No tienen otros deseos ni anhelos. Porque todo deseo y anhelo tiene un límite, una frontera. Pero el testimonio de Allah Todopoderoso, aunque uno no pueda mirarlo a la cara, no se puede intercambiar por nada más y no tiene igual.

Que Allah, en Su Gracia y generosidad, nos acepte entre sus afortunados siervos que son bendecidos con éstas alegrías de paz y testimonio, Amin.

<Las obras sinceras son aquellas que Satanás no puede conocer ni corromper, y ni siquiera los ángeles puedan escribir.>

Se ha dicho al respecto: «Quien tenga amor y deseo por ostentar un liderazgo, su adoración no será sincera».

Al-Junayd (que Allah tenga misericordia de él) dijo: "La sinceridad es la purificación de las obras de las penas y las impurezas".

Al-Fudayl (que Allah tenga misericordia de él) dijo: «Abandonar las buenas obras por temor a la gente es hipocresía, y hacer buenas obras por el bien de la gente es politeísmo. No se puede alcanzar la sinceridad a menos que uno se libere de ambas». Y sus últimas palabras fueron: «La sinceridad es una contemplación constante, olvidando todos los placeres mundanos». 

El primer Hadiz del primer volumen del libro de Hadices titulado "et-Terghib ve't-terhib" trata sobre la sinceridad. Allí se encuentra un Hadiz bastante extenso narrado por Abu Huraira (que Allah esté complacido con él), principalmente por Bujari y Muslim, pero también por Nasai y otros. Intentaré explicarlo de forma abreviada. Es el siguiente:
-Érase una vez, tres amigos que emprendieron un viaje por una razón. Pero quedaron atrapados en una violenta tormenta y buscaron refugio en una cueva cercana. Sin embargo, debido a la intensidad del temporal, una enorme roca, arrastrada por la crecida, se desprendió y bloqueó la entrada de la cueva. Ante ésta situación, las pobres almas perdieron toda esperanza de salvación y comenzaron a orar a Allah. Uno de ellos hizo una sugerencia: «Ahora nuestra salvación depende de la gracia y la misericordia de nuestro Señor. Por lo tanto, oremos cada uno a Allah, utilizando como medio alguna buena acción que hayamos realizado en el pasado y que le haya agradado. Si Allah quiere, nuestro Señor no dejará sin recompensa éstas buenas intenciones y nos salvará de ésta calamidad». Ésta sugerencia fue aceptada por los demás, y comenzaron a actuar.

Uno de ellos relata el siguiente incidente: «¡Oh, Señor! Como sabes, mis padres eran ancianos. Todos los días, primero les daba de comer y los acostaba, y luego alimentaba a mis hijos. Un día, mientras cortaba un árbol, llegué un poco tarde. Al llegar, vi que mi madre y mi padre estaban dormidos. No pude despertarlos. Me quedé a su lado toda la noche con el cuenco de leche en la mano. Durante ese tiempo, mis hijos se quejaban y lloraban a mis pies, suplicando por su leche. Pero, como era mi costumbre, no quise darles de comer antes que a mi madre y a mi padre. No presté atención a sus llantos hasta que se despertaron solos y bebieron su leche. Finalmente, se despertaron, bebieron su leche y saciaron su hambre. ¡Oh, Señor! Si ésta acción mía te es agradable y te complace, entonces sálvanos de aquí».
Gracias a ésta plegaria aceptada, aunque la enorme roca se ha abierto un poco, todavía es imposible salir.

El otro pasajero comienza: «¡Oh, Señor! Mi tío tenía una hija, y yo la amaba mucho. Le pedí su mano en matrimonio en repetidas ocasiones, pero siempre me rechazó. Un año hubo una gran hambruna, y dependieron de mí. Así que le di 120 dinares con la condición de que se entregara a mí. Justo cuando estábamos a punto de cumplir nuestro acuerdo, la hija de mi tío se volvió hacia mí y me dijo: “No te está permitido romper este vínculo sin el matrimonio. Solo se puede hacer mediante el matrimonio”. Así qué, sólo por tu amor, me abstuve de cometer tal pecado. Perdoné el dinero que le había dado y abandoné éste acto pecaminoso. ¡Oh, Señor! Si cometí éste acto buscando tu divina complacencia, perdónanos…» Sáquenos de éste aprieto en el que nos encontramos", dijo.

La enorme roca se movió un poco más, pero aún así no pudieron escapar.

Entonces el otro amigo comenzó a orar: «¡Oh Señor! Empleé a muchos trabajadores y les pagué su salario diariamente. Un día, por alguna razón, un trabajador se enojó conmigo y se fue sin cobrar. Aparté su salario. Esperé cinco o diez días, esperando que regresara. Como no regresó, compré una oveja con su dinero y la envié al rebaño junto con mis propias ovejas. Pasaron los años. Ésta oveja parió, y sus corderos crecieron; ellos también parieron. En resumen, años después, tenía un rebaño de ovejas, vacas y camellos, cuando un día aquel trabajador regresó. Me pidió el resto de su salario. Reuní todas las ovejas, vacas y camellos que le pertenecían y le dije: “Ésto es lo que te debo; tómalo”. El hombre me miró con vacilación. Pensando que me estaba burlando de él, dijo: “¿Te estás burlando de mí?”» Le expliqué lo sucedido. «Éstos son todos los frutos de vuestro trabajo de aquel día, que dejasteis sin recibir; tómalos». Dicho ésto, los recogió todos y se los llevó. En cuanto dijo: «Si he hecho ésto por vosotros, es para salvarnos de éste desastre en el que nos encontramos», la enorme roca se apartó. Entonces se marcharon y siguieron su camino.

<Éste incidente es digno de mención para todos nosotros.>

En un Hadiz narrado por Bayhaqi, (que su secreto sea santificado), un hombre preguntó a nuestro Profeta, (la paz y las bendiciones sean con él): "¿Qué es la fe?", y él respondió: "La sinceridad".

Cuando dijo: «Y Allah Todopoderoso dice: “Yo infundo sinceridad en los corazones de mis amados siervos”», aquella persona respondió: «Así pues, sólo nos queda un camino: hacernos amados por Allah Todopoderoso», y se marchó.

Para ello, la maquinaria islámica cuenta con cinco pilares fundamentales que deben de operarse con regularidad.
1. La Creencia.
2. El Enseñar.
3. Las Transacciones legales.
4. La Negociación sincera.
5. El Ukûbât.
Si alguna de éstas partes falla, al igual que una máquina, un coche o un avión, el Islam también puede averiarse en la persona. Muchos son musulmanes solo de nombre, pero muy pocos alcanzan la sinceridad, la devoción y la lealtad auténticas.

Quienes tienen la fortuna de alcanzar la salvación, la felicidad y el bienestar se describen de la siguiente manera: Aquellos cuyos corazones son puros en la fe, cuyos corazones son sanos -es decir, corazones libres de enfermedades internas y externas como la hipocresía, la ostentación, la autoadmiración, el orgullo, la envidia, la codicia, el odio, la calumnia, el politeísmo, la discordia y la ira- y cuyas lenguas son veraces en sus palabras, jamás se desviarán de la verdad y la rectitud. Aquellos cuyas almas han alcanzado el nivel de tranquilidad y que poseen un carácter noble, que siempre escuchan las palabras de la verdad y miran los versículos divinos con ojo perspicaz, cuyos oídos memorizan las palabras beneficiosas que oyen y actúan conforme a ellas, y cuyos ojos contemplan los versículos divinos, interiorizándolos y beneficiándose de su consejo, éstos son los que han alcanzado la salvación y la liberación. El siervo cuyo corazón es preservado, es decir, cuyo corazón es protegido, tendrá un corazón justo, y estará a salvo de las calamidades.

<En efecto. Porque se sabe que cuando el corazón está bien, el cuerpo también estará bien.>

Por lo tanto, la sinceridad reside en el corazón. Cuando el corazón es puro, todo lo demás se vuelve puro. Aquellos individuos distinguidos y afortunados a quienes llamamos «santos» se han convertido en santos únicamente como recompensa por su capacidad de preservar sinceramente los cinco pilares del Islam en sus corazones. En éste caso, todos los milagros están a su disposición, cumpliendo Sus mandamientos y deseos. No hay necesidad de coacción. La tarea consiste en conocer bien los fundamentos del Islam y preservarlos.

Que Allah, en Su Gracia y generosidad, nos perdone a todos y nos acepte entre Sus siervos sinceros. Amin. Y alabado sea Allah, Señor de los mundos, y la paz y las bendiciones sean sobre nuestro maestro Muhammad, su familia y todos sus compañeros. En cada mirada y aliento, según el número de todas las cosas que Tú conoces.

