Assalamo aleikum.

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miércoles, 6 de mayo de 2026

RELATOS ÉPSICOS I. Para leer y reflexionar despacio.

RELATOS ÉPSICOS I
El impacto.
(Para leer y reflexionar despacio).
"A través de los Atributos del Señorío de Allah y la manifestación de Su misericordia, el amor se refina a través del Atributo del Misericordioso".

En la oscuridad material del mundo, sean ustedes un escudo protector del uno para el otro con su carácter, equilibrio y valores por la luz del amor. Purifíquense mutuamente de la lujuria mundanal mediante la unión. Y con el aliento de Su afecto, purifíquense el uno al otro.

«Aliméntense de la misericordia de Allah en la medida de sus posibilidades. Y preserven en sus valores morales viviendo juntos de forma armoniosa». 

Éstas palabras se pronunciaron para enfatizar la necesidad de que los siervos amantes siempre vivan juntos y que no estén separados por más de tres días sin tener noticias unos de otros.

Han transcurrido once años desde el escrutinio. El amor puro es inextinguible, preservado por el respeto, la humildad y el afecto mutuo.

<Muchos de ustedes son personas espiritualmente especiales porque poseen un carácter sensible y emotivo, por eso, entenderán éste relato.>

El HUESO del SUCESO. Como lo contaría él: golpe, silencio y pregunta.

-Agujerearon el barco.
El Misericordioso perfora el cascarón para que no se lo lleve el mar.  
Dijo a dos que hicieran un escudo frente a la oscuridad. Carácter. Balanza. Valores.  
Que se purifiquen uno al otro con el aliento del eterno. 
Que la lujuria se ahogue con esa unión.  
Comed de la misericordia según vuestra boca. 
Si os separáis, la moral se hundirá.
Once años los miró la prueba. 
Pero el fuego siguió ardiendo: lo alimentó el respeto.  
¿Ves quién guarda a los que navegan?
Supieron levantar el muro caído.
Un hombre que era arca cerró los ojos.  
Uno lo supo por los ángeles. Otro lo supo por las lágrimas. Pero ninguno habló.  
¿Cómo le llamas “muerte” a quien bebe de la Fuente? 
La partida es puerta, no tumba.  
La queja está vedada. 
La cascada está permitida.  
Dos niños preguntaron..
Una voz dijo: “El maestro ha partido.”  
Cada palabra, fue como una roca en la garganta.  
Las lágrimas: agua salina del amor cuando el Amado se vela.  
¿Ves el muro que esconde el oro hasta que el huérfano crezca?
Tomaron al muchacho.. 
y el Uno miró al otro. 
Vieron el estado del que partió.  
¿Acaso lo reconoció?
“No adoramos la cáscara, pero 
lloró al amigo del Amigo.”
“En ese Mar no hay orilla. 
Pero el corazón se estremece cuando pierde el espejo donde se observó al Rey.”  
Lo enterraron. 
Hubo recuerdo. 
Ellos no probaron bocado salvo lo nombrado.  
La ciudad se nubló. Llovió. 
El cielo lloró por el siervo.  
En sueños le dijeron: “Suelta la imagen. Que Él hable por tu lengua.”  
Despertó: “Heme aquí.”  
La cadena no se corta. 
Él es el último eslabón.
¿Ves lo que se toma para que los padres no se pierdan?
¿Y tú, que lees?, sabes que eres el tercero: el que pregunta si puede tener paciencia.  

Un ser humano perfecto, Al Emin Akhdar, cuya imagen se asemejaba al Arca de Noé -un lugar donde no se veía el mal, un refugio seguro donde se manifestaban los Atributos divinos de Allah-, la qibla de los siervos amorosos, el maestro había cerrado los ojos a éste mundo.
La muerte era una invitación a la unión con Allah, recibida con alegría y resignación por los inmortales que viven con la luz de Allah. ¿Cómo se podía decir que una persona inmortal había muerto? ¿La muerte significaba un final? o ¿era un principio?.. ¿Cómo se podía usar el concepto de muerte para una vida sin fin? Decir que alguien que ha fallecido ha muerto, no era la moral de las personas que se han liberado del miedo a la muerte, esos que saben que uno no muere.

El dolor y la tristeza por la pérdida habían abrumado muchos corazones. 
Las lágrimas corrían por sus rostros como una cascada. ¿Qué podían decir aquellos labios donde las palabras fallaban, donde el habla se había perdido, en medio de éste amor desbordante en el momento de la separación?
Lloraron en silencio y con calma, sin gritos ni lamentos, aunque eran incapaces de contener las lágrimas. Según sus creencias, la tristeza por la separación y las lágrimas nacidas del amor eran permisibles. Sin embargo, según sus creencias, quejarse y lamentarse por la separación estaba prohibido. Las quejas y los lamentos se consideraban una forma de caer en la incredulidad, al desobedecer el decreto de Allah. 
No estaban absortos en las apariencias mundanas, ni habían caído en el materialismo. Lloraban bajo la influencia de la familiaridad con el amor y la belleza del Amado de Allah que envolvía su ser.

Los niños no comprendían lo que sucedía. 
Alguien preguntó: y obtuvo la respuesta.. «El maestro ha fallecido». Entonces cada palabra les oprimió la garganta.. y con cada palabra, sentían una opresión en el pecho y lloraban en silencio. Él yá no podía soportar pensar en su amado maestro. Si no fuera por las lágrimas, la tristeza y el dolor de la separación, matarían a cualquiera. Las lágrimas son el agua salina del amor en los tiempos de separación.

Cuando una persona se llena de lágrimas, despierta del letargo y de la indiferencia su corazón. 

La separación de su Amado, le hace olvidarse de sí mismo. 
Menos mal qué, un corazón purificado por el amor, se une a su Amado. El corazón que se vuelve hacia el Amado se convierte en el espejo de la existencia en el que el Amado se manifiesta. 
En tal momento, se puede encontrar dentro de sí el estado innato del alma purificada. 

-Mi Señor, ¿qué puedo hacer?.. No es porque haya convertido una imagen en un ídolo, sinó quizás por el amor de un amigo de Allah; "que no puedo contener mis lágrimas silenciosas". 
-En la verdad del océano de la unidad, el alma no puede soportar la separación del rostro humano perfecto a través del cual conocemos a Allah.

"Al recordarlo con dulzura y lágrimas, es como si se recitara una oración fúnebre por quien falleció".
Mientras decía ésto, comprendió cómo se contemplará el vacío. Así transcurrió el tiempo, hasta que recogieron sus pertenencias y subieron al coche, aparcado frente a la puerta del pequeño jardín.

Quienes caen del reino del amor a éste mundo, quedan desamparados, son extraños y están como huérfanos de sus seres queridos. 
Los niños, muchas veces, son ajenos al dolor emocional de sus padres viviendo en la paz. Una paz mezclada con la miel de la ilusión que invade su mundo interior. La fuente de ésta paz la encuentran en sus corazones.

El amor y el afecto son la fuente misericordiosa que traía paz a los corazones, incluso en las situaciones más dolorosas.
Si alguien rechaza la paz, están perdiendo el vínculo con el amor del Amado.
«Por favor, no se porten mal». En éste momento, el silencio abre la puerta a los tesoros del significado y al amor en el reino del corazón. 
Llegaron los hermanos. 
Sintieron la belleza espiritual que impregnaba cada rincón de la casa. 
A medida que la espiritualidad los envolvía, el océano de la misericordia se convirtió en una cascada de amor.
Algo brotaba de los ojos.. 
Los lazos de amor entre los hermanos eran fuertes. 
Habían encontrado la Verdad al observarla en el noble carácter y el amor del maestro. 
Así, muchos habían alcanzado la unión con Allah a través de su maestro, que era como el espejo de la existencia entre los mundos, quien se manifestaba en acción y expresión a través de la forma del siervo humilde de Allah que había sido sepultado. Se celebraron oraciones y ceremonias en su memoria. Se prepararon comidas para servir en su nombre. Muchos no probaron ni un solo bocado, salvo el alimento preparado con el consentimiento de Allah.
Se encontraron en la mesa. 
Se dieron cuenta de que estaban experimentando el mismo estado emocional. Como dos mitades exactas de una manzana, como reflejos en un espejo, se complementaban. Todos guardaban silencio.. Sus miradas lo decían todo. 
El maestro había formado a cada uno según su potencial, preparándolos para Allah. Todos habían sido entrenados al máximo de sus capacidades, pero desconocían que incluso entre los hombres había héroes ocultos.

<Allah Todopoderoso nos baña con el agua de Su Misericordia celestial que lleva sabiduría divina.>

No había ningún enigma para el servidor. Ellos eran hombres de mentalidad abierta y conocían cada aspecto de su ser. Él también los conocía a todos, hasta su posición ante Allah y los niveles de existencia que observaban. Obviamente, surgían algunos desacuerdos durante sus conversaciones debido a las diferencias de opinión, el servidor se daba cuenta de que el diálogo con los hermanos no era viable. El ego los cegaba a la verdad. 
Cada uno de ellos pudo manifestarse a través de los atributos y nombres divinos según sus derechos, pues eran libres en sus elecciones. Ésta situación fue llevada con el respeto y la sabiduría que se necesitó para encontrar un consenso en la reunión. Ellos pensaban que era necesario servir con un nuevo comienzo sin abandonar la verdad del pasado. No deseaban construir su camino espiritual sobre las cenizas del pasado. Él era el último eslabón de la cadena de la conversación espiritual. Era consciente de que siempre hay poco interés en lo nuevo al principio. Con paciencia, emprendió su camino. Primero ofreció la luz de la sabiduría a los hermanos que aceptaron su mano.

<Aquellos hermanos qué, en virtud de su naturaleza, han alcanzado la perfección según sus aptitudes, establecen sus hogares en lugares donde mantienen viva la llama de la conversación en los centros de las bendiciones.>

Fuera de su horario laboral, salvo algunos días, él impartió lecciones espirituales a quien encontraba gozoso en su corazón a través de las conversaciones sobre Allah a la luz del Corán, los Hadices y la ciencia positiva. Empezaron a aparecer los primeros discípulos. Si bien, a veces discrepaban en temas como la unidad de la existencia y la unidad del testimonio, y en ocasiones en sus perspectivas de trabajo, nunca se comprometieron sus conversaciones ni su respeto y confianza. Así nació el término ense-fianza como un tesoro escondido para todos.
En sus corazones se fusionó la idea del encuentro de los dos océanos del significado, hallaron alegría en la unión de la sabiduría y el conocimiento.
Pasaron algunos años dedicándose a diversas actividades con perfil bajo, como conversar, estudiar, escribir artículos, etc. 

Apenas aparentaba su edad. Éste gran hombre, había cargado con el peso del mundo durante años, pero no estaba cansado. Permanecía majestuoso en el jardín de la esquina, absorto en sus pensamientos épsicos.
Los aromas de las rosas damasquinas  y la hierbabuena del jardín lo invitaban, alejándolo de los ásperos recuerdos del pasado. Éste gran hombre contemplaba las rosas, pero no se atrevía a arrancarlas. Con porte digno, respiró hondo, saboreando el aroma de cada una. En silencio, les agradeció a cada una por el placer de olerlas. Allah Todopoderoso le estaba concediendo dones. Y él, con las bellas intenciones del jardín de su corazón, ofreció su amor y gratitud al Creador Absoluto que creó cada estado y las situaciones.
Escuchó el canto suave de un pajarillo en el jardín durante unos minutos. Se dispuso para entrar al salón de la esquina, que durante más de treinta años, aquella casa sirvió como albergue para las reuniones religiosas y espirituales. Él vivía en la planta baja, en la superior era donde atendía y ubicaba a los invitados.
-Entró en el espacioso salón. 
Yá estaban presentes los  pretendientes, estaban sentados esperando su llegada. En cuanto entró, se pusieron de pie. «Tomar asiento», dijo. Él mismo, con aire digno, se sentó.
-El salón estaba bien iluminado, aunque tenía la apariencia sencilla de una esquina. Una parte estaba dedicada para los ejercicios prácticos y la otra parte era para las oraciones. Las alfombras de color azul cobalto resaltaba sobre las cristaleras de diversos colores. Las paredes estaban pintadas de color verde claro. Por la noche, la luz tenue hacia caligrafía magrebí contra el techo. Había tres cuadros en una pared.. uno con la frase «La ilaha illallah» (No hay más dios que Allah), otro con la letra «gráfica» y otro más grande con los nombres de Allah, que parecían insuflar vida a la pared. Había una pequeña estantería de madera colgada con vasos para servir el the y dos perfumadores árabes que contenían agua de azahar y agua de rosas que eran muy utilizados en el comienzo de las reuniones.
El salón era espacioso, ventilado, luminoso, sencillo, y desprendía una sensación de sosiego, siempre ambientada por el suave aroma del jardín de rosas damasquinas. En ciertas épocas, el olor que llegaba era el de la hierbabuena. 
Las veladas, en las noches de verano, se celebraban en la gran terraza del segundo piso de la casa. En invierno, habitualmente se utilizaba el salón. 
Las reuniones siempre eran taciturnas con "clases especiales". 
Los hermanos más jóvenes se preguntaban con entusiasmo de qué trataría hoy la lección. 
-Durante la conversación del maestro, todos permanecían sentados respetuosamente, al igual que los demás hermanos mayores. 

<La morada de la perfección y la salvación, habita en el reino del corazón. Pero sólo los valientes pueden ascender por las laderas del dhikr que abre las puertas del corazón.>

<Otros atraviesan por las profundidades de los bosques del conocimiento y los estados espirituales.> 

<Aquel día, el maestro habló de cómo se forman las relaciones cercanas con los ángeles y cómo pueden ascender a los luminosos cielos del reino del corazón.>

<La guía correcta, era escuchar muy atentamente todo lo que se decía interiorizando cada palabra.>

Las palabras en el Tasawwuf transmiten significados, y el poder es un significado; las palabras están vivas, todo lo que lleva poder, (en su esencia), entra en el reino del corazón, habla instantáneamente a su manera, y lo entendemos absorbiendo el estado y el significado que el poder infunde en los sonidos y las vibraciones.
El lenguaje del corazón, es el Hanif de Allah Todopoderoso.
Hay que escuchar y absorber, retener su comprensión con intuición. La Interpretación sobre todo lo dicho y sus conclusiones, llegaban después de la conversación.
El maestro era intrépido en sus exposiciones, intolerante ante la injusticia y muy compasivo. Era un hombre íntegro, no temía al esfuerzo cuando era necesario. La justicia era primordial para él.
Muchos se beneficiaron de sus conversaciones, recibían sus bendiciones y escuchaban sus consejos. Mantenían una estrecha relación fraternal con los hermanos de la esquina. 

Se sentaba el maestro en torno a los discípulos, con la estrella y la media luna en la solapa derecha del kafftan. Si tenía que señalar algo, lo hacía con toda la mano derecha, nunca con el dedo índice. Los Muqqadams normalmente estaban sentados en el lado izquierdo del círculo.

Pero no me centraré en las historias de nuestros maestros, sinó en una historia que todos ustedes experimentan constantemente.
-Vosotros seréis los vivos, los héroes de la historia que os contaré. Os daré algunos detalles para vuestras experiencias. 
-Sabed, que la recompensa que recibiréis en el camino correcto del Tasawwuf, (sobre ésta historia), es la unión con los Atributos divinos de Allah y la vida junto a Él. El resultado de vuestros errores será la separación de Él, el calor del arrepentimiento y la muerte. 
El tiempo del reino del corazón, son las experiencias, cuando ustedes entran allí con devoción y respeto. Cada ayuda que viene a ustedes, será entregada por los ángeles o seres espirituales que portan la luz celestial. 

<Deben saber, que os váis a enfrentar a pruebas difíciles. La fe genuina crece en medio de esas pruebas.>

Tenéis que sentir la necesidad de reconciliarse con todo. De saber arrepentirse ante Allah Azzawayal con total sinceridad. De sentirse protegidos por la purificación todo el día y noche. Saber bloquear lo negativo y andar por los caminos de la justicia y la legalidad. No sólo decirlo, hacerlo, practicarlo.. siempre con la verdad por delante entre los justos, incluso en los tiempos difíciles y complicados. 

<Comprender, que están ustedes en el círculo de la confianza y la intensidad espiritual, con el máximo respeto por el amor y la sumisión para Allah Azzawayal.>

Entender, que tienen que estar complacidos con sus padres, con sus hijos, con su cónyuge, con su familia, con sus hermanos y amigos y que siempre estarán ustedes dispuestos para conceder el perdón con la mirada del corazón, pues somos piadosos y olvidamos con frecuencia todo aquello negativo que otros nos han hecho o dicho. Para sobrevivir tienen que poner en práctica el amor sincero. Al fin y al cabo, el lenguaje espiritual es un apretón y aceptación por lo corporal; para quienes tienen un buen criterio, y sale de dentro hacia afuera, aunque todo el mundo se comunica a través de su forma física, compartimos el mismo estado espiritual, unos con mayor intensidad que otros.. pero la mayoría saben respetar el silencio venerable.. también se hace necesario saber hablar despacio y pensar lo que se dice para evitar la quemazón de la lengua o que ella misma os meta en algún problema. Cuidado con las palabras.
Tienen que tener cuidado al aprender de éstas lecciones. 

Con cada lección que extraigan de lo que se ha dicho, su contribución debe ser una ayuda vital para sus hermanos en éste mundo. De ésta manera, los habrán ayudado. Porque el mundo al que vamos es muy difícil. Está lleno de enemigos, monstruos y peligros vitales para el futuro. Nuestro objetivo es encontrar la morada de la perfección y la salvación en el lugar al que vamos. Para encontrar tal morada, debemos enfrentar juntos toda clase de calamidades. Para lograr su meta, la unidad y la unión con amor son el medio para superar y evitar los problemas que enfrentarán. La fe y la esperanza son su apoyo en éste camino.

Los dos ángeles adoptaron una forma humana, asumiendo la apariencia de hombres. Así, también obedecieron el mandato divino: «Postraos ante Adán». Israfil lucía perfecto con su atuendo color espuma de café con leche, mientras que Gabriel apareció con una túnica blanca como la nieve, similar a las túnicas sin cuello de los hombres árabes. Los dos ángeles se tomaron de las manos. Ambos comenzaron a irradiar luz del color de sus vestiduras. A medida que el cielo de luz se llenaba con ésta luz, los ángeles se volvieron invisibles. Nuestro Amado Profeta PyB, fue testigo de éstas manifestaciones muchas veces por el beneplácito de Allah Todopoderoso.

No tenéis que sentir temor al cruzar la puerta del viaje a través del mundo. Hay que cruzarla con la emoción de entrar en un reino desconocido. 

No hay lugar para la envidia en el corazón entre los hermanos. Saludarles con respeto, inclinando ligeramente la cabeza como para felicitarlos con humildad. 

El corazón es el océano de la unidad. No conoce cercanía ni lejanía, ni pasado ni futuro. Todo lo que existe, el océano del ser de Allah, no se encuentra fuera del corazón.. está presente. 

El Nombre que no se pronuncia fue inscrito con luz en la frente de Muhammad Mustafa, (paz y bendiciones para él), en la lengua de Jesús, (paz y bendiciones para él), en los ojos de José, (paz y bendiciones para él), en el corazón de Ismael, (paz y bendiciones para él), en las manos y los pies de Dhul-Qarnayn, (paz y bendiciones para él), en la mente de Ibrahim, (paz y bendiciones para él), en los corazones de As-Siddiq y Ali, (paz y bendiciones para ellos). Quienes tienen ojos lo saben. ¿Cómo podrían los ciegos conocer el Nombre divino inscrito en la frente de David? El Nombre divino ha sido utilizado inconscientemente (al interior) por quienes lo ocultan.

Los valientes hombres estaban aterrorizados, pero hallaron la salvación a través del Secreto. Buscaron refugio en Allah del miedo que los envolvía. Los genios (jinns) de colores que los rodeaban, riñendo entre sí, salieron a la luz. Éstos seres de fuego, ajenos a los humanos, fueron los primeros ejemplos de seres humanoides que han vivido durante miles de millones de años, generación tras generación, pero un día también perecerán. Cuando vieron al ángel, los genios (jinns) huyeron como lobos asustados.

<En éste mundo, los deseos se cumplen. Quienes piden a Allah con fe encontrarán en Él lo que desean, en ese mismo instante. Imaginen lo que quieren, vívanlo. Recuerden al Todopoderoso por su Nombre. Él no los defraudará.>

Mientras nos adentramos en lo desconocido, no nos podemos separar, sin importar lo que experimentemos. Aquello que es desconocido, no tiene que despertar en nosotros un miedo mezclado con ansiedad.

<Nuestro camino no es el camino del miedo, sinó el camino de afrontar nuestros miedos.>

<No deben abandonar las lecciones de luz, moralidad, razón y sabiduría que os enseña vuestro maestro/a.>

"Aunque caigan en algún error, debemos buscar refugio en Allah juntos y completar éste camino".

<Los genios (jinns) también pueden adoptar cualquier forma.. por tanto, tengan prevención de cuidado para que no jueguen con vosotros, pues los llamados Shamamas, devoran nuestra carne, incendian el mundo, luchan entre sí y nos esclavizan. No tienen parangón en maldad y crueldad. Si fuerais sus enemigos, no podríais escapar, porque los Shamama no huyen.. os enfrentan.>

<En el reino del corazón, todo lenguaje se comprende a través del alma y sus experiencias, y toda alma que se aleja del mal, es un jardín del corazón.>

«Allah ve tus secretos».

En el cielo de luz, los ángeles están preparados para ayudar en respuesta a ciertos sonidos y vibraciones. 'Éstos os protegerán de los depredadores y estaréis protegidos de la tiranía de los Jinns'. Los ángeles del reino celestial hacen que todo el asentamiento sea invisible para los Jinns con un velo de luz. Os ofrecerán sus saludos y se marcharán. 

«Oh Creador del cielo y de la tierra, protégenos de esos genios».

 ¿Cómo tantos seres humanos han perdido el lenguaje del corazón en nuestro propio mundo?
«En nuestro mundo, hemos velado nuestras almas y las facultades que en ellas residen, que provienen del poder divino, a causa de nuestros deseos. Nuestros anhelos se han multiplicado hasta convertirse en avaricia y lujuria. Nuestros corazones se han oscurecido por la intensificación de nuestros deseos, seducidos por la desnudez con la que las cosas se revelan; nos hemos vuelto incapaces de escucharnos por el estruendo de la tormenta de deseos divergentes o de deseos compartidos con los que no podemos ponernos de acuerdo». 

...Y entraron en una cueva de conciencia, que era lo suficientemente grande como para que cupieran, ubicada en una colina alta. La oscuridad de la desesperación comenzó a envolver los corazones. El valle de la admiración, aparentemente hermoso, dio paso al vacío del miedo provocado por la ignorancia. Los sonidos y las imágenes ilusorias que emanaban de éste oscuro abismo eran incomprensibles al tiempo que aterradores, y ellos fueron ajenos al lenguaje del corazón.
Se encontraban en un vacío creado por el miedo en sus corazones. En éste estado, aquellos héroes contemplaron el reino celestial de sus corazones. Las estrellas eran guía del significado, cuyo número sólo Allah conoce, pero estaban muy lejos. A medida que las estrellas irradiaban la luz de la esperanza, los héroes hallaron paz en sus corazones. Intentaron mirar con la esperanza que les brindaban las estrellas. Con la confianza que la amistad despertó en sus corazones, rodearon el fuego del amor que habían encendido. No tenían frío, salvo el escalofrío del relente de la oscuridad de la noche. Se sentaron a cierta distancia de sus amigos, quienes buscaban refugio en el fuego de las palabras de los demás. En efecto, la extrañeza alejaba a aquellos sensibles a las emociones del fuego de las palabras. Al darse cuenta de ésto, uno recordó lo que el ángel le había dicho. Ciertamente estaban en el reino donde los deseos se cumplían.
Desde donde estaba sentado, extendió su mano derecha hacia el fuego. «Oh Allah, sé amable con nosotros como Lo fuiste con Ibrahim». El fuego de la Palabra no le tocó, y su comprensión fue menos profunda que la de los demás, quienes interpretaban lo sucedido por la intuición y bajo la influencia de la luz del fuego de la Palabra divina.. la paz del amor envolvió rápidamente su singular estado.
Al día siguiente, atravesaron valles y colinas con una armadura de invisibilidad y con una piedra de paciencia que demuestra su fuerza mediante la perseverancia, pase lo que pase. Y tuvieron cuidado para no paralizarse por los temores que surgen de la naturaleza de las cosas y con ser consumidos por la ira. ¿Qué nos conviene más para atravesar éstos parajes: una piedra de paciencia o una armadura de invisibilidad? Si decís que volemos, entonces los vuelos, que son la gracia de la exuberancia del corazón cesan en éstos valles, si no tenemos la ayuda de Allah.
Los valientes héroes consultaron entre sí. Si entraban desde el valle del miedo y la ira con una armadura de invisibilidad otorgada por el cielo de la luz, sus ojos quedarían cegados por el miedo y la ira. Por lo tanto, se verían privados de una señal para alcanzar la perfección y la salvación, yá que no podrían verla. Por lo tanto, decidieron cruzar esos parajes confiando en la fuerza de la paciencia.
La piedra de la paciencia era del tamaño de la palma de la mano. Esa piedra tomó la forma de un collar de cuentas para recitar las oraciones sin pretensiones. Se la pusieron alrededor de sus cuellos y así las piedras de la paciencia comenzaron a ser llevadas sobre el pecho.

¿Cómo podrían temer los engaños de la oscuridad, estando nutridos por la infinita Majestad?

En aquellos tiempos, no era costumbre que el brillo del amor se elevara y ascendiera en éste mundo, para calentar y llenar los corazones de alegría. A veces, se alzaba sobre el reino oscuro y engañoso del corazón. Con el ascenso del brillo del amor, las criaturas de éste mundo, (que albergaban toda clase de demonios), se escondían bajo tierra, en cuevas y refugios secretos, hasta que la oscuridad desconocida y engañosa de la ira y el miedo envolvía al mundo una vez más.
Los genios (jinns) negativos estaban vigilando la oscuridad. Detectaban a los valientes en el camino de la oración y el refugio en los lugares desolados de éste mundo. Se sentaban en ese camino y les tendían trampas de miedo e ira. Miles de genios (jinns) oscuros esperaban en filas detrás de las trampas.

<Obviamente, los héroes que estaban en ese camino, sabían que era sin retorno.>

Cuando los héroes llegaban a un pueblo, advertían a los grupos que caminaban por el mismo sendero de la luz sobre el reino de la oscuridad. Entre ellos se encontraba una figura colosal, vestida con una túnica tejida con fibras de grandes hojas verdes. Éste continuó su camino como si no hubiera escuchado la advertencia. 
Una clase de genios (jinns) capturaban a los corredores cómo moscas tontas. Ellos se alimentaban de los cadáveres. Mientras tanto, otros genios (jinns) de una oscuridad absoluta, junto con la pobreza, la enfermedad, la miseria, la opresión y muchas otras calamidades, esclavizaban a quienes podían capturar, intentando establecer un imperio del miedo en el mundo.

Un genio (jinn) se separó del grupo de los jinns y voló para atacar a Al Emin Akhdar, más conocido por el nombre de Dhul-Qarnayn, el siervo que viaja siempre agradecido vestido de verde. Cuando se puso enfrente, éste siervo recitó el Ayat al-Kursi con voz poderosa.. inmediatamente el jinn volador desapareció y todos los demás genios (jinns) que habían tendido la trampa fueron capturados por los ángeles, que eran poderosos, tenían ojos rojos y alas negras como el azabache. Éstos genios (jinns) observaron impotentes cómo caía del cielo una luz que disipó la oscuridad. 
Mientras los ángeles, como instrumentos de un poder invisible, mantenían cautivos a los genios (jinns), nuestros héroes avanzaban a toda prisa por el camino de la oración y el refugio. Los genios (jinns) estaban cautivos, pero las trampas que habían tendido en el camino de la luz aguardan a otros héroes futuros.

Nosotros caminamos juntos, y pasamos por el borde de un profundo abismo lleno de ignorancia y arrogancia. Hemos visto los yugos restrictivos y las cadenas de los vicios humanos. Algunos han pasado por las llamas abrasadoras de la pobreza que se ciernen en la distancia, infundiendo temor en los corazones. Otros se detuvieron ante las redes de un viento de furia ardiente que les impedía buscar el sentido de la existencia, las lanzas alineadas de las ansiedades de la pobreza que los desviaban del camino, las piedras ardientes de innumerables injusticias y muchas otras trampas para su corazón.

Recordar siempre tener la confianza depositaba en Allah. «Quienquiera que haya orquestado todo ésto, Él Será quien los rescate de allí».
«Hagas lo que hagas, jamás dejes que Su amor abandone tu corazón». Ésta voz resonaba en el océano de luz y en presencia de ángeles de gracia divina. Y Dhul-Qarnayn (la paz y bendiciones sea con él), atravesó por ese mundo interior y se escapó de las trampas. ¡Maestro mío, ven en mi auxilio! Con el beneplácito de Allah Todopoderoso.
La luz que emanaba de Allah se convirtió en las joyas de la conciencia, la razón y la moralidad. La armadura de la piedad se tejió al instante con éstas joyas del océano de luz. Con la confianza que les otorga la armadura de la piedad, los compañeros venideros se enfrentarán a las trampas.

«Venced vuestros miedos y engaños».

Continúo con el relato.
-La trampa de los genios (jinns) no es más que un engaño. Son trucos para impedirles a ustedes seguir el camino de la oración y buscar refugio en las piedras de la paciencia que llevan al cuello cómo cuentas valiosas. 
Nuestros héroes no tuvieron más temor, y continuaron su camino con la armadura de la piedad. Vencieron todas las trampas ilusorias de los genios (jinns) y otros demonios, diseñadas para apartar a la gente del camino, al atravesarlas.
Llegaron al final luminoso del camino de la oración y del refugio. Vieron una vasta puerta de un azul profundo. Los héroes dijeron: «Sin duda, ésta es la puerta de la gracia divina». La puerta se abrió. Su gracia se transformó en amor divino. Con el amor, la ira y el temor del mundo oscuro perdieron su sentido. Ésta gracia los reemplazó. Surgió un mundo radiante y luminoso, que encontraba su significado a través del amor. Así, se hicieron visibles en otro reino del corazón.

-Se reunieron de nuevo alrededor del maestro de las palabras junto al arroyo donde se alojaban. Unas veces les hablaba con el fervor de compartir el conocimiento que emanaba de su ser. Otras veces relataba con gran elocuencia sobre la misericordia divina. Cómo hemos apuntado algunas veces, el camino es uno, aunque tiene muchas conexiones y ramificaciones. 

-En el reino de los corazones, la conciencia, el amor y la compasión fueron aniquilados por una guerra sin piedad. Fueron realizados monumentos a la barbarie, con el alma totalmente muerta.
Tras la guerra por las arenas de Egipto, los genios (jinns) -que estaban dispersos- se reagruparon, formando reinos entre sí. Cada reino conocía su propio territorio. Durante años, no libraron guerras entre ellos. Los ángeles del cielo retiraron su misericordia a los salvajes genios (jinns) de la tierra.

Según la historia, Dhul-Qarnayn, (la paz y bendiciones para él), <el verde> desea permanecer para siempre en el corazón de la gente como un símbolo de virtud que no muere. Allah Azzawayal le concede éste deseo. Así, se convirtió en el primer representante de aquellos encargados de difundir el amor, incluso arriesgando la vida por conciencia y compasión.

Los demonios tiránicos y los genios (jinns), no entienden de amor, no escuchan a sus jefes que les dicen: «No maten al amor». 

Los ángeles de la ira desatarán una violenta tormenta de luz en espiral. Destruirán a todos los genios (jinns) que han asesinado la conciencia, la misericordia y el amor. A los genios (jinns) restantes sólo les quedará la envidia y la arrogancia.
Ahora, al menos novecientos años después de ese evento, la nueva generación de genios (jinns) también ha perdido la conciencia, la compasión y el amor.

Los genios (jinns) errantes son ignorantes de vuestra verdadera naturaleza, representan un gran peligro para vosotros.

«Mirar.. observar con la mirada interior más allá de las montañas que rodean el valle. Entenderán lo que quiero decir», «Alli está el lugar de aquellos que han perdido la conciencia, la compasión, el amor y el sentido común. Lo que sea que hayamos perdido, lo encontraremos aquí. Ésta es nuestra esperanza; éste es el lugar donde hallaremos nuestra conciencia, compasión, amor, cordura y los fundamentados en la moralidad, donde resucitaremos con nuestra conciencia».

¿Siguen ustedes aquí? 

Les cotejo con la mirada profunda y pensativa. 
Nadie salvo Allah les observa poniendo esa mirada con un aroma de añoranza o despiste. 
Abrir bien los ojos ante la visión.

Al llegar a la orilla del Mar de la Virtud, apareció aquel, (y en el mismo momento), se perdió el pescado. El dispensador de los mandamientos divinos, poseedor del conocimiento del futuro y del pasado. Le recordó las palabras.. no podrás seguirme. Pues las experiencias y los significados son más elevados que el motivo real.

Ustedes también deben atravesar éste mundo encontrando la paz consigo mismos y con sus experiencias; existen mares de virtud aún mayores.

<La ciencia del conocimiento esotérico, (interior), es otorgada por Allah a aquellos de buen carácter.>

Tras obtener el resultado de la contemplación, comenzó a hablar: «Si se cumple con el descenso de Adán PyB, desde los cielos, entonces todo lo que exista en el valle de las sombras se postrará legítimamente ante el Profeta Adán PyB, como resultado de la postración de los originales. En éste mundo, el ciclo pasará del Edén a la humanidad y se abrirán las puertas de la gran conquista».

 "No hay nada que temer, Aquel que envió a los Profetas lo ha preparado todo con Su sabiduría".

"Nos también, como parte de la sabiduría de Allah, haremos lo que sea necesario".

«Habéis llegado a saber sobre el momento del descenso de vuestro antepasado a la Tierra», dijo. «¿Cómo lo sabéis?»,
«Claramente, Azazil no pudo comprender la sabiduría de la creación de Adán. Se engañó a sí mismo creyendo que podría derrotarlo -no en el reino celestial de la luz-, sinó en el reino inferior del reino celestial, e hizo tentación y que Adán comiera del fruto prohibido. Así qué, insistió obstinadamente en demostrar su superioridad derrotando a Adán y Eva en el reino inferior del corazón, debido a su creación a partir del fuego. Esperó con muchas tribus de genios (jinns) el descenso de Adán».

No me culpen por ocultarles mi identidad; no puedo aparecerme ante todos ustedes sin una orden directa del eterno Viviente.
Aunque yá habrán oído hablar del Venerable Creador, ninguno de ustedes ha tenido la oportunidad de conocerlo en Su Majestuosidad. 

El profeta Adán PyB, fue creado por la mano del poder divino del polvo terrenal en el jardín del Paraíso, el cielo de luz. Tras vivir en el Paraíso durante setenta mil años, fue enviado al reino inferior, al valle de las sombras. Según algunos, fue enviado a la Tierra como castigo por las amargas consecuencias del pecado; según otros, como resultado de la desobediencia al mandato divino, como un exilio, prisión y expiación. Otros creen que descendió a la Tierra como una representación de Allah Todopoderoso manifestándose en el reino inferior en su forma más perfecta, con todos sus atributos y nombres.

«Ha llegado el momento de saber, que las deidades nacidas de vuestra cultura no poseen un verdadero poder. Ha llegado el momento de aprender que no hay poder excepto en Allah, cuya esencia misma es Una, y en cuya presencia no hay ningún otro dios».

«¿Cuándo prevalecerá la bondad?».

«En el reino inferior del corazón, la oscuridad se convierte en luz. Cuando el mal se vuelve abrumadoramente dominante en el reino inferior del corazón, incluso lo luminoso se torna oscuridad. Quienes son ciegos a la espiritualidad del corazón se convertirán en compañeros de los demonios en el infierno». 

El establecimiento del ámbito de la conciencia en el reino del corazón, se comparó con el Día del Juicio Final. Aquellos que encontraron su Día del Juicio en su conciencia, habrán llegado al comienzo de la lectura del libro de la humanidad.

El puente de la conciencia fue creado para la humanidad. Allah Todopoderoso estipuló que «el hombre no puede alcanzar la perfección ni la salvación sin atravesar éste puente». Los valientes entraron en la conciencia. Despojados de sus vestiduras físicas, se presentaron tal y como eran, con un semblante radiante.

Poderosos ángeles de alas blancas, (símbolo del juicio divino), sobrevolarán a los valientes. Éstos, con todos sus pecados, se enfrentaron al favor divino de dichos ángeles. La Misericordia de Allah para los corazones hará que se vacíen de la carga del pecado y la negligencia al buscar refugio sólo en Allah y arrepentirse sinceramente. Con la paz del arrepentimiento, la luz de la Misericordia iluminó la oscuridad de su conciencia. Los cuerpos sin vida de los demonios serán arrojados del abismo de los límites al océano de la nada.

Gabriel aparece en los cielos. Sus alas blancas se transformarán en una mano de luz. Colocará una balanza de luz, más blanca que la nieve, sobre el abismo de las fronteras; de un lado estarán los derechos, del otro, las injusticias. La injusticia se alzaba negra.

Gabriel habló: «De ahora en adelante, la justicia prevalecerá. Cada alma rendirá cuentas ante el tribunal de la conciencia. Sus intenciones serán sopesadas en la balanza de la conciencia y se enfrentarán a sus actos. Aquellos que rindan cuentas verán inclinada su balanza hacia la justicia. Aquellos que no lo hagan verán inclinada su balanza hacia la injusticia. En éste tribunal, según el estado de cada persona, caerá la luz radiante de la misericordia o la cegadora oscuridad de la negligencia y el pecado. Así, el tribunal de la conciencia será el punto de encuentro de todo ser humano en el reino inferior».

Los de la sabiduría, que oyeron a Gabriel, vieron que no había escapatoria de aquel lugar debido a los ángeles que los rodeaban.
Entonces le preguntaron a Gabriel, en el idioma de Farid: "¿Cómo podemos salir de ésta arena, que es como un reloj que muestra el bien y el mal?". Gabriel, con su enorme ala, les mostró la gran balanza blanca que se alzaba sobre el abismo de los límites. "Si ésta balanza está envuelta en tinieblas, caerán en el pozo de la nada, donde la existencia se pierde junto con los demonios. Si transforman la oscuridad de la negligencia y el pecado en luz, y la balanza está envuelta en blanco como ahora se ve, éste valle quedará libre de demonios. Ustedes también encontrarán paz en su existencia, perdonados por la luz de la misericordia de Allah y purificados de los pecados, libres de juicio. Quienes hayan alcanzado la paz saldrán de éste valle contentos y satisfechos con su existencia y su ser".

Los hombres de la sabiduría comenzaron a reflexionar con tristeza, preguntándose cómo se podía desviar uno del camino de la conciencia en un mundo lleno de tanta opresión, y cuándo llegaría el momento en que la opresión se convirtiera en luz.

El arrepentimiento bastará para encontrar paz e iluminación en éste valle. Sin embargo, se necesitará otra bendición espiritual para abandonarlo.

Se preguntó: ¿veremos al profeta Adán?.. se respondió: «Sí, lo veréis».

Sirvan a Allah, y conviértanse en actos de adoración para disipar la oscuridad del mal. Si una persona se purifica despojándose de todo lo que ha adquirido y asumido que oscurece su verdadero ser, entonces nada de lo que se le dé la nublará con la oscuridad de la negligencia.

¿Pero cómo viviremos la buena fe, la devoción y la humildad en éste escenario? Se respondió: "Quien de ustedes posea éstas cualidades transformará la oscuridad en luz en ésta balanza".

Buscamos la Voluntad de Allah en todas las acciones, caminamos con justicia. Guiados por la inspiración que brota del corazón amoroso. Así, la opresión y la oscuridad se llegan a convertir en luz.
No nos atribuimos riqueza ni existencia a través de las posesiones materiales. Para proteger la balanza de la justicia iluminada, para que no esté manchada por la oscuridad del letargo de la ignorancia.

Las primeras palabras de Adán en la tierra fueron: «¡Señor mío!». Ésta será la tierra donde el hombre pronuncia el primer dhikr (recuerdo de Allah), la tierra bendecida por el sonido.

<Ser ejemplo de la necesidad de perseverancia en el conocimiento verdadero. Observar a los antepasados ​​llorando por el error de no haber cumplido el mandato divino en el paraíso.>

Fue Adán el ancestro de la humanidad, destinado a escribir la historia como heredero de un legado, satisfaciendo sus necesidades y dejando tras de sí lo que había adquirido con su trabajo. La historia, que se iría descubriendo con el paso del tiempo, mediante el desafío y el establecimiento de la verdad, comenzó con él. Describió su recreación a través de su participación activa en su segunda creación, construyendo un mundo de significado y valor como ser lingüístico, es decir, como pensador, basado en sus facultades.
Aquella figura histórica fue la primera representación oficial de la humanidad. Fue el primer ejemplo de un ser humano que, desafiando y proclamando la realidad, progresó y, mediante la productividad ante las dificultades, se aferró al futuro como legado. Miraba al mundo no desde lo que había dejado atrás, sinó desde lo que le deparaba el futuro y las posibilidades que reconstruiría con sus recursos. Parece que Azazil, sin saberlo, ayudó a aquel ante quien no se había postrado. Desconocía la historia que se escribiría al señalar el lado oscuro de la humanidad.

Todos los profetas, según sus respectivos niveles de guía divina, poseían una sabiduría que les permitía prever el desarrollo de los acontecimientos; es decir, su intelecto. Aquel noble y amado Profeta era el sultán moral de los profetas del intelecto. Así lo veían los valientes.

Fue la manifestación del intelecto universal. En ese intelecto, el Ser Único, actuando con moralidad, haciendo de la misericordia su brújula moral y manifestándose en cada momento a través de diversos rasgos de carácter inmutables, estaba presente. En tal intelecto, Allah Todopoderoso fue observado en el espejo de Muhammad, (paz y bendiciones para él), desplegándose ante sus ojos. Con la paz que les infundía la voz del Maestro de la existencia, a la que escuchaban atentamente, observaron el conocimiento adquirido gracias a la gracia más sagrada, la identidad obtenida a través de la esencia de Allah, la moralidad manifestada en actitudes divinas y el sol de la misericordia que se imprimía y moldeaba. Tal misericordia se manifestaba en el nombre de Muhammad PyB y en su carácter compasivo. Él era el epítome de la profecía, envidiado por otros profetas que deseaban participar de la misericordia que se manifestaba en él. Fue visto tal como es en verdad, tras el velo de la servidumbre. El veraz dijo: «Veo a Allah en ti». El Ser que se reflejó como Señor en el espejo del intelecto, en sus acciones, fue observado así con un corazón lleno de fe. Lo que se observó no fue el intelecto en sí, sinó Allah Todopoderoso, quien, mediante la actividad del pensamiento, posibilitó la capacidad de percibir dentro de contextos intelectuales y quien se manifestó dentro de dicha actividad. Por eso el intelecto es considerado el «Mustafa» (el elegido) de Aquel que ocupa el trono más elevado, el cerebro. Debido a que aparece en el intelecto, Él hizo obligatoria la obediencia al intelecto para sus siervos. El poseedor del intelecto, en su calidad de Señor de los Mundos, también quiso, según el Corán, ser testigo a través del intelecto y de la evidencia del intelecto en el universo. El intelecto era la puerta de entrada a la prueba que apuntaba a Su existencia. Asimismo, hizo obligatorio el acto de la contemplación para Sus siervos. Fue Él quien, a través de la lengua de aquel magnífico soberano, declaró que una hora de contemplación es más virtuosa que muchos actos de adoración.

Él era el poseedor de intelecto a través del cual el Señor hablaba, a diferencia de aquellos que simplemente hablaban de los atributos del Señor. No era un chismoso del Señor, sinó un profeta a través de cuya lengua el Señor se revelaba. 

En el proceso de los profetas, el primer paso en el desarrollo espiritual de la humanidad fue la aceptación de la existencia de Allah. El segundo paso fue reconocer a Allah mediante la contemplación. El tercer paso fue descubrir sus atributos divinos en uno mismo, según la propia naturaleza. El cuarto paso fue vivir de acuerdo con los atributos y comportamientos divinos de Allah, uniéndose a Él.
Ésta cuarta etapa alcanzó su perfección en Muhammad Mustafa, (paz y bendiciones para él). No solo fue profeta y hombre de ideas, sinó también un hombre de acción que sirvió a la humanidad actuando conforme a su conocimiento y que manifestó cualidades divinas en su carácter. Así, poseía la sabiduría para revelar la verdad a través de sus acciones. El santuario del corazón se completó con éste sabio y noble profeta.

Nuestro Profeta Muhammad Mustafa, (la paz y bendiciones para él), transformó su vida en un acto de adoración mediante sus obras, realizadas con la intención de servir a Allah. Transformar la vida en adoración significa abrazar la ética del servicio. Percibir al Señor en las sutilezas de la vida, vivir de acuerdo con su moral, nos acerca a Él. Es una vida vivida para Allah. El arte de vivir con la alegría que emana de lo divino, a través de las manifestaciones existenciales del Señor, es el legado más hermoso que dejó a su comunidad.

Quien vive con virtud moral es la obra viva de sí mismo. Aquellos a quienes guía y nutre son reflejo de su existencia. Aquel cuyo reflejo son él mismo y/a quienes nutre, encuentran la vida en Allah a través de su servicio. También encuentra la paz interior. En la vida, debemos encontrar nuestra segunda creación no en estar atados a la naturaleza de las cosas, sinó en encontrar la vida y el carácter moral a través de Allah mismo. Las cosas, entonces, son simplemente el medio por el cual vivimos de acuerdo con la justicia de Allah.

Nuestro Profeta Muhammad (la paz sea con él) es quien comprende que fuimos creados en el transcurso de nuestras vidas. Lo señala en el Hadiz: «Como vivisteis, así seréis resucitados». Con su vida, nos enseña que debemos vivir en armonía con Allah, conforme a nuestra naturaleza innata y con una moral intachable.

«El hombre existe en el estado en que su Señor lo creó de la manera más hermosa, manifestándose a través de sus acciones y apariencias en Su creación. Es él quien debe encontrar a su Señor dentro de sí mismo mediante las bellas manifestaciones existenciales. También encontrará el sentido de su vida a través de Él».

Assalamo Aleikum.

RELATOS ÉPSICOS II

RELATOS ÉPSICOS II
Silencio.
(Para leer y reflexionar despacio).
Quienes se beneficiaron de la palabra del Señor no pudieron verlo en ella, pues Existe a través de Su luz. Éstos eran como los que cierran los ojos a la luna que ilumina la noche, desprovistos de placer. Otros preferían vagar en la oscuridad, inmersos en el imperio de los deseos y el interés propio de su ego. No encontraban placer en la palabra divina, ni al Señor en sus obras. Con tal maldición sobre sus espaldas, cayeron en un profundo sueño en el gospel del interés propio, perdidos entre los sueños, las pesadillas y los placeres que veían. Por no aceptar la palabra del Señor, Él se volvió invisible para ellos en su presencia. Éstos estaban perdidos, extraviados en Él.

Los héroes se vieron a sí mismos vagando por el templo de la humanidad después de miles de años. El templo interior, donde la conciencia se manifestaba como justicia, era administrado y completado con equidad por los apéndices de Suleiman. Los héroes continuaron la aventura por éste templo y viajaron acompañados de tierra en tierra, de estado en estado por el verde.

Cuando regresó, como bien corresponde a un profeta, invitó a la gente a Allah y a Su verdad. Les pidió que purificaran el templo interior de la humanidad, que habían estado profanando continuamente con sus deseos y egoísmo. Ésto fue muy difícil para algunos de ellos. Trató de salvar al pueblo de la mentalidad que los alejaba de Allah. Buscó reunirlos con Allah, quien estaba cerca de ellos en sus conciencias y en las manifestaciones de los atributos divinos. Allah había grabado en su corazón el mandato: «No me busquen lejos, sinó dentro de ustedes mismos». Esa fue una luz en la oscuridad para la humanidad que estaba perdida en la presencia de Allah.

Verdaderamente se realizó el acto de purificación más hermoso al mostrar que uno debe acercarse al Señor, que reside en el templo de la humanidad, despojándose de los velos de los deseos y el egoísmo. Como Musa (Moisés), buscó salvarlos, abriéndoles el camino a la libertad para liberarlos del yugo del ego. Los corazones de piedra y cabeza de ladrillo intentaron aniquilar la palabra que provenía del aliento del espíritu del Señor. Ignoraban que el egoísmo no puede matar la palabra divina. Quienes no la escucharon, bajo el velo del egoísmo, cayeron en un profundo sueño silencioso, ajenos incluso a caminar hacia el Señor en la noche.

La palabra divina residía en el templo de la humanidad. No era lo que merecían quienes se aferraban a sus hogares, quienes codiciaban el mundo y lo traicionaban. La palabra divina caminaba entre los hombres. Y cuando se cumplía, era el faro indicador del camino correcto.

Provenía de un ámbito del pensamiento desconocido para los humanos. En la actividad intelectual de su Señor, mostró el camino para ascender a Él mediante el poder inspirador del significado que encontró. La palabra era divina por su propio significado. Se asentaron a la luz de Allah. Era lo necesario para existir como requisito para ascender al Señor en el pensamiento.

Cómo el Profeta Adán, otros Profetas fueron elevados de la tierra a los cielos en el fluir del significado y la luz de su Señor. Fueron elevados por encima del reino del corazón, como la Palabra divina. Sus moradas terrenales quedaron desoladas. Una vez que la Palabra de Allah, -el Espíritu de Allah-, se estableció en el reino del corazón, [el templo del cuerpo humano], -que está edificado sobre el fundamento de la justicia-, se convirtió en un muro ruinoso con un tesoro en sus cimientos, cerca de un páramo desolado.
En ese templo de la humanidad, incluso si se viviera sobre la base de los derechos moldeados por el interés propio, en una vida desprovista de sentido, todo se convertiría en una argamasa frágil y sin alma, vacía y sin sustancia cuando nadie intenta restaurar el muro caído. 

La palabra de Allah es la que porta el espíritu del significado y la vitalidad. Cuando una persona la recibe con un corazón lleno de fe, engendra comprensión y amor. Para el incrédulo, es la consecuencia que debería de temer. La realidad se transmite a través de las emociones que provoca. Mediante esas emociones, basadas en la fe y el descubrimiento del sentido, la palabra dejaría su espíritu y un significado en los corazones. Cuando el corazón, la morada del pensamiento, el espíritu de la comprensión, se halla de ésta manera, la vida se vive con alegría. También hace posible vivirlo todo según su significado intrínseco, como debe ser.

Mientras que el profeta Suleiman contemplaba un mundo útil, el profeta Isa (Jesús) contemplaba un mundo que podía recrearse de acuerdo con su esencia. Éste pensamiento, por lo tanto, era un destino para la humanidad: ser testigo de un mundo útil y contemplar un mundo que pudiera recrearse con Allah, el Dueño de ese pensamiento. Mientras exista la humanidad, llena de fe, existirá siempre con el aliento del sentido del Señor. La vida encontró otro sentido a través de los Profetas. Pero sólo los necios se empecinaron en hacer estatuas, y confundir la lealtad de un profeta, con hacerlo hijo de la divinidad y hasta convertirlo en la divinidad misma, tal y como hacían los paganos de Egipto con los faraones, o los Griegos, con aquellas figuras humanas que destacaban en algún arte o deporte.

El camino conduce -mediante el entendimiento- hasta Allah. La Palabra se revela a los ojos que tienen fe. 

En la oscuridad de la mente, el corazón se vio privado del significado divino llevado por los ángeles que habían abierto las puertas del placer y la comprensión. 
Los héroes escucharon la voz del Venerable Maestro de la Existencia desde los cielos de luz: «Si la palabra divina se aparta de la morada del cuerpo, la vida pierde sentido. Envueltos en la carne, uno se convierte en hierba o en animal. Se pierde el significado de la humanidad».

Debemos percibirlo en las palabras del Señor. Cuando Él se manifiesta en Su sabiduría, no debemos rechazarlo. Debemos hacer de Su palabra una lámpara para nuestras mentes y caminar con ella en la oscuridad. En la palabra de la Verdad, debemos hacer de Él nuestra guía, no de nuestros propios intereses. En las palabras significativas de la Verdad, debemos verlo con nuestra capacidad de buscarlo. Así, debemos ser salvados de la ceguera de un corazón lleno de egoísmo al encontrarle sentido a la vida.

La habilidad No reside en llevar barro a la morada del cuerpo, sinó en convertir la morada del cuerpo en un templo de Allah con amor y contemplación de Él. Éste esfuerzo no carece de recompensa. Si bien Allah invita, éste esfuerzo es la invitación del siervo a Allah. No busquen al Santo allí. Sepan que ustedes son quienes habitan en la tierra sagrada del cuerpo, el templo de Allah, porque Allah se ha manifestado a través de Sus Atributos y Nombres. No ignoren a Allah Todopoderoso que encontrarán dentro de ustedes mismos.

Al oír éstas palabras, los héroes se sentaron con las piernas cruzadas en círculo. No encendieron la flama de la conversación, sinó la de la contemplación. Con los labios cerrados, se comunicaron a través de sus pensamientos, usando la mente como trono de la Verdad.

Los profetas siempre nos han invitado a vivir con justicia, basándonos en la conciencia y los derechos. En la naturaleza, priorizaban la individualidad en un estado espiritual trascendente, viviendo de acuerdo con la Verdad de Allah. Cuando la verdad se idealiza de ésta manera, una vida moral y formal se vuelve inevitable. En la observación, a través de la razón, es estar presente y vivir con moralidad. Y en el fondo de todo está la invitación a Allah y a Su Verdad.

Así como nos volvemos hacia nuestro interior con la conciencia, también nos volvemos hacia Allah a través de los profetas, que son la voz de nuestra conciencia en el reino del corazón. Parece qué, si bien nuestras facultades humanas trascendentales se sienten atraídas por las fuerzas de la naturaleza, éstas no nos han satisfecho. Después de todo, ¿acaso el objetivo no es tanto ver y mostrar miles de milagros y prodigios, sinó más bien liberarnos de los velos en el proceso de alcanzar a Allah?,¿Acaso los milagros y prodigios no demuestran la existencia de Allah en su atributo de poder? ¿Necesitan alguna prueba quienes están seguros de la existencia de Allah y tienen fe? Hemos visto, que quienes piensan -basándose en la materia y la naturaleza-, careciendo de fe, vagan sin alma. Incluso si razonamos con fe, como los iluminados del monoteísmo, permanecemos atrapados en una dualidad entre Allah y el hombre. Si bien una vida moral es deseable, sólo nos ha servido como un medio para encontrar la paz. ¿Cómo encontraremos la perfección y la salvación?
«Comprendemos que el templo del cuerpo es un reino donde terminan todos los demás. Sabemos también que fue Creado con atributos divinos. Si una persona pierde éste punto del significado divino -al permanecer sin fe-, se ve privada de la naturaleza divina que posee por su propia naturaleza y es susceptible para idolatrar cualquier cosa».

Allah Todopoderoso se oculta en lo visible a los sentidos y en el proceso de la creación. Si bien, apela a la razón mediante leyes y principios, también se revela a los ojos llenos de fe a través de Sus acciones, que son evidencia de Su Existencia. La fe es un ala que nos conduce a la perfección y la salvación. Si la fe está coronada por el amor al Señor, entonces comprendemos que hemos alcanzado lo que buscamos con ambas alas.

Si nuestra causalidad radica en vivir y manifestar los atributos y Nombres divinos, entonces ésto es lo que debe de reflejarse en nuestra vida moral. La adoración, que nos acerca a Él en nuestro interior, es lo que debe manifestarse en nuestro servicio, en nuestras acciones realizadas con la intención de servir a Allah, viviendo de acuerdo con los atributos del Señor en nuestra vida moral.

Conocerlo se logra mediante la mente contemplativa, mediante la conciencia que adquirimos a través de las experiencias de nuestra vida. Dado que nuestra naturaleza está moldeada por atributos divinos, podemos verlo en nuestras experiencias. Lo que experimentamos, en virtud de nuestra naturaleza, es lo que experimentamos en Su moralidad. Por ésta razón, vivir de acuerdo con la moralidad divina nos da paz. No debemos ver la moralidad simplemente como algo que alivia nuestra conciencia y nos trae paz. Sólo podemos encontrar la paz con nuestra naturaleza a través de la moralidad. Es importante comprender que la moralidad es vivir de acuerdo con nuestra naturaleza, la cual está moldeada por los Atributos y Nombres divinos. ¿Acaso alcanzarlo viviendo de acuerdo con nuestra naturaleza y moralidad, a través de Sus Atributos divinos, no nos convierte en seguidores de la verdadera fe?

Allah se manifiesta en Su sabiduría al crear todo con un propósito. Lo percibimos intuitivamente mediante nuestro entendimiento, realizado con amor conforme a nuestra fe. También lo conocemos a través de la contemplación, existiendo en la dualidad del pensador y el pensamiento. Él dice: «Soy un tesoro escondido; deseo ser conocido». ¿Acaso no es servir a éste sano deseo el mayor acto de adoración? Si todos somos sus vicerregentes, encontramos nuestra vicerregencia viviendo según Su moral. Servir a ésta vicerregencia con moralidad es también un acto de adoración.

Los profetas, a través de sus vidas, nos han señalado la importancia de una vida moral. Mediante sus sermones y ejemplos, explican la necesidad de dar testimonio de la existencia única de Allah. Alcanzamos la cercanía con Allah a través de una vida moral. También debemos adquirir conocimientos en diversas disciplinas. De éste modo, ¿no deberíamos alcanzar la perfección observando a Allah con un intelecto competente, como exige nuestra fe, y conociéndolo y reconociéndolo? ¿Acaso no es una de las prioridades más importantes emplear nuestra fe y nuestras facultades intelectuales en éste sentido?
Incluso si comprendemos lo que hay en el reino del corazón mediante las observaciones precisas, no debemos explicarlo con ideas simplistas.

En cada etapa de la existencia, el significado es vital, la emoción y el valor se manifiestan en distintos niveles dentro de la unidad y la diferencia de los seres. Todo ser, -en su proceso evolutivo-, busca la salvación en la plenitud de su existencia. Como resultado de dicha evolución, vive según su moralidad, de acuerdo con su naturaleza y la causalidad de su existencia.

Mediante la comprensión de los Atributos y Nombres divinos, se alcanza la madurez y la salvación. Lo importante para la humanidad es hallar la salvación en la identificación con el Ser Absoluto y lograr la perfección a través de un carácter virtuoso, viviendo de acuerdo con Sus caminos divinos.

«Somos viajeros en el camino hacia la tierra de la perfección y la salvación». 
Muchos hermanos no han encontrado la perfección ni la salvación a través de sus experiencias viajando por el mundo. Sin embargo, lo que debemos buscar son las huellas de la perfección y la salvación en nuestras vidas según la Voluntad divina. Aquí entra en actividad la necesidad del guía correcto, del hanifa que nos enfatice con la esencia del vivir de acuerdo con la Voluntad de Allah y según nuestras capacidades. En ésta situación, debemos seguir adelante comprendiendo la importancia de lo que vamos aprendiendo a través de la experiencia y encontrar la perfección en las manifestaciones de los Atributos divinos, que superan nuestras facultades. Y dado que existimos con la esencia de Allah, nuestro camino es un encuentro.
El profeta Ismael, PyB,.. Él construyó el templo del corazón. Si seguimos el camino de la confianza en Allah, (que es el corazón), llegaremos a nuestro Maestro Muhammad Mustafa, (la paz y bendiciones para él), y encontraremos en él la solución a lo que buscamos en el territorio del templo del corazón, con el Ser Absoluto.

Es cierto, que en la construcción del templo de la humanidad, hemos experimentado procesos de maduración en la conciencia, la razón y las manifestaciones morales de los atributos divinos. Éste proceso nos conduce a nuestro maestro. Las experiencias de sufrimiento, muerte, destrucción y aniquilación que hemos vivido también nos muestran qué, si bien somos mortales y estamos en constantes cambios, nos encontramos lejos de la morada de la salvación. Con la ayuda de nuestro maestro, encontraremos lo que buscamos.

Los héroes se pusieron de pie. Se acercaron a los individuos dormidos (conocidos como los cristianos) para llevarles un mensaje con el Dawah de la palabra, la bondad, belleza y verdad. Aunque el significado sólo es posible, cuando se adopta la voluntad de apertura del corazón y los siervos son receptivos para ser despertados. De otro modo, la naturaleza de los ideales no se abrirá para la recepción del correo espiritual que llama a su puerta por el favor de Allah Todopoderoso. Muchos fueron valientes y se volvieron completamente a la Voluntad de Allah con fe pura, lealtad, bondad y conciencia. Alhamdulillah. 

Sabemos, que muchas personas viven en el imperio de los deseos y los placeres mundanos aprisionados por el gobierno tirano del ego. Bajo el dominio de éste imperio, los valientes se asfixian, y el clamor de sus voces no se escuchan. Muchos decidieron huir y se escondieron en la cueva de los principios, en la montaña de la conciencia en dónde durmieron durante años.
Son apreciados los que pueden despertar y salir de ese cascarón para presenciar la nobleza de la fe pura y entregar sus almas en servidumbre para Allah Azzawayal. Son los nuevos vivientes que han recibido las manifestaciones del atributo espiritual otorgado por el Señor del universo, los que tienen una fe genuina e inquebrantable, los que por su devoción, no pueden soportar las injusticias infligidas a los creyentes.. ¿Acaso no merecen nuestra gratitud?.
En la guía moral del maestro, expresar gratitud es una bendición basada en la caridad. Y en la guía de los profetas, hay grandes hombres virtuosos qué, sin dejarse amedrentar por las calamidades, se preocupaban siempre por dar algo a los demás.
No es ningún error, que en el proceso por el cual una persona, -al tomar conciencia de lo que es correcto en una vida basada en principios-, ésta desarrolla una conciencia para vivir moralmente de acuerdo con su naturaleza espiritual.
-Obviamente, una persona puede cometer errores, pero persistir y empeñarse en esos errores la convertía en pecadora.
¿Acaso Allah no aceptará a aquellos qué, consumidos por el fuego de la conciencia a causa de sus errores, no lo aceptaban?

Aunque las injusticias que los pecadores infligieron a los justos fueron incontables. Él [Allah] es el Señor del Destino, y el Señor hizo que sus siervos volvieran a sí mismo. Allah no es el injusto, sinó quien los elevó de la injusticia a Su presencia. Quienes comprendieron éste secreto dirán: «Mi aflicción fue mi curación».
También han aprendido que las dificultades que Allah inflige a sus siervos son necesarias para que los atributos de la verdad se hagan visibles en éste mundo, incluso en medio de la falsedad.

Nadie enciende la flama de la salvación sin tener dificultades, pero hemos aprendido qué, la perfección se alcanza a través de las pruebas y las tribulaciones. A pesar de saber ésto, aquellos durmientes se muestran recios con quienes comparten sus creencias con compasión y lágrimas en los ojos, cuando son incapaces de soportar el sufrimiento que están padeciendo.

Los héroes, demostraron su valía al soportar grandes dificultades, ofrecieron su gratitud a Allah en los luminosos cielos y muchos fieles ascendieron a los estados más sublimes. Mientras se encontraban en el reino celestial de la luz, vieron a Gabriel que estaba invitando al tiránico rey del ego a creer en Allah. Ante ellos estaba el profeta de la verdad, quien, a pesar de toda la tortura infligida por el tirano, había resucitado de entre los muertos, diciendo: «Aunque me mates mil veces, resucitaré mil veces».
El fiel siervo de Allah había rescatado de la tiranía del opresor a quienes había levantado. Él mismo, con su inquebrantable sumisión a Allah, se enfrentó al opresor. Cada vez que moría, Allah lo resucitaba milagrosamente, continuando así proclamando la verdad.

<Mientras los sucesos que había vivido desfilaban ante sus ojos, los héroes no pudieron contener las lágrimas. Después, caminaron juntos con el siervo fiel, bajo el cielo luminoso. Conversaron sobre el profeta que grabó el sello de la profecía, que fue formado en la veracidad del profeta, en dos seres espirituales.>
En ese instante, aparecieron las dos figuras espirituales mencionadas. Aparecieron el Shaj de la Wilayat, quien llevaba el sello de Siddiqiyya en su corazón, y Abu Bakr, quien lo llevaba en su frente. Los héroes les intercambiaron saludos desde lejos, se miraron con la certeza de que debían haber vivido en la era de Muhammad Mustafa, (la paz y bendiciones para él).

Al cabo de un espacio de tiempo, los héroes descendieron de los cielos luminosos al reino terrenal, observando la era de Muhammad Mustafa, (la paz y bendiciones para él), aún estaban velados por la armadura de invisibilidad.

La Luz de la misericordia apareció en el santuario del corazón. Esa Luz nutrió las conciencias de todos los profetas con el amanecer de la misericordia; incluso, el lado oscuro también se volvió luz. Todos los demonios se perturbaron con la luz y ardieron con gritos de angustia. Los héroes comprendieron qué, cuando la misericordia y la compasión llenan el corazón, el valle de la conciencia queda libre de la influencia del demonismo y las supersticiones.

Aquel hermoso profeta era la razón holística en la moralidad, la misericordia en la compasión y el trono divino en forma humana. Era el trono mismo a través del cual Allah se manifestaba. No era el profeta que conocía al Creador mediante el intelecto del universo, sinó el profeta que lo observaba a través del intelecto, reconociendo que toda acción y fenómeno se origina en Él, de acuerdo con el principio divino. No era el significado puro que desciende sobre la mente, sinó quien conocía a Allah a través de Allah mismo, comprendiendo las cosas de acuerdo con Su Voluntad mediante los significados que Él le proporcionaba en el océano del intelecto.

La primera palabra divina que descendió sobre él en la luminosa cueva de aquella ardua montaña de la indagación intelectual, fue el mandato de «leer» lo que Él le había otorgado con Su misericordia, un mandato dado por el poseedor del poder intelectual, definiendo su naturaleza innata. 
Éste fue el principio moral y fundamental de la razón.

Gabriel fue una de las principales representaciones de la facultad del intelecto, el ángel de la luz. Todo lo que descubría sobre sí mismo en el pensamiento, que es el poder de la autorrealización, encontraba su contraparte en la facultad del intelecto. Era el ángel que leía los reinos y, mientras leía, enseñaba. Así, se le concedió al Mensajero el intelecto para anunciar a Allah a Sus siervos bajo el velo de la servidumbre. El Corán se convirtió en el recuerdo divino que descendió sobre el intelecto. Las palabras del Señor, descendiendo del reino divino al Mensajero del intelecto, se leían en su interior.

Los profetas siempre fueron los representantes y poseedores del poder que manifestaba la luz angélica del intelecto universal como facultades inherentes a la humanidad. Siguiendo la moralidad otorgada por el Soberano del intelecto, los profetas, invitaban a la humanidad a Allah revelando la verdad que ellos mismos vivían, fueron la voz incesante del intelecto en la conciencia. Cada uno de ellos fue un guardián de la conciencia, poseedores de un grado de intelecto. Ésta custodia fue el presagio de la visión de Allah en sus atributos y acciones, trascendiendo la objetividad e inmanentemente dentro de Allah, cómo sello de los profetas.

<Se completó aquel proceso de adquirir sabiduría mediante la revelación y el encuentro con Allah se perfeccionó con él.>

El maestro del intelecto encontró su identidad con Allah en su moralidad. Con él, se abrieron las puertas a la humanidad para alcanzar a Allah en el corazón. Quienes alcanzaron al maestro del intelecto encontraron a Allah en su interior. Quienes alcanzaron a Allah en él se unieron a Allah. El estado de tales santos provenía de Allah. Allah se les reveló. En los corazones de los iluminados, Allah, conocido en los cielos, se hizo visible. Pues hizo del reino del corazón Su morada.

Allah Todopoderoso, a través del lenguaje del Corán, reveló a Sus siervos creyentes la ceguera ante la verdad de Su existencia. Aquellos cuyas mentes están ciegas a la verdad no pudieron ver la luz radiante que emana de ese hermoso Soberano.

Aunque el reino de la conciencia estaba libre de demonios, el templo del corazón estaba rodeado de ellos y plagado de los ídolos de la sospecha. Parecía que la conquista del templo del corazón estaba en juego. El Siervo de la Unidad de la Mente, As-Siddiq, hizo visibles los principios en su vida; interpretó acontecimientos según sus consecuencias; mantuvo continuidad en las relaciones con modestia y decoro y acumuló conocimiento en su interior a través de los sistemas de valores internalizados, que se convirtieron en soldados protectores de la revelación. 

En el año del dolor, Muhammad Mustafa, (paz y bendiciones para él), ascendió al reino de los orígenes. Conversó con su Señor. Así, regresó a éste mundo por su comunidad, velada por la verdad. Fue el Yamur del intelecto. Fue la fuente de la misericordia donde los seres de los mundos encontrarían su verdadera esencia. Como aquel que posee un intelecto que apunta -no a las cosas- sinó a Allah, hizo luz el lenguaje del monoteísmo con el espejo de la Existencia.

Los demonios, que habitaban en la oscuridad de la noche, carecían del poder para resistir ésta luz. A través de ella, las luces de la iluminación se extendían por la oscuridad de la noche. Incluso los demonios se vieron obligados a postrarse ante la tierra intelectual del templo del corazón.

El primero en destruir los ídolos fue Ibrahim PyB. Así, la Verdad eterna no podía ser limitada por los ídolos del deseo y la conjetura. Fue el conquistador del templo del corazón, el elegido por el reino de la unidad.

En el proceso de los profetas, el ser humano que hablaba con Allah se convertía, mediante la revelación del Corán, en la manifestación de Allah que habla a través de él. Así, como el portavoz del libro del corazón humano, se convirtió en el libro viviente de Allah. Tal milagro fue concedido a la humanidad junto con aquel hermoso Mustafá, PyB. 

La Kaaba es la máxima expresión del santuario del corazón. Con su forma, la Kaaba es la encarnación del ser, el atributo del ser, señalado por el verdadero ser, aquel que posee la esencia de Allah. Con ese hermoso Mustafa, PyB, concluyó la historia de los profetas que revelaron la identidad espiritual de la humanidad en su Señor. La esencia de Allah se reveló en él. Como prueba de ello, los versículos «La obediencia al Mensajero es obediencia a Allah» y «No arrojasteis vosotros, sino que Allah arrojó» fueron presentados a los ojos de los ciegos. Así, el Mustafa PyB del intelecto se convirtió en el llamado a la obediencia a Allah y al testimonio de Él.

El corazón es la morada de la identidad invisible y consciente.
Era la casa de Muhammad Mustafa, PyB, donde la existencia se manifestaba a través de sus acciones y su comportamiento. Es la casa del amor de Allah, invisible para los ciegos, donde Ally habita en las intenciones, la moral y el ser mismo de Muhammad, PyB. Es la casa de la sublimidad, donde Allah está presente en la esencia misma del ser. Saber que todo proviene de Allah, observar Su sabiduría con fe, cultivar la paciencia, dedicarse a Allah en cada acto, servirle y adorarlo, y vivir con contentamiento y satisfacción por lo que Allah les ha dado: ese fue el legado de Muhammad, PyB, para su comunidad.

Encontrar la manifestación divina a través de los atributos humanos, comenzando por los profetas Ismael y Dhul-Qarnayn, PyB, y descubrir la esencia divina en el santuario del corazón -la identidad de Allah, es decir, el ser que verdaderamente eres- es una bendición divina para la comunidad. El viaje profético, es una etapa en la vida de la humanidad, alcanzó su perfección en el sello de los profetas, en el estado de poseer la verdadera identidad de Allah, el verdadero Ser. Éste estado no sólo significaba encontrarse a uno mismo en Allah, sinó también experimentar los atributos y nombres de Allah, viviendo la verdad de ésta manera. 

Quienquiera que busca conocer a Allah, quienquiera que persigue el propósito de su existencia, seguramente encontrará a alguien que le tienda la mano en el camino de responder al buscador. Los amigos de Allah, son los fideicomisarios del reino espiritual, aparecieron entonces en el camino donde se responden las preguntas de todos aquellos que buscan con paciencia, satisfacción, la paz y la guía correcta que son los caminos hacia la perfección para los mensajeros de la razón. Él fue quien hizo de éstos tres pilares su carácter. Vivió la paciencia con las palabras «Me refugio en Ti de Ti», de acuerdo con los requisitos del Tawhid (la Unicidad de Allah). Encontró satisfacción en Allah, alabándolo en su ira y agradeciéndole en su favor. Estaba complacido con Allah, y Allah estaba complacido con él; así, encontró el camino al Paraíso. Encontró paz en su corazón con Allah. Fue constante en sus principios y paciente. Encontró la Voluntad de Allah y sus Nombres divinos en su vida. Siendo un siervo tan entregado, también encontró el camino para vivir libremente. Jamás sucumbió a la negligencia y la incredulidad, ocultándose de Allah mediante el mal, contrario a su naturaleza. Fue el sabio e iluminado que vió y conoció la esencia de Allah, aquel que vivió la verdad sin dejarse corromper por la incredulidad. 

Los hijos de aquel sabio, en su búsqueda del placer mundano, se olvidaron de la comprensión y emprendieron el camino de los negocios dejando de contemplar la Verdad -tal y como la percibieron- desde la perspicacia. Pudieron observar la Verdad y lo que era, sin necesidad de pruebas, a través de Él, pero ellos sólo buscaban la vida placentera. Incluso, trataron de ocultar todo lo que les relacionaba con el sabio de la perspicacia. 

A lo cuál, sólo los héroes han saboreado esa sabiduría y han degustado los profundos significados de la gracia divina que fluía hacia sus corazones a través de la voz del Venerable Maestro. Escuchaban atentamente, observaron el conocimiento adquirido gracias a la gracia más sagrada, la identidad obtenida a través de la esencia de Allah, la moralidad manifestada en actitudes divinas y la flama de luz de la misericordia que se imprimía y moldeaba. Tales misericordias se manifestaban en el nombre de Muhammad PyB y en su carácter compasivo. Así es cómo lo veían los héroes.

Bajo el yugo del ego y con un comportamiento inconsistente, no hay escapatoria al pozo del interés propio. Si una persona miente según sus deseos, impulsada por la ira, la ambición, la lujuria, la codicia, la envidia, la hipocresía y el miedo, no puede escapar del fuego que arde en su corazón. En efecto, quienes no encuentran su verdadera identidad en la fe, no son dignos de confianza.

Adquirimos dominio del conocimiento intelectualmente, pero encontramos nuestra perfección en la moral. La Shari'a es el camino que nos conduce a Allah Todopoderoso como resultado de la razón, el medio del desarrollo moral. Dado que el objetivo es alcanzar a Allah de acuerdo con la moral inherente a nuestra naturaleza, no debemos convertir los medios en el fin. El fin es más importante que los medios; tiene prioridad. Es beneficioso conocer también éstas cosas.

¿Quien vive con virtud moral?  Aquellos quienes tienen guía y se nutren con el reflejo de su existencia. Aquel cuyo reflejo son él mismo y/a quienes nutre, encuentran la vida en Allah a través de su servicio. También encuentran la paz interior. 

La ense-fianza que se nos ha confiado es como el aliento divino de vida, a través de la luz de su esencia. Además, nuestra creación se fundamenta en la moralidad de los atributos esenciales: vida, conocimiento, oído, vista, habla, capacidad de ejercer poder, libre albedrío y la capacidad de actuar, evaluar y producir dentro de nuestras características y existencia. Junto con todos éstos, poseemos las cualidades de la generosidad, el perdón, la discreción, el misterio en el secreto y la capacidad de saber dominar la ira y el sufrimiento. Es una gran recompensa para los que saben visualizar las circunstancias y las saben aprovechar, para poder estar en el grupo adecuado de la salvación que se obtiene al vivir una vida sin rendir cuentas a los ajenos y al alcanzar al Señor con humildad y presto corazón. Ésto es, lo que éste grupo selecto bien merece. Alhamdulillah.

Assalamo Aleikum.

RELATOS ÉPSICOS III

RELATOS ÉPSICOS III
Pregunta.
(Para leer y reflexionar despacio). Parte final.
<Lo que se denomina sabiduría individual en el intelecto, la conciencia y la moral, es un camino hacia el verdadero ser y la identidad genuina del camino espiritual de los Profetas PyB.>

Si bien ésto es evidente en muchos profetas, como Musa (Moisés), a Muhammad Mustafa PyB, se le concedió vivir verdaderamente el "Yo que soy" en las manifestaciones de Sus Atributos y Nombres. Es el camino para salvar a la humanidad de la ignorancia sobre la Existencia de Allah, al vestirse con las vestiduras de la creación dejando los deseos y los caprichos, pues el pueblo, ha insistido en ocultarse de Él desde ésta ignorancia, traicionando así la propia naturaleza convirtiéndose en tirano al cubrirse de la verdad. Una persona que no vive según la moral de Allah como su verdadera identidad no está en paz consigo misma, es indiferente a Allah y no está en un nivel superior al ser su propio enemigo, y está siempre en la desesperación.

El ser humano, liberado de la alienación de sí mismo y residiendo en el nivel más elevado y perfecto de la existencia, percibe la Esencia Divina de acuerdo con su naturaleza, siguiendo el ejemplo de los profetas. Los profetas son los espejos que nos permiten comprender la Esencia Divina tal y como se manifiesta en nuestras vidas, que nos han sido confiadas para vivir en consecuencia.

El versículo que ordena al profeta Muhammad PyB consultar con sus amigos iluminados que recibían enseñanzas sobre la verdad, debe entenderse en éste contexto. Es posible para todo ser humano, cuya naturaleza encarna intrínsecamente la esencia de la verdad, liberarse de la ilusión de la divinidad adquirida a través de los deseos del ego y cultivar una moralidad basada en la verdad. Los seres humanos alcanzarán el camino de la Espiritualidad al reconocer que la manifestación de la verdad está activa en todas sus manifestaciones universales. Por lo tanto, es apropiado conmemorar al profeta Muhammad PyB, profeta del intelecto monoteísta, con el respeto que merece por su servicio a la humanidad a través de su moralidad. Él es quien demuestra la misericordia de dar existencia en el intelecto universal, en la moralidad del intelecto que nutre.

Puesto que la Verdad se manifiesta en cada uno de ellos, se le ordenó consultar con sus amigos, pues ellos también hallaron su identidad individual a través de la Verdad en su sabiduría. De ellos también recibió el significado, las manifestaciones de los atributos y los nombres, y las apariencias.

Él actuó conforme a lo que el Señor le había dicho, tomándolo en cuenta. Ésto nos ha enseñado que el camino para encontrar y vivir la perfección de la humanidad en comunidad reside en establecer la paz mediante la unión en ideas e intenciones comunes. Es cierto que encontraremos la perfección a través de la moralidad. También podemos encontrar la paz estableciendo la justicia mediante la sabiduría de vivir de acuerdo con la verdad. La época en que vivió nuestro Profeta PyB se llama la Edad de Oro porque en Medina, la ciudad iluminada del conocimiento, se vivía la moralidad conforme a la verdad. La Carta de Medina también sirve como prueba de ello. El sentido común mediante el cual nos unimos en torno a la verdad es el único camino hacia la tierra de la paz.

«Un aspecto importante de la profecía es capacitar a las personas para que conecten su libre albedrío con Allah, permitiéndoles ser creativas y originales a través de pensamientos que emanan de su interior. La sabiduría individual es la experiencia de la singularidad de cada persona, hallada a través de Allah, en su propio ser. Así como encontramos la perfección moral en nosotros mismos y la salvación a través de Allah, también debemos encontrar la perfección y la salvación en la convivencia».
«Alcanzar la madurez necesaria para convivir respetándonos y tolerándonos mutuamente, está en vivir de acuerdo con nuestros derechos. Podemos encontrar la paz y la seguridad uniéndonos en torno a principios comunes y la confianza que surge de la convivencia». 

Los héroes comprendieron qué, la perfección y la salvación no solo se encuentra en la vida individual con Allah, sinó también con aquellos qué, al reconocer a su Señor por sus Atributos y Nombres, se presentan como seres únicos y a la vez distintos. ¿Es posible encontrarse con el Señor que les da sentido a través de tales creyentes?, ¿La salvación también se encontraría con ellos?, ¿Estarían en un entorno dónde la perfección es posible al complementarse mutuamente con buen carácter?

Los héroes, respirando hondo en la tierra sagrada del corazón, bendecida por la luz de Allah y el más perfecto de los profetas, inhalaron la paz de ser musulmanes. El profeta Muhammad, (la paz y bendiciones para él), está velando por ellos con su presencia espiritual.

El Sello de los Profetas fue la culminación del proceso evolutivo de la profecía. Él se erigió al frente como el representante de la razón universal en paz, la fuente del conocimiento, la sabiduría, la misericordia y la moralidad, Muhammad Mustafa, PyB. A su derecha estaba el representante del reino del mando, As-Siddiq-i Akbar, quien coronó su fe con el autosacrificio y cumplió todo lo que se le ordenó exactamente como se le dijo. Él fue el brillo del punto divino del ser en el corazón, el poseedor del coraje, quien durante años saboreó incansablemente la alegría del conocimiento, la sabiduría y la moralidad a través de las dificultades, cuya alma era pura, liberada del fuego del deseo y la sospecha, y que encontró su esencia en el crisol de la sabiduría y la moralidad.

Los tiempos han cambiado. Habibullah fue el Mensajero de Allah por su moral. Gracias a su moral y compasión, ascendió al cielo como el sol del conocimiento y la sabiduría.
Fue él quien afirmó que lo que vemos es solo un sueño, y que sólo podemos despertar de él mediante la muerte, al despojarnos de las vestiduras de nuestra existencia. Así, indicó que, durante el sueño, uno debe alcanzar a Allah y ser despertado por su luz. Fue el profeta de la recitación de lo creado tras el velo de la luz y de vivir según la ética de la luz. Fue él quien enseñó que lo que se ve a través del velo de la ilusión es el Señor en acción.
Vivió según las enseñanzas del amor y la compasión que se dedicó a la humanidad. 

El cuerpo de la facultad del significado eran las palabras. Así como el significado, transmitido por conceptos y dotado de un espíritu trascendente, abandona su cuerpo al ascender al magnum del entendimiento, así también cómo el profeta Isa (Jesús), con su facultad de entendimiento, ascendió al reino del corazón. Ese hermoso sol de misericordia, dejó atrás su cuerpo, el que portaba su intelecto y la facultad de leer, ascendió al lugar de la perspicacia en el reino del entendimiento -que era la luz inextinguible del discernimiento-, él veía y conocía todo a la perfección y se encontró a sí mismo.

<Cuando la razón y la moral sean excluidas del ámbito de la humanidad, entonces sus califas protectores ascenderán del corazón a Allah, y el Islam se quedará esencialmente como los huérfanos.>

La bestia del ego fue liberada. Aunque no pudo entrar en la casa del corazón, invadió la casa del cuerpo, el templo de la humanidad. El lado oscuro del valle de la conciencia rodeó el lado luminoso. Si no fuera por los grandes santos de la luz, habría sido completamente oscuro. Los grandes santos, dueños de la casa del corazón, aparecieron en el templo del corazón. Integraron la casa del ego y el cuerpo en su moralidad. Las tierras de bendición se convirtieron en tierras de fuego, odio, envidia y celos. En éstas tierras de fuego, muchos santos, como Ibrahim, aparecieron en el fuego, sirviendo para guiar a las personas hacia Allah a través del conocimiento, la sabiduría y las lecciones morales. Ante ellos, los héroes decidieron luchar contra esa bestia del ego.
La encontraron primero en el valle de la negligencia, donde se alimentaba de los deseos y los placeres viciosos. Dijeron: "Si podemos atraerlo al valle del orden, tal vez podamos someterlo". 
Lucharon con las piedras de la paciencia que habían recibido del Profeta, PyB, y con las espadas del coraje y el recuerdo de Allah. Con gran esfuerzo, llevaron a la bestia del ego hasta el valle del orden. Fue incapaz de escapar de éste valle.. pero, ¡Cuidado!.. su furia puede causar el caos dentro del valle del orden, si no se le tiene bien atado.. pues su costumbre más habitual es recrear lo que se conoce como "muerte" para debilitar la voluntad del ser humano y volver a tener su protagonismo.
Los héroes fueron llevando (con dificultad) a la bestia del ego pasando por otros valles hasta que quedó exhausto y extraviado. Y lo que no pudieron lograr con la espada del coraje, fue logrado con la espada del amor y la justicia.
Entonces recordaron las palabras del maestro.. "la espada del amor y la justicia es más efectiva en el valle de la fraternidad, dónde se encendió por primera vez el fuego de la conversación". El ego no pudo comprender las intenciones de los héroes. 

Entre la intensidad de la conversación, llegó un forastero de tez clara, cabello negro, túnica verde con capa negra y aspecto atlético-esbelto como el de una gacela verde. Éste les dijo: "¡Héroes misericordiosos!, el que crea que está por encima de las leyes, se encuentra perdido en la ilusión mental, no está en la revisión del corazón".

Toda persona que vive su vida como hemos descrito, cumpliendo el propósito de su existencia en el nombre de Allah, proviene del Misericordioso y regresa a Él con Su atributo de Compasión. El que entre en éste valle con la Basmala, (En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo), habrá evolucionado y verá la experiencia de su propia evolución interior. Mientras tú cuerpo se encuentra en el valle de la evolución, dónde reside el secreto del Bismillah, (en el nombre de Allah), los demonios, estarán ajenos a vuestra victoria y permanecerán inconscientes, pues ignoran el proceso de la evolución de Bismillah. 

En el valle de la evolución, los demonios no tienen escapatoria. La luz los consume, y con el descenso de los ángeles del cielo, el valle de la evolución de Bismillah quedó completamente iluminado. Fue purificado de los demonios.

La conciencia en vuestro corazón está protegida bajo la atenta mirada de los ángeles, fue elevada a los jardines del paraíso, donde el corazón encuentra paz y tranquilidad.

Dónde se forman círculos de conversación espiritual y dhikr, la brillante atmósfera de los cielos luminosos emana y todos respiran un néctar que les alimenta de la luz que ellos llamaron consuelo.

Algunos preguntarán, ¿cómo volveremos a nuestro Señor?.. Además de experimentar las etapas de la humanidad en éste camino, (que es inevitable), todo proviene de Allah, ¿porqué entonces tenemos que sufrir por ese Destino inevitable? Todo lo que experimentamos está en el poder de Allah. El Destino es como un vestido que nos vemos obligados a llevar, una túnica que está hecha a medida, ¿entonces qué sentido tiene todo lo que experimentamos? Hemos conocido a muchas personas que piensan así, viéndose a sí mismas como unas meras marionetas. ¿No hay manera de escapar de ésta paradoja del pensamiento tan medida? Si me lo permiten, responderé: "Allah Azzawayal no es un Ente limitado por el reino de las posibilidades. Quien nos envió a éste viaje, sin duda también abrirá el camino para nuestro reencuentro. Así como el Misericordioso da la existencia, también eleva a Su creación atrayéndola hacia Sí mismo con el atributo de la Compasividad. Si ninguno de ustedes ha podido encontrar al maestro, significa que aún están en el proceso de evolución, y que todavía no han completado dicha evolución espiritual, por lo que están ustedes pasando por la etapa de la Permanencia".
Las dificultades de las pruebas son por decreto y secreto divino, derivadas de las calamidades, pero.. ¿Acaso los principios no se manifiestan a través de los aspectos opuestos en un proceso dialéctico?, ¿Cómo puede existir la verdad sin encontrarse con la falsedad, la lealtad sin ser puesta a prueba por las dificultades, la sinceridad sin confrontar las mentiras y la compasión sin experimentar el sufrimiento?, ¿No son el sufrimiento y el dolor, a los que llamamos sentimentalismo, un problema de la mente que opera según las necesidades? Para quien ama a Allah, ¿no son el sufrimiento y el dolor una bendición de Su Misericordia? Si uno de ustedes puede alcanzar a Allah de ésta manera, ¿son el sufrimiento y el dolor una carga para el amante?, ¿Vemos los acontecimientos desde la perspectiva que realmente miramos?, ¿No es la norma en éste camino peregrino ver simultáneamente la ira y la gracia, y observar sin quejarse? ¿Tenemos derecho a quejarnos cuando Allah nos concede Su Gracia? «En éste proceso de desarrollo espiritual, todo proviene indudablemente de Allah; para decirlo sin rodeos, el único que puede responder a la pregunta de si somos meras marionetas del designio divino es Allah mismo. Busquemos entonces la respuesta en Allah».

Cuando los héroes dejaron de hacer preguntas, alzaron súplicas para el Señor ofreciendo su humildad a los cielos luminosos. Su plegaria fue aceptada y Allah Todopoderoso, en Su eterna Existencia, les envío al ángel Israfil cómo respuesta a sus oraciones. «¡Saludos, hermanos!». Los héroes se pusieron de pie y le devolvieron el saludo. Lo miraron, sabiendo en sus corazones que el ángel era Israfil, con la esperanza de que sus oraciones fueran escuchadas y las preguntas e inquietudes quedaran resueltas.
De pie, Israfil abrió un portal de luz, diferente a todo lo que los héroes habían visto antes. El flujo de luz del portal era intenso y había como entradas. Israfil les invitó con la mano para que cruzaran el portal, que era un corredor temporal. Los héroes lo atravesaron uno por uno.
-Vieron el reino del que provenían.
-Vieron al Ser verdadero de lejos. 
-Vieron Su precedencia temporal sobre Sus creaciones, que era una necesidad de Su creación.
-Vieron Todo lo que existe en éste mundo visible que surgió de la luz de Allah. 
-Vieron a los ángeles del Trono, creados a partir de Su luz.
-Vieron la estructura dimensional estratificada. 
-Vieron a cada ser existente cómo cumplía su destino, escrito en éste mundo de luz eterna.
Los héroes presenciaron todo ésto y comprendieron que vivían bajo un destino predeterminado. Nadie podía desviarse de lo que el destino divino había decretado. Se sintieron completamente indefensos. Mientras esperaban respuestas, experimentaron la paradoja de si eran meras marionetas en medio de lo que sucedía. Quedaron sobrecogidos al presenciar el poder de un ser consciente dentro de un sistema de cálculos interminable.

Los héroes observaron todo aquello asombrados. Buscando refugio en Allah, diciendo: «Subhanallah» (¡Gloria a Allah!), mientras buscaban una salida a aquella difícil situación en los cielos de luz.

El Señor, la fuente de las respuestas, les habló: «Lo que se llama destino es simplemente lo que ya ha sucedido. Todo experimenta las consecuencias de lo que ha sucedido. Lo que se experimenta existe a través de Mi luz. Se vive a través de Mi luz, a través de Mí. Todo tiene lugar en Mi ser. Yo soy quien vive. Yo soy quien vive en Mis atributos y acciones divinas. ¿Cómo pueden los siervos ser marionetas en presencia del Único Ser Viviente?»
El secreto del destino reside en mi conocimiento de la existencia. Es lo que experimento en mi conciencia absoluta, en mi voluntad. Aquellos a quienes he creado me viven en sus destinos necesarios, según su naturaleza y aptitudes, y como lo exige su destino. En esencia, la existencia es el destino de quienes he creado. Sin embargo, en su destino, lo que experimentan como fuente de vida soy yo.
Yo soy el consciente, el viviente, el luminoso, el creador de la existencia a través de la luz. Todo lo que existe es simplemente una vestidura que me he otorgado; es lo que vivo. Soy el único ser que es verdaderamente Yo, manifestándome en las vestiduras de la existencia a través de los atributos de Mi Carácter Misericordioso. Quien reconoce que me vive y se contenta conmigo porque soy su ser original, a quien traje a la existencia de la nada, se convierte en alguien que me vive con satisfacción. Quien, mientras me vive, se rebela contra Mí con su ego debido a Mis acciones que emanan de Mi sabiduría, me vive en Mi dolorosa manifestación en el infierno, según Mis nombres Al-Qahhar (el Sometedor) y Al-Qahir (el Conquistador), por derecho de Mi majestad.

-Quien me culpa por lo que ha experimentado a causa de Mis Atributos ignora Mi sabiduría. 
-Por Mi majestad, no me fijo en su condición. 
-Por otro de Mis Atributos, los dejo impotentes.
-Los ojos ciegos no pueden verme.
-Yo soy el vivo.
-Todos me experimentan.
-¿Pueden entenderme quienes vagan por el océano de los adjetivos? 
-Me oculto en lo visible; los insensibles no pueden sentirme ni comprenderme. 
-Seré hallado en los corazones; mis amantes me encontrarán.
-La verdadera existencia reside en Mi propio ser; los universos viven dentro de Mí.
-Yo soy quien tiene la opinión; quienes me buscan fuera no me encontrarán. 
-Yo soy único; ni siquiera los ojos más fieles pueden verme.

Cuando el Señor terminó de hablar, Israfil envolvió a los héroes en su luz. «Tenéis un don de vuestro Señor», les dijo. Y cayeron en un sueño tan profundo que olvidaron incluso la noción del tiempo.

Al abrir los ojos, se encontraron junto al maestro, en el amanecer de su regreso, mientras los primeros rayos de iluminación espiritual los iluminaban. Yá estaban entre los hermanos en su estado original. Se miraron unos a otros con la perfección que les había otorgado la experiencia acumulada durante años.

>Sólo quienes han vivido lo que he vivido, sólo quienes lo han experimentado en vida, pueden entenderme. Dijo uno de aquellos héroes.

>Nos hemos convertido en conquistadores de corazones mediante una vida de pureza y principios. Dijo otro héroe.

>Finalmente, comprendí qué, si bien podemos tener formas de vida similares y compartidas en cuanto a principios, cada uno debe vivir su propia existencia única según su naturaleza. Podemos experimentarlas en la unidad espiritual del océano de luz, pero no podemos convertirnos en ellas como individuos. Solo nos convertimos en nosotros mismos cuando encontramos nuestra identidad en Allah. Podemos y debemos vivir en nosotros mismos. Dijo otro héroe.

>Hemos llegado al punto en que Allah se revela. Si podemos contemplar la realidad desde la perspectiva del Único, entonces tampoco debemos ocultarnos de Él en nuestra propia existencia, tal y como lo hacen quienes viven según sus principios mundanos. Tras tanta reflexión, deberíamos poder reencontrarnos con nosotros mismos, sabiendo que debemos ser quienes somos. Dijo otro héroe.

>Debo señalar que, si bien hemos aprendido sobre la historia espiritual de la humanidad, también hemos sido testigos, a través de nuestra forma de vida compartida lo que la moralidad nos enseña para vivir siempre de acuerdo con nuestra naturaleza innata. Dijo otro héroe.

>Concluimos nuestras vidas con lo que hemos aprendido. Sin embargo, la vida se presenta como algo continuo que no puede concluirse. Por lo tanto, debemos vivir con lo que sabemos, pero no debemos cegarnos ante la vida a causa de ese conocimiento. Dijo otro héroe.

>Existir y vivir de la nada es quizás el mayor milagro. En el milagro de la existencia, debemos vivir integrando nuestro conocimiento en principios y moralidad, como es nuestra naturaleza. Debemos vivir moralmente. Dijo otro héroe.

>El camino se recorre viviendo según la moralidad y, en última instancia, culmina con la resurrección del individuo, que se manifiesta desde la esencia de Allah bajo el velo de la servidumbre. Quien completa el camino de ésta manera vive perpetuamente en Allah, que es la vida misma. Cada uno vive según lo que Allah ha considerado apropiado para él, como su camino natural. Aquel cuya qibla (dirección de la oración) es su Señor en el camino, se queda sin qibla al llegar a Él. Se convierte en la qibla de quienes recorren el camino, y Él es quien concluye el camino de quienes lo alcanzan en la esencia de Allah. Afirmó otro héroe.

Todos bebieron su the en silencio. Mientras rememoraban sus recuerdos, contemplaban en silencio el mundo imaginario donde las historias se desplegaban en su forma más bella. Se encontraron en un estado de contemplación despierta con Él en sus sueños.

Habían brotado del océano de la existencia y alcanzado el ser. Habían completado las etapas de la humanidad y alcanzado la verdad de la existencia. Habían llegado al punto más alto de la Esencia Divina y estaban inmersos en la contemplación del mundo.

Habían encontrado el origen de su existencia en sí mismos. Habían encontrado su final en el Absoluto y Único. Dentro de sus propias esferas de existencia, habían alcanzado el punto culminante al final del proceso evolutivo. El punto culminante era inalcanzable, porque siempre habían existido en Él. Él era Único en su individualidad. Se habían encontrado a sí mismos en Él, a través de Él. El camino no consiste en unirse al Uno, sinó en alcanzar Su Conciencia.

Assalamo Aleikum.