BUSCANDO EL CAMINO.
(Primera parte).
Todos los años, por la fecha del Ramadán, se encuentran en Jerusalén. Aquel que por dónde anda, crece la hierba verde bajo sus pies. Después, también suele pasar por la Ciudad inviolable para ver a los peregrinos circunvalar el templo del corazón. A pesar del tiempo y del espacio, su estado siempre es el mismo, aunque bajo diferentes formas particulares para cada ocasión.
Se dijo:
Quien ve el agua solo en la copa la juzga por la propiedad de la copa. Pero quien la ve simple y no compuesta sabe que las formas y los colores en los que se manifiesta son el efecto mismo de los recipientes. El agua permanece en su propia definición y realidad, yá sea en la copa o fuera de ella. Por lo tanto, nunca perderá el nombre de «agua».
El conocimiento que Allah tiene de Sí mismo, (como el agua), no tiene forma ni color, pero necesariamente adopta la apariencia y la forma del conocedor, mientras permanece completamente en él mismo. (Ibn Arabi)
Dado que hay tantas copas como bebedores en el Estanque, que se encontrará en la morada del Más Allá [cada persona que ha vivido alguna vez], y dado que el agua en la copa toma la forma de la copa tanto en forma como en color, sabemos con certeza que el conocimiento de Allah toma la medida de tú visión, tú preparación y lo que eres en ti mismo. No habrá dos personas que se unan en un sólo conocimiento de Allah, yá que una sola constitución nunca se encuentra en dos personas diferentes, ni puede existir tal cosa... Por lo tanto, nadie conoce nada de lo Real excepto su propio ser.
El conocimiento de Sí mismo que Allah otorga a cada persona es una autorevelación o manifestación divina sin forma (tajalli) que toma la forma de la persona (y, por lo tanto, es una forma de autoconocimiento). Pero en ésta perspectiva, debemos recordar que cada persona, de hecho, cada cosa, es en sí misma una autorevelación o manifestación divina. Así que es como si el agua primero formara varias copas de hielo y luego se vertiera en éstos recipientes, tomando sus formas
Las formas de éstas copas son la "preparación" y son ellas como "entidades inmutables", lo que está en el conocimiento que Allah tiene de Sí mismo. Por lo tanto, el autoconocimiento que Allah tiene de nosotros, (que es la raíz de nuestra existencia), es lo que determina nuestras limitaciones particulares, lo que a su vez colorea y da forma a nuestro conocimiento de Allah. Ésto se puede resumir de la siguiente manera, revelando un significado de un hadiz: "Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor", yá que "Su Señor", aquello a lo que adora, no es otra cosa que sus propias creencias, que son el producto de su propio conocimiento limitado de Allah. Así: El conocimiento que Allah tiene de nosotros es en Sí mismo. Nuestra forma está delimitada (nafs): Nuestro conocimiento de Allah es lo que adoramos (rabb).
Así como cada uno de nosotros tiene un yo único (nafs), cada uno tiene un Señor único (rabb), una concepción limitada de la realidad ilimitada o última. Ibn Arabi supo ver el verdadero conocimiento que contiene la (ma'rifa) y no consiste en descubrir o crear una concepción integral de la realidad, yá que ésto es imposible. Tampoco debe confundirse el verdadero conocimiento con las limitaciones que supone para «llenar nuestras copas». En cambio, el verdadero conocimiento (ma'rifa) consiste en reconocer éstas limitaciones y trascenderlas al reconocer a Allah en todas las diversas formas en que se revela, es decir, reconocer el agua en cada recipiente. Éste punto es tan importante que Ibn 'Arabi concluye su obra más influyente, Las piedras de la sabiduría, con éste pasaje: Ésto es como hemos dicho acerca del creyente: sólo alaba a Allah que está en su creencia y a quien se ha atado. Su acción [la de Allah] se remonta a Él mismo [el creyente), por lo que solo se alaba a sí mismo. Porque sin duda, quien alaba el producto, alaba al creador, pues su belleza o falta de belleza se remonta a su creador.
El creyente es creado por aquel que lo observa. Por lo tanto, su alabanza de lo que ha creado es su alabanza de Sí mismo. Por eso considera censurable la creencia de los demás. Pero si fuera justo, no lo haría. Pero, por supuesto, el poseedor de ésta adoración lo ignora, yá que se opone a lo que otros creen acerca de Allah. Si el creyente normal supiera, que tiene «una opinión», no un conocimiento. Por eso Allah dijo: «Estoy con la opinión que Mi siervo tiene de Mí», es decir, «No se le manifiestan excepto en la forma de su creencia." Si quiere, lo declara no delimitado, y si quiere, lo delimita. Pero Allah asume las limitaciones de las creencias humanas. Él es Allah que es "abrazado" por el corazón de Su siervo. Pero nada abraza a Allah No Delimitado, yá que Él es idéntico a las cosas e idéntico a Sí Mismo. No se puede decir que una cosa se abrazó a sí misma, ni que no la abrace. ¡Así que entiendan! "Allah no puso dos corazones en el interior del hombre, ni hizo que vuestras esposas repudiadas fueran vuestras madres, ni que vuestros hijos adoptivos fueran hijos vuestros. Esas son las palabras que salen de vuestras bocas, pero Allah dice la verdad y guía al camino." (Sura 33 [de los Coligados] verso 4).