Assalamo Aleikum.
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Notas:
-Al-Ghazzali, IV, 377.
-Al-Ghazzali, IV, 378.
-Al-Ghazzali, IV, 382.
Ibn al-Jawzi, Talbis, págs. 43-44.
Hadiz narrado por Ibn Umar. 
Sahih Bujari, «Anbiya», 52; «Buyu'», 98; 
Sahih Muslim, «Dhikr». 
Abu Huraira (que Allah esté complacido con él), en Tabarani, al-Mu'jam al-Awsat, III, 54, r. 2454.
Bayhaqi, Shu'ab al-Iman, V, 342, r. 6857-6858;
Ahmed b. Hanbal, IV, 270, r. 18398; Sahih Bujari, "Imán", 37; Sahih Muslim, "Musakat", 107.
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LOS NIVELES del ALMA en la LUCHA CONTRA los DESEOS. (Imam Al-Ghazzali)

LOS NIVELES del ALMA en la LUCHA CONTRA los DESEOS. (Imam Al-Ghazzali)
El Sagrado Corán afirma: “En verdad, el alma que incita al mal…”. Ésto indica el peligro que el alma representa para la humanidad, cómo lo enfatiza aún más de una forma intensiva “incitando”. Por lo tanto, es apropiado que los sufíes en general, y el Imam Al-Ghazzali (450-505 AH) en particular, adviertan constantemente sobre el alma y expongan sus estados malignos, temiendo que la humanidad se extravíe. El Imam Al-Ghazzali aclaró tres estados de la humanidad en su lucha contra sus deseos:
El primer caso: aquel que se deja dominar por el deseo, que lo posee y al que no puede resistirse, y éste es el caso de la mayoría de las personas. El Sagrado Corán alude a ésto en las palabras de Allah Todopoderoso: "¿Has visto a quien toma su deseo como su dios?". Pues no hay dios sinó aquel al que se adora, y aquel al que se adora es aquel cuya guía se sigue. Así, la persona que vacila en todas sus fases tras sus deseos físicos y caprichos sensuales se convierte en una de esas personas que toman a su deseo como su dios.

El segundo escenario es una lucha entre una persona y sus deseos, a veces favoreciéndolos y a veces oponiéndose a ellos. Dicha persona es como un guerrero, que lucha contra sus deseos como lucha contra su enemigo. A pesar de la grandeza de éste rango, no lo alcanzan ni santos ni profetas.

El tercer estado se alcanza cuando una persona vence sus impulsos y domina sus deseos, de modo que éstos jamás la dominan. En éste estado, podemos decir que la persona ha alcanzado un gran dominio, una inmensa dicha y una libertad completa. El Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: «No hay nadie que no tenga un demonio, y yo tengo uno. Pero Allah me ha ayudado a vencerlo». También dijo acerca de Umar ibn al-Khattab: «Siempre que Umar tomaba un camino, el demonio tomaba otro».

Éste tercer y último rango puede resultar confuso para algunos, convirtiéndose en una pendiente resbaladiza. Muchos pueden creer haberlo alcanzado, albergando un espíritu rebelde en su interior y persiguiendo sus propios deseos bajo el pretexto de la religión, alegando que lo buscaron únicamente por motivos religiosos.

El Imam Al-Ghazzali observó a personas que se dedicaban a la enseñanza, la predicación, el juicio, la oratoria y diversas formas de liderazgo. Al hacerlo, seguían sus deseos, pero afirmaban que su motivación era la religión y su fuerza motriz, la búsqueda de la recompensa. También sostenían que su competencia en éstos asuntos se regía exclusivamente por la ley islámica.

El imán Al-Ghazzali advierte a todos éstos grupos que se encuentran en la cúspide de la insensatez y la arrogancia, y no habla tan a la ligera sin pruebas. Más bien, presenta una sola prueba, que puede resumirse así: Si un predicador es aceptado por amor a Allah Todopoderoso, no por aprobación personal, y su intención es llamar a la gente para Allah Todopoderoso, entonces su señal es: Si un predicador con mejor conducta, mayor conocimiento y un tono más agradable ocupara su lugar, y la gente lo aceptara mejor, él estaría contento con su compañero predicador y agradecería a Allah Todopoderoso por liberarlo de esa obligación al reemplazarlo por alguien más íntegro. La situación de éste predicador es similar a la de alguien obligado a esforzarse demasiado, pero luego viene ayuda a su favor que lo libera de la carga excesiva; por lo tanto, estaría contento con él y agradecería a Allah Todopoderoso.
Éste estado solo lo conoce el santo. Le lleva a tomar siempre las máximas precauciones para evitar las distracciones mundanas. Debe mantenerse siempre alerta ante las tentaciones de Satanás, para no ser seducido y caer en sus trampas.
Sin embargo, distinguir entre los dictados de la razón y los de la pasión es una tarea difícil, y sólo se puede superar mediante el verdadero conocimiento, que revela dónde está la confusión. Si un santo se enfrenta a alguna perplejidad, lo máximo a lo que debería recurrir es a la comprensión de que la razón, en la mayoría de los asuntos, lo guía hacia lo que es mejor para las consecuencias a largo plazo, a pesar de todo el esfuerzo y las dificultades que ello implique.

En cuanto al deseo, éste indica descanso y abandono del deber. Por lo tanto, si una persona sabia se enfrenta a un asunto cuya rectitud o incorrección desconoce, debe apegarse a lo que le disgusta antes que a lo que desea, pues la nobleza moral reside en el desagrado, como dijo el Profeta, (la paz y las bendiciones sean con él): «El Paraíso está rodeado de dificultades, y el Infierno está rodeado de deseos».

En el Libro Sagrado encontramos indicios de ésta idea, incluyendo las palabras del Todopoderoso: “Quizás te disgusta algo y Allah hace en ello mucho bien”, y Su dicho: “Quizás te disgusta algo y es bueno para ti, y quizás te gusta algo y es malo para ti”.
Así pues, se establece, que todo aquello que tienta a la persona hacia la comodidad y el lujo, prohibiendo las dificultades y priorizando el bienestar inmediato, debe de ser cuestionado, pues el amor a algo ciega y ensordece. ¿Por qué, entonces, descuidamos la oración de búsqueda de guía (Istikhara), dejando de recurrir a ella y de venerar en los asuntos que la razón dicta, para que nuestros corazones encuentren paz y se revele la verdad? También es esencial complementar la Istikhara buscando el consejo de quienes poseen buen juicio. Pues la mayoría de los engaños del deseo no son más que pretextos, mientras que la razón nos guía con argumentos genuinos.

Es bien sabido que la naturaleza humana a menudo intenta engañarnos; por ejemplo, alguien enamorado de una persona poco agraciada o aficionado a la comida desagradable, si se le pregunta al respecto, ofrecerá excusas rebuscadas y poco convincentes que la razón reconocerá como artificiales y forzadas. En éste sentido, la Prueba del Islam nos guía por el camino correcto, diciendo: «Sólo se puede alcanzar ésta verdad mediante la luz divina y el apoyo celestial. Por lo tanto, recurramos a Allah Todopoderoso en tiempos de confusión». (Al-Ghazzali: El equilibrio de la acción, pág. 55).

Existe un criterio para ésta verdad, que puede resumirse así: si la razón se inclina hacia algo doloroso en el presente pero beneficioso en el futuro, y el deseo se inclina hacia lo opuesto, placentero en el presente pero desastroso en el futuro, y chocan y buscan el juicio del poder racional que los guía, entonces la luz de Allah Todopoderoso se apresura a apoyar a la razón, mientras que los susurros de Satanás y sus aliados se apresuran a apoyar al deseo, y se desata una feroz batalla entre ellos. Si el poder que guía pertenece al bando de Satanás, será ajeno a la luz de la verdad, cegado a su recompensa final, engañado por el placer del presente, y se esforzará por vencer a los aliados de Allah Todopoderoso. Pero si pertenece al bando de Allah y sus aliados, será guiado por su luz y despreciará el presente en aras del futuro. El Sagrado Corán alude a ésto en las palabras de Allah Todopoderoso: «Allah es el aliado de los creyentes. Él los saca de las tinieblas a la luz. Pero los incrédulos tienen aliados en falsos dioses. Ellos los sacan de la luz a las tinieblas».

De aquí proviene la comparación que hace el Corán entre la razón y un buen árbol, y el deseo y un mal árbol.

Así pues, cuando las filas se enfrentan entre los aliados de Allah y las fuerzas de Satanás, no queda más remedio que recurrir al Todopoderoso y buscar refugio en Él del maldito Satanás. Allah Todopoderoso dice: "Y Allah quiere volverse a vosotros con Su favor pero los que siguen los apetitos quieren que caigáis en una gran desviación". (Corán 4:27). Y de aquí proviene Su dicho, exaltado sea Su gloria: "Esto forma parte de los signos de Allah para que podáis recapacitar". (Corán 7:25).

Es importante destacar aquí la relación entre deseos y pasiones, yá que algunos deseos se consideran pasiones y otros no, por lo que no existe restricción terminológica. Entre los deseos loables se encuentran las facultades que Allah Todopoderoso creó en la humanidad, mediante las cuales el alma se ve impulsada a alcanzar lo que beneficia al cuerpo: yá sea preservándolo, elevando la especie o mejorando ambos.

Entre los deseos reprobables se encuentra la acción del alma que incita al mal: su preferencia por aquello que le produce placer físico. Cuando éste deseo prevalece, se le llama capricho, pues entonces sigue y manipula el pensamiento, consumiendo su tiempo en sumisión a sus mandatos. El pensamiento vacila entre el deseo y la razón; la razón está por encima de él, sirviéndole, mientras que el deseo está por debajo, intentando menoscabarlo. Si el pensamiento se alinea con la razón, se eleva y refina, dando lugar a numerosas virtudes. Pero si se inclina hacia el deseo, los males y vicios resultantes son tóxicos y son pistas evidentes para los sabios.

Ésto debería bastar para mostrarles cuán profundamente se preocupaba el Imam Al-Ghazzali por la felicidad humana, guiando a las personas por el camino recto, el camino de Allah Todopoderoso. También revela los sutiles caminos del deseo y su confusión con los caminos de la razón y la religión. ¡Qué noble era su carácter y qué sublime su humanidad!

Los creyentes creen que la contemplación lleva al bien y a practicarlo, y que el arrepentimiento por el mal lleva a abandonarlo. Lo fugaz, aunque abundante, no merece ser preferido a lo que permanece, aunque su búsqueda sea preciosa. Es mejor soportar la carga temporal que sigue a un largo descanso que apresurar un descanso temporal que es seguido por una carga duradera y un largo arrepentimiento. Así que cuidado con éste mundo, que es una lucha, un traidor y un asesino, que se ha adornado con sus engaños, destruido con su vanidad y engañado con sus esperanzas. Se ha vuelto como una novia enamorada de sí misma, y ​​es asesina de todos sus maridos. Ni el que permanece se acuerda del pasado, ni el otro se disuade por lo que ha visto de su efecto en el primero, ni el que conoce a Allah y cree en Él recuerda cuando Él se lo reveló. Muchos corazones se han negado a amarlo, excepto las almas que se inclinan hacia el amor, y quien ama algo no se inspira en nada más, y no puede comprender nada más. Muere en su búsqueda, y se convierte en su posesión más preciada. Así, hay dos amantes, ambos esforzándose y buscando. Un amante alcanza su deseo, y éste lo enriquece. Se vuelve arrogante y olvidadizo, distraído e inconsciente del origen de su creación, y descuida su destino final. Su estancia en éste mundo es breve, hasta que su pie resbala de su agarre, y la muerte lo alcanza en la cúspide de su felicidad y la extensión de sus esperanzas. Su arrepentimiento es inmenso, y su dolor profundo, agravado por la agonía de su embriaguez. La agonía de la muerte y la angustia de la pérdida se combinan para abrumarlo, y su sufrimiento es indescriptible. El otro amante, antes de alcanzar su deseo, muere en pena y dolor, sin haber logrado su meta ni encontrado alivio a sus esfuerzos y penurias. Ambos parten sin provisiones y llegan sin un lugar de descanso. Por lo tanto, oh Comandante de los Fieles, ten mucho cuidado con ella, pues su ejemplo es como el de una serpiente: su tacto es suave, pero su veneno mata. Apártate de lo que te agrada. En ella, debido a la escasez de lo que te acompaña, deja de lado sus preocupaciones, pues sabes con certeza que te separarás de ella. Haz de la severidad de lo que es severo en ella una esperanza de lo que esperas después. Sé más precavido cuando seas más feliz en ella, pues quien se contenta con el placer de su compañía en ella, siempre que se contenta con lo que le desagrada, y siempre que obtiene de ella lo que ama, se convierte en lo que odia. Así, lo que es agradable en ella es un engaño para sus habitantes, y lo que es beneficioso en ella se vuelve dañino, y la prosperidad en ella se une a la aflicción, así su placer se mezcla con la tristeza, y lo cómodo en ella se pierde. Así pues, oh Comandante de los Creyentes, mírala con los ojos del que parte, y no con los ojos del amante afligido. Y sabe que se lleva al morador junto con el residente, y aflige al consentido en ella junto con el seguro, y no trae de vuelta lo que ha pasado y se ha ido, y lo que viene de ella es inevitablemente esperado, y lo que es puro de ella solo es seguido por la turbidez. Así pues, ten cuidado con ella, porque sus esperanzas son falsas, y sus aspiraciones son vanas, y su vida es miserable, y su pureza es turbia, y de ella viene una muerte decretada, porque ha enturbiado la vida del sabio. Él está en riesgo de sus bendiciones, teme sus aflicciones y tiene la certeza de la muerte.

El Creador, Bendito y Exaltado sea, no informó sobre ello, y el sabio fue alertado. Entonces, ¿cómo es cuando una advertencia y amonestación provino de Allah, el Todopoderoso, sobre ello? No tiene valor ni peso para Él debido a su pequeñez. Es más pequeño para Él que una piedrecita entre piedrecitas, y más pequeño que el tamaño de un hueso de dátil entre dátiles. Allah, el Todopoderoso, no creó nada más deseable para Él que eso, según se nos ha informado. No lo miró desde que lo creó. Se le presentó a nuestro Profeta Muhammad, (la paz y las bendiciones sean con él), con sus llaves y tesoros, y eso no lo disminuiría ante Allah ni siquiera por el ala de un mosquito, pero se negó a aceptarlo. Lo que le impidió aceptarlo, aun cuando Allah no lo disminuiría de ninguna manera de lo que Él tenía, como le prometió, fue sólo que sabía que Allah, el Todopoderoso, odiaba algo, así que lo odiaba, y menospreciaba algo, así que lo menospreciaba. Si lo hubiera aceptado, la prueba de su amor habría sido precisamente esa aceptación, pero le disgustaba ir en contra de Su mandato, o amar lo que su Creador odiaba, o enaltecer lo que su Rey había degradado.

Y al final de éste mensaje se leía: No estés tan seguro de que ésta declaración no se usará como prueba en tu contra. Que Allah nos bendiga a todos con ésta advertencia. Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Allah estén con todos vosotros. 

Assalamo Aleikum.

miércoles, 6 de mayo de 2026

RELATOS ÉPSICOS I. Para leer y reflexionar despacio.

RELATOS ÉPSICOS I
El impacto.
(Para leer y reflexionar despacio).
"A través de los Atributos del Señorío de Allah y la manifestación de Su misericordia, el amor se refina a través del Atributo del Misericordioso".

En la oscuridad material del mundo, sean ustedes un escudo protector del uno para el otro con su carácter, equilibrio y valores por la luz del amor. Purifíquense mutuamente de la lujuria mundanal mediante la unión. Y con el aliento de Su afecto, purifíquense el uno al otro.

«Aliméntense de la misericordia de Allah en la medida de sus posibilidades. Y preserven en sus valores morales viviendo juntos de forma armoniosa». 

Éstas palabras se pronunciaron para enfatizar la necesidad de que los siervos amantes siempre vivan juntos y que no estén separados por más de tres días sin tener noticias unos de otros.

Han transcurrido once años desde el escrutinio. El amor puro es inextinguible, preservado por el respeto, la humildad y el afecto mutuo.

<Muchos de ustedes son personas espiritualmente especiales porque poseen un carácter sensible y emotivo, por eso, entenderán éste relato.>

El HUESO del SUCESO. Como lo contaría él: golpe, silencio y pregunta.

-Agujerearon el barco.
El Misericordioso perfora el cascarón para que no se lo lleve el mar.  
Dijo a dos que hicieran un escudo frente a la oscuridad. Carácter. Balanza. Valores.  
Que se purifiquen uno al otro con el aliento del eterno. 
Que la lujuria se ahogue con esa unión.  
Comed de la misericordia según vuestra boca. 
Si os separáis, la moral se hundirá.
Once años los miró la prueba. 
Pero el fuego siguió ardiendo: lo alimentó el respeto.  
¿Ves quién guarda a los que navegan?
Supieron levantar el muro caído.
Un hombre que era arca cerró los ojos.  
Uno lo supo por los ángeles. Otro lo supo por las lágrimas. Pero ninguno habló.  
¿Cómo le llamas “muerte” a quien bebe de la Fuente? 
La partida es puerta, no tumba.  
La queja está vedada. 
La cascada está permitida.  
Dos niños preguntaron..
Una voz dijo: “El maestro ha partido.”  
Cada palabra, fue como una roca en la garganta.  
Las lágrimas: agua salina del amor cuando el Amado se vela.  
¿Ves el muro que esconde el oro hasta que el huérfano crezca?
Tomaron al muchacho.. 
y el Uno miró al otro. 
Vieron el estado del que partió.  
¿Acaso lo reconoció?
“No adoramos la cáscara, pero 
lloró al amigo del Amigo.”
“En ese Mar no hay orilla. 
Pero el corazón se estremece cuando pierde el espejo donde se observó al Rey.”  
Lo enterraron. 
Hubo recuerdo. 
Ellos no probaron bocado salvo lo nombrado.  
La ciudad se nubló. Llovió. 
El cielo lloró por el siervo.  
En sueños le dijeron: “Suelta la imagen. Que Él hable por tu lengua.”  
Despertó: “Heme aquí.”  
La cadena no se corta. 
Él es el último eslabón.
¿Ves lo que se toma para que los padres no se pierdan?
¿Y tú, que lees?, sabes que eres el tercero: el que pregunta si puede tener paciencia.  

Un ser humano perfecto, Al Emin Akhdar, cuya imagen se asemejaba al Arca de Noé -un lugar donde no se veía el mal, un refugio seguro donde se manifestaban los Atributos divinos de Allah-, la qibla de los siervos amorosos, el maestro había cerrado los ojos a éste mundo.
La muerte era una invitación a la unión con Allah, recibida con alegría y resignación por los inmortales que viven con la luz de Allah. ¿Cómo se podía decir que una persona inmortal había muerto? ¿La muerte significaba un final? o ¿era un principio?.. ¿Cómo se podía usar el concepto de muerte para una vida sin fin? Decir que alguien que ha fallecido ha muerto, no era la moral de las personas que se han liberado del miedo a la muerte, esos que saben que uno no muere.

El dolor y la tristeza por la pérdida habían abrumado muchos corazones. 
Las lágrimas corrían por sus rostros como una cascada. ¿Qué podían decir aquellos labios donde las palabras fallaban, donde el habla se había perdido, en medio de éste amor desbordante en el momento de la separación?
Lloraron en silencio y con calma, sin gritos ni lamentos, aunque eran incapaces de contener las lágrimas. Según sus creencias, la tristeza por la separación y las lágrimas nacidas del amor eran permisibles. Sin embargo, según sus creencias, quejarse y lamentarse por la separación estaba prohibido. Las quejas y los lamentos se consideraban una forma de caer en la incredulidad, al desobedecer el decreto de Allah. 
No estaban absortos en las apariencias mundanas, ni habían caído en el materialismo. Lloraban bajo la influencia de la familiaridad con el amor y la belleza del Amado de Allah que envolvía su ser.

Los niños no comprendían lo que sucedía. 
Alguien preguntó: y obtuvo la respuesta.. «El maestro ha fallecido». Entonces cada palabra les oprimió la garganta.. y con cada palabra, sentían una opresión en el pecho y lloraban en silencio. Él yá no podía soportar pensar en su amado maestro. Si no fuera por las lágrimas, la tristeza y el dolor de la separación, matarían a cualquiera. Las lágrimas son el agua salina del amor en los tiempos de separación.

Cuando una persona se llena de lágrimas, despierta del letargo y de la indiferencia su corazón. 

La separación de su Amado, le hace olvidarse de sí mismo. 
Menos mal qué, un corazón purificado por el amor, se une a su Amado. El corazón que se vuelve hacia el Amado se convierte en el espejo de la existencia en el que el Amado se manifiesta. 
En tal momento, se puede encontrar dentro de sí el estado innato del alma purificada. 

-Mi Señor, ¿qué puedo hacer?.. No es porque haya convertido una imagen en un ídolo, sinó quizás por el amor de un amigo de Allah; "que no puedo contener mis lágrimas silenciosas". 
-En la verdad del océano de la unidad, el alma no puede soportar la separación del rostro humano perfecto a través del cual conocemos a Allah.

"Al recordarlo con dulzura y lágrimas, es como si se recitara una oración fúnebre por quien falleció".
Mientras decía ésto, comprendió cómo se contemplará el vacío. Así transcurrió el tiempo, hasta que recogieron sus pertenencias y subieron al coche, aparcado frente a la puerta del pequeño jardín.

Quienes caen del reino del amor a éste mundo, quedan desamparados, son extraños y están como huérfanos de sus seres queridos. 
Los niños, muchas veces, son ajenos al dolor emocional de sus padres viviendo en la paz. Una paz mezclada con la miel de la ilusión que invade su mundo interior. La fuente de ésta paz la encuentran en sus corazones.

El amor y el afecto son la fuente misericordiosa que traía paz a los corazones, incluso en las situaciones más dolorosas.
Si alguien rechaza la paz, están perdiendo el vínculo con el amor del Amado.
«Por favor, no se porten mal». En éste momento, el silencio abre la puerta a los tesoros del significado y al amor en el reino del corazón. 
Llegaron los hermanos. 
Sintieron la belleza espiritual que impregnaba cada rincón de la casa. 
A medida que la espiritualidad los envolvía, el océano de la misericordia se convirtió en una cascada de amor.
Algo brotaba de los ojos.. 
Los lazos de amor entre los hermanos eran fuertes. 
Habían encontrado la Verdad al observarla en el noble carácter y el amor del maestro. 
Así, muchos habían alcanzado la unión con Allah a través de su maestro, que era como el espejo de la existencia entre los mundos, quien se manifestaba en acción y expresión a través de la forma del siervo humilde de Allah que había sido sepultado. Se celebraron oraciones y ceremonias en su memoria. Se prepararon comidas para servir en su nombre. Muchos no probaron ni un solo bocado, salvo el alimento preparado con el consentimiento de Allah.
Se encontraron en la mesa. 
Se dieron cuenta de que estaban experimentando el mismo estado emocional. Como dos mitades exactas de una manzana, como reflejos en un espejo, se complementaban. Todos guardaban silencio.. Sus miradas lo decían todo. 
El maestro había formado a cada uno según su potencial, preparándolos para Allah. Todos habían sido entrenados al máximo de sus capacidades, pero desconocían que incluso entre los hombres había héroes ocultos.

<Allah Todopoderoso nos baña con el agua de Su Misericordia celestial que lleva sabiduría divina.>

No había ningún enigma para el servidor. Ellos eran hombres de mentalidad abierta y conocían cada aspecto de su ser. Él también los conocía a todos, hasta su posición ante Allah y los niveles de existencia que observaban. Obviamente, surgían algunos desacuerdos durante sus conversaciones debido a las diferencias de opinión, el servidor se daba cuenta de que el diálogo con los hermanos no era viable. El ego los cegaba a la verdad. 
Cada uno de ellos pudo manifestarse a través de los atributos y nombres divinos según sus derechos, pues eran libres en sus elecciones. Ésta situación fue llevada con el respeto y la sabiduría que se necesitó para encontrar un consenso en la reunión. Ellos pensaban que era necesario servir con un nuevo comienzo sin abandonar la verdad del pasado. No deseaban construir su camino espiritual sobre las cenizas del pasado. Él era el último eslabón de la cadena de la conversación espiritual. Era consciente de que siempre hay poco interés en lo nuevo al principio. Con paciencia, emprendió su camino. Primero ofreció la luz de la sabiduría a los hermanos que aceptaron su mano.

<Aquellos hermanos qué, en virtud de su naturaleza, han alcanzado la perfección según sus aptitudes, establecen sus hogares en lugares donde mantienen viva la llama de la conversación en los centros de las bendiciones.>

Fuera de su horario laboral, salvo algunos días, él impartió lecciones espirituales a quien encontraba gozoso en su corazón a través de las conversaciones sobre Allah a la luz del Corán, los Hadices y la ciencia positiva. Empezaron a aparecer los primeros discípulos. Si bien, a veces discrepaban en temas como la unidad de la existencia y la unidad del testimonio, y en ocasiones en sus perspectivas de trabajo, nunca se comprometieron sus conversaciones ni su respeto y confianza. Así nació el término ense-fianza como un tesoro escondido para todos.
En sus corazones se fusionó la idea del encuentro de los dos océanos del significado, hallaron alegría en la unión de la sabiduría y el conocimiento.
Pasaron algunos años dedicándose a diversas actividades con perfil bajo, como conversar, estudiar, escribir artículos, etc. 

Apenas aparentaba su edad. Éste gran hombre, había cargado con el peso del mundo durante años, pero no estaba cansado. Permanecía majestuoso en el jardín de la esquina, absorto en sus pensamientos épsicos.
Los aromas de las rosas damasquinas  y la hierbabuena del jardín lo invitaban, alejándolo de los ásperos recuerdos del pasado. Éste gran hombre contemplaba las rosas, pero no se atrevía a arrancarlas. Con porte digno, respiró hondo, saboreando el aroma de cada una. En silencio, les agradeció a cada una por el placer de olerlas. Allah Todopoderoso le estaba concediendo dones. Y él, con las bellas intenciones del jardín de su corazón, ofreció su amor y gratitud al Creador Absoluto que creó cada estado y las situaciones.
Escuchó el canto suave de un pajarillo en el jardín durante unos minutos. Se dispuso para entrar al salón de la esquina, que durante más de treinta años, aquella casa sirvió como albergue para las reuniones religiosas y espirituales. Él vivía en la planta baja, en la superior era donde atendía y ubicaba a los invitados.
-Entró en el espacioso salón. 
Yá estaban presentes los  pretendientes, estaban sentados esperando su llegada. En cuanto entró, se pusieron de pie. «Tomar asiento», dijo. Él mismo, con aire digno, se sentó.
-El salón estaba bien iluminado, aunque tenía la apariencia sencilla de una esquina. Una parte estaba dedicada para los ejercicios prácticos y la otra parte era para las oraciones. Las alfombras de color azul cobalto resaltaba sobre las cristaleras de diversos colores. Las paredes estaban pintadas de color verde claro. Por la noche, la luz tenue hacia caligrafía magrebí contra el techo. Había tres cuadros en una pared.. uno con la frase «La ilaha illallah» (No hay más dios que Allah), otro con la letra «gráfica» y otro más grande con los nombres de Allah, que parecían insuflar vida a la pared. Había una pequeña estantería de madera colgada con vasos para servir el the y dos perfumadores árabes que contenían agua de azahar y agua de rosas que eran muy utilizados en el comienzo de las reuniones.
El salón era espacioso, ventilado, luminoso, sencillo, y desprendía una sensación de sosiego, siempre ambientada por el suave aroma del jardín de rosas damasquinas. En ciertas épocas, el olor que llegaba era el de la hierbabuena. 
Las veladas, en las noches de verano, se celebraban en la gran terraza del segundo piso de la casa. En invierno, habitualmente se utilizaba el salón. 
Las reuniones siempre eran taciturnas con "clases especiales". 
Los hermanos más jóvenes se preguntaban con entusiasmo de qué trataría hoy la lección. 
-Durante la conversación del maestro, todos permanecían sentados respetuosamente, al igual que los demás hermanos mayores. 

<La morada de la perfección y la salvación, habita en el reino del corazón. Pero sólo los valientes pueden ascender por las laderas del dhikr que abre las puertas del corazón.>

<Otros atraviesan por las profundidades de los bosques del conocimiento y los estados espirituales.> 

<Aquel día, el maestro habló de cómo se forman las relaciones cercanas con los ángeles y cómo pueden ascender a los luminosos cielos del reino del corazón.>

<La guía correcta, era escuchar muy atentamente todo lo que se decía interiorizando cada palabra.>

Las palabras en el Tasawwuf transmiten significados, y el poder es un significado; las palabras están vivas, todo lo que lleva poder, (en su esencia), entra en el reino del corazón, habla instantáneamente a su manera, y lo entendemos absorbiendo el estado y el significado que el poder infunde en los sonidos y las vibraciones.
El lenguaje del corazón, es el Hanif de Allah Todopoderoso.
Hay que escuchar y absorber, retener su comprensión con intuición. La Interpretación sobre todo lo dicho y sus conclusiones, llegaban después de la conversación.
El maestro era intrépido en sus exposiciones, intolerante ante la injusticia y muy compasivo. Era un hombre íntegro, no temía al esfuerzo cuando era necesario. La justicia era primordial para él.
Muchos se beneficiaron de sus conversaciones, recibían sus bendiciones y escuchaban sus consejos. Mantenían una estrecha relación fraternal con los hermanos de la esquina. 

Se sentaba el maestro en torno a los discípulos, con la estrella y la media luna en la solapa derecha del kafftan. Si tenía que señalar algo, lo hacía con toda la mano derecha, nunca con el dedo índice. Los Muqqadams normalmente estaban sentados en el lado izquierdo del círculo.

Pero no me centraré en las historias de nuestros maestros, sinó en una historia que todos ustedes experimentan constantemente.
-Vosotros seréis los vivos, los héroes de la historia que os contaré. Os daré algunos detalles para vuestras experiencias. 
-Sabed, que la recompensa que recibiréis en el camino correcto del Tasawwuf, (sobre ésta historia), es la unión con los Atributos divinos de Allah y la vida junto a Él. El resultado de vuestros errores será la separación de Él, el calor del arrepentimiento y la muerte. 
El tiempo del reino del corazón, son las experiencias, cuando ustedes entran allí con devoción y respeto. Cada ayuda que viene a ustedes, será entregada por los ángeles o seres espirituales que portan la luz celestial. 

<Deben saber, que os váis a enfrentar a pruebas difíciles. La fe genuina crece en medio de esas pruebas.>

Tenéis que sentir la necesidad de reconciliarse con todo. De saber arrepentirse ante Allah Azzawayal con total sinceridad. De sentirse protegidos por la purificación todo el día y noche. Saber bloquear lo negativo y andar por los caminos de la justicia y la legalidad. No sólo decirlo, hacerlo, practicarlo.. siempre con la verdad por delante entre los justos, incluso en los tiempos difíciles y complicados. 

<Comprender, que están ustedes en el círculo de la confianza y la intensidad espiritual, con el máximo respeto por el amor y la sumisión para Allah Azzawayal.>

Entender, que tienen que estar complacidos con sus padres, con sus hijos, con su cónyuge, con su familia, con sus hermanos y amigos y que siempre estarán ustedes dispuestos para conceder el perdón con la mirada del corazón, pues somos piadosos y olvidamos con frecuencia todo aquello negativo que otros nos han hecho o dicho. Para sobrevivir tienen que poner en práctica el amor sincero. Al fin y al cabo, el lenguaje espiritual es un apretón y aceptación por lo corporal; para quienes tienen un buen criterio, y sale de dentro hacia afuera, aunque todo el mundo se comunica a través de su forma física, compartimos el mismo estado espiritual, unos con mayor intensidad que otros.. pero la mayoría saben respetar el silencio venerable.. también se hace necesario saber hablar despacio y pensar lo que se dice para evitar la quemazón de la lengua o que ella misma os meta en algún problema. Cuidado con las palabras.
Tienen que tener cuidado al aprender de éstas lecciones. 

Con cada lección que extraigan de lo que se ha dicho, su contribución debe ser una ayuda vital para sus hermanos en éste mundo. De ésta manera, los habrán ayudado. Porque el mundo al que vamos es muy difícil. Está lleno de enemigos, monstruos y peligros vitales para el futuro. Nuestro objetivo es encontrar la morada de la perfección y la salvación en el lugar al que vamos. Para encontrar tal morada, debemos enfrentar juntos toda clase de calamidades. Para lograr su meta, la unidad y la unión con amor son el medio para superar y evitar los problemas que enfrentarán. La fe y la esperanza son su apoyo en éste camino.

Los dos ángeles adoptaron una forma humana, asumiendo la apariencia de hombres. Así, también obedecieron el mandato divino: «Postraos ante Adán». Israfil lucía perfecto con su atuendo color espuma de café con leche, mientras que Gabriel apareció con una túnica blanca como la nieve, similar a las túnicas sin cuello de los hombres árabes. Los dos ángeles se tomaron de las manos. Ambos comenzaron a irradiar luz del color de sus vestiduras. A medida que el cielo de luz se llenaba con ésta luz, los ángeles se volvieron invisibles. Nuestro Amado Profeta PyB, fue testigo de éstas manifestaciones muchas veces por el beneplácito de Allah Todopoderoso.

No tenéis que sentir temor al cruzar la puerta del viaje a través del mundo. Hay que cruzarla con la emoción de entrar en un reino desconocido. 

No hay lugar para la envidia en el corazón entre los hermanos. Saludarles con respeto, inclinando ligeramente la cabeza como para felicitarlos con humildad. 

El corazón es el océano de la unidad. No conoce cercanía ni lejanía, ni pasado ni futuro. Todo lo que existe, el océano del ser de Allah, no se encuentra fuera del corazón.. está presente. 

El Nombre que no se pronuncia fue inscrito con luz en la frente de Muhammad Mustafa, (paz y bendiciones para él), en la lengua de Jesús, (paz y bendiciones para él), en los ojos de José, (paz y bendiciones para él), en el corazón de Ismael, (paz y bendiciones para él), en las manos y los pies de Dhul-Qarnayn, (paz y bendiciones para él), en la mente de Ibrahim, (paz y bendiciones para él), en los corazones de As-Siddiq y Ali, (paz y bendiciones para ellos). Quienes tienen ojos lo saben. ¿Cómo podrían los ciegos conocer el Nombre divino inscrito en la frente de David? El Nombre divino ha sido utilizado inconscientemente (al interior) por quienes lo ocultan.

Los valientes hombres estaban aterrorizados, pero hallaron la salvación a través del Secreto. Buscaron refugio en Allah del miedo que los envolvía. Los genios (jinns) de colores que los rodeaban, riñendo entre sí, salieron a la luz. Éstos seres de fuego, ajenos a los humanos, fueron los primeros ejemplos de seres humanoides que han vivido durante miles de millones de años, generación tras generación, pero un día también perecerán. Cuando vieron al ángel, los genios (jinns) huyeron como lobos asustados.

<En éste mundo, los deseos se cumplen. Quienes piden a Allah con fe encontrarán en Él lo que desean, en ese mismo instante. Imaginen lo que quieren, vívanlo. Recuerden al Todopoderoso por su Nombre. Él no los defraudará.>

Mientras nos adentramos en lo desconocido, no nos podemos separar, sin importar lo que experimentemos. Aquello que es desconocido, no tiene que despertar en nosotros un miedo mezclado con ansiedad.

<Nuestro camino no es el camino del miedo, sinó el camino de afrontar nuestros miedos.>

<No deben abandonar las lecciones de luz, moralidad, razón y sabiduría que os enseña vuestro maestro/a.>

"Aunque caigan en algún error, debemos buscar refugio en Allah juntos y completar éste camino".

<Los genios (jinns) también pueden adoptar cualquier forma.. por tanto, tengan prevención de cuidado para que no jueguen con vosotros, pues los llamados Shamamas, devoran nuestra carne, incendian el mundo, luchan entre sí y nos esclavizan. No tienen parangón en maldad y crueldad. Si fuerais sus enemigos, no podríais escapar, porque los Shamama no huyen.. os enfrentan.>

<En el reino del corazón, todo lenguaje se comprende a través del alma y sus experiencias, y toda alma que se aleja del mal, es un jardín del corazón.>

«Allah ve tus secretos».

En el cielo de luz, los ángeles están preparados para ayudar en respuesta a ciertos sonidos y vibraciones. 'Éstos os protegerán de los depredadores y estaréis protegidos de la tiranía de los Jinns'. Los ángeles del reino celestial hacen que todo el asentamiento sea invisible para los Jinns con un velo de luz. Os ofrecerán sus saludos y se marcharán. 

«Oh Creador del cielo y de la tierra, protégenos de esos genios».

 ¿Cómo tantos seres humanos han perdido el lenguaje del corazón en nuestro propio mundo?
«En nuestro mundo, hemos velado nuestras almas y las facultades que en ellas residen, que provienen del poder divino, a causa de nuestros deseos. Nuestros anhelos se han multiplicado hasta convertirse en avaricia y lujuria. Nuestros corazones se han oscurecido por la intensificación de nuestros deseos, seducidos por la desnudez con la que las cosas se revelan; nos hemos vuelto incapaces de escucharnos por el estruendo de la tormenta de deseos divergentes o de deseos compartidos con los que no podemos ponernos de acuerdo». 

...Y entraron en una cueva de conciencia, que era lo suficientemente grande como para que cupieran, ubicada en una colina alta. La oscuridad de la desesperación comenzó a envolver los corazones. El valle de la admiración, aparentemente hermoso, dio paso al vacío del miedo provocado por la ignorancia. Los sonidos y las imágenes ilusorias que emanaban de éste oscuro abismo eran incomprensibles al tiempo que aterradores, y ellos fueron ajenos al lenguaje del corazón.
Se encontraban en un vacío creado por el miedo en sus corazones. En éste estado, aquellos héroes contemplaron el reino celestial de sus corazones. Las estrellas eran guía del significado, cuyo número sólo Allah conoce, pero estaban muy lejos. A medida que las estrellas irradiaban la luz de la esperanza, los héroes hallaron paz en sus corazones. Intentaron mirar con la esperanza que les brindaban las estrellas. Con la confianza que la amistad despertó en sus corazones, rodearon el fuego del amor que habían encendido. No tenían frío, salvo el escalofrío del relente de la oscuridad de la noche. Se sentaron a cierta distancia de sus amigos, quienes buscaban refugio en el fuego de las palabras de los demás. En efecto, la extrañeza alejaba a aquellos sensibles a las emociones del fuego de las palabras. Al darse cuenta de ésto, uno recordó lo que el ángel le había dicho. Ciertamente estaban en el reino donde los deseos se cumplían.
Desde donde estaba sentado, extendió su mano derecha hacia el fuego. «Oh Allah, sé amable con nosotros como Lo fuiste con Ibrahim». El fuego de la Palabra no le tocó, y su comprensión fue menos profunda que la de los demás, quienes interpretaban lo sucedido por la intuición y bajo la influencia de la luz del fuego de la Palabra divina.. la paz del amor envolvió rápidamente su singular estado.
Al día siguiente, atravesaron valles y colinas con una armadura de invisibilidad y con una piedra de paciencia que demuestra su fuerza mediante la perseverancia, pase lo que pase. Y tuvieron cuidado para no paralizarse por los temores que surgen de la naturaleza de las cosas y con ser consumidos por la ira. ¿Qué nos conviene más para atravesar éstos parajes: una piedra de paciencia o una armadura de invisibilidad? Si decís que volemos, entonces los vuelos, que son la gracia de la exuberancia del corazón cesan en éstos valles, si no tenemos la ayuda de Allah.
Los valientes héroes consultaron entre sí. Si entraban desde el valle del miedo y la ira con una armadura de invisibilidad otorgada por el cielo de la luz, sus ojos quedarían cegados por el miedo y la ira. Por lo tanto, se verían privados de una señal para alcanzar la perfección y la salvación, yá que no podrían verla. Por lo tanto, decidieron cruzar esos parajes confiando en la fuerza de la paciencia.
La piedra de la paciencia era del tamaño de la palma de la mano. Esa piedra tomó la forma de un collar de cuentas para recitar las oraciones sin pretensiones. Se la pusieron alrededor de sus cuellos y así las piedras de la paciencia comenzaron a ser llevadas sobre el pecho.

¿Cómo podrían temer los engaños de la oscuridad, estando nutridos por la infinita Majestad?

En aquellos tiempos, no era costumbre que el brillo del amor se elevara y ascendiera en éste mundo, para calentar y llenar los corazones de alegría. A veces, se alzaba sobre el reino oscuro y engañoso del corazón. Con el ascenso del brillo del amor, las criaturas de éste mundo, (que albergaban toda clase de demonios), se escondían bajo tierra, en cuevas y refugios secretos, hasta que la oscuridad desconocida y engañosa de la ira y el miedo envolvía al mundo una vez más.
Los genios (jinns) negativos estaban vigilando la oscuridad. Detectaban a los valientes en el camino de la oración y el refugio en los lugares desolados de éste mundo. Se sentaban en ese camino y les tendían trampas de miedo e ira. Miles de genios (jinns) oscuros esperaban en filas detrás de las trampas.

<Obviamente, los héroes que estaban en ese camino, sabían que era sin retorno.>

Cuando los héroes llegaban a un pueblo, advertían a los grupos que caminaban por el mismo sendero de la luz sobre el reino de la oscuridad. Entre ellos se encontraba una figura colosal, vestida con una túnica tejida con fibras de grandes hojas verdes. Éste continuó su camino como si no hubiera escuchado la advertencia. 
Una clase de genios (jinns) capturaban a los corredores cómo moscas tontas. Ellos se alimentaban de los cadáveres. Mientras tanto, otros genios (jinns) de una oscuridad absoluta, junto con la pobreza, la enfermedad, la miseria, la opresión y muchas otras calamidades, esclavizaban a quienes podían capturar, intentando establecer un imperio del miedo en el mundo.

Un genio (jinn) se separó del grupo de los jinns y voló para atacar a Al Emin Akhdar, más conocido por el nombre de Dhul-Qarnayn, el siervo que viaja siempre agradecido vestido de verde. Cuando se puso enfrente, éste siervo recitó el Ayat al-Kursi con voz poderosa.. inmediatamente el jinn volador desapareció y todos los demás genios (jinns) que habían tendido la trampa fueron capturados por los ángeles, que eran poderosos, tenían ojos rojos y alas negras como el azabache. Éstos genios (jinns) observaron impotentes cómo caía del cielo una luz que disipó la oscuridad. 
Mientras los ángeles, como instrumentos de un poder invisible, mantenían cautivos a los genios (jinns), nuestros héroes avanzaban a toda prisa por el camino de la oración y el refugio. Los genios (jinns) estaban cautivos, pero las trampas que habían tendido en el camino de la luz aguardan a otros héroes futuros.

Nosotros caminamos juntos, y pasamos por el borde de un profundo abismo lleno de ignorancia y arrogancia. Hemos visto los yugos restrictivos y las cadenas de los vicios humanos. Algunos han pasado por las llamas abrasadoras de la pobreza que se ciernen en la distancia, infundiendo temor en los corazones. Otros se detuvieron ante las redes de un viento de furia ardiente que les impedía buscar el sentido de la existencia, las lanzas alineadas de las ansiedades de la pobreza que los desviaban del camino, las piedras ardientes de innumerables injusticias y muchas otras trampas para su corazón.

Recordar siempre tener la confianza depositaba en Allah. «Quienquiera que haya orquestado todo ésto, Él Será quien los rescate de allí».
«Hagas lo que hagas, jamás dejes que Su amor abandone tu corazón». Ésta voz resonaba en el océano de luz y en presencia de ángeles de gracia divina. Y Dhul-Qarnayn (la paz y bendiciones sea con él), atravesó por ese mundo interior y se escapó de las trampas. ¡Maestro mío, ven en mi auxilio! Con el beneplácito de Allah Todopoderoso.
La luz que emanaba de Allah se convirtió en las joyas de la conciencia, la razón y la moralidad. La armadura de la piedad se tejió al instante con éstas joyas del océano de luz. Con la confianza que les otorga la armadura de la piedad, los compañeros venideros se enfrentarán a las trampas.

«Venced vuestros miedos y engaños».

Continúo con el relato.
-La trampa de los genios (jinns) no es más que un engaño. Son trucos para impedirles a ustedes seguir el camino de la oración y buscar refugio en las piedras de la paciencia que llevan al cuello cómo cuentas valiosas. 
Nuestros héroes no tuvieron más temor, y continuaron su camino con la armadura de la piedad. Vencieron todas las trampas ilusorias de los genios (jinns) y otros demonios, diseñadas para apartar a la gente del camino, al atravesarlas.
Llegaron al final luminoso del camino de la oración y del refugio. Vieron una vasta puerta de un azul profundo. Los héroes dijeron: «Sin duda, ésta es la puerta de la gracia divina». La puerta se abrió. Su gracia se transformó en amor divino. Con el amor, la ira y el temor del mundo oscuro perdieron su sentido. Ésta gracia los reemplazó. Surgió un mundo radiante y luminoso, que encontraba su significado a través del amor. Así, se hicieron visibles en otro reino del corazón.

-Se reunieron de nuevo alrededor del maestro de las palabras junto al arroyo donde se alojaban. Unas veces les hablaba con el fervor de compartir el conocimiento que emanaba de su ser. Otras veces relataba con gran elocuencia sobre la misericordia divina. Cómo hemos apuntado algunas veces, el camino es uno, aunque tiene muchas conexiones y ramificaciones. 

-En el reino de los corazones, la conciencia, el amor y la compasión fueron aniquilados por una guerra sin piedad. Fueron realizados monumentos a la barbarie, con el alma totalmente muerta.
Tras la guerra por las arenas de Egipto, los genios (jinns) -que estaban dispersos- se reagruparon, formando reinos entre sí. Cada reino conocía su propio territorio. Durante años, no libraron guerras entre ellos. Los ángeles del cielo retiraron su misericordia a los salvajes genios (jinns) de la tierra.

Según la historia, Dhul-Qarnayn, (la paz y bendiciones para él), <el verde> desea permanecer para siempre en el corazón de la gente como un símbolo de virtud que no muere. Allah Azzawayal le concede éste deseo. Así, se convirtió en el primer representante de aquellos encargados de difundir el amor, incluso arriesgando la vida por conciencia y compasión.

Los demonios tiránicos y los genios (jinns), no entienden de amor, no escuchan a sus jefes que les dicen: «No maten al amor». 

Los ángeles de la ira desatarán una violenta tormenta de luz en espiral. Destruirán a todos los genios (jinns) que han asesinado la conciencia, la misericordia y el amor. A los genios (jinns) restantes sólo les quedará la envidia y la arrogancia.
Ahora, al menos novecientos años después de ese evento, la nueva generación de genios (jinns) también ha perdido la conciencia, la compasión y el amor.

Los genios (jinns) errantes son ignorantes de vuestra verdadera naturaleza, representan un gran peligro para vosotros.

«Mirar.. observar con la mirada interior más allá de las montañas que rodean el valle. Entenderán lo que quiero decir», «Alli está el lugar de aquellos que han perdido la conciencia, la compasión, el amor y el sentido común. Lo que sea que hayamos perdido, lo encontraremos aquí. Ésta es nuestra esperanza; éste es el lugar donde hallaremos nuestra conciencia, compasión, amor, cordura y los fundamentados en la moralidad, donde resucitaremos con nuestra conciencia».

¿Siguen ustedes aquí? 

Les cotejo con la mirada profunda y pensativa. 
Nadie salvo Allah les observa poniendo esa mirada con un aroma de añoranza o despiste. 
Abrir bien los ojos ante la visión.

Al llegar a la orilla del Mar de la Virtud, apareció aquel, (y en el mismo momento), se perdió el pescado. El dispensador de los mandamientos divinos, poseedor del conocimiento del futuro y del pasado. Le recordó las palabras.. no podrás seguirme. Pues las experiencias y los significados son más elevados que el motivo real.

Ustedes también deben atravesar éste mundo encontrando la paz consigo mismos y con sus experiencias; existen mares de virtud aún mayores.

<La ciencia del conocimiento esotérico, (interior), es otorgada por Allah a aquellos de buen carácter.>

Tras obtener el resultado de la contemplación, comenzó a hablar: «Si se cumple con el descenso de Adán PyB, desde los cielos, entonces todo lo que exista en el valle de las sombras se postrará legítimamente ante el Profeta Adán PyB, como resultado de la postración de los originales. En éste mundo, el ciclo pasará del Edén a la humanidad y se abrirán las puertas de la gran conquista».

 "No hay nada que temer, Aquel que envió a los Profetas lo ha preparado todo con Su sabiduría".

"Nos también, como parte de la sabiduría de Allah, haremos lo que sea necesario".

«Habéis llegado a saber sobre el momento del descenso de vuestro antepasado a la Tierra», dijo. «¿Cómo lo sabéis?»,
«Claramente, Azazil no pudo comprender la sabiduría de la creación de Adán. Se engañó a sí mismo creyendo que podría derrotarlo -no en el reino celestial de la luz-, sinó en el reino inferior del reino celestial, e hizo tentación y que Adán comiera del fruto prohibido. Así qué, insistió obstinadamente en demostrar su superioridad derrotando a Adán y Eva en el reino inferior del corazón, debido a su creación a partir del fuego. Esperó con muchas tribus de genios (jinns) el descenso de Adán».

No me culpen por ocultarles mi identidad; no puedo aparecerme ante todos ustedes sin una orden directa del eterno Viviente.
Aunque yá habrán oído hablar del Venerable Creador, ninguno de ustedes ha tenido la oportunidad de conocerlo en Su Majestuosidad. 

El profeta Adán PyB, fue creado por la mano del poder divino del polvo terrenal en el jardín del Paraíso, el cielo de luz. Tras vivir en el Paraíso durante setenta mil años, fue enviado al reino inferior, al valle de las sombras. Según algunos, fue enviado a la Tierra como castigo por las amargas consecuencias del pecado; según otros, como resultado de la desobediencia al mandato divino, como un exilio, prisión y expiación. Otros creen que descendió a la Tierra como una representación de Allah Todopoderoso manifestándose en el reino inferior en su forma más perfecta, con todos sus atributos y nombres.

«Ha llegado el momento de saber, que las deidades nacidas de vuestra cultura no poseen un verdadero poder. Ha llegado el momento de aprender que no hay poder excepto en Allah, cuya esencia misma es Una, y en cuya presencia no hay ningún otro dios».

«¿Cuándo prevalecerá la bondad?».

«En el reino inferior del corazón, la oscuridad se convierte en luz. Cuando el mal se vuelve abrumadoramente dominante en el reino inferior del corazón, incluso lo luminoso se torna oscuridad. Quienes son ciegos a la espiritualidad del corazón se convertirán en compañeros de los demonios en el infierno». 

El establecimiento del ámbito de la conciencia en el reino del corazón, se comparó con el Día del Juicio Final. Aquellos que encontraron su Día del Juicio en su conciencia, habrán llegado al comienzo de la lectura del libro de la humanidad.

El puente de la conciencia fue creado para la humanidad. Allah Todopoderoso estipuló que «el hombre no puede alcanzar la perfección ni la salvación sin atravesar éste puente». Los valientes entraron en la conciencia. Despojados de sus vestiduras físicas, se presentaron tal y como eran, con un semblante radiante.

Poderosos ángeles de alas blancas, (símbolo del juicio divino), sobrevolarán a los valientes. Éstos, con todos sus pecados, se enfrentaron al favor divino de dichos ángeles. La Misericordia de Allah para los corazones hará que se vacíen de la carga del pecado y la negligencia al buscar refugio sólo en Allah y arrepentirse sinceramente. Con la paz del arrepentimiento, la luz de la Misericordia iluminó la oscuridad de su conciencia. Los cuerpos sin vida de los demonios serán arrojados del abismo de los límites al océano de la nada.

Gabriel aparece en los cielos. Sus alas blancas se transformarán en una mano de luz. Colocará una balanza de luz, más blanca que la nieve, sobre el abismo de las fronteras; de un lado estarán los derechos, del otro, las injusticias. La injusticia se alzaba negra.

Gabriel habló: «De ahora en adelante, la justicia prevalecerá. Cada alma rendirá cuentas ante el tribunal de la conciencia. Sus intenciones serán sopesadas en la balanza de la conciencia y se enfrentarán a sus actos. Aquellos que rindan cuentas verán inclinada su balanza hacia la justicia. Aquellos que no lo hagan verán inclinada su balanza hacia la injusticia. En éste tribunal, según el estado de cada persona, caerá la luz radiante de la misericordia o la cegadora oscuridad de la negligencia y el pecado. Así, el tribunal de la conciencia será el punto de encuentro de todo ser humano en el reino inferior».

Los de la sabiduría, que oyeron a Gabriel, vieron que no había escapatoria de aquel lugar debido a los ángeles que los rodeaban.
Entonces le preguntaron a Gabriel, en el idioma de Farid: "¿Cómo podemos salir de ésta arena, que es como un reloj que muestra el bien y el mal?". Gabriel, con su enorme ala, les mostró la gran balanza blanca que se alzaba sobre el abismo de los límites. "Si ésta balanza está envuelta en tinieblas, caerán en el pozo de la nada, donde la existencia se pierde junto con los demonios. Si transforman la oscuridad de la negligencia y el pecado en luz, y la balanza está envuelta en blanco como ahora se ve, éste valle quedará libre de demonios. Ustedes también encontrarán paz en su existencia, perdonados por la luz de la misericordia de Allah y purificados de los pecados, libres de juicio. Quienes hayan alcanzado la paz saldrán de éste valle contentos y satisfechos con su existencia y su ser".

Los hombres de la sabiduría comenzaron a reflexionar con tristeza, preguntándose cómo se podía desviar uno del camino de la conciencia en un mundo lleno de tanta opresión, y cuándo llegaría el momento en que la opresión se convirtiera en luz.

El arrepentimiento bastará para encontrar paz e iluminación en éste valle. Sin embargo, se necesitará otra bendición espiritual para abandonarlo.

Se preguntó: ¿veremos al profeta Adán?.. se respondió: «Sí, lo veréis».

Sirvan a Allah, y conviértanse en actos de adoración para disipar la oscuridad del mal. Si una persona se purifica despojándose de todo lo que ha adquirido y asumido que oscurece su verdadero ser, entonces nada de lo que se le dé la nublará con la oscuridad de la negligencia.

¿Pero cómo viviremos la buena fe, la devoción y la humildad en éste escenario? Se respondió: "Quien de ustedes posea éstas cualidades transformará la oscuridad en luz en ésta balanza".

Buscamos la Voluntad de Allah en todas las acciones, caminamos con justicia. Guiados por la inspiración que brota del corazón amoroso. Así, la opresión y la oscuridad se llegan a convertir en luz.
No nos atribuimos riqueza ni existencia a través de las posesiones materiales. Para proteger la balanza de la justicia iluminada, para que no esté manchada por la oscuridad del letargo de la ignorancia.

Las primeras palabras de Adán en la tierra fueron: «¡Señor mío!». Ésta será la tierra donde el hombre pronuncia el primer dhikr (recuerdo de Allah), la tierra bendecida por el sonido.

<Ser ejemplo de la necesidad de perseverancia en el conocimiento verdadero. Observar a los antepasados ​​llorando por el error de no haber cumplido el mandato divino en el paraíso.>

Fue Adán el ancestro de la humanidad, destinado a escribir la historia como heredero de un legado, satisfaciendo sus necesidades y dejando tras de sí lo que había adquirido con su trabajo. La historia, que se iría descubriendo con el paso del tiempo, mediante el desafío y el establecimiento de la verdad, comenzó con él. Describió su recreación a través de su participación activa en su segunda creación, construyendo un mundo de significado y valor como ser lingüístico, es decir, como pensador, basado en sus facultades.
Aquella figura histórica fue la primera representación oficial de la humanidad. Fue el primer ejemplo de un ser humano que, desafiando y proclamando la realidad, progresó y, mediante la productividad ante las dificultades, se aferró al futuro como legado. Miraba al mundo no desde lo que había dejado atrás, sinó desde lo que le deparaba el futuro y las posibilidades que reconstruiría con sus recursos. Parece que Azazil, sin saberlo, ayudó a aquel ante quien no se había postrado. Desconocía la historia que se escribiría al señalar el lado oscuro de la humanidad.

Todos los profetas, según sus respectivos niveles de guía divina, poseían una sabiduría que les permitía prever el desarrollo de los acontecimientos; es decir, su intelecto. Aquel noble y amado Profeta era el sultán moral de los profetas del intelecto. Así lo veían los valientes.

Fue la manifestación del intelecto universal. En ese intelecto, el Ser Único, actuando con moralidad, haciendo de la misericordia su brújula moral y manifestándose en cada momento a través de diversos rasgos de carácter inmutables, estaba presente. En tal intelecto, Allah Todopoderoso fue observado en el espejo de Muhammad, (paz y bendiciones para él), desplegándose ante sus ojos. Con la paz que les infundía la voz del Maestro de la existencia, a la que escuchaban atentamente, observaron el conocimiento adquirido gracias a la gracia más sagrada, la identidad obtenida a través de la esencia de Allah, la moralidad manifestada en actitudes divinas y el sol de la misericordia que se imprimía y moldeaba. Tal misericordia se manifestaba en el nombre de Muhammad PyB y en su carácter compasivo. Él era el epítome de la profecía, envidiado por otros profetas que deseaban participar de la misericordia que se manifestaba en él. Fue visto tal como es en verdad, tras el velo de la servidumbre. El veraz dijo: «Veo a Allah en ti». El Ser que se reflejó como Señor en el espejo del intelecto, en sus acciones, fue observado así con un corazón lleno de fe. Lo que se observó no fue el intelecto en sí, sinó Allah Todopoderoso, quien, mediante la actividad del pensamiento, posibilitó la capacidad de percibir dentro de contextos intelectuales y quien se manifestó dentro de dicha actividad. Por eso el intelecto es considerado el «Mustafa» (el elegido) de Aquel que ocupa el trono más elevado, el cerebro. Debido a que aparece en el intelecto, Él hizo obligatoria la obediencia al intelecto para sus siervos. El poseedor del intelecto, en su calidad de Señor de los Mundos, también quiso, según el Corán, ser testigo a través del intelecto y de la evidencia del intelecto en el universo. El intelecto era la puerta de entrada a la prueba que apuntaba a Su existencia. Asimismo, hizo obligatorio el acto de la contemplación para Sus siervos. Fue Él quien, a través de la lengua de aquel magnífico soberano, declaró que una hora de contemplación es más virtuosa que muchos actos de adoración.

Él era el poseedor de intelecto a través del cual el Señor hablaba, a diferencia de aquellos que simplemente hablaban de los atributos del Señor. No era un chismoso del Señor, sinó un profeta a través de cuya lengua el Señor se revelaba. 

En el proceso de los profetas, el primer paso en el desarrollo espiritual de la humanidad fue la aceptación de la existencia de Allah. El segundo paso fue reconocer a Allah mediante la contemplación. El tercer paso fue descubrir sus atributos divinos en uno mismo, según la propia naturaleza. El cuarto paso fue vivir de acuerdo con los atributos y comportamientos divinos de Allah, uniéndose a Él.
Ésta cuarta etapa alcanzó su perfección en Muhammad Mustafa, (paz y bendiciones para él). No solo fue profeta y hombre de ideas, sinó también un hombre de acción que sirvió a la humanidad actuando conforme a su conocimiento y que manifestó cualidades divinas en su carácter. Así, poseía la sabiduría para revelar la verdad a través de sus acciones. El santuario del corazón se completó con éste sabio y noble profeta.

Nuestro Profeta Muhammad Mustafa, (la paz y bendiciones para él), transformó su vida en un acto de adoración mediante sus obras, realizadas con la intención de servir a Allah. Transformar la vida en adoración significa abrazar la ética del servicio. Percibir al Señor en las sutilezas de la vida, vivir de acuerdo con su moral, nos acerca a Él. Es una vida vivida para Allah. El arte de vivir con la alegría que emana de lo divino, a través de las manifestaciones existenciales del Señor, es el legado más hermoso que dejó a su comunidad.

Quien vive con virtud moral es la obra viva de sí mismo. Aquellos a quienes guía y nutre son reflejo de su existencia. Aquel cuyo reflejo son él mismo y/a quienes nutre, encuentran la vida en Allah a través de su servicio. También encuentra la paz interior. En la vida, debemos encontrar nuestra segunda creación no en estar atados a la naturaleza de las cosas, sinó en encontrar la vida y el carácter moral a través de Allah mismo. Las cosas, entonces, son simplemente el medio por el cual vivimos de acuerdo con la justicia de Allah.

Nuestro Profeta Muhammad (la paz sea con él) es quien comprende que fuimos creados en el transcurso de nuestras vidas. Lo señala en el Hadiz: «Como vivisteis, así seréis resucitados». Con su vida, nos enseña que debemos vivir en armonía con Allah, conforme a nuestra naturaleza innata y con una moral intachable.

«El hombre existe en el estado en que su Señor lo creó de la manera más hermosa, manifestándose a través de sus acciones y apariencias en Su creación. Es él quien debe encontrar a su Señor dentro de sí mismo mediante las bellas manifestaciones existenciales. También encontrará el sentido de su vida a través de Él».

Assalamo Aleikum.