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martes, 24 de febrero de 2026

CÓMO TIENE QUE FUNCIONAR EL SIMBOLISMO EN LA TARBIYAH. (Breve)

CÓMO TIENE QUE FUNCIONAR EL SIMBOLISMO EN LA TARBIYAH. (Breve)
Cuando se hizo la pregunta de cómo funciona el proceso de la tarbiyah, la mayoría de los discípulos y Shaykhs respondieron con alguna variación de: "Sé que funciona, pero no tengo ni idea de cómo funciona. Es como cuando voy al cajero automático: pongo mi tarjeta, marco mi código y sale el efectivo, pero no sé cómo funciona todo eso de la electrónica y demás. Sé que la tarbiyah funciona, servidor la ha realizado, y se la hemos dado a otros, pero no sé realmente cómo funciona". Sidi Abdelhaqq comparó el efecto de recitar las letanías con una descripción de la música que una vez escuchó. "Cuando escuchas buena música, te da una buena vibración. La buena vibración te da una buena sensación, una buena sensación te da una buena forma de pensar, el buen pensamiento te hace cambiar tu vida, ver el mundo de una manera nueva". 
Vamos a explorar varias de éstas teorías sobre cómo funciona el simbolismo en la tarbiyah y cerrar las posibles discusiones relacionadas sobre cómo se puede verificar y cómo se compara con las epistemologías occidentales contemporáneas.

El Enfoque y el amor (Tawajjuh y Mahabba).
Los discípulos y Shaykhs a menudo describían la tarbiyah como un proceso de "centrar" la atención y la conciencia del discípulo en Allah (y en el Profeta, PyB) con exclusión de todo lo demás, y luego integrar ésta conciencia singular de unidad con la conciencia de multiplicidad. De hecho, el Shaykh Zarruq comienza sus Principios del Sufismo (una obra popular) definiendo el sufismo como «la sinceridad al volverse hacia [tawajjuh ila Allah]». Una discípula contemporánea de unos treinta y tantos años, hija de un destacado Shaykh, describió su experiencia en éstos términos: No me interesaba mucho la tarbiyah ni esas cosas, y aunque veía a toda la gente que venía a casa de mi madre para pedir la tarbiyah, me interesaba más divertirme con mis amigos e ir a las fiestas. Mi madre nunca me detuvo, solo me decía: «Si alguna vez te interesa lo que tengo, puedes venir a tomarlo». Así qué, después de que algunos de mis amigos le pidieran la tarbiyah a mi madre, y vi que eran diferentes, sentí curiosidad, así que le pedí la tarbiyah a mi madre. Luego rezaba el Salah al-Fatiha todo el tiempo, y cuando volví todavía podía oír el Salah al-Fatiha con mucha claridad "Yo simplemente yá no me sentía bien en las fiestas, simplemente no encajaba, así que dejé de ir.. Solía ​​ser sólo la gente de más edad (la que se separaba de todo) la que podía conseguir un padre, pero, puedes ser una madre que trabaja en la casa, una estudiante, una trabajadora y decir el Salah al-Fatiha todo el tiempo y puedes obtener la apertura por la que la gente solía tener que trabajar tan duro, y sólo unos pocos de ellos la consiguieron.
Para ésta discípula, la presencia constante de la oración en su mente y corazón, y el enfoque relacionado en Allah y el Profeta, PyB, es lo que la llevó a la transformación de ciertas disposiciones. Un experto fue aún más explícito: «Las repeticiones de decir la läha illa Allah y el Salah al-Fatiha por tantas veces, hace que empiezas a decirlos hasta mientras duermes. No ves películas ni televisión, no hablas con la gente [más de lo necesario], así que solo piensas en Allah, Allah, Allah todo el tiempo, hasta que finalmente eso es todo lo que piensas o ves». De manera similar, después de explicar que el éxito y la velocidad del proceso de la tarbiyah dependen de la sinceridad (lado) del discípulo, que define la «realidad de la sinceridad [como] la singularidad del enfoque [wajh] en Allah». En relación con ésto, varios Shaykhs locales describieron la tarbiyah como una ayuda a los discípulos para amar a Allah y al Profeta, PyB, porqué «cuando amas a alguien, piensas en ello siempre, sin asociarlo con un número, significado, elemento, aspecto de la vida/naturaleza, parte del cuerpo, realidad o realidades espirituales y cualidad o cualidades divinas. Ésta ciencia, cuyas variaciones también se encuentran en otras tradiciones religiosas, se basa en una lógica del simbolismo en la que las relaciones entre entidades de un dominio particular (como las letras escritas) son símbolos/manifestaciones de las relaciones entre las entidades de otro dominio (como los números o los Nombres Divinos). Las conexiones de un dominio pueden asignarse a otros dominios. Ésta "ciencia" tiene cierta lógica, pero sus defensores sufíes afirman que sólo puede entenderse parcialmente mediante la razón y, por lo tanto, requiere de la revelación y la realización espiritual para dominarla y comprenderla por completo. En cierto sentido, se podría decir que ésta ciencia oculta se le aparece al no iniciado de forma similar a como la teoría musical se le aparecería a una persona sorda. Tendría que creerle a la persona oyente que una escala menor suena triste y una mayor es más alegre, y qué intervalos son los armoniosos y cuáles son disonantes. Sobre ésta base, una persona sorda podría tener alguna idea de cómo sonaría una pieza musical basándose en la interpretación de una partitura musical, pero sólo a través del poder de la audición se pueden apreciar verdaderamente los efectos de una pieza musical. Del mismo modo, se puede aprender sobre ésta "ciencia de las letras", pero sólo obteniendo una nueva percepción a través de la revelación espiritual, es como se puede apreciar verdadera e inmediatamente éstos sutiles poderes del lenguaje.

Ibn Arabi proporcionó varias metáforas y marcos metafísicos diferentes para explicar éstas relaciones entre el mundo del lenguaje y otros mundos, el más destacado e influyente de los cuales es la «doctrina de los alientos» (que se basa en la imagen coránica de Allah insuflando su Espíritu en el hombre) y la imagen de los «alientos del Misericordioso» (nafas al-Rahman) de la literatura del hadiz, donde Él habla de que es simplemente una articulación de la respiración, y según ésta perspectiva, el "aliento" divino es puro ser, por lo que todo lo que existe es habla divina, un conjunto cósmico de palabras. Dado que los humanos estamos "creados por Allah", tenemos la peculiar condición de ser una "palabra parlante". Por lo tanto, el habla humana, que constituye el lenguaje humano, se hace eco del habla divina, que constituye el cosmos (incluyendo a la humanidad y nuestro lenguaje). La articulación de la respiración de la humanidad no es más que un reflejo, en un ámbito muy limitado del proceso que trae a todo el cosmos a la existencia delimitada a partir del Ser indiferenciado.
Dado que Allah creó el mundo a través de Su palabra, las personas también pueden regresar a Él a través de Su palabra. Por lo tanto, la eficacia de ciertas oraciones o invocaciones, como la Shahada y el Salah al-Fatiha, se atribuye o se explica a través de éstas correspondencias entre sus letras/sonidos, simbolismo numérico, significados y las realidades/fuerzas espirituales que se cree que transmiten. El número de veces que se recita una fórmula también forma parte de ésta correspondencia simbólica. Un shaykh explicó el simbolismo del oficio diario de (al-wazifa), que es la práctica espiritual Islámica que implica la recitación repetida de versículos del Corán o Nombres de Allah en números y momentos específicos para buscar bendiciones, ayuda divina o cambios positivos. Se basa en la constancia, la intención correcta y la pronunciación precisa, que a menudo ligada a oraciones diarias y, a veces, referida como amal si la cuenta es alta.  A través de ésta ciencia de números y letras, señalando que el número de recitaciones de éste oficio deletrea "El Profeta" (al-nabi), que también es (casi) numéricamente equivalente al nombre del Profeta Muhammad, (s.a.w.s.) =(M, H, M, D)=22, el sistema operativo simbólico se asume: Para evitar confusiones, entre la distinción especial de cada remembranza [dhikr] y el Nombre Divino, que deriva de su significado y su poder (tasrif), depende en mayor medida de lo que se necesite. El secreto de la remembranza está en el número de sus repeticiones. Su cumplimiento depende de la aspiración espiritual (himma) de quien la practica (sahibihi). Ésto explica por qué la persona con conocimiento no se beneficia (de un dhilo) a menos que el significado sea claro, y por qué la persona ignorante no se beneficia a menos que el significado esté oculto y sea desconocido para ella. De ésta manera, sus entendimientos (divergentes) persisten. En cuanto a cuántas veces se repite una fórmula particular de remembranza, ésto se toma de las fuentes legales transferidas o se deriva por el descubrimiento espiritual. El éxito depende de la costumbre establecida de Allah (Sunnah Allah). Así que la eficacia de las invocaciones está relacionada con el celo (himma) con el que se recita, el número de veces que se recita y su significado completo.

Los discípulos y Shaykhs a menudo se referían a los significados internos de las invocaciones de las letanías, especialmente el Salah al-Fatiha (la invocación principal de la tarbiyah), al explicar cómo funciona la tarbiyah. Varios discípulos me dijeron que el significado interno de la fórmula de buscar el perdón (Astighfür) es buscar el "perdón" por la propia existencia de Allah y suplicar a Allah que "borre" éste pecado de la ilusión de la existencia separada. La Shahada, Lā sāha illā Lāh, "No hay más dios que Allah", como se mencionó, se interpretó como que significaba qué: "no hay nada más que Allah". Se cree que al recitarla borra toda existencia ilusoria hasta que uno alcanza el fand y se da cuenta del verdadero significado de la Shahada.

El Dhikr (Recuerdo/Invocación).
Una lógica simbólica similar se encuentra en el comentario sobre el verso «Aquellos que recuerdan a Allah de pie, sentados y acostados de lado, y reflexionan sobre la creación de los cielos y la tierra» (Sura 3:191): Allah Todopoderoso describió a los que recuerdan/invocan [al-dhäkirin] como personas que rezan y recuerdan/invocan mucho a Allah. Al principio, el recuerdo de Allah es con la lengua, luego con el corazón [qalb] y luego con el espíritu [Ruh]. Por el recuerdo/invocación [dhikr] de la lengua, se encuentra la aniquilación [fană] en los Hechos. Por el recuerdo/invocación del corazón, se encuentra la aniquilación en los Atributos. Por el recuerdo/invocación del Espíritu, se encuentra la aniquilación total del aniquilado, Es luego aniquilado, y luego aniquilado, de modo que sus aniquilaciones son la fuente de la subsistencia [bug]. El recuerdo/invocación tiene una cáscara, un núcleo y un núcleo del núcleo. La cáscara es para la generalidad, el núcleo es para la élite, el núcleo del núcleo es para la élite de la élite, y el núcleo del núcleo es el aceite. En cualquier caso, es necesaria una abundancia de recuerdo/invocación [dhikr]. Aquí se define la jerarquía progresiva de dhikr, que va desde lo externo (la lengua) hasta lo interno (el Espíritu). El dhikr con la lengua conduce al dhikr del corazón, que a su vez conduce al dhikr del Espíritu. Éstos diferentes modos de dhikr también conducen a los diferentes tipos de realización o aniquilación. El dhikr de la lengua es físico, ocurre en el espacio y el tiempo, y es limitado: las personas tienen que comer, dormir, hablar entre ellos, etc. El dhikr del corazón, o la invocación interna, tiene lugar en un nivel de ser diferente y superior, y por lo tanto está menos limitado por éstas restricciones, aunque puede verse limitado al desviar la atención de Allah. El dhikr del Espíritu tiene lugar en un nivel de ser aún más elevado, y como tal puede ser perpetuo; de hecho, apenas puede decirse que tenga lugar en el tiempo y el espacio. Se pueden realizar las diferentes modalidades de dhikr de forma independiente; es decir, se puede invocar con la lengua, pero distraídamente, y por lo tanto, no con el corazón. O se puede invocar silenciosa e internamente con el corazón, pero no con la lengua. Pero el dhikr ideal es aquel que tiene lugar en todos los niveles, aunque desde cierta perspectiva se puede decir que las formas superiores de dhikr abarcan las inferiores.

El Conocedor por Allah [arif billah] en ésta estación está encargado de llenar su realidad interior [bäțin] con Allah perpetuamente mediante la invocación/recuerdo con la lengua, el corazón, el Espíritu y el secreto [sirr]. La invocación/recuerdo [dhikr] del corazón es reflexión [fikra], la invocación/recuerdo [dhikr] del Espíritu es introspección [ibra], y la invocación/recuerdo [dhikr] del secreto es contemplación [nazra].

Ésta es la estación de: "¿Es que no ves como tu Señor extiende la sombra y que si hubiera querido la habría hecho inmóvil? Y hemos hecho que el sol la muestre." [Sura 25:45].. y/a ésta estación alude el hadiz "El mejor dhikr es el oculto [al-khafi]". El mejor dhikr de la lengua es el Salah al-Fatiha; debe practicarse siempre sin limitación, ni número [fijo], ni límite, ni lugar o tiempo establecidos.

De manera similar, en un pasaje citado con frecuencia en las fuentes se escribe: «Se ha dicho que la manera más rápida de entrar en la Divina Presencia es a través del recuerdo/invocación [dhikr] de Allah porque el Nombre no puede separarse del Nombrado. Dado que el invocador [dhäkir] invoca incesantemente el Nombre de Allah, los velos se hacen trizas poco a poco, hasta que el corazón llega a presenciar a Allah directamente. Cuando ésto sucede, el aspirante sosiega el recuerdo/invocación debido a su presenciación del Único recordado/invocado [madhkür]»

Éstos pasajes presuponen una semiótica simbólica en la que lo nombrado está presente en el Nombre y lo invocado en la invocación (dhikr); además, también presuponen una jerarquía ontológica del ser humano que se extiende desde lo externo/aparente (el cuerpo) hasta lo más interno/oculto (al-khafi), donde el invocador humano no se distingue de lo divino invocado. La práctica de la invocación funciona, por lo tanto, haciendo presente lo invocado a través de su símbolo lingüístico (nombre u oración), y conduciendo gradualmente al invocador cada vez más profundamente en sí mismo, hasta que encuentra aquello que se invoca directamente, sin ningún tipo de símbolo lingüístico.

Brevemente, la ciencia de las letras y el lenguaje tienen una jerarquía ontológica, desde lo espiritual/supraformal (rähäni rabbani) hasta lo imaginal/formal (khayali/mithali) y lo sensible (hissi), y ocupa un lugar destacado en la «ciencia de las letras», que los Shaykhs y discípulos invocaban con frecuencia para explicar la eficacia de determinadas oraciones y letanías. 

Assalamo Aleikum.

LOS SECRETOS SOBRE LA REALIZACIÓN GNÓSTICA.

LOS SECRETOS SOBRE LA REALIZACIÓN GNÓSTICA.
(En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso. Bendiciones y saludos a nuestro maestro, Muhammad, su familia y Compañeros).

Alabado sea Allah, quien hizo de los corazones de los gnósticos (arifin) el lugar del recuerdo preservado (adhkar). En verdad, Muhammad PyB es el líder de todos aquellos a quienes se les da proximidad (muqarrabīn) y de los piadosos (abrar), y de Adán y, además de él, todos aquellos de entre la gente de los secretos que están bajo su estandarte. Los secretos los ocultan en los corazones de Sus siervos sinceros, especialmente entre la gente noble, yá que los corazones de la gente noble son los cofres de los secretos, como se ha dicho. Que las bendiciones y la paz sean con nuestro maestro Muhammad, PyB -el maestro de la perspicacia y la comprensión-, y con sus compañeros de entre los Muhayirun y Ansar.

El asceta (faqir) siervo que reconoce sus pecados y defectos, esperando el perdón de su Señor por sus pecados mayores, apodado Abu'l Mahāsin, declaró en nombre de su conocido maestro, el Shaykh Yūsuf al-Tāj (que Allah, el Exaltado, lo honre con la corona de la cabeza de los secretos de la gente de la verificación y le dé consejo de los poseedores de la perfección y el éxito, Amin. (Oh Señor de los mundos) que uno de los devotos de entre los buscadores y la hermandad espiritual (ikhwān), de entre los amados (ahbāb), me pidió (que Allah, el Exaltado, le haga cumplir su objetivo y lo convierta, si Allah quiere, en uno de los mejores de Sus siervos) para que escribiera sobre la verificación del conocimiento y la precisión del entendimiento de al-Futuhāt al-Rabbānī (las Revelaciones Divinas) y al-Asrār al-Ilahiyyah (Secretos Divinos).

Dice Abu'l Mahāsin: Busqué el perdón de Allah, declarando que no estoy calificado para ésta aspiración ni me he familiarizado con el método de éste rango superior porque no soy de entre la gente de éste grado, ni de aquellos que están dotados con la capacidad de escribir; debido a mi falta de conocimiento y falta de comprensión. Pero cuando me di cuenta de la disparidad entre el objetivo del buscador y la intención de quien desea (la verdad) a partir de su búsqueda sincera y del establecimiento de los medios (para alcanzarla), busqué la guía de Allah, el Exaltado, una y otra vez. Continué buscando guía repetidamente con la esperanza de que Allah, nuestro Señor, el Otorgador, a Quien pertenecen los mundos visibles e invisibles, me facilitara esa (tarea). Ésto es deseable porque facilitar las cosas es una de las características de la autorización después de buscar la guía de Allah varias veces, recibí permiso para ello, así que escribí y propuse afablemente éste escrito, parte por parte y con elegancia. Lo llamamos Taj al-Asrar fi Mashārib al-`Arifin min ahl al-lştibrār y esperamos que Allah, el Exaltado, beneficie al buscador sincero a través de él y otorgue un honor al buscador que desea la verdad por medio de él. Que Allah esté complacido con él y con nosotros. Amin.

Con respecto a ésta etapa y palabras. Sabe, oh mi hermano en Allah y mi compañero en Allah, Quien está oculto (bāțin) y manifiesto (zahir) en el conocimiento de la disciplina y la disciplina del conocimiento, que es importante para el santo perspicaz y el gnóstico perfecto, es ser consciente y estar convencido de que Allah está con él dondequiera que esté, de acuerdo con su fe más excelente de una persona en Allah, que es saber que Allah está con él dondequiera que esté", y según Sus palabras, a modo de instrucción para nosotros, "Él está contigo dondequiera que estés".

También debe ser consciente y estar convencido de que Él (Alabado y Exaltado sea) lo abarca todo de acuerdo con lo que Él, el Exaltado, también dice a modo de instrucción para nosotros: "Él lo abarca todo"; y Su dicho: "Y en verdad, Allah lo abarca todo" con Su conocimiento". 

Su acompañamiento (ma'iyyah) es como el acompañamiento del alma con el cuerpo, o el acompañamiento del hacedor con sus actos. Se dice con respecto a éste acompañamiento que es la abarcación que el gnóstico perfecto conoce y comprende, no la abarcación de uno de dos objetos con otro objeto que todas las personas conocen.

Del mismo modo, Su abarcamiento del universo es como la abarcación del atributo por su descripción o como la abarcación de la obligación por sus necesidades. Se dice en relación con ésta abarcación que es la abarcación del acompañamiento, que el gnóstico perfecto también conoce y comprende. Es como la abarcación de un objeto por dos objetos, que también es conocida por todas las personas. Comprende y reflexiona para que obtengas la esencia del conocimiento verificado y el epítome de la comprensión precisa debido a la intensidad de Su completo acompañamiento con nosotros, Su abarcamiento del universo casi no podía distinguirse de nosotros ni del universo, excepto sólo a través del entendimiento; al igual que cuando el fuego domina a la madera y no puede distinguirse de ella excepto a través del entendimiento. La madera es autoexistente, pero el fuego existe con la madera, mientras que, en realidad, la madera es madera y el fuego es fuego.

Asimismo, se dice que el devoto es el devoto aunque asciende y el Señor es el Señor aunque desciende. Ésto significa que el devoto sigue siendo el devoto aunque se aniquila en Allah (fana fĩ Allāh) y subsiste (bāgī) con Él, el Exaltado, y se le describe con algunos de Sus Atributos. El Señor es el Señor, aunque se manifiesta en el devoto mencionado anteriormente como Su Auto-revelación (tajalli) y 
individualización (ta`ayyun) en él; y se le describe con algunos de los atributos del devoto. Así que entiendan (ésto) y no se equivoquen, de lo contrario los llevará [literalmente, los inclinará] al Fuego. Que Allah los proteja de eso. Pero volvamos a esa afirmación que estábamos tratando de verificar, así es como no puede ser; esa es esa representación desde dos lados opuestos en la etapa de Unidad del Ser (wahdat al-wujud) del gnóstico verificado ('arif). Él es la Esencia (ayn) de todo y todo es Su esencia, lo que significa que no hay nada aparte de Él. "Él es el Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto." "Y Él está contigo dondequiera que estés" en éste mundo y en el Más Allá, en relación con el cambio de asuntos y circunstancias y la unión entre opuestos. Por lo tanto, cuando se le preguntó al imán Abu Sa'id al-Kharrāzī (que Allah santifique su alma): "¿Cómo conociste a Allah, el Exaltado?", respondió: "Uniendo entre dos opuestos, porque Él (alabado y exaltado sea) es descrito como "no hay nada como Él" pero todo le pertenece y Él es el Sutil, el Conquistador, el Benefactor, el Vengador, y es el Más Justo de todos los jueces.
Ésta etapa, es decir, la etapa de aniquilación total en Allah (fanā fillah) y subsistencia (baqa) con Él, fue indicada por Allah a través de las palabras del Profeta, PyB: «Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor», y también sus palabras: «Aquellos de entre ustedes que mejor conocen a Allah son aquellos de entre ustedes que mejor se conocen a sí mismos», además de eso, el poeta señaló que si el vaso es claro, entonces el contenido será igualmente claro. Debido a la semejanza, parece como si fuera el líquido y no el vaso, o como si fuera el vaso y no el líquido. Lo que dijimos no lo entiende excepto aquel que es de nosotros y nosotros somos él. Así que entiendan ésto si poseen entendimiento, y no se extravíen, porque ésta es la etapa en la que pueden caer en el error y ésta etapa aún no está establecida en él; y no obtiene ningún bien para él, excepto para aquel que observa lo externo de la Shari'a de nuestro maestro Muhammad, PyB, el líder del Islam, y se adhiere a su realidad interior. Entiendan, reflexionen y no se extravíen. La paz sea con ustedes.

Si preguntas: ¿cómo puede Allah estar con nosotros cuando en verdad Allah lo abarca todo y Él, el Exaltado, es descrito como «No hay nada como Él»?; digo: «Sí, no hay nada como Allah sin duda ni incertidumbre. Pero como no hay nada como Él, no tenemos más opción que aceptarlo basándonos únicamente en la fe». Es necesario estar convencido de la realidad sin albergar jamás ninguna duda o incertidumbre. Así que entiende ésto.

En cuanto al verso «no hay nada como Él», es la base de los principios del Islam. El imán, es el eje (qutb) y santo (wali), el sabio entre los gnósticos ('arifin), el seguidor de aquellos que verifican, el maestro de nuestros maestros, el maestro espiritual, el Shaykh Muhĩ al-Din ibn Arabī (que Allah santifique su alma y que nos beneficiemos de él, Amin), dijo: «Todos los nobles versos vuelven al verso «No hay nada como Él». Por lo tanto, se considera la base de los principios, así que no lo abandonen ni se aparten de ésta etapa. Quien no crea en eso se ha desviado del camino recto y del camino original que recorrió nuestro maestro, el líder del pueblo del Islam, y que recorrieron todos los profetas, santos y gnósticos. No hay nada más, no hay otra creencia aparte de ésto. Entonces quizás tengas una pregunta en mente y yo (deseo) decir que si las cosas son la esencia de la Realidad, las cosas manifiestan la Realidad, entonces es inevitable que la Realidad sea la esencia de todo (la realidad es lo mismo que las cosas). Ésto es como decir "Zayd alcanzó su esencia", es decir, su naturaleza o ser (Zayd se volvió igual que las cosas).

Digo que las cosas no son como tú las entiendes porque uno de los principios de la reconciliación es la reconciliación de las cosas relacionadas, y esencia aquí no significa nada más; y el dicho de que las cosas son la esencia de la Realidad (exaltado sea) significa que Él no es nada más. Éste es el significado de la declaración de uno de nuestros maestros, el santo y gnóstico de Allah, Shaykh Muhammad ibn Fadl-Allah (que Allah santifique su preciado secreto), quien dijo que todas las cosas son la esencia de la Realidad con respecto a la existencia.
Dijeron "sí", pero ¿dónde se encuentra la otredad aquí? Porque los gnósticos que poseen iluminación (kashf), magnanimidad y completa reconciliación de visión han verificado y confirmado ésto al decir que "el significado de 'la ilaha illallah' es que "no hay existencia sino Allah", porque la existencia es una y no hay una segunda existencia. La palabra para ghayr (otro) no se menciona aquí, excepto si dos existencias surgen externamente, pero nada existe externamente excepto la Realidad, el Exaltado. En verdad, la existencia externa con respecto a la reconciliación de las cosas relacionadas es la existencia que subsiste por sí misma, no la cosa que existe a través de otras. Así que entiendan ésto.
Entonces, si dices que si hay una sola existencia y la existencia es autosubsistente y es la existencia de lo Real (exaltado sea), ¿por qué vemos éstas y otras cosas que encontramos como numerosas, diversas, disímiles y variadas? Digo que uno de los principios de la reconciliación de las cosas relacionadas es que mientras su existencia sea para otros, no se dirá con respecto a ella que existe. En verdad, la existencia en realidad es la existencia que es autosubsistente en la que su existencia no tiene precedencia. No hay existencia excepto la existencia de lo Real (exaltado sea). En cuanto a las cosas que vemos, se dice con respecto a ellas que están bajo la sombra de la Existencia Real y son una manifestación de la Existencia Absoluta, que no está limitada por ellas.
Ésto se refiere a la existencia de la Realidad Única y las cosas en la realidad no son más que manifestaciones, individualizaciones, esplendores, mandatos, cualidades, condiciones y funciones de esa Realidad. Allah existía y no había nada con Él; y ahora se encuentra en el estado en el que se encontraba antes. Así que comprende ésto si posees entendimiento. No te equivoques, o te desviarás y te atraerá al Fuego. Buscamos refugio en Allah de eso. Oh, Allah cuídanos. Si te desvías, te atraerá el Fuego. Oh, Allah, concédenos atención, cuidado y éxito completo, y proporciónanos la mejor conclusión. Amín, oh, Señor de los mundos.

Entonces, después de que todo eso haya sido verificado, es incumbencia del gnóstico perspicaz y del verdadero santo adherirse al camino correcto y caminar por el sendero recto. Éste es el camino que externamente es la ley (Shari'a) e internamente el camino espiritual (tarīqa), y es el camino que siguieron Muhammad PyB y sus herederos de entre los profetas, santos y gnósticos. Quien se adhiere a él está a salvo en éste mundo y en el próximo, y se convierte en una de las personas de gran felicidad, después de lo cual no hay desesperación y lo dispone favorablemente al paraíso y a alcanzar al Exaltado. En ésta etapa, se le llama el Hombre Perfecto (al-insän al-kāmil) y quien siga un camino distinto al que se acaba de mencionar sufrirá una gran pérdida en éste mundo y en el Más Allá, y estará completamente arruinado, y su desviación conducirá al Fuego (si es que se basa en un camino distinto al camino correcto de Allah y el camino recto por el que todo aquel que lo recorra alcanzará al Maestro del Camino y se inclinará hacia Su camino (alabado y exaltado sea). Entonces se convierte en uno de los elegidos (akhyār) entre los devotos que lo aman y Él los ama, y ​​están complacidos con Él y Él está complacido con ellos. Entonces entra (en la etapa) respecto a lo que dijo: «Si Allah ama a un siervo, no se le visitará con pecado». Hemos mencionado el significado de éste hadiz en nuestros estudios, así que consúltelo. Encontrará en él las cosas más notables y mucho beneficio si Allah, el Exaltado, quiere.

La discusión sobre ésta etapa es suficiente, por lo que volveremos a nuestra aclaración inicial. Por esa razón, éste es el camino al que debemos adherirnos. El camino exotérico, (interior), pero sin la Haqiqah (el camino místico), es inútil, y la Haqiqah sin la Shari'a es inútil. Ellos (que Allah esté complacido con ellos) también dicen: «Quien estudia fiqh, pero no estudia el tasawwuf, se ha desviado del camino correcto, y quien estudia el tasawwuf pero no estudia fiqh se ha convertido en un hereje, pero quien ha estudiado fiqh y ha estudiado tasawwuf ha alcanzado la Realidad».

El maestro de su grupo, al-Junayd al-Baghdādī (que Allah santifique su alma), dijo: «Éste camino nuestro, que es el camino del tasawwuf, está sujeto al Libro (Corán) y la Sunnah». Debido a ésto, el gnóstico Muhammad Fadl-Allah (que Allah santifique su secreto) dijo: «Quien quiera alcanzar (a Allah) debe obedecer al Profeta, PyB. Él es el mejor de toda la creación y es quien posee el conocimiento místico más completo entre ellos; los más perfectos entre los devotos son aquellos de conocimiento completo y místico entre ellos; los más perfectos entre los devotos son aquellos que están comprometidos con su obediencia. Solía ​​decir: 'En verdad, soy el amo de la descendencia de Adán, y Adán y otros estarán bajo mi bandera en el Día del Juicio'.

No hay duda de que quien es seguido tiene mérito y distinción sobre quien es el seguidor en conocimiento y acción, externa e internamente. La distinción en el conocimiento se basa en la intención correcta, y la intención correcta se basa en la sinceridad, así como la distinción en el conocimiento dirige el aprendizaje, y las acciones sólo se aceptan si hay sinceridad de intención hacia Allah, el Exaltado.

En cuanto a los gnósticos de Allah, el Exaltado, además de los profetas (que la paz y las bendiciones de Allah sean con ellos), sus obras fueron sinceras y se realizaron para el placer de Allah, no por el bien de éste mundo y el Más Allá, como dijo la Shaykha Rabi'ah al-'Adawiyyah (que Allah esté complacido con ella con respecto a su adoración): "¡Oh, Señor! No te adoro por temor a Tu Fuego ni por deseo de Tu Cielo, sinó que te adoro puramente por Ti, en obediencia únicamente a Tu Orden", "Él es el Conocedor de lo oculto". Ésta Rabi'ah fue la maestra de su era y devota de su tiempo (que Allah santifique su secreto).

Del mismo modo, el gnóstico perfecto no es muy conocido, a diferencia de la Realidad (Alabado y Exaltado sea), yá que no conoce ninguna existencia excepto la Realidad, el Exaltado, porque está aniquilado en Allah y subsiste con Él. En todos sus asuntos, él es por Allah, para Allah, en Allah, sobre Allah, con Allah, de Allah, para Allah. Él (sea Alabado y Exaltado) es el punto de partida de todo y su meta final -porque el mandato divino es de Él y para Él y Él es el Primero y el Último-, el Manifiesto y el Oculto. Es como si él fuera Él, porque el gnóstico es la esencia de la beneficencia y se convierte en la manifestación de lo Real en vista del hecho de que se imbuye de los atributos de Allah, el Exaltado, y se describe con algunas de Sus cualidades y se ha convertido en un vicerregente Suyo (sea exaltado). El fideicomisario es la imagen de Aquel que lo nombra como asegurador; y se le llama el hombre perfecto (al-insän al-kāmil) en el verdadero sentido, no por ningún otro nombre. Así que entiendan ésto. Y señalando ésto, uno de los gnósticos de Allah dice: «El Sufi está imbuido de los Atributos divinos y es Su vicerregente». Y el fideicomisario es la imagen de Aquel que lo nombra como asegurador, como se dijo anteriormente. Por lo tanto, la gente lo ha adoptado como perteneciente a eso y no a nada más. Así que sepan ésto.

Se dice que el término Sufi es uno de los nombres de Allah, el Exaltado, al igual que el término Wali y otros términos se aplican a Él, el Exaltado. Reflexiona sobre ésto. Con respecto a ésta etapa, el hadiz qudsi señala lo siguiente: «Mi siervo continúa acercándose a Mí con oraciones supererogatorias hasta que lo amo, y cuando lo amo me convierto en su oído y vista, manos y pies y corazón o en todo él». Y también sus palabras: «Quien me busque me encontrará», «A quien ame, le amaré, y a quien mate, le pagaré su precio de sangre, y a quien tenga que pagar el precio de sangre, yo mismo soy su precio de sangre». 

Lo Real (exaltado sea) se convierte en su ser interior, el ser interior del fideicomisario antes mencionado y de nadie más, porque todo asunto emana de Él, revierte a Él, y Él, el Exaltado, es el objetivo último de todo, y está favorablemente dispuesto hacia Él (alabado y exaltado sea). Así que entiendan ésto).

En ésta etapa, el devoto está en la posición del cuerpo y lo Real en la posición del Espíritu regulándolo. El gnóstico (que Allah esté complacido con él) dijo: «No muevas ni la más mínima jota excepto con el permiso de Allah, el Exaltado», porque desde éste punto de vista, Él (exaltado sea) lo regula y lo regula todo. Así que entiendan ésto. Allah es Exaltado por encima de simplemente ser una de las almas, además de ser el único shuyukh. Con respecto a ésta etapa, el Profeta PyB la señaló diciendo: «Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor». El Imán, y prueba del Islam (Hujjat al-Islam), Abū Hamid Al-Ghazzali (que Allah santifique su secreto y su alma) dijo: «El significado de nafs aquí es el alma, y ​​el significado del hadiz, 'Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor', también significa que el alma regula el cuerpo, lo estimula, se manifiesta en él, está rodeada por él, está con él y no está restringida en él».
Asimismo, el Real, exaltado sea, maneja todos los asuntos y los estimula. Él se manifiesta en ellos, los abarca y está con ellos; y no está restringido en ellos. Éste es el significado del tashbih con respecto a eso. Así que entiende y reflexiona y alcanzarás el núcleo interno (lubb) de la gnosis.

También, son pertinentes a éste respecto las palabras del Profeta PyB: «Quien mejor conoce a Allah, es quien mejor se conoce a sí mismo». Asimismo, aquí (nafs) significa tu alma. Así que conoce ésto. Todo ésto es metafórico. Él aludía a la explicación de la verificación (tahqiq) y a la expresión simbólica de la guía. Ese es el secreto del alma. Solo aquellos que poseen la gracia completa de Allah y el éxito completo de Allah, el Exaltado, entienden ésto del maestro-guía.

El siervo mencionado anteriormente, es decir, el que está aniquilado en Allah y subsiste con Él, es uno de los secretos de lo Real, exaltado sea, así como Él, el Exaltado, es su secreto. Allah dice en la tradición sagrada (hadiz qudsī): «El ser humano es mi secreto y yo soy su secreto», que es el ser humano perfecto y no el ser humano imperfecto, y éste último comprende a la mayoría de las personas. Así que entiendan ésto. En resumen, el objetivo primordial y la intención original de toda ésta discusión es que el siervo regrese a la Realidad, Alabado y Exaltado sea, tanto teórica como prácticamente, manifiesta e internamente.

Uno de los Conocedores de Allah, el Exaltado, el Shaykh 'Ali al-Muttaqīss (que Allah esté complacido con él), dijo:
El comienzo del tasawwuf es confinar (tajrid) la meta a Allah y luego imbuirse con los atributos divinos hasta que el siervo se convierta en la manifestación de lo Real, modelado en Él (Exaltado sea). Lo Real (Exaltado sea) se convierte en el ser interior del siervo mencionado anteriormente, quien le entrega todos sus asuntos. En realidad, todas las cosas cósmicas son las manifestaciones externas de la Realidad revelada en la imagen de las cosas de acuerdo con el decreto de sus esencias eternas establecidas (a`yān). De hecho, lo que se manifiesta en todo es la Realidad, y todo es un objeto de Su manifestación (Alabado y Exaltado sea).

Las imágenes, formas, límites y otros atributos son las imágenes, formas y límites de Aquel que se revela a Sí mismo, no simplemente las imágenes, formas y límites del Manifestador que se manifiestan en todo. Porque no hay nada semejante a Él, y si Él, el Exaltado, es descrito como Aquel a quien nada es comparable, entonces no puede tener imagen, forma, límites en sus Atributos. Es por ésta razón que se afirma con respecto a Él que la Verdad, Exaltado sea, combina dos opuestos y a Él le pertenece todo. Entiende ésto.

En ésta etapa es necesario adquirir desconcierto (tahayyur) porque el desconcierto es el objetivo de la gnosis de Allah, el Exaltado. Por eso el Profeta PyB dijo en sus fervientes oraciones: «Oh, Allah, aumenta mi desconcierto de Ti». Dijeron: «Ésto significa el objetivo de adquirir gnosis de Ti».

Es una etapa señalada por al-Siddīq al-Akbar, sobre quien era el Profeta PyB, dijo: "Abu Bakr no es superior a ti en virtud de la abundante salah o el ayuno, sinó por algo que se estableció en su corazón." Según otro relato, Abu Bakr al-Siddīq (que Allah esté complacido con él) confió un secreto al afirmar que la incapacidad de alcanzar la verdadera realización es en sí misma realizaciones. Sin embargo, uno de ellos añadió que la referencia es al maestro de la puerta del conocimiento, con respecto a quien el Profeta PyB declaró: «Yo soy la ciudad del conocimiento y 'Ali es la puerta»; y ese es 'Alī, el hijo de Abu Talib (que Allah lo honre y esté complacido con él). La búsqueda de la verdad en relación con eso te encadenará. Así que comprende y reflexiona.

En verdad, os he expuesto, con la ayuda de Allah, algunos de los secretos divinos y las revelaciones divinas, que solo algunos de los gnósticos verificados de Allah, el Exaltado, a quienes se les ha confiado la gracia divina completa y son poseedores de un éxito completo de entre la gente de gran felicidad y rango supremo, lograrán y tendrán éxito (en adquirir), si Allah, el Exaltado, quiere.

No he revelado todo ésto excepto con el permiso de Allah, el Exaltado, y Su perfecta tutela sobre nosotros. No tenemos poder ni fuerza. «Quien quiera, que crea, y quien quiera, que no crea». Todo eso es a través de las bendiciones del Profeta PyB y las bendiciones de nuestros maestros sufíes que estaban absortos en Allah, maestros de la transformación de los corazones de los discípulos sinceros. Y Allah sabe mejor. Completado el argumento con la ayuda de Allah.

Assalamo Aleikum.

BUSCANDO EL CAMINO. (Primera parte).

BUSCANDO EL CAMINO. 
(Primera parte).
Todos los años, por la fecha del Ramadán, se encuentran en Jerusalén. Aquel que por dónde anda, crece la hierba verde bajo sus pies. Después, también suele pasar por la Ciudad inviolable para ver a los peregrinos circunvalar el templo del corazón. A pesar del tiempo y del espacio, su estado siempre es el mismo, aunque bajo diferentes formas particulares para cada ocasión. 
Se dijo:
Quien ve el agua solo en la copa la juzga por la propiedad de la copa. Pero quien la ve simple y no compuesta sabe que las formas y los colores en los que se manifiesta son el efecto mismo de los recipientes. El agua permanece en su propia definición y realidad, yá sea en la copa o fuera de ella. Por lo tanto, nunca perderá el nombre de «agua».

El conocimiento que Allah tiene de Sí mismo, (como el agua), no tiene forma ni color, pero necesariamente adopta la apariencia y la forma del conocedor, mientras permanece completamente en él mismo. (Ibn Arabi)

Dado que hay tantas copas como bebedores en el Estanque, que se encontrará en la morada del Más Allá [cada persona que ha vivido alguna vez], y dado que el agua en la copa toma la forma de la copa tanto en forma como en color, sabemos con certeza que el conocimiento de Allah toma la medida de tú visión, tú preparación y lo que eres en ti mismo. No habrá dos personas que se unan en un sólo conocimiento de Allah, yá que una sola constitución nunca se encuentra en dos personas diferentes, ni puede existir tal cosa... Por lo tanto, nadie conoce nada de lo Real excepto su propio ser.

El conocimiento de Sí mismo que Allah otorga a cada persona es una autorevelación o manifestación divina sin forma (tajalli) que toma la forma de la persona (y, por lo tanto, es una forma de autoconocimiento). Pero en ésta perspectiva, debemos recordar que cada persona, de hecho, cada cosa, es en sí misma una autorevelación o manifestación divina. Así que es como si el agua primero formara varias copas de hielo y luego se vertiera en éstos recipientes, tomando sus formas

Las formas de éstas copas son la "preparación" y son ellas como "entidades inmutables", lo que está en el conocimiento que Allah tiene de Sí mismo. Por lo tanto, el autoconocimiento que Allah tiene de nosotros, (que es la raíz de nuestra existencia), es lo que determina nuestras limitaciones particulares, lo que a su vez colorea y da forma a nuestro conocimiento de Allah. Ésto se puede resumir de la siguiente manera, revelando un significado de un hadiz: "Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor", yá que "Su Señor", aquello a lo que adora, no es otra cosa que sus propias creencias, que son el producto de su propio conocimiento limitado de Allah. Así: El conocimiento que Allah tiene de nosotros es en Sí mismo. Nuestra forma está delimitada (nafs): Nuestro conocimiento de Allah es lo que adoramos (rabb).

Así como cada uno de nosotros tiene un yo único (nafs), cada uno tiene un Señor único (rabb), una concepción limitada de la realidad ilimitada o última. Ibn Arabi supo ver el verdadero conocimiento que contiene la (ma'rifa) y no consiste en descubrir o crear una concepción integral de la realidad, yá que ésto es imposible. Tampoco debe confundirse el verdadero conocimiento con las limitaciones que supone para «llenar nuestras copas». En cambio, el verdadero conocimiento (ma'rifa) consiste en reconocer éstas limitaciones y trascenderlas al reconocer a Allah en todas las diversas formas en que se revela, es decir, reconocer el agua en cada recipiente. Éste punto es tan importante que Ibn 'Arabi concluye su obra más influyente, Las piedras de la sabiduría, con éste pasaje: Ésto es como hemos dicho acerca del creyente: sólo alaba a Allah que está en su creencia y a quien se ha atado. Su acción [la de Allah] se remonta a Él mismo [el creyente), por lo que solo se alaba a sí mismo. Porque sin duda, quien alaba el producto, alaba al creador, pues su belleza o falta de belleza se remonta a su creador. 

El creyente es creado por aquel que lo observa. Por lo tanto, su alabanza de lo que ha creado es su alabanza de Sí mismo. Por eso considera censurable la creencia de los demás. Pero si fuera justo, no lo haría. Pero, por supuesto, el poseedor de ésta adoración lo ignora, yá que se opone a lo que otros creen acerca de Allah. Si el creyente normal supiera, que tiene «una opinión», no un conocimiento. Por eso Allah dijo: «Estoy con la opinión que Mi siervo tiene de Mí», es decir, «No se le manifiestan excepto en la forma de su creencia." Si quiere, lo declara no delimitado, y si quiere, lo delimita. Pero Allah asume las limitaciones de las creencias humanas. Él es Allah que es "abrazado" por el corazón de Su siervo. Pero nada abraza a Allah No Delimitado, yá que Él es idéntico a las cosas e idéntico a Sí Mismo. No se puede decir que una cosa se abrazó a sí misma, ni que no la abrace. ¡Así que entiendan! "Allah no puso dos corazones en el interior del hombre, ni hizo que vuestras esposas repudiadas fueran vuestras madres, ni que vuestros hijos adoptivos fueran hijos vuestros. Esas son las palabras que salen de vuestras bocas, pero Allah dice la verdad y guía al camino." (Sura 33 [de los Coligados] verso 4).

Ibn Arabi sigue diciendo: «Sé entonces, dentro de ti mismo, una sustancia pura (hyle), para las formas de toda creencia, pues Allah es demasiado vasto y demasiado grande para ser confinado en una creencia con exclusión de otra. Porque, en verdad, Él dice: "De Allah son el oriente y el occidente; donde quiera que os volváis, allí (encontraréis) la faz de Allah. Es cierto que Allah lo abarca todo y no hay nada que escape a Su conocimiento." (Sura 2:114).

La única manera de ir más allá de la mera «opinión» o del «rito de la creencia» es reconocer tanto sus limitaciones como su identidad con nuestras formas limitadas y la Esencia sin forma de Allah. Para ampliar más la metáfora de Junayd, ésto significa reconocer que nuestras copas (nosotros mismos) no somos más que agua (la inescrutable Realidad Divina), en cierto sentido haciéndolas translúcidas o «derritiéndolas», y volviéndose como el agua, como una sustancia pura (hyle), capaz de aceptar cualquier forma. Éste es el trabajo del corazón, y no de la razón, como lo explica Ibn Arabi: "Y dado que las creencias son diversas y las preparaciones son diferentes, siempre que Allah se manifiesta, cualquiera que lo haya limitado a la forma de una descripción particular lo niega en otra forma que no sea esa. Mientras que quien lo haya desligado de la limitación de una forma distinta a otra, como los Hombres Perfectos y los gnósticos [rafa], no lo niega en ninguna forma de teofanía [tajalli]. Más bien, lo glorifica como debe y realiza la adoración digna de Su posición, porque las teofanías de Allah no tienen un fin en el que el gnóstico perfecto y el conocedor comprensivo de Allah puedan detenerse. «¡Usa el vestido, o la túnica! ¡Por tu padre, que sólo aumentará mi amor!»
¿No ves que Allah en cada momento está en un estado? 
"A El le piden todos los que están en los cielos y en la tierra. Cada día, Él está en algún *asunto."
* [En un hadiz transmitido por Abu Dardá, el Profeta, (que Allah le dé Su gracia y paz), dijo: "Parte de Su asunto es perdonar una falta, librar de alguna aflicción y elevar a unos rebajando a otros." Según ésto, la aleya se entiende en el sentido de que cada día o cada momento, Allah está decidiendo y actuando sobre Su creación.]
(Corán 55:27).
De la misma manera, el corazón experimenta constantemente una transformación de acuerdo con Sus transformaciones en los estados de su conciencia. Por lo tanto, dijo: «Ciertamente en eso», es decir, en el Corán, «hay un recordatorio para quien tiene un corazón» que experimenta una transformación según diferentes formas y atributos. No dijo: «quien posee una razón», porqué la razón se limita según las creencias particulares, por lo que la Realidad Divina, (que es infinita), se restringe en lo que percibe, en contraste con el corazón, yá que experimenta una transformación según las formas de éstas teofanías, recuerda su existencia olvidada antes de aparecer en éste nivel físico y elemental, y encuentra aquí lo que había perdido, como dijo el Profeta, (s.a.w.s.): «La sabiduría es el camello extraviado del creyente». ¡Así que entiendan! Y llegamos así a la ma'rifa, que se identifica como el reconocimiento de Allah en cada forma de creencia, en cada aspecto de la creación, empezando por uno mismo. El conocimiento que uno contiene en sí mismo en un momento dado no puede abarcar lo Real, yá que lo Real es en sí mismo idéntico tanto al conocimiento como a su contenedor.

En la epistemología de Ibn Arabi, la razón y sus construcciones mentales son fijas y limitadas, por lo que no pueden comprender adecuadamente la realidad y sus transformaciones perpetuas e infinitas. Lo mejor que puede hacer la razón es perseguir sin cesar una gran teoría imposible del todo. Pero el corazón, por otro lado, puede superar sus limitaciones individuales a través de su receptividad ilimitada a las transformaciones perpetuas de lo Real mismo.

Una taza solo puede mostrar el verdadero color del agua si ella misma es incolora como el agua, es decir, si es capaz de adoptar todos los colores. Del mismo modo, al aceptar cada forma en que lo Real se revela, el corazón se vuelve como lo Real mismo, lo que le permite darse cuenta de que él y todo lo demás no es nada más que lo Real mismo Así, el ser y el conocer coinciden, y el verdadero Conocedor ('arif) conoce lo Real no por su ser limitado, sinó por lo Real, que es su verdadero ser. Como escribe Ibn Arabi: «Quienquiera que vea lo Real desde Él, en Él, con Su Ojo, es un Conocedor [ärif]. Quienquiera que vea lo Real desde Él, en Él, con su propio ojo [es decir, aquellos místicos todavía atados a una creencia particular no es un Conocedor. Quienquiera que no vea lo Real desde Él ni en Él, y espere verlo con sus propios ojos (es decir, aquellos limitados a la especulación racional) está velado e ignorante». El poema más famoso de Ibn Arabi ilustra y matiza éstos puntos, equiparando ma'rifa y amor:
Mi corazón se volvió capaz de aceptar cualquier forma..
Un prado para las gacelas, un claustro para los monjes..
Un templo para los ídolos, la Kaaba para el peregrino que da vueltas..
Las tablas de la Torá, los rollos del Corán..
Mi religión es la religión del Amor..
Dondequiera que gire su caravana..
El amor es mi religión y mi fe.

Ésta, en resumen, es una de las epistemologías sufíes clásicas más influyentes de la ma'rifa. El lector atento sin duda habrá notado resonancias entre éstas descripciones de la ma'rifa y las que se dan en algunos artículos del blog. Si bien, tal vez ninguno de los discípulos iniciales ha leído a Ibn Arabi u otras obras clásicas sobre el sufismo, a través de los textos y las tradiciones orales de la orden, ésta extensa tradición clásica formó e inspiró los discursos orales y escritos sobre la ma'rifa en muchos de los discípulos que estaban inmersos, sin mencionar la tradición de los ejercicios espirituales a través de los cuales adquirieron la ma'rifa. Pero antes de profundizar en los textos y los relatos orales, si que es conveniente hacer una nota sobre la ma'rifa en la erudición contemporánea, en particular, en aquellos temas que tratan sobre las diferentes ramas de las 41 diferentes puertas del Tasawwuf Islámico, y que no todas ellas tienen un homenaje detrás, yá que algunas contienen leones feroces buscando su carnaza. ¡Ojo con ésto! Qué sepáis que no todas las puertas siguen la auténtica vía iniciática que parte desde el Maestro, el Profeta Muhammad (s.a.w.s.).

Como se puede ver, en algunas traducciones, la ma'rifa se ha traducido al español como "gnosis". Ésta traducción es acertada, yá que se basa en la raíz indoeuropea k/g-n-o, de la que se derivan palabras como "conocimiento", "ignorancia", y del alemán "kennen" e incluso desde el sánscrito "jnana". Además, «gnosis» también es el término empleado por los cristianos ortodoxos para designar una forma de conocimiento que parece tener mucho en común con ma'rifa. La principal desventaja, aparte de las connotaciones del gnosticismo de la Antigüedad tardía (que parecen guardar poca similitud con las concepciones sufíes de ma'rifa), es que no existe una forma verbal que corresponda al verbo árabe comúnmente usado, arafa. Si bien «gnosis» puede traducir «ma'rifa» en el sentido técnico del Tasawwuf, no puede aplicarse a los usos más cotidianos de la «ma'rifa» (que son bastante similares al francés «connaissance»). Ésta es otra deficiencia del término «gnosis», yá que hace que «ma'rifa» parezca algo tan exótico y místico que se omiten sus importantes similitudes con formas de conocimiento más comunes.

La ma'rifa como "conocimiento", tiene la ventaja de incluir las connotaciones de "conciencia a través de la experiencia", que conlleva el término árabe original. Sin embargo, ésta traducción también adolece de la falta de una forma verbal y de agente ("conocer" y "un cognoscente") y suena demasiado "cognitiva", en contraste con la naturaleza existencial de ma'rifa. Otro posible inconveniente de ésta traducción, es que señala, que el conocimiento implica una separación de sujeto y objeto, algo que el uso técnico sufí de ma'rifa no hace. «Ma'rifa» significa, por lo tanto, una conciencia experiencial de Allah lograda en ausencia de la especulación deductiva, a través de la eliminación del ego individual en Allah.

Por otro lado, en otros lugares se ha intentado traducir ma'rifa como "reconocimiento", donde refleja mejor -no solo el sentido coránico del término-, sinó también sus dimensiones experienciales y sus paralelismos con las experiencias cotidianas. Por ejemplo, al igual que ma'rifa, el acto de reconocer es una especie de cambio de perspectiva en el que los mismos datos sensoriales se entienden de una manera nueva; de manera similar, "reconocimiento" implica un conocimiento previo que se recuerda o evoca, como es el caso de la ma'rifa en la tradición sufí y su estrecha relación con el dhikr (invocación, recuerdo, remembranza). En cualquier caso, los significados de ma'rifa se aclararán a medida que exploremos sus descripciones en los textos y los relatos de los discípulos anteriores.

El Hawahir al-Merni registra la respuesta del Shaykh Sidi Muhammad Al-Ghalli a la pregunta que se le planteó: "¿Qué es la ma'rifa?": Le pregunté al Shaykh sobre la realidad del Conocimiento de Allah [haqiqat al-ma'rifa büläh] y él respondió: El Conocimiento real [al-ma'rifa al-haqiqiyya] es aquel en el que el siervo es tomado por Allah de tal manera que no conoce su origen, ni su división, ni su causa, y no es capaz de determinar sus medios particulares sobre la operación. La consciencia de sus sentidos, su presenciación, su voluntad, su deseo e incluso su desaparición no permanecen para él. Más bien, el Conocimiento proviene de una autorrevelación divina [tajalli] que no tiene principio ni fin, ni límite. Borra al siervo de tal manera que no queda consciencia de nada, ni siquiera de la falta de su consciencia, de su borramiento. No es capaz de saber distinguir la raíz de sus ramas y viceversa. Más bien, sólo conoce desde la perspectiva de lo Real, por lo Real, en lo Real, desde lo Real Y éste es el Conocimiento real [al-ma'rifa al-haqiqiyya]. Entonces, un derramamiento de las luces de Su Santidad se derrama sobre él, dándole perfecto discernimiento y discriminación entre los niveles [de existencia] y sus particularidades, y lo que se ha dado a sus realidades en todas sus decisiones, juicios, necesidades, y la distinción entre los Atributos y Nombres y niveles de existencia y sus efectos y sus Conocimientos y ciencias. Éste discernimiento se llama subsistencia completa [al-baga'al tümm] y sobriedad perfecta [al-sahů]. El origen primario [del Conocimiento Real] se llama aniquilación completa [al-fana' al-tämm] y borramiento perfecto [al-mahi]. Ésta subsistencia sólo se establece con la aniquilación de la primera aniquilación como su origen y fundamento. Así que cuando la primera está ausente, también lo está la segunda. 
En éste relato, la ma'rifa se identifica con la aniquilación completa y total de la conciencia del Conocedor, en la que solo lo Real es conocido por lo Real. Entonces, la aniquilación resultante de esa aniquilación trae una especie de sobriedad y subsistencia en la que al Conocedor se le concede el discernimiento de los diferentes niveles de existencia, pero a través de lo Real, no a través de sus propias facultades como antes.

Al cotejar cada interpretación, nos podemos enfrentar a una vertiginosa variedad de términos relacionados con la experiencia y el conocimiento espiritual que parecen sinónimos o de alguna manera relacionados con ma'rifa. A menudo, éstos términos parecen usarse en listas de sinónimos para lograr un efecto retórico, pero con una atención cuidadosa a sus usos revela los matices en sus significados, que a menudo varían de un autor a otro y de una tradición a otra. Las exposiciones más claras de la relación entre éstos términos son: La diferencia entre conocimientos/ciencias [alüm], secretos [asrür], luces [anwär], aperturas [futüh], efusiones [fuyüd], realidades [haqäiq], sutilezas [lațăif], autorrevelaciones divinas (tajällyär), testimonios (mushähadät), revelaciones (kashshäf), conocimientos [ma'ärif], presencias [hadarat], estaciones [maqämät], etapas [manāzil], inspiraciones [wäridät] y estados [ahwäl]. Y se consigna:  Sepan que la apertura [al-fath] designa todas éstas cosas. La realidad de la apertura es lo que emerge de lo invisible cuando los velos desaparecen de aquello que ocultan. Abarca todas las realidades mencionadas anteriormente, todo lo que estaba velado para él se abre para él en ella (la apertura), y ésto es el fath, la apertura. También designa el levantamiento de los velos. Las realidades y los significados mencionados anteriormente que vienen después de ésto se llaman fayd, efusión, porque se derrama después de ser bloqueado. Además, la efusión abarca las ciencias, los secretos, las realidades, los Conocimientos y las luces. El secreto [sirr] proviene de la efusión [fayd] y es aquello que Allah coloca directamente en el corazón del siervo en forma de entendimientos, entre los cuales se encuentran lo que Allah le informa de Su voluntad en la disposición de las cosas: por qué son como sustancial o accidentalmente, lo que Él quiere de ellas y de qué presencia [..] provienen. Entre los secretos se encuentran las efusiones de sabiduría y sus sutilezas, y entre éstos secretos está aquel que alivia por completo al sirviente y lo extrae del círculo de sus sentidos mientras se ahoga en el océano de la Divina Presencia, hasta el punto de no tener conciencia de sí mismo ni de nada más que de sí mismo. Aquí escucha y presencia lo que las inteligencias/facultades racionales [agül] no tienen la capacidad de comprender: su principio y también la percepción de su fin. Así, por éste secreto que lo absorbe, percibe su principio y su fin mediante la presenciación, el oído, la percepción y el gusto. Y éste es uno de los secretos más exaltados que se derrama sobre el sirviente, que no puede ser concebido ni imaginado, ni mucho menos expresado, ni siquiera alcanza el nivel de la alusión debido al esplendor de su poder y majestuosidad, y a lo que contienen de beneficios y perfecciones. Éstos secretos no tienen límite. Sólo pueden ser conocidos por quien los saborea, y ésto basta [como explicación] para éste punto.

El conocimiento (ma'rifa) es el levantamiento de los velos de las realidades invisibles de los Nombres y Atributos. El conocimiento es inseparable y, sin embargo, distinto de la apertura [fath]. Para el sabio: La realidad de la apertura es el levantamiento de los velos que se interponen entre el sirviente y el surgimiento de las realidades de los Nombres y Atributos, acompañado de la desaparición de las formas de las cosas creadas del conocimiento, los sentidos, la percepción, la comprensión y el apego del sirviente hasta que no queda nada para él —ni la existencia de otros ni la otredad— excepto el ser de lo Real por lo Real, para lo Real, en lo Real, desde lo Real. Una vez que ésto se realiza, el Conocimiento directo (ma'rifa) emerge por necesidad y el océano de la Certeza Universal [al-yaqin al-kulli] se derrama sobre el sirviente. Pero ésto depende de la aniquilación [fana] y la subsistencia [baqa]. Y en cuanto a lo que precede a ésto -de presenciar las cosas ocultas y su aparición al sirviente-, ésto se llama desvelamiento [kashf] y no se llama apertura [fath] o Conocimiento [ma'rifa].

En cuanto a la inspiración [wärid], es una expresión de la aparición de lo que viene al sirviente de Allah, de la presencia de lo Real al sirviente en forma de Poder Divino o Belleza Divina. Combina todos los conocimientos/ciencias [alüm], Conocimientos [ma'rifa], misterios, estados, certeza y luces. Y en cuanto al estado [hal], es una expresión del asunto que proviene de la presencia de lo Real en forma de Poder Divino o Belleza Divina transformando al sirviente en una forma que le corresponde. Por ejemplo, puede ser que alguien que es capaz de recibir golpes en la piel sin gritar ni palidecer, pueda gritar cuando recibe un solo golpe. En el primer caso, estaba en un estado de presenciar lo Real, envuelto en la perfección del amor por la Esencia de lo Real y la perfección de su magnificencia y glorias que fluyen en su totalidad a través de ese estado, por lo que [éste estado] elimina su sensación de dolor cuando es superado por la dulzura de presenciar. Entonces él no siente el peso de los golpes, y no le duelen. Pero tan pronto como el mantel de éste estado se pliega y yá no está velado -para no presenciar el golpe-, grita como resultado de la pérdida de ese estado.

En cuanto a las luces, sus realidades son bien conocidas. Son brillo. En cuanto a los puntos delicados y las sutilezas, son una expresión de lo que está oculto entre las realidades de los conocimientos/ciencias (alüm), los conocimientos (ma'rifa) de los misterios. En cuanto a las presencias, etapas y detenciones, se ha dicho: ¡Todo el éxito depende de Allah! Fin de la cita. 

El Shaykh (ra) nos dio éste tipo de pasaje: el Conocimiento depende del «levantamiento de los velos», como una imagen sufí común que se refiere a la purificación del alma (tazkiyat al-nafs) a través de los ejercicios espirituales y las transformaciones existenciales resultantes de la conciencia (aniquilación [fana] y subsistencia [baqa]). Éste Conocimiento también está conectado con la certeza y se compara con el «sabor» en su inmediatez e inefabilidad. Además, como se mencionó anteriormente, se describe que la ma'rifa está estrechamente relacionada, o incluso es idéntica, a una efusión divina (fayd) y, debido al enfoque unidireccional asociado con ella, puede inducir estados psicofísicos inusuales (ahwal).
Se escribió que: «todo Conocedor (ärj) está abierto [ha alcanzado el fath/iluminación espiritual], pero lo contrario no es cierto». Por lo tanto, la apertura puede compararse con el pulido completo de un espejo y el Conocimiento con lo que posteriormente aparece en él. Un discípulo describió la apertura (fath) como «la eliminación del velo entre el ser humano y Allah, entre la persona y el Conocimiento de Allah [ma'rifa], los velos que cubren tú corazón, la vista y el oído que los separan de Allah.. Fath es el proceso de desvelar los secretos.. es un proceso de entrar en la naturaleza real de las cosas». Además, el secreto de éste Conocimiento se equipara con el autoconocimiento y se describe como algo que está más allá de la capacidad de la razón. 

<Fueron empujados hacia adelante de repente desde la Divina Presencia. 
El principio se convirtió en fin, y el fin en principio, surgió un todo que se convirtió en cada una de mis partes, y cada una de mis partes se convirtió en todo un devenir, pero no como mío.>

En ese momento, se vuelve hacia Allah en todos los estados.. "y no hay nada para él excepto Allah" y "el Conocedor [ärif] entre los sufíes es aquel que ve al otro como lo esencial, es decir, presencia lo Real en el otro". Ésto recuerda y se refiere a la descripción que hizo Ibn Arabi del Conocedor como alguien que puede ver y reconocer lo Real no sólo en su propia forma, sinó también en sus otras formas. Es decir, puede reconocer el agua en otras copas que no sean la suya. En la misma obra, "el espíritu está profundamente arraigado y firmemente establecido en la presencia de la presencia directa [mushähada] con completa aniquilación [fană] y subsistencia [baqa] a través de Allah".

El caminante espiritual [sälik] es aquel que llega mediante invocaciones [adhkar] a la presencia de Allah, el Altísimo. Cuando se reconoce [arafa] a sí mismo, reconoce a su Señor. Cuando se reconoce a sí mismo como inexistente, como nada, reconoce a su Señor como Ser (wujud). Cuando reconoce su escasez, reconoce la Majestad de su Señor. Y es así: descubres que no hay más dios que Allah [lä ilaha illä Läh], no hay más dios que Tú [la ilaha illä Anta].

Muchos de los discípulos directos del Shaykh Sidi Muhammad Al-Ghalli (ra), hasta los jóvenes murides que acababan de completar su tarbiyah, me respondieron insistiendo en que ma'rifa estaba más allá de cualquier cosa que pudiera expresarse con palabras. Cuando intentaron definir la ma'rifa verbalmente, sus respuestas tendían a compartir ciertas características comunes. Unos describían con frecuencia ma'rifa como "conocimiento de Allah", "conocimiento de uno mismo", "conocimiento de la realidad", "conocimiento de que no eres nada y Allah lo es todo", "saber quién eres realmente", "saber que todo es Allah", "saber con el conocimiento de Allah" y "ver a Allah en todo y todo en Allah". Algunos incluso lo describieron en términos apofáticos como "una especie de ignorancia o desconcierto", "diferente a cualquier otro tipo de conocimiento". La cualidad inefable de ma'rifa a menudo se vincula con su dimensión experiencial en afirmaciones como: "Es algo que tienes que experimentar, no puedes describirlo, es muy profundo, muy personal"; "Es algo muy personal, es difícil de describir, tienes que experimentarlo"; "Lo sé, lo siento, pero no puedo decirte cómo es, es como si oliera algo, o lo hueles también, o no"; "Es como si me preguntaras: "¿A qué sabe una manzana?". Puedo hablar durante horas y aún así no sabrás a qué sabe hasta que vayas y la pruebes tú mismo, y ese conocimiento es el mismo, así que es difícil hablar de ello".

Los discípulos también comentaban con frecuencia sobre la dimensión existencial de la ma'rifa, señalando que "es algo que se vive", "tienes que vivirlo, para serlo". También comentaron sobre su naturaleza transformadora con frases como: "Es como despertar"; "Cambia la forma en que te ves a ti mismo, al mundo"; "Te cambia, eres como una nueva persona"; "Cuando obtienes la ma'rifa, no puedes ser el mismo de antes; cambia tu forma de ver las cosas, tu forma de reaccionar, tu forma de comportarte, incluso tu forma de pensar; yá no es como antes"; "Después de sentir a Allah, ves con claridad lo bueno y lo malo, así que es más fácil evitar lo malo y hacer el bien"; "Cuando haces tarbiyah, conoces a Allah, al Profeta PyB y al Shaykh, y los amas, y quieres ser como ellos para no hacer cosas que no les gustan"; "Después de la tarbiyah yá no soy tan duro conmigo mismo porque sé que soy débil, sólo soy un humano, y por supuesto todos cometemos errores, pero sabemos que Allah nos ha perdonado y estamos agradecidos, así que intentamos hacer el bien". Los discípulos también describían con frecuencia la ma'rifa como «la forma más importante de conocimiento que se puede obtener», «el objetivo de la vida», «la razón de la creación», «lo más importante» y «lo más preciado del mundo». También se referían a ella como la «certeza» o «la certeza misma».

Matices y niveles de Ma'rifa.
Sin embargo, a menudo en los mismos encuentros, los discípulos también describían la ma'rifa como algo cualificado. Sidi Abdelhaqq, hijo de uno de los primeros y más cercanos discípulos del Shaykh, me dijo que "la certeza se alcanza cuando el adepto (al-sälik) alcanza la Presencia Divina (hadrat al-Quds), la estación espiritual sacrosanta, mediante la realidad musulmana (al-haqiqa al Muhammadiyya). Pero después de ésta certeza, el Conocedor (al-arif) se encuentra en un estado de incertidumbre, y viceversa. Es la estación espiritual de la duda o la perplejidad, la estación del desconcierto (maqam al-hayra), o la negación, 'no hay dios' (la ilaha), que precede a la afirmación 'sino Allah' (illä Läh). 

La Ma'rifa también tiene su propia dialéctica.
Haciendo eco de muchos otros discípulos, se describió ma'rifa como "dinámico", "conocimiento vivo" que "no tiene fin, al igual que Allah  no tiene fin". Lo similar al relato de Junayd sobre el color del agua. "El arif [Conocedor] es el contenedor, el Conocimiento [ma'rifa] es el contenido, y el propósito de éste Conocimiento es el uso del contenido y su transmisión a otros contenedores". Mientras que muchos discípulos describieron ma'rifa como la realización de la identidad del Conocedor, lo Conocido y el Conocimiento con Allah, Shaykh Sidi Muhammad Al-Ghalli me dió una explicación más matizada. (La he citado antes).

«Allah SWT no se manifiesta a la misma persona de la misma manera». Allah es infinito, la forma en que se manifestará a ti es diferente de la forma en que se manifestará a mí o al Shaykh, porque Allah es infinito. Se manifestará a ti en una forma que te corresponda.. La forma en que Allah se manifiesta es diferente, al igual que las personas son diferentes. También es como la embriaguez, los sufíes también hablan de la embriaguez, y la gente se emborracha de forma diferente: una persona llora, otra ríe, otra hace otra cosa.. La gente no se emborracha de la misma manera, depende en parte de la cantidad, de qué, de cuánto puedan soportar. Es lo mismo que sucede con la ma'rifa.. Mientras que algunos discípulos presentaban la ma'rifa como un asunto de "todo o nada", los discípulos más veteranos describían la ma'rifa y la fana (aniquilación) como si tuvieran diferentes niveles o intensidades, describiendo a algunas personas como más fuertemente aniquiladas en el Profeta (s.a.w.s.) que otras y algunas superando a otras en ma'rifa. Muchos relacionaban ésto con el autoconocimiento, yá que si alguien es "más profundo", puede manejar una ma'rifa "más" o "más profunda". De ésta manera, la receptividad o preparación de uno mismo determina el grado de profundidad de ma'rifa que uno puede alcanzar.

De manera similar, al comentar el hadiz "Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor".. "Si quieres conocer a tu Señor, debes pasar por el conocimiento de ti mismo o la realización del yo. Es decir, los Nombres y Atributos Divinos primero deben manifestarse en ti. La búsqueda de la Verdad requiere el descubrimiento de la verdad en ti mismo y lo que hay más allá de Él", yá que es el conocimiento más importante que una persona puede obtener. Porque es la caja que contiene todo el repositorio de conocimiento, el conocimiento que sabemos y el que no sabemos. Imagina tu cerebro, si haces algo como, por ejemplo, "levanto la mano"; es una orden que le doy a mi cerebro, y en mi cerebro después de eso hay un estímulo o algo así y mi mano se levanta. Eso que le dice a tu cerebro, es algo dentro de ti, es algo que no controlas, y en éste estado, el cerebro tiene una especie de ma'rifa [autoconocimiento existencial], pero tienes que saber qué es exactamente tu cerebro y exactamente qué contiene, o podría contener, o podría controlar, cuál es exactamente el alcance de tu cerebro, qué es exactamente. ¿Le ordenas a tu cerebro o tu cerebro te ordena a ti? Cuando levantas la mano, hay una base para la decisión de levantar la mano, ¿de dónde viene exactamente? Responde tú mismo amigo lector.

La Ma'rifa es el contenido y es algo que todos pueden alcanzar, pero hay muchas condiciones. La gnosis, lo importante no es la gnosis en sí, sinó las consecuencias de tener la gnosis, de ver la gnosis, de comprender la gnosis, ¿qué implica? Ésto es lo importante. Y se podría decir que ma'rifa es como una llave que abre todas las áreas de tu cerebro y muestra exactamente qué es cada cosa.

Por supuesto, ma'rifa es un conocimiento muy, muy cierto. Si ves la ma'rifa, es como una puerta que se abre a algo. Como dije, las consecuencias de tener ma'rifa son lo más importante de la ma'rifa en sí. Todos venimos de la fuente principal, y realmente lo que está dentro de ti está dentro de otras personas, y hay un proceso de despertar. Primero tienes que saber que estás dormido, reconocer ese estado, y después, debes tener una fuerte voluntad de despertarte y comenzar el proceso del despertar. Luego reconoces que estás durmiendo y que tienes que despertar y ponerte en el camino de profundizar en el conocimiento, de despertar lo que hay en tu interior.. Toda la vida es un proceso de adquisición de conocimiento, pase lo que pase, siempre aprendes algo, la vida es un proceso de adquisición de conocimiento.. La primera aleya que Allah hizo que Gabriel le revelara al Profeta PyB fue ¡Iqra! [¡Lee/Recita!] Iqra es el proceso de obtener conocimiento, "recita en el nombre de tu Señor". La vida es un proceso de obtención de conocimiento, ma'rifa y otros tipos de conocimiento. Lo importante es tener una fuerte voluntad de conocimiento y llegar a ese camino.

Sin embargo, cuando muchos revelan al describir la ma'rifa como «la conciencia de todas las formas de ciencia [conocimiento], porque la ciencia [conocimiento] sin conciencia no es más que la ruina del alma. En la misma frase se contrasta aún más el resultado de la ma'rifa con otras formas de conocimiento: «Ma'rifa es conocimiento innato (infuso), mientras que las otras formas de conocimiento son difusas. Ma'rifa es conocimiento esotérico, (interior), mientras que otras formas de conocimiento son exotéricas, (exteriores). La Ma'rifa es el conocimiento místico, mientras que las otras formas de conocimiento son racionales. La Ma'rifa es metafísica (..), mientras que las otras son sólo lógicas (..)». 
El conocimiento [ma'rifa] de Allah por parte de la humanidad está por encima de todos los demás tipos de conocimiento. Dice un hadiz "El soporte de la casa es su cimiento. El soporte de la religión es la ma'rifa de Allah, el Altísimo, la certeza y la mente contenida" para afirmar la primacía de la ma'rifa sobre todas las demás formas de conocimiento.

Ibn Arabi cita en el siguiente pasaje: Abü Yazid se dirigió a los eruditos exotéricos (exteriores) con éstas palabras: «Ustedes toman su conocimiento de los muertos, pero nosotros tomamos nuestro conocimiento del Vivo [al-Hayy, uno de los 99 Nombres de Allah] que no muere». Algunos como nosotros decimos: «Mi corazón me habló de mi Señor». Dicen: «Fulano me lo dijo». ¿Dónde está? «Muerto». «Y lo obtuvo de fulano». ¿Dónde está? «Muerto». Cuando alguien le dijo al Shaykh Abu Madyan (m. 1198): «Se relata de fulano, de fulano», él solía decir: «No queremos comer carne seca. ¡Vamos, tráeme carne fresca!». Con ésto, elevaba las aspiraciones de sus compañeros. Quería decir: «Éstas son las palabras de fulano. ¿Qué dices tú mismo? ¿Qué conocimiento te ha dado Allah? Habla de tu Señor y olvídate de «fulano, pariente de fulano». Comieron carne fresca y Allah no ha muerto. Estamos más cerca de él que su propia vena yugular (Sura 50 [De Qaf] verso 16). El conocimiento vivo proviene de Allah.

Así como el buscador espiritual no desaparece de la existencia después de alcanzar la ma'rifa, sinó que continúa caminando, hablando y comiendo, él o ella también continúa pensando y participando en discusiones racionales, aunque desde un punto de vista diferente, con una perspectiva diferente. Él/ella saben que no hay nada más que Allah y perciben las cosas como son, y ponen cada cosa creada en su lugar, en el que Allah la colocó, sabiendo que ellos (humanos) no son nada. Pero Allah exalta las cosas, sin considerarlas existentes; y tiene las cosas, sin considerarlas existentes, y ama las cosas sin considerarlas existentes. Y el ser humano adquiere todas las buenas acciones, reza, ayuna, hace el hajj, dice la verdad y gasta de su dinero en la caridad. Y todo eso es por buenos modales [adab] hacia Allah.
El sujeto del verbo [al-fåil] es Allah, y metafóricamente, Es el que da existencia a la acción, y técnicamente, Aquel en quien la acción depende completamente, todos dependen de Allah Todopoderoso. 

Un poema titulado Ruh al-Adab (El espíritu de los buenos modales), dice:
-Obtén el conocimiento de cuatro cosas, oh viajero espiritual, la primera de las cuales es el Conocimiento [irfän] del Señor, el Maestro;
-El segundo es saber aquello de lo que dependen los actos de adoración, para que puedas realizarlos/verificarlos;
-En tercer lugar está el Conocimiento [irfan] de los estados del alma: sus engaños, trucos y maquinaciones; el alma tiene su culpa, el corazón tiene su culpa y el espíritu tiene su culpa, y de ésto no hay duda;
-El cuarto es el Adab [buenos modales], [el conocimiento del adab] es la puerta para todo viajero.
Lo interesante aquí es que el Conocimiento de Allah (irfan/ma'rifa) se menciona primero; no es el final del camino, sinó su comienzo. Las otras formas de conocimiento se enumeran como secundarias y terciarias al Conocimiento de Allah, de acuerdo con el hadiz qudsi citado a menudo: «Buscad el conocimiento de mí antes de adorarme. ¿Cómo me adorará quien no me conoce?». Sin embargo, el Conocimiento de Allah sólo se obtiene mediante la correcta realización de ritos como la oración y la invocación, por lo que debe haber algún conocimiento inicial de éstos actos de adoración, aunque su eficacia y significado se «verifican» mediante la adquisición de ma'rifa.
De manera similar, la adquisición del Conocimiento de Allah depende de alguna forma inicial del autocontrol y adab; sin embargo, éstas formas de conocimiento encuentran su plenitud y cumplimiento en y/a través de la ma'rifa. Así, al igual que para los sufíes anteriores, como Ibn Arabi y Al-Ghazzali, la ma'rifa es el fundamento como la coronación de otras formas de conocimiento, revelando y verificando su significado e importancia internos. Éstas otras formas de conocimiento, yá sean racionales, como la lógica, o transmitidas, como el hadiz o la forma correcta de realizar las oraciones, pueden conducir a la ma'rifa, pero la ma'rifa conduce a su perfección. Así, dentro de ésta epistemología, ma'rifa no está separada de otras formas de conocimiento, y sólo puede oponerse a ellas aparentemente, yá que en realidad es su raíz y su perfección. 

Continuación en Segunda parte.

Assalamo Aleikum.

BUSCANDO EL CAMINO. (Segunda parte).

BUSCANDO EL CAMINO. (Segunda parte).
Continuamos..
Las ciencias son de tres niveles. [La primera] es la ciencia de la razón, que es todo conocimiento que se actualiza para ti por el hecho de que es evidente por sí mismo o después de considerar la prueba, con la condición de que se descubra el propósito de esa prueba..
La segunda ciencia es la ciencia de los estados (ahwal), a la que no se puede llegar excepto a través del gusto. Ningún hombre de razón puede definir los estados, ni se puede aducir ninguna prueba para conocerlos, naturalmente. Tomemos como ejemplo la dulzura de la miel, la amargura del ajenjo, el placer de las relaciones íntimas, el amor, el éxtasis, el anhelo y conocimientos similares. Es imposible que alguien conozca alguna de éstas ciencias sin estar calificado por ellas y probarlas..
El tercer conocimiento son las ciencias de los misterios (asrar). Es el conocimiento que está "más allá del escenario de la razón". Es el conocimiento a través del soplo (nafth) del Espíritu (ruh al-quddüs) en el corazón (rü'), y es específico del profeta o de los amigos de Allah. Es de dos tipos: El primer tipo puede percibirse por la razón, al igual que el primero de los tipos anteriores. Sin embargo, la persona que lo conoce no lo adquiere a través de la consideración: sinó que el nivel de éste conocimiento lo otorga. El segundo tipo se divide en dos tipos. El primero está conectado con el segundo tipo anterior [conocimiento de los estados], pero su estado es más noble. El segundo tipo es la ciencia de los informes (akhbär), y con respecto a ellos, se puede decir que son verdaderos o falsos, a menos que la veracidad del que da el informe y su inerrancia en lo que dice se hayan establecido para quien recibe el informe. Tal es el informe dado por los profetas de Allah, como su informe sobre el Jardín [cielo] y lo que hay dentro de él. Por lo tanto, las palabras del Profeta PyB de que hay un Jardín son una ciencia de informes. Pero sus palabras -de que en la resurrección hay un estanque más dulce que la miel- son una ciencia de estados, una ciencia de la degustación. Y sus palabras, «Allah es, y nada es con Él», es una de las ciencias de la razón, percibida por la consideración. El conocedor de éste último tipo, la ciencia de los misterios (asrär), conoce y agota todas las ciencias. Los poseedores de las otras ciencias no son así. Así que no hay conocimiento más noble que éste conocimiento que todo lo abarca, yá que comprende todos los objetos del conocimiento.

En éste esquema, el conocimiento ordinario se divide en aquel que se puede adquirir por la razón (p. ej., la suma de los ángulos interiores de un triángulo es 180°) y aquel que se puede adquirir por los sentidos (p. ej., la miel es dulce, el placer sienta bien). El «conocimiento de los misterios», que se identifica con ma'rifa y se describe como algo que está más allá de la razón, se divide a su vez en aquel que se puede adquirir por la razón (p. ej., Allah existe, y no hay nada con Él), pero se adquiere mediante el desvelamiento, y aquel que de ninguna manera se puede adquirir sólo por la razón (p. ej., cómo es el cielo). Ésta última categoría de conocimiento se subdivide en aquel que es como el conocimiento sensorial (p. ej., la degustación del Profeta PyB de un estanque celestial más dulce que la miel) y aquel que es como el conocimiento fáctico (p. ej., el hecho de que existe un cielo). Éste «conocimiento de los misterios» se describe como «que todo lo abarca» y «que comprende todos los objetos de conocimiento», yá que concierne a los principios divinos de todas las cosas creadas, así como a lo Real mismo. Es importante señalar que éste "conocimiento de los misterios", particularmente exaltados, no se oponen al conocimiento sensorial o racional, sinó que se describe como "qué los abarca" o "qué los trasciende", de modo que éstas formas más comunes de conocimiento pueden y deben ajustarse a la ma'rifa. 
Ibn Arabi también explicó: El camino para obtener conocimiento se divide entre la reflexión (fikr) y el otorgamiento (wahb), que es la efusión divina (fayd). Éste último es el camino de nuestros compañeros.. Por lo tanto, se dice que la ciencia de los profetas y los amigos de Allah está "más allá del nivel de la razón" (wurä tawr al-aql). La razón no tiene acceso a ellos a través de la reflexión, aunque puede aceptarlos, especialmente en el caso de aquel cuya razón es "sólida" (salim), es decir, aquel que no está vencido por ninguna ofuscación derivada de la imaginación y la reflexión, una ofuscación que corrompería su consideración.

Dos caminos conducen al conocimiento de Allah. No hay un tercer camino o una tercera vía. La persona que declara la Unidad de Allah de alguna otra manera (simplemente) sigue la autoridad en su declaración. El primer camino es el camino de la revelación [kashf]. Es un conocimiento incontrovertible que se actualiza mediante la revelación y que el hombre encuentra en sí mismo. No recibe ofuscaciones junto con él y no puede rechazarlo. No conoce ninguna prueba que lo sustente, excepto la que encuentra en sí mismo. Un sufí difiere en éste punto, pues dice: «Se le da la prueba y lo que la prueba, prueba en su revelación, yá que, cuando algo no puede conocerse excepto mediante la prueba, su prueba también debe ser revelada». Ésta era la opinión del compañero Abdallah de Fez. Lo escuché de él. Informó sobre su propio estado y dijo la verdad. Sin embargo, se equivocó al sostener que la situación debía ser así, pues otros encuentran el conocimiento en sí mismos al gustarlo sin que se les revele la prueba. Éste tipo de conocimiento también puede actualizarse mediante una auto-revelación divina otorgada a sus poseedores, que son los mensajeros, los profetas y algunos de los amigos.

El segundo camino es el camino de la reflexión y el razonamiento (istidläl) a través de la demostración racional (burhan agli). Éste camino es inferior al primero, yá que quien basa sus consideraciones en la prueba puede verse afectado por las ofuscaciones que restan valor a su prueba, y sólo con dificultad puede eliminarlas/pasarlas.

En éste pasaje se hace un pequeño inciso: mientras que la ma'rifa todavía se describe como "más allá de la etapa de la razón", Ibn Arabi describe una especie de continuidad entre la razón y el desvelamiento, donde la razón "sólida" es capaz de aceptar, (si no de derivar), las verdades y el conocimiento de la ma'rifa. Además, incluso afirma que éstos desvelamientos también pueden incluir sus pruebas racionales, como fue el caso de su contemporáneo, al-Kattäni. El conocimiento adquirido a través del desvelamiento podría, por lo tanto, adquirirse potencialmente a través de la demostración racional; pero ésta es una ruta de lo más difícil y ardua, e incluso ésta "ruta inferior" todavía depende de la "solidez" de las facultades racionales, lo cual de ninguna manera puede asumirse. (Y me hablaron sobre las limitaciones de la razón y su relación con la ma'rifa, y ofrecieron una perspectiva ligeramente diferente: Pregunté: ¿Cuál es tu definición de razón? Para mí, la razón en sí misma no está limitada, sinó que es la persona quien limita la razón Si solo tenemos un enfoque para comprender, si intentamos definir un esquema en el que hablamos, es un proceso en el que limitamos nuestra razón. Pero la reflexión (tafakkur) es una combinación de muchos elementos, y la razón es uno de ellos; avanzan juntos. Nunca un elemento avanza en una etapa dejando atrás a los demás; incluso si un elemento lidera, hay retroalimentación, de modo que los demás saben qué está sucediendo. Por lo tanto, la razón no está limitada, pero debemos descubrir todos los elementos y combinarlos para saber exactamente cómo usarla a la perfección. Por ejemplo, el pensamiento científico o la experimentación científica con la observación, la experimentación, o el intento de descubrir interacciones, la colaboración y la comparación de teorías, es algo muy válido para todo tipo de pensamiento. Pero a veces lo problemático es la observación; hay muchas cosas que no se pueden observar, pero no se deben rechazar ni decir que no existen simplemente porque no se pueden observar. En cuanto a nuestro razonamiento, si tiene una base falsa, siempre estaremos en un círculo vicioso. Por ejemplo, si digo que uno más uno es igual a dos, o uno más uno más uno es igual a tres, es simplemente una forma de pensar de que hemos aprendido, que es muy fuerte en nosotros, y por supuesto tenemos la certeza de que es verdad, y sería muy difícil salir de esa forma de pensar, de ese esquema. Pero tenemos que tener una pluralidad de formas de pensar y entender exactamente cómo ampliar nuestro razonamiento. Porque la razón no es limitada, sinó que es algo que el ser humano mismo limita. Por ejemplo, toma éste bolígrafo, es uno, un bolígrafo, y si lo rompo, así [chasqueó el bolígrafo], bien.. Lo he roto, y para ti, tengo dos partes. Y si las uno, y para ti, uno más uno es dos, y si te digo, uno más uno es uno, así [separa los trozos del bolígrafo] dirás que no es posible. Para mí, uno más uno es uno [junta los pedazos del bolígrafo], aunque lo rompí, y como puedes ver, las dos partes son una sola, todo se puede unir. Las matemáticas, en realidad, son un proceso de unir todo en uno. Entonces, una persona comprenderá que todo, todas las matemáticas conducen a uno, uno, uno.. Allah nos dio las matemáticas para comprender que todos los elementos que vemos son uno solo, así que tenemos que resolver, que uno más uno no es igual a dos, sinó uno más uno es igual a uno, así [volvió a juntar los pedazos del bolígrafo]. Así qué, simplemente tenemos que considerar las formas de pensar que son muy diferentes y no simplemente adoptar un esquema general para todos, a cada persona, a cada situación. Pero para mí, la razón no está limitada, pero nosotros la limitamos, y no entendemos, y no podemos hacerla funcionar correctamente porque no sabemos cómo usarla, cómo combinar todos los elementos para reflexionar. Bien, te diré la opinión de éste humilde servidor: La razón es el proceso del ser consciente que no tienes límites y que sólo puede seguir descubriendo, y descubriendo, y descubriendo, y destruyendo muros y descubriendo la verdadera interacción de entre las cosas. Simplemente, tú sigues avanzando y avanzando y avanzando, y ese límite que crees tener en tú razón se destruye y avanzas mediante una combinación de muchos elementos en los que tienes la razón, y todos los elementos que tienes que combinar para avanzar. La razón es una parte y tienes que combinar la razón y los demás elementos para formar un elemento capaz de conocer las cosas, así que si consideras sólo un elemento, por ejemplo, sólo con la razón, fracasarás. Pero tienes que unir la razón con todos los elementos para formar una sola cosa que te dará la fuerza para saber, y esos otros elementos incluyen la fayda, ser trabajador, actuar solo por la causa de Allah, etcétera.. Hay una forma de pensar que dice que la razón y el corazón son muy diferentes, y ésto está algo distorsionado, porque la razón es exactamente el corazón y el corazón es la razón. Y nunca seremos capaces de entender las diferentes cosas sin entender que la razón y el corazón son una sola entidad, y para entender ésto debemos ser capaces de pensar desde dentro para afuera, porque para alcanzar la Verdad necesitamos ambos, necesitamos la razón y necesitamos el corazón; es muy importante unirlos, unirlos en una sola entidad y unir los muchos otros elementos en una sola entidad para pensar, para ver las cosas correctamente.

[Pregunta: Entonces, cuando puedes sintetizar todos éstos diferentes elementos en uno, ¿puedes conocer la verdad? Cuando te conviertes en uno, ¿entonces puedes conocer al Uno, la Verdad?] Ciertamente, así se produce. Porque si la verdad es sólo un punto, puedes venir de aquí, de aquí, de aquí (apuntando desde todas las direcciones diferentes), o puedes venir desde una sola dirección. Bien, hay enfoques muy diferentes, pero el que viene solo de una dirección y llega al punto tiene muchos defectos, pero el que viene de ésta dirección, esa dirección, esa dirección, y llega al punto es más completo. Es más completo, así que tenemos que ser plurales en nuestra forma de pensar y, después, tratar de unir todas nuestras diferentes formas de conocimiento y darnos cuenta de que sólo hay una única entidad, y darnos cuenta de que el sólido, el líquido y el gas es solo una entidad.
<En ésta explicación, la razón se describe como parte de un todo mayor, un todo con una capacidad aparentemente ilimitada de conocimiento. La razón puede ser falible o "errónea" cuando se limita a una perspectiva o forma particular de ver las cosas, pero éstos límites pueden superarse y el razonamiento puede expandirse mediante la práctica espiritual.> Éste proceso de transformación unifica los diversos elementos cognitivos y noéticos del conocedor en uno solo, trascendiendo las limitaciones individuales y permitiéndole ver todo como uno. Ésto es una clara alusión al proceso descrito en el hadiz en el que Allah se convierte en "su oído con el que oye, su vista con la que ve, su mano con la que agarra y su pie con el que camina". En éste hadiz las facultades se unen en una sola, lo que permite al conocedor razonar correctamente y ver las cosas con claridad. La descripción sobre la necesidad de tener enfoques y formas de pensar plurales sobre la verdad nos recuerda, de forma diferente, la insistencia que Ibn Arabi tenía en que la verdad no puede abarcarse por una sola forma de creencia o doctrina. En general, él enfatiza en la continuidad y la unidad de la razón y el desvelamiento, e insiste en la necesidad de ambas para «ver las cosas correctamente para tener un conocimiento más completo e ilimitado de la verdad ilimitada».

En muchos textos del Tasawwuf, el término "aql" a menudo puede glosarse como «razón», con connotaciones limitativas y peyorativas, pero en éste contexto, Sidi Muhammad Al-Ghalli (ra) describió "aql" como una especie de continuidad con varios grados y niveles que recorren toda la gama epistemológica, desde la forma más sublime y completa de ma'rifa hasta las formas más mundanas de conocimiento y asuntos periciales o astucia.

El intelecto aquí [aql] es el Intelecto Divino (al-aql al-rubbäni oculto en la presencia de lo invisible [hadrat al-ghayb]), que fue un atributo del espíritu al principio, antes de que se combinara con el cuerpo, siendo para el espíritu lo que la visión es para el ojo. Así como por la visión se revelan al ojo las realidades de las cosas aparentes, asimismo por el Intelecto Divino se conocen las realidades internas de las cosas ocultas. Por él [el Intelecto Divino] se conoce la verdad como verdadera, y lo falso como falso en realidad y mediante un desvelamiento seguro, sin confundir las cosas y sin dejarse abrumar por las dificultades de las pruebas. Ésto es mantener el justo equilibrio entre los dos platillos [de la balanza]: lo verdadero y lo falso. Por él [el Intelecto Divino] se conoce el medio de sopesar las cosas y colocar todo en el platillo de la verdad o en el platillo de la falsedad. Por él se conoce la forma de distinguir entre las cosas y sus equivalentes.
Éste Intelecto Divino toma el conocimiento de Allah sin intermediario, sin requerir de una enseñanza explícita ni de los informes de un reportero, sinó que todo lo que desea del conocimiento lo toma directamente de lo Real. Los grados del intelecto son tres:
El primero es el Intelecto Divino, que es Luz Divina pura que se derrama en la realidad interior del espíritu. Es la guía y conduce a la meta. Nadie alcanza éste intelecto excepto el Conocedor perfecto por Allah (al-arif billah al-kamil).
El segundo nivel del intelecto es el Intelecto Universal [al-aql al-kulli], que está cubierto por finos velos de oscuridad. Descubre las realidades de las cosas existentes, las aparentes y las ocultas. La diferencia entre éste y el primer intelecto es que el primer intelecto revela las cosas externa e internamente y discierne los secretos de la Santa Presencia [hadrat al-Quds] mientras está sentado en el escabel del magnífico poder, y mientras gobierna todas las cosas como quiere: todo le obedece y nada le desobedece. En cuanto al segundo intelecto, que es el Intelecto Universal, está velado de la Divina Presencia [hadrat al-lähżya] por muchos velos, por lo que no vislumbra nada de los secretos de la Santa Presencia, pero sí descubre las realidades de las cosas existentes, las aparentes y las ocultas, pero sólo por la Luz Divina proyectada en él.. Gobierna las cosas como quiere a veces cumpliendo sus deseos, a veces con dificultad. Conoce la fuente de las cosas y sus orígenes desde el aspecto aparente del cosmos, no desde el aspecto oculto de la Santa Presencia. El Conocimiento [ma'rifa], que se toma del aspecto interno de la Santa Presencia, de las realidades del universo, externas e internas, y el conocimiento que se toma de las existencias aparentes de los mundos invisibles y visibles; la distancia entre ellos es grande.
El Intelecto Universal, en éste nivel, sopesa las cosas en la balanza justa. Conoce las cosas, sus resultados y los fines a los que regresan. Éste es uno de los asuntos más grandes y elevados. Incluso si la situación no le permite a uno alcanzar éste nivel del Intelecto Divino, él o ella aún pueden beneficiarse enormemente de las ciencias y los Conocimientos [adquiridos por el nivel inferior del intelecto], incluso si sólo se refieren a las formas externas del mundo.

Éste intelecto es compartido tanto por el creyente como por el no creyente. Éste segundo intelecto puede ser otorgado a algunos incrédulos mediante su persistencia en oponerse a las pasiones de sus almas y la contemplación de la Presencia Divina. Aunque ésto no les protege contra su falta de fe, pueden alcanzar algunas de las cualidades especiales del Intelecto Universal en éste mundo al descubrir ciertos aspectos de lo oculto. Así, pueden dominar ciertas especialidades y misterios, y así tener mucho que decir sobre diversos temas. Pero ésto los lleva a su destrucción en el más allá. Que Allah nos libre de ésto por Su gracia y generosidad. El tercer nivel del intelecto es el más bajo, el más trivial, y es el intelecto práctico [al-aql al maashiyy] mediante el cual se organizan los asuntos mundanos y sus aspectos externos, a partir de las propias pasiones, inclinaciones, amor al descanso y tenacidad para perseguir los propios caprichos y evitar cualquier obstáculo. Éste intelecto es compartido tanto por hombres como por animales. El intelecto que tiene precedencia es el Intelecto Divino mayor, que está más allá del alcance del Intelecto Universal.
Éste pasaje se basa en el hadiz «El conocimiento es una luz que Allah arroja al corazón de quien Él quiere» y en la larga tradición de la epistemología islámica (que equipara el conocimiento con la luz), así como en la adaptación de la tradición islámica del concepto antiguo sobre los variados niveles o tipos de intelecto. Desde ésta perspectiva, el intelecto se asemeja a diversos grados de luz, que permiten diversos modos de percepción y comprensión. La forma más común, y la más baja, del intelecto permite discernir lo útil de lo dañino y obedece a los propios caprichos y deseos. El siguiente nivel del intelecto solo lo pueden alcanzar quienes dominan sus pasiones y deseos y dirigen su atención hacia aspectos de la realidad que trascienden los propios asuntos mundanos. Éste intelecto puede gobernar el alma de su poseedor, pero también puede ser opuesto. Además, puede "gobernar" las cosas externas al comprender sus orígenes y predecir sus resultados. Pero, de nuevo, éste conocimiento y control es sólo parcial, y procede de las apariencias de las cosas a sus realidades internas, mientras que el nivel más alto del intelecto conoce tanto los aspectos aparentes como los ocultos de las cosas desde sus orígenes divinos. Se podría pensar que algunos teólogos y filósofos islámicos racionalistas (así como muchos académicos contemporáneos) serían categorizados como poseedores de éste segundo tipo de intelecto. El nivel más alto del intelecto, el Divino. El intelecto se describe como una especie de "ojo del espíritu", una facultad que deriva el conocimiento directamente de lo Real, sin intermediarios ni dudas. Es competencia exclusiva de los Conocedores más perfectos, que han pasado por fana (aniquilación) y baqa (subsistencia), de modo que conocen las cosas tanto en Allah como a través de él. Es el instrumento de la ma'rifa. Debido a su naturaleza inmediata y certera, sus exigencias espirituales y su identificación con lo Divino, gobierna tanto el alma de su poseedor como las cosas externas, pues sus percepciones son irrefutables y conoce las realidades aparentes y ocultas de las cosas, tanto tal como existen en el mundo como tal.

Assalamo Aleikum.