Ibn Arabi sigue diciendo: «Sé entonces, dentro de ti mismo, una sustancia pura (hyle), para las formas de toda creencia, pues Allah es demasiado vasto y demasiado grande para ser confinado en una creencia con exclusión de otra. Porque, en verdad, Él dice: "De Allah son el oriente y el occidente; donde quiera que os volváis, allí (encontraréis) la faz de Allah. Es cierto que Allah lo abarca todo y no hay nada que escape a Su conocimiento." (Sura 2:114).
La única manera de ir más allá de la mera «opinión» o del «rito de la creencia» es reconocer tanto sus limitaciones como su identidad con nuestras formas limitadas y la Esencia sin forma de Allah. Para ampliar más la metáfora de Junayd, ésto significa reconocer que nuestras copas (nosotros mismos) no somos más que agua (la inescrutable Realidad Divina), en cierto sentido haciéndolas translúcidas o «derritiéndolas», y volviéndose como el agua, como una sustancia pura (hyle), capaz de aceptar cualquier forma. Éste es el trabajo del corazón, y no de la razón, como lo explica Ibn Arabi: "Y dado que las creencias son diversas y las preparaciones son diferentes, siempre que Allah se manifiesta, cualquiera que lo haya limitado a la forma de una descripción particular lo niega en otra forma que no sea esa. Mientras que quien lo haya desligado de la limitación de una forma distinta a otra, como los Hombres Perfectos y los gnósticos [rafa], no lo niega en ninguna forma de teofanía [tajalli]. Más bien, lo glorifica como debe y realiza la adoración digna de Su posición, porque las teofanías de Allah no tienen un fin en el que el gnóstico perfecto y el conocedor comprensivo de Allah puedan detenerse. «¡Usa el vestido, o la túnica! ¡Por tu padre, que sólo aumentará mi amor!»
¿No ves que Allah en cada momento está en un estado?
"A El le piden todos los que están en los cielos y en la tierra. Cada día, Él está en algún *asunto."
* [En un hadiz transmitido por Abu Dardá, el Profeta, (que Allah le dé Su gracia y paz), dijo: "Parte de Su asunto es perdonar una falta, librar de alguna aflicción y elevar a unos rebajando a otros." Según ésto, la aleya se entiende en el sentido de que cada día o cada momento, Allah está decidiendo y actuando sobre Su creación.]
(Corán 55:27).
De la misma manera, el corazón experimenta constantemente una transformación de acuerdo con Sus transformaciones en los estados de su conciencia. Por lo tanto, dijo: «Ciertamente en eso», es decir, en el Corán, «hay un recordatorio para quien tiene un corazón» que experimenta una transformación según diferentes formas y atributos. No dijo: «quien posee una razón», porqué la razón se limita según las creencias particulares, por lo que la Realidad Divina, (que es infinita), se restringe en lo que percibe, en contraste con el corazón, yá que experimenta una transformación según las formas de éstas teofanías, recuerda su existencia olvidada antes de aparecer en éste nivel físico y elemental, y encuentra aquí lo que había perdido, como dijo el Profeta, (s.a.w.s.): «La sabiduría es el camello extraviado del creyente». ¡Así que entiendan! Y llegamos así a la ma'rifa, que se identifica como el reconocimiento de Allah en cada forma de creencia, en cada aspecto de la creación, empezando por uno mismo. El conocimiento que uno contiene en sí mismo en un momento dado no puede abarcar lo Real, yá que lo Real es en sí mismo idéntico tanto al conocimiento como a su contenedor.
En la epistemología de Ibn Arabi, la razón y sus construcciones mentales son fijas y limitadas, por lo que no pueden comprender adecuadamente la realidad y sus transformaciones perpetuas e infinitas. Lo mejor que puede hacer la razón es perseguir sin cesar una gran teoría imposible del todo. Pero el corazón, por otro lado, puede superar sus limitaciones individuales a través de su receptividad ilimitada a las transformaciones perpetuas de lo Real mismo.
Una taza solo puede mostrar el verdadero color del agua si ella misma es incolora como el agua, es decir, si es capaz de adoptar todos los colores. Del mismo modo, al aceptar cada forma en que lo Real se revela, el corazón se vuelve como lo Real mismo, lo que le permite darse cuenta de que él y todo lo demás no es nada más que lo Real mismo Así, el ser y el conocer coinciden, y el verdadero Conocedor ('arif) conoce lo Real no por su ser limitado, sinó por lo Real, que es su verdadero ser. Como escribe Ibn Arabi: «Quienquiera que vea lo Real desde Él, en Él, con Su Ojo, es un Conocedor [ärif]. Quienquiera que vea lo Real desde Él, en Él, con su propio ojo [es decir, aquellos místicos todavía atados a una creencia particular no es un Conocedor. Quienquiera que no vea lo Real desde Él ni en Él, y espere verlo con sus propios ojos (es decir, aquellos limitados a la especulación racional) está velado e ignorante». El poema más famoso de Ibn Arabi ilustra y matiza éstos puntos, equiparando ma'rifa y amor:
Mi corazón se volvió capaz de aceptar cualquier forma..
Un prado para las gacelas, un claustro para los monjes..
Un templo para los ídolos, la Kaaba para el peregrino que da vueltas..
Las tablas de la Torá, los rollos del Corán..
Mi religión es la religión del Amor..
Dondequiera que gire su caravana..
El amor es mi religión y mi fe.
Ésta, en resumen, es una de las epistemologías sufíes clásicas más influyentes de la ma'rifa. El lector atento sin duda habrá notado resonancias entre éstas descripciones de la ma'rifa y las que se dan en algunos artículos del blog. Si bien, tal vez ninguno de los discípulos iniciales ha leído a Ibn Arabi u otras obras clásicas sobre el sufismo, a través de los textos y las tradiciones orales de la orden, ésta extensa tradición clásica formó e inspiró los discursos orales y escritos sobre la ma'rifa en muchos de los discípulos que estaban inmersos, sin mencionar la tradición de los ejercicios espirituales a través de los cuales adquirieron la ma'rifa. Pero antes de profundizar en los textos y los relatos orales, si que es conveniente hacer una nota sobre la ma'rifa en la erudición contemporánea, en particular, en aquellos temas que tratan sobre las diferentes ramas de las 41 diferentes puertas del Tasawwuf Islámico, y que no todas ellas tienen un homenaje detrás, yá que algunas contienen leones feroces buscando su carnaza. ¡Ojo con ésto! Qué sepáis que no todas las puertas siguen la auténtica vía iniciática que parte desde el Maestro, el Profeta Muhammad (s.a.w.s.).
Como se puede ver, en algunas traducciones, la ma'rifa se ha traducido al español como "gnosis". Ésta traducción es acertada, yá que se basa en la raíz indoeuropea k/g-n-o, de la que se derivan palabras como "conocimiento", "ignorancia", y del alemán "kennen" e incluso desde el sánscrito "jnana". Además, «gnosis» también es el término empleado por los cristianos ortodoxos para designar una forma de conocimiento que parece tener mucho en común con ma'rifa. La principal desventaja, aparte de las connotaciones del gnosticismo de la Antigüedad tardía (que parecen guardar poca similitud con las concepciones sufíes de ma'rifa), es que no existe una forma verbal que corresponda al verbo árabe comúnmente usado, arafa. Si bien «gnosis» puede traducir «ma'rifa» en el sentido técnico del Tasawwuf, no puede aplicarse a los usos más cotidianos de la «ma'rifa» (que son bastante similares al francés «connaissance»). Ésta es otra deficiencia del término «gnosis», yá que hace que «ma'rifa» parezca algo tan exótico y místico que se omiten sus importantes similitudes con formas de conocimiento más comunes.
La ma'rifa como "conocimiento", tiene la ventaja de incluir las connotaciones de "conciencia a través de la experiencia", que conlleva el término árabe original. Sin embargo, ésta traducción también adolece de la falta de una forma verbal y de agente ("conocer" y "un cognoscente") y suena demasiado "cognitiva", en contraste con la naturaleza existencial de ma'rifa. Otro posible inconveniente de ésta traducción, es que señala, que el conocimiento implica una separación de sujeto y objeto, algo que el uso técnico sufí de ma'rifa no hace. «Ma'rifa» significa, por lo tanto, una conciencia experiencial de Allah lograda en ausencia de la especulación deductiva, a través de la eliminación del ego individual en Allah.
Por otro lado, en otros lugares se ha intentado traducir ma'rifa como "reconocimiento", donde refleja mejor -no solo el sentido coránico del término-, sinó también sus dimensiones experienciales y sus paralelismos con las experiencias cotidianas. Por ejemplo, al igual que ma'rifa, el acto de reconocer es una especie de cambio de perspectiva en el que los mismos datos sensoriales se entienden de una manera nueva; de manera similar, "reconocimiento" implica un conocimiento previo que se recuerda o evoca, como es el caso de la ma'rifa en la tradición sufí y su estrecha relación con el dhikr (invocación, recuerdo, remembranza). En cualquier caso, los significados de ma'rifa se aclararán a medida que exploremos sus descripciones en los textos y los relatos de los discípulos anteriores.
El Hawahir al-Merni registra la respuesta del Shaykh Sidi Muhammad Al-Ghalli a la pregunta que se le planteó: "¿Qué es la ma'rifa?": Le pregunté al Shaykh sobre la realidad del Conocimiento de Allah [haqiqat al-ma'rifa büläh] y él respondió: El Conocimiento real [al-ma'rifa al-haqiqiyya] es aquel en el que el siervo es tomado por Allah de tal manera que no conoce su origen, ni su división, ni su causa, y no es capaz de determinar sus medios particulares sobre la operación. La consciencia de sus sentidos, su presenciación, su voluntad, su deseo e incluso su desaparición no permanecen para él. Más bien, el Conocimiento proviene de una autorrevelación divina [tajalli] que no tiene principio ni fin, ni límite. Borra al siervo de tal manera que no queda consciencia de nada, ni siquiera de la falta de su consciencia, de su borramiento. No es capaz de saber distinguir la raíz de sus ramas y viceversa. Más bien, sólo conoce desde la perspectiva de lo Real, por lo Real, en lo Real, desde lo Real Y éste es el Conocimiento real [al-ma'rifa al-haqiqiyya]. Entonces, un derramamiento de las luces de Su Santidad se derrama sobre él, dándole perfecto discernimiento y discriminación entre los niveles [de existencia] y sus particularidades, y lo que se ha dado a sus realidades en todas sus decisiones, juicios, necesidades, y la distinción entre los Atributos y Nombres y niveles de existencia y sus efectos y sus Conocimientos y ciencias. Éste discernimiento se llama subsistencia completa [al-baga'al tümm] y sobriedad perfecta [al-sahů]. El origen primario [del Conocimiento Real] se llama aniquilación completa [al-fana' al-tämm] y borramiento perfecto [al-mahi]. Ésta subsistencia sólo se establece con la aniquilación de la primera aniquilación como su origen y fundamento. Así que cuando la primera está ausente, también lo está la segunda.
En éste relato, la ma'rifa se identifica con la aniquilación completa y total de la conciencia del Conocedor, en la que solo lo Real es conocido por lo Real. Entonces, la aniquilación resultante de esa aniquilación trae una especie de sobriedad y subsistencia en la que al Conocedor se le concede el discernimiento de los diferentes niveles de existencia, pero a través de lo Real, no a través de sus propias facultades como antes.
Al cotejar cada interpretación, nos podemos enfrentar a una vertiginosa variedad de términos relacionados con la experiencia y el conocimiento espiritual que parecen sinónimos o de alguna manera relacionados con ma'rifa. A menudo, éstos términos parecen usarse en listas de sinónimos para lograr un efecto retórico, pero con una atención cuidadosa a sus usos revela los matices en sus significados, que a menudo varían de un autor a otro y de una tradición a otra. Las exposiciones más claras de la relación entre éstos términos son: La diferencia entre conocimientos/ciencias [alüm], secretos [asrür], luces [anwär], aperturas [futüh], efusiones [fuyüd], realidades [haqäiq], sutilezas [lațăif], autorrevelaciones divinas (tajällyär), testimonios (mushähadät), revelaciones (kashshäf), conocimientos [ma'ärif], presencias [hadarat], estaciones [maqämät], etapas [manāzil], inspiraciones [wäridät] y estados [ahwäl]. Y se consigna: Sepan que la apertura [al-fath] designa todas éstas cosas. La realidad de la apertura es lo que emerge de lo invisible cuando los velos desaparecen de aquello que ocultan. Abarca todas las realidades mencionadas anteriormente, todo lo que estaba velado para él se abre para él en ella (la apertura), y ésto es el fath, la apertura. También designa el levantamiento de los velos. Las realidades y los significados mencionados anteriormente que vienen después de ésto se llaman fayd, efusión, porque se derrama después de ser bloqueado. Además, la efusión abarca las ciencias, los secretos, las realidades, los Conocimientos y las luces. El secreto [sirr] proviene de la efusión [fayd] y es aquello que Allah coloca directamente en el corazón del siervo en forma de entendimientos, entre los cuales se encuentran lo que Allah le informa de Su voluntad en la disposición de las cosas: por qué son como sustancial o accidentalmente, lo que Él quiere de ellas y de qué presencia [..] provienen. Entre los secretos se encuentran las efusiones de sabiduría y sus sutilezas, y entre éstos secretos está aquel que alivia por completo al sirviente y lo extrae del círculo de sus sentidos mientras se ahoga en el océano de la Divina Presencia, hasta el punto de no tener conciencia de sí mismo ni de nada más que de sí mismo. Aquí escucha y presencia lo que las inteligencias/facultades racionales [agül] no tienen la capacidad de comprender: su principio y también la percepción de su fin. Así, por éste secreto que lo absorbe, percibe su principio y su fin mediante la presenciación, el oído, la percepción y el gusto. Y éste es uno de los secretos más exaltados que se derrama sobre el sirviente, que no puede ser concebido ni imaginado, ni mucho menos expresado, ni siquiera alcanza el nivel de la alusión debido al esplendor de su poder y majestuosidad, y a lo que contienen de beneficios y perfecciones. Éstos secretos no tienen límite. Sólo pueden ser conocidos por quien los saborea, y ésto basta [como explicación] para éste punto.
El conocimiento (ma'rifa) es el levantamiento de los velos de las realidades invisibles de los Nombres y Atributos. El conocimiento es inseparable y, sin embargo, distinto de la apertura [fath]. Para el sabio: La realidad de la apertura es el levantamiento de los velos que se interponen entre el sirviente y el surgimiento de las realidades de los Nombres y Atributos, acompañado de la desaparición de las formas de las cosas creadas del conocimiento, los sentidos, la percepción, la comprensión y el apego del sirviente hasta que no queda nada para él —ni la existencia de otros ni la otredad— excepto el ser de lo Real por lo Real, para lo Real, en lo Real, desde lo Real. Una vez que ésto se realiza, el Conocimiento directo (ma'rifa) emerge por necesidad y el océano de la Certeza Universal [al-yaqin al-kulli] se derrama sobre el sirviente. Pero ésto depende de la aniquilación [fana] y la subsistencia [baqa]. Y en cuanto a lo que precede a ésto -de presenciar las cosas ocultas y su aparición al sirviente-, ésto se llama desvelamiento [kashf] y no se llama apertura [fath] o Conocimiento [ma'rifa].
En cuanto a la inspiración [wärid], es una expresión de la aparición de lo que viene al sirviente de Allah, de la presencia de lo Real al sirviente en forma de Poder Divino o Belleza Divina. Combina todos los conocimientos/ciencias [alüm], Conocimientos [ma'rifa], misterios, estados, certeza y luces. Y en cuanto al estado [hal], es una expresión del asunto que proviene de la presencia de lo Real en forma de Poder Divino o Belleza Divina transformando al sirviente en una forma que le corresponde. Por ejemplo, puede ser que alguien que es capaz de recibir golpes en la piel sin gritar ni palidecer, pueda gritar cuando recibe un solo golpe. En el primer caso, estaba en un estado de presenciar lo Real, envuelto en la perfección del amor por la Esencia de lo Real y la perfección de su magnificencia y glorias que fluyen en su totalidad a través de ese estado, por lo que [éste estado] elimina su sensación de dolor cuando es superado por la dulzura de presenciar. Entonces él no siente el peso de los golpes, y no le duelen. Pero tan pronto como el mantel de éste estado se pliega y yá no está velado -para no presenciar el golpe-, grita como resultado de la pérdida de ese estado.
En cuanto a las luces, sus realidades son bien conocidas. Son brillo. En cuanto a los puntos delicados y las sutilezas, son una expresión de lo que está oculto entre las realidades de los conocimientos/ciencias (alüm), los conocimientos (ma'rifa) de los misterios. En cuanto a las presencias, etapas y detenciones, se ha dicho: ¡Todo el éxito depende de Allah! Fin de la cita.
El Shaykh (ra) nos dio éste tipo de pasaje: el Conocimiento depende del «levantamiento de los velos», como una imagen sufí común que se refiere a la purificación del alma (tazkiyat al-nafs) a través de los ejercicios espirituales y las transformaciones existenciales resultantes de la conciencia (aniquilación [fana] y subsistencia [baqa]). Éste Conocimiento también está conectado con la certeza y se compara con el «sabor» en su inmediatez e inefabilidad. Además, como se mencionó anteriormente, se describe que la ma'rifa está estrechamente relacionada, o incluso es idéntica, a una efusión divina (fayd) y, debido al enfoque unidireccional asociado con ella, puede inducir estados psicofísicos inusuales (ahwal).
Se escribió que: «todo Conocedor (ärj) está abierto [ha alcanzado el fath/iluminación espiritual], pero lo contrario no es cierto». Por lo tanto, la apertura puede compararse con el pulido completo de un espejo y el Conocimiento con lo que posteriormente aparece en él. Un discípulo describió la apertura (fath) como «la eliminación del velo entre el ser humano y Allah, entre la persona y el Conocimiento de Allah [ma'rifa], los velos que cubren tú corazón, la vista y el oído que los separan de Allah.. Fath es el proceso de desvelar los secretos.. es un proceso de entrar en la naturaleza real de las cosas». Además, el secreto de éste Conocimiento se equipara con el autoconocimiento y se describe como algo que está más allá de la capacidad de la razón.
<Fueron empujados hacia adelante de repente desde la Divina Presencia.
El principio se convirtió en fin, y el fin en principio, surgió un todo que se convirtió en cada una de mis partes, y cada una de mis partes se convirtió en todo un devenir, pero no como mío.>
En ese momento, se vuelve hacia Allah en todos los estados.. "y no hay nada para él excepto Allah" y "el Conocedor [ärif] entre los sufíes es aquel que ve al otro como lo esencial, es decir, presencia lo Real en el otro". Ésto recuerda y se refiere a la descripción que hizo Ibn Arabi del Conocedor como alguien que puede ver y reconocer lo Real no sólo en su propia forma, sinó también en sus otras formas. Es decir, puede reconocer el agua en otras copas que no sean la suya. En la misma obra, "el espíritu está profundamente arraigado y firmemente establecido en la presencia de la presencia directa [mushähada] con completa aniquilación [fană] y subsistencia [baqa] a través de Allah".
El caminante espiritual [sälik] es aquel que llega mediante invocaciones [adhkar] a la presencia de Allah, el Altísimo. Cuando se reconoce [arafa] a sí mismo, reconoce a su Señor. Cuando se reconoce a sí mismo como inexistente, como nada, reconoce a su Señor como Ser (wujud). Cuando reconoce su escasez, reconoce la Majestad de su Señor. Y es así: descubres que no hay más dios que Allah [lä ilaha illä Läh], no hay más dios que Tú [la ilaha illä Anta].
Muchos de los discípulos directos del Shaykh Sidi Muhammad Al-Ghalli (ra), hasta los jóvenes murides que acababan de completar su tarbiyah, me respondieron insistiendo en que ma'rifa estaba más allá de cualquier cosa que pudiera expresarse con palabras. Cuando intentaron definir la ma'rifa verbalmente, sus respuestas tendían a compartir ciertas características comunes. Unos describían con frecuencia ma'rifa como "conocimiento de Allah", "conocimiento de uno mismo", "conocimiento de la realidad", "conocimiento de que no eres nada y Allah lo es todo", "saber quién eres realmente", "saber que todo es Allah", "saber con el conocimiento de Allah" y "ver a Allah en todo y todo en Allah". Algunos incluso lo describieron en términos apofáticos como "una especie de ignorancia o desconcierto", "diferente a cualquier otro tipo de conocimiento". La cualidad inefable de ma'rifa a menudo se vincula con su dimensión experiencial en afirmaciones como: "Es algo que tienes que experimentar, no puedes describirlo, es muy profundo, muy personal"; "Es algo muy personal, es difícil de describir, tienes que experimentarlo"; "Lo sé, lo siento, pero no puedo decirte cómo es, es como si oliera algo, o lo hueles también, o no"; "Es como si me preguntaras: "¿A qué sabe una manzana?". Puedo hablar durante horas y aún así no sabrás a qué sabe hasta que vayas y la pruebes tú mismo, y ese conocimiento es el mismo, así que es difícil hablar de ello".
Los discípulos también comentaban con frecuencia sobre la dimensión existencial de la ma'rifa, señalando que "es algo que se vive", "tienes que vivirlo, para serlo". También comentaron sobre su naturaleza transformadora con frases como: "Es como despertar"; "Cambia la forma en que te ves a ti mismo, al mundo"; "Te cambia, eres como una nueva persona"; "Cuando obtienes la ma'rifa, no puedes ser el mismo de antes; cambia tu forma de ver las cosas, tu forma de reaccionar, tu forma de comportarte, incluso tu forma de pensar; yá no es como antes"; "Después de sentir a Allah, ves con claridad lo bueno y lo malo, así que es más fácil evitar lo malo y hacer el bien"; "Cuando haces tarbiyah, conoces a Allah, al Profeta PyB y al Shaykh, y los amas, y quieres ser como ellos para no hacer cosas que no les gustan"; "Después de la tarbiyah yá no soy tan duro conmigo mismo porque sé que soy débil, sólo soy un humano, y por supuesto todos cometemos errores, pero sabemos que Allah nos ha perdonado y estamos agradecidos, así que intentamos hacer el bien". Los discípulos también describían con frecuencia la ma'rifa como «la forma más importante de conocimiento que se puede obtener», «el objetivo de la vida», «la razón de la creación», «lo más importante» y «lo más preciado del mundo». También se referían a ella como la «certeza» o «la certeza misma».
Matices y niveles de Ma'rifa.
Sin embargo, a menudo en los mismos encuentros, los discípulos también describían la ma'rifa como algo cualificado. Sidi Abdelhaqq, hijo de uno de los primeros y más cercanos discípulos del Shaykh, me dijo que "la certeza se alcanza cuando el adepto (al-sälik) alcanza la Presencia Divina (hadrat al-Quds), la estación espiritual sacrosanta, mediante la realidad musulmana (al-haqiqa al Muhammadiyya). Pero después de ésta certeza, el Conocedor (al-arif) se encuentra en un estado de incertidumbre, y viceversa. Es la estación espiritual de la duda o la perplejidad, la estación del desconcierto (maqam al-hayra), o la negación, 'no hay dios' (la ilaha), que precede a la afirmación 'sino Allah' (illä Läh).
La Ma'rifa también tiene su propia dialéctica.
Haciendo eco de muchos otros discípulos, se describió ma'rifa como "dinámico", "conocimiento vivo" que "no tiene fin, al igual que Allah no tiene fin". Lo similar al relato de Junayd sobre el color del agua. "El arif [Conocedor] es el contenedor, el Conocimiento [ma'rifa] es el contenido, y el propósito de éste Conocimiento es el uso del contenido y su transmisión a otros contenedores". Mientras que muchos discípulos describieron ma'rifa como la realización de la identidad del Conocedor, lo Conocido y el Conocimiento con Allah, Shaykh Sidi Muhammad Al-Ghalli me dió una explicación más matizada. (La he citado antes).
«Allah SWT no se manifiesta a la misma persona de la misma manera». Allah es infinito, la forma en que se manifestará a ti es diferente de la forma en que se manifestará a mí o al Shaykh, porque Allah es infinito. Se manifestará a ti en una forma que te corresponda.. La forma en que Allah se manifiesta es diferente, al igual que las personas son diferentes. También es como la embriaguez, los sufíes también hablan de la embriaguez, y la gente se emborracha de forma diferente: una persona llora, otra ríe, otra hace otra cosa.. La gente no se emborracha de la misma manera, depende en parte de la cantidad, de qué, de cuánto puedan soportar. Es lo mismo que sucede con la ma'rifa.. Mientras que algunos discípulos presentaban la ma'rifa como un asunto de "todo o nada", los discípulos más veteranos describían la ma'rifa y la fana (aniquilación) como si tuvieran diferentes niveles o intensidades, describiendo a algunas personas como más fuertemente aniquiladas en el Profeta (s.a.w.s.) que otras y algunas superando a otras en ma'rifa. Muchos relacionaban ésto con el autoconocimiento, yá que si alguien es "más profundo", puede manejar una ma'rifa "más" o "más profunda". De ésta manera, la receptividad o preparación de uno mismo determina el grado de profundidad de ma'rifa que uno puede alcanzar.
De manera similar, al comentar el hadiz "Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor".. "Si quieres conocer a tu Señor, debes pasar por el conocimiento de ti mismo o la realización del yo. Es decir, los Nombres y Atributos Divinos primero deben manifestarse en ti. La búsqueda de la Verdad requiere el descubrimiento de la verdad en ti mismo y lo que hay más allá de Él", yá que es el conocimiento más importante que una persona puede obtener. Porque es la caja que contiene todo el repositorio de conocimiento, el conocimiento que sabemos y el que no sabemos. Imagina tu cerebro, si haces algo como, por ejemplo, "levanto la mano"; es una orden que le doy a mi cerebro, y en mi cerebro después de eso hay un estímulo o algo así y mi mano se levanta. Eso que le dice a tu cerebro, es algo dentro de ti, es algo que no controlas, y en éste estado, el cerebro tiene una especie de ma'rifa [autoconocimiento existencial], pero tienes que saber qué es exactamente tu cerebro y exactamente qué contiene, o podría contener, o podría controlar, cuál es exactamente el alcance de tu cerebro, qué es exactamente. ¿Le ordenas a tu cerebro o tu cerebro te ordena a ti? Cuando levantas la mano, hay una base para la decisión de levantar la mano, ¿de dónde viene exactamente? Responde tú mismo amigo lector.
La Ma'rifa es el contenido y es algo que todos pueden alcanzar, pero hay muchas condiciones. La gnosis, lo importante no es la gnosis en sí, sinó las consecuencias de tener la gnosis, de ver la gnosis, de comprender la gnosis, ¿qué implica? Ésto es lo importante. Y se podría decir que ma'rifa es como una llave que abre todas las áreas de tu cerebro y muestra exactamente qué es cada cosa.
Por supuesto, ma'rifa es un conocimiento muy, muy cierto. Si ves la ma'rifa, es como una puerta que se abre a algo. Como dije, las consecuencias de tener ma'rifa son lo más importante de la ma'rifa en sí. Todos venimos de la fuente principal, y realmente lo que está dentro de ti está dentro de otras personas, y hay un proceso de despertar. Primero tienes que saber que estás dormido, reconocer ese estado, y después, debes tener una fuerte voluntad de despertarte y comenzar el proceso del despertar. Luego reconoces que estás durmiendo y que tienes que despertar y ponerte en el camino de profundizar en el conocimiento, de despertar lo que hay en tu interior.. Toda la vida es un proceso de adquisición de conocimiento, pase lo que pase, siempre aprendes algo, la vida es un proceso de adquisición de conocimiento.. La primera aleya que Allah hizo que Gabriel le revelara al Profeta PyB fue ¡Iqra! [¡Lee/Recita!] Iqra es el proceso de obtener conocimiento, "recita en el nombre de tu Señor". La vida es un proceso de obtención de conocimiento, ma'rifa y otros tipos de conocimiento. Lo importante es tener una fuerte voluntad de conocimiento y llegar a ese camino.
Sin embargo, cuando muchos revelan al describir la ma'rifa como «la conciencia de todas las formas de ciencia [conocimiento], porque la ciencia [conocimiento] sin conciencia no es más que la ruina del alma. En la misma frase se contrasta aún más el resultado de la ma'rifa con otras formas de conocimiento: «Ma'rifa es conocimiento innato (infuso), mientras que las otras formas de conocimiento son difusas. Ma'rifa es conocimiento esotérico, (interior), mientras que otras formas de conocimiento son exotéricas, (exteriores). La Ma'rifa es el conocimiento místico, mientras que las otras formas de conocimiento son racionales. La Ma'rifa es metafísica (..), mientras que las otras son sólo lógicas (..)».
El conocimiento [ma'rifa] de Allah por parte de la humanidad está por encima de todos los demás tipos de conocimiento. Dice un hadiz "El soporte de la casa es su cimiento. El soporte de la religión es la ma'rifa de Allah, el Altísimo, la certeza y la mente contenida" para afirmar la primacía de la ma'rifa sobre todas las demás formas de conocimiento.
Ibn Arabi cita en el siguiente pasaje: Abü Yazid se dirigió a los eruditos exotéricos (exteriores) con éstas palabras: «Ustedes toman su conocimiento de los muertos, pero nosotros tomamos nuestro conocimiento del Vivo [al-Hayy, uno de los 99 Nombres de Allah] que no muere». Algunos como nosotros decimos: «Mi corazón me habló de mi Señor». Dicen: «Fulano me lo dijo». ¿Dónde está? «Muerto». «Y lo obtuvo de fulano». ¿Dónde está? «Muerto». Cuando alguien le dijo al Shaykh Abu Madyan (m. 1198): «Se relata de fulano, de fulano», él solía decir: «No queremos comer carne seca. ¡Vamos, tráeme carne fresca!». Con ésto, elevaba las aspiraciones de sus compañeros. Quería decir: «Éstas son las palabras de fulano. ¿Qué dices tú mismo? ¿Qué conocimiento te ha dado Allah? Habla de tu Señor y olvídate de «fulano, pariente de fulano». Comieron carne fresca y Allah no ha muerto. Estamos más cerca de él que su propia vena yugular (Sura 50 [De Qaf] verso 16). El conocimiento vivo proviene de Allah.
Así como el buscador espiritual no desaparece de la existencia después de alcanzar la ma'rifa, sinó que continúa caminando, hablando y comiendo, él o ella también continúa pensando y participando en discusiones racionales, aunque desde un punto de vista diferente, con una perspectiva diferente. Él/ella saben que no hay nada más que Allah y perciben las cosas como son, y ponen cada cosa creada en su lugar, en el que Allah la colocó, sabiendo que ellos (humanos) no son nada. Pero Allah exalta las cosas, sin considerarlas existentes; y tiene las cosas, sin considerarlas existentes, y ama las cosas sin considerarlas existentes. Y el ser humano adquiere todas las buenas acciones, reza, ayuna, hace el hajj, dice la verdad y gasta de su dinero en la caridad. Y todo eso es por buenos modales [adab] hacia Allah.
El sujeto del verbo [al-fåil] es Allah, y metafóricamente, Es el que da existencia a la acción, y técnicamente, Aquel en quien la acción depende completamente, todos dependen de Allah Todopoderoso.
Un poema titulado Ruh al-Adab (El espíritu de los buenos modales), dice:
-Obtén el conocimiento de cuatro cosas, oh viajero espiritual, la primera de las cuales es el Conocimiento [irfän] del Señor, el Maestro;
-El segundo es saber aquello de lo que dependen los actos de adoración, para que puedas realizarlos/verificarlos;
-En tercer lugar está el Conocimiento [irfan] de los estados del alma: sus engaños, trucos y maquinaciones; el alma tiene su culpa, el corazón tiene su culpa y el espíritu tiene su culpa, y de ésto no hay duda;
-El cuarto es el Adab [buenos modales], [el conocimiento del adab] es la puerta para todo viajero.
Lo interesante aquí es que el Conocimiento de Allah (irfan/ma'rifa) se menciona primero; no es el final del camino, sinó su comienzo. Las otras formas de conocimiento se enumeran como secundarias y terciarias al Conocimiento de Allah, de acuerdo con el hadiz qudsi citado a menudo: «Buscad el conocimiento de mí antes de adorarme. ¿Cómo me adorará quien no me conoce?». Sin embargo, el Conocimiento de Allah sólo se obtiene mediante la correcta realización de ritos como la oración y la invocación, por lo que debe haber algún conocimiento inicial de éstos actos de adoración, aunque su eficacia y significado se «verifican» mediante la adquisición de ma'rifa.
De manera similar, la adquisición del Conocimiento de Allah depende de alguna forma inicial del autocontrol y adab; sin embargo, éstas formas de conocimiento encuentran su plenitud y cumplimiento en y/a través de la ma'rifa. Así, al igual que para los sufíes anteriores, como Ibn Arabi y Al-Ghazzali, la ma'rifa es el fundamento como la coronación de otras formas de conocimiento, revelando y verificando su significado e importancia internos. Éstas otras formas de conocimiento, yá sean racionales, como la lógica, o transmitidas, como el hadiz o la forma correcta de realizar las oraciones, pueden conducir a la ma'rifa, pero la ma'rifa conduce a su perfección. Así, dentro de ésta epistemología, ma'rifa no está separada de otras formas de conocimiento, y sólo puede oponerse a ellas aparentemente, yá que en realidad es su raíz y su perfección.
Continuación en Segunda parte.
Assalamo Aleikum